Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2011

Mantras Sagrados

Uri Avnery
gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


Los palestinos estn planeando algo verdaderamente aborrecible: que las Naciones Unidas reconozcan su Estado.

Por qu aborrecible? Cualquier interlocutor israel (por no mencionar a la portavoz) le dir inmediatamente que se trata de un movimiento "unilateral". Cmo se atreven a proclamar el Estado de manera unilateral? Cmo se atreven a hacerlo sin el consentimiento de la otra parte en el conflicto, o sea, nosotros?

Un purista de los detalles podra preguntar en este punto: Acaso el Estado de Israel no se proclam de manera unilateral? Nuestro Estado, cabe recordar, fue declarado por David Ben-Gurion y sus colegas el 14 de Mayo de 1948 sin consultar a nadie. Pero, quin se atrevera a comparar?

Adems, estos cobardes palestinos van a la Asamblea General de la ONU, tratando de eludir el Consejo de Seguridad en el cual los EE.UU. pueden bloquear cualquier decisin con su veto. Sucio truco!

Pero, un momento! Acaso el Estado de Israel no se proclam sobre la base de una resolucin aprobada por la Asamblea General de la ONU? Para ser precisos, la resolucin 181 del 29 de noviembre de 1947, con la particin de Palestina en un Estado rabe y otro judo.

Como una cuestin de hecho, esta resolucin sigue en vigor. Sirvi como pieza central para la Declaracin de Independencia de Israel, y sirve ahora como base para la demanda palestina de que el Estado palestino se acepte como miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas.

Pero, de nuevo, cmo se puede comparar? En resumen, los palestinos deben ser condenados por su esfuerzo impertinente de recurrir a la accin "unilateral". Benjamn Netanyahu as lo dice. Barack Obama lo dice. Hillary Clinton lo dice. Angela Merkel lo dice. Se ha convertido en un mantra.

Un mantra ms. Se podra pensar que el terreno palestino-israel est tan lleno de mantras que no hay espacio para ninguno ms. Pero siempre se puede introducir otro.

Shlomo Avineri, un profesor sionista muy respetado, ha sacado a relucir uno de los ms antiguos. En un reciente artculo titulado "Narrativas y Verdad", afirm que hay dos relatos de nuestro conflicto, pero slo una verdad. La verdad consiste en hechos indiscutibles.

Por ejemplo, hay varios relatos sobre la resolucin de particin de la ONU, pero slo una verdad. Como por casualidad, esta verdad coincide con el relato israel, que se ha convertido en un mantra sagrado. Y dice as: en 1947, los dirigentes sionistas aceptaron formalmente el plan de particin de la ONU, y los rabes palestinos lo rechazaron. En su lugar, atacaron a la comunidad juda en el pas y ms tarde se unieron los ejrcitos regulares de los pases rabes vecinos. Queran arrojarnos al mar. Perdieron la guerra y pagaron el precio.

Hechos? Indiscutible? Bueno... Realmente es un hecho que los dirigentes sionistas aceptaron el plan de particin formalmente-. Muchos lderes sionistas se opusieron, pero fueron persuadidos por David Ben-Gurion para sumarse a la aceptacin oficial. Sin embargo, en varias reuniones secretas, Ben-Gurion dej en claro que los bordes de la particin eran inaceptables y deberan rectificarse en la primera oportunidad. Las actas de estas reuniones estn ah para que todos las puedan leer.

El reverso del mantra -"los rabes palestinos la rechazaron"- es ms complejo. No haba un liderazgo palestino democrticamente elegido. En la revuelta rabe de 1936-1939 el liderazgo tal como era en ese momento- fue deshecho, en parte por los britnicos, pero sobre todo por el principal lder palestino, el Gran Mufti Hajj Amin al-Husseini. La mayora de sus opositores fueron liquidados.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Hajj Amin huy a la Alemania nazi y el resto de los "lderes" fueron deportados por los britnicos. Despus de la guerra, el desacreditado Hajj permaneci en el extranjero y se transform en un lejano jefe de un organismo que solo exista en el membrete, llamado "Alto Comit rabe". Nunca fue elegido ni tuvo races populares. No haba un liderazgo efectivo en la Palestina.

Nadie pregunt a los rabes palestinos si aceptaban o rechazaban algo. Si les hubieran preguntado, probablemente habran rechazado la particin, ya que -a su juicio- se entreg una gran parte de su patria histrica a los extranjeros. Ms an, ya que a los judos, que en el momento constituan un tercio de la poblacin, se destin el 55% del territorio, mientras que los rabes constituan el 40% de la poblacin.

Los gobiernos de los Estados rabes rechazaron la particin, pero ciertamente ellos no representaban a los rabes palestinos, que estaban en ese momento todava bajo el dominio britnico (como nosotros).

Como una cuestin de hecho, durante la guerra no haba un liderazgo rabe palestino unido, ni nada remotamente parecido a una fuerza palestina unida para la lucha. Se pueden interpretar estos hechos como uno quiera, pero ciertamente no reflejan un panorama claro de que "los sionistas aceptaron, los palestinos rechazaron".

Sin embargo, este mantra se repite sin fin en artculos periodsticos, espectculos televisivos y discursos polticos, como una verdad evidente. El profesor Avineri es slo uno de una legin de propagandistas israeles que lo repiten.

Otro mantra del momento actual dicho como verdad irrefutable es que los 750.000 refugiados palestinos abandonaron sus hogares originales en 1948 de forma voluntaria, despus de que los lderes rabes les pidieran hacerlo, con el fin de despejar el camino para el avance de los ejrcitos rabes".

Cualquier persona sensata al or esto debe llegar a la conclusin de que es un completo disparate. Ninguna avanzada del ejrcito quiere eliminar una poblacin amiga. Todo lo contrario. Est de ms decir que nunca se encontr ni una pizca de evidencia de que esta argumentacin fuera cierta. (Es posible que haya algunas dudas sobre los eventos locales durante la conquista de las partes rabes de Haifa, pero no cambian el panorama general).

Este mantra se combina con la idea de que, en la guerra, toda la gente del bando perdedor pierde el derecho a su pas, a sus hogares y a sus bienes. Esto puede haber sido as en los tiempos bblicos, pero en los tiempos modernos no refleja el derecho internacional o la moral vigente.

Puede haber muchas opiniones diferentes acerca de cmo poner fin a esta tragedia. La poblacin de refugiados palestinos ha crecido a ms de cinco millones de personas. El paisaje ha cambiado por completo. Muy pocas personas, incluso entre los palestinos, creen en un retorno masivo de refugiados. Pero esto no cambia el hecho de que el mantra suena a hueco. Ni siquiera es una buena propaganda ms.

Un nuevo mantra ahora est ganando terreno. Benjamn Netanyahu lo puso en palabras sencillas: "el conflicto es irresoluble". Muchas figuras respetadas, incluyendo destacados profesores universitarios, lo repiten a diario.

Me acuerdo de un difunto amigo mo, Samuel Merln, un miembro de la primera Knesset, que una vez particip en un debate pblico con el profesor Yehoshafat Harkabi, un ex jefe de inteligencia del ejrcito. En ese momento -la era de la euforia entre las guerras de 1967 y 1973- Harkabi era un delirante aborrecedor de los rabes (a partir de 1973 se arrepinti y se convirti en un decidido activista por la paz).

Cuando lleg su turno de responder a los argumentos de Harkabi, Merln dijo: "Respeto mucho al profesor Harkabi, pero para expresar estos puntos de vista no es necesario ser un profesor, puede ser cualquier persona de la calle".

Fuente: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1308952216/



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