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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2011

Tras la debacle electoral, el gobierno de Merkel plantea un giro energtico para el pas
Alemania se aleja de la energa nuclear

Carmela Negrete
Diagonal


El accidente de Fukushima ha forzado al Gobierno de Angela Merkel a plantear el fin de la energa nuclear, que se har efectivo a lo largo de la prxima dcada.

Nueve de los 17 reactores nucleares que existen en Alemania seguirn funcionando hasta 2022. Una de las siete centrales que ya se han desconectado permanecer en la reserva hasta 2013 para casos de emergencia. Y hasta el 2018 ya no se volver a desconectar ninguna central nuclear ms. Pero tanto el partido socialista como los verdes y la izquierda creen que la salida de lo nuclear puede adelantarse a ese plazo.

De nuevo, Alemania anuncia su retirada de la peligrosa ruleta rusa de la energa nuclear y se convierte en el primer pas industrializado en salir del paradigma nuclear, por segunda (y definitiva?) vez. La primera fue en 2001 con el Gobierno de socialistas y verdes. Ahora, tras la debacle electoral en la que el Gobierno conservador ha perdido puntos a favor del partido verde, las esperanzas son mayores, ya que en este momento ningn partido se opone a la salida de este modelo. Slo hay discrepancias en el modo de hacerlo.

Ninguno de los dos partidos de la coalicin de Gobierno (CDU y CSU) llevaba en su programa la salida de la energa nuclear; muy por el contrario, ambas formaciones decidieron en 2010 acabar con el plan de salida diseado en 2001. Tras Fukushima, el Gobierno tom la decisin repentina de parar varios reactores para llevar a cabo revisiones en profundidad de sus sistemas de seguridad. Mientras tanto, se vio obligado a importar energa generada en centrales nucleares francesas y checas. Alejada de la opinin pblica, contina la construccin de una central nuclear en Brasil subvencionada con dinero alemn y la empresa alemana de energa RWE tiene planeado construir una nueva central en los Pases Bajos a unos 200 kilmetros de la frontera alemana cuya construccin costar al pas vecino unos 5.000 millones de euros.

Trabajo radiactivo

Segn un informe del peridico Suddeutsche Zeitung, muchas de las tareas en la centrales se estn llevando a cabo por personas trabajadoras con contratos temporales. El Ministerio de Medio Ambiente calculaba en 2009 que unos 75.000 trabajadores tienen en Alemania un carn de radiaciones en el que se registran las dosis que reciben. Segn datos del Estado alemn, en 2009 los 17 reactores de la repblica alemana daban empleo a unos 6.000 trabajadores. De forma externa, trabajaron en esos mismos reactores cuatro veces ms: 24.000 personas. Alrededor del 90% del total de las dosis de radiacin la recibieron los trabajadores temporales y los mecnicos.

El hecho de que los trabajadores externos realizan las tareas ms peligrosas lo confirma el dato de que, en total y de media, los trabajadores propios recibieron una dosis de 1,7 sievert [dosis absorbida] al ao (sv), mientras la media en los trabajadores externos fue de 12,8 sv.

Desde el partido de la izquierda, Die Linke, se ha propugnado un carn europeo de radiacin, ya que la mayora del colectivo trabajador externo opera en varios pases, cuenta con diferentes carns y puede sobrepasar la exposicin a la dosis permitida al ao.

Salir de la energa nuclear costar unos 40 millones de euros. RWE ya ha anunciado que va a denunciar al Estado alemn por prdidas millonarias debidas al cambio repentino de opinin del Gobierno. Adems, Alemania se quedar sin 20 de los 90 gigawatios con que cuenta su red elctrica actual. El consumo energtico habr de bajar hasta un 10% y para ello se plantea invertir 1.500 millones al ao para conseguir edificios energticamente ms eficientes.

Cunto costar el cambio

De reduccin de la produccin no se habla ms que en crculos alejados de la toma de decisiones. Una de las mayores luchas dialcticas est teniendo lugar en torno al coste real de la energa nuclear en comparacin con el de las energas alternativas. Para el jefe de la compaa RWE, Jrgen Gromann, a quien la Unin para la Conservacin de la Naturaleza y la Biodiversidad le concedi recientemente el galardn de dinosaurio del ao, la energa ecolgica es sobre todo muy cara. Por el contrario, los defensores de esta energa defienden que el coste asociado a la energa nuclear es mucho mayor.

Para conseguir el consenso que necesitaba, el Gobierno de conservadores y liberales cre un consejo al que denomin Comisin tica. Designados a dedo, entre los 17 componentes no se encontraba ningn representante de la izquierda. Asimismo, la comisin da cabida a las dos religiones cristianas, catlica y protestante, pero no invitaba a otras confesiones. Dicho grupo, encargado de aconsejar al Gobierno en la redaccin de la nueva norma, fue muy criticado desde el principio. Dentro del mismo se encontraba tambin el socilogo Ulrick Beck, autor del best seller La sociedad del riego. El escaso margen de maniobra de la comisin qued de manifiesto cuando propuso crear una comisin independiente en el Parlamento y un foro nacional para la energa nuclear en el que pudieran participar las ciudadanas y ciudadanos y el Gobierno se ha negado a la creacin de ambos. La energa nuclear produce una nueva forma de hiptesis, porque algunas cosas no pueden ser probadas nunca en un laboratorio, aseguraba Beck en una entrevista con el peridico Taz.

La basura nuclear

El Gobierno de Merkel ha comenzado la bsqueda por toda Alemania del lugar o lugares que recogern los desechos nucleares. En Baja Sajonia, en el depsito provisional Asse, la antigua mina de sal ha presentado una serie de filtraciones a raz de las cuales se ha decidido la clausura del centro y el traslado a otro lugar ms seguro. El coste del transporte de cientos de miles de barriles ser un gasto millonario que tendrn que asumir las arcas alemanas.

Beck, el socilogo de la comisin tica de la energa nuclear, recuerda al respecto que las centrales nucleares no tienen seguros privados y que en el caso de accidentes, al igual que ocurre con una posible insolvencia de los bancos, es el Estado quien ha de responder, ya que ninguna aseguradora privada podra costear el riesgo incalculable de una central.

La nueva tumba nuclear an no se conoce y aunque hasta el momento Baviera, la regin mas rica de Alemania, se negaba a albergar desechos nucleares, ahora el Gobierno de este Estado ha retrocedido y permitir la bsqueda en su territorio de un lugar en el que almacenar las toneladas de desechos radioactivos.

Aunque los verdes aseguran que, tras la salida de Alemania de la energa atmica, se potenciar el carbn y eso empeorar el cambio climtico, el Gobierno ha sealado que sera muy caro, porque en ese caso debera comprar nuevas cuotas de emisin de CO2 en el mercado de emisiones de Gases de Efecto Invernadero creado despus del acuerdo de Kyoto. Adems, el Ejecutivo ha calculado que en 2020 el porcentaje de energas renovables en Alemania deber ascender del 17% actual al 35%. Dnde se construirn las placas solares y los molinos de viento que harn posible el cambio es una cuestin que no responden ni conservadores ni verdes.

Como muestra, la empresa china LDK se ha mostrado interesada en la tecnologa alemana. Su jefe financiero Jack Lai sealaba recientemente al semanario Der Spiegel que la imagen y la tecnologa alemana combinada con los precios de los sueldos chinos podra dar lugar a una marca lder a nivel mundial.

Abastecimiento desde el sur

Uno de los proyectos ms ambiciosos en materia de renovables es el proyecto Desertec, una idea futurista de ingeniera que consistira en la creacin de una gigantesca planta solar en el desierto del Shara, que se conectara y distribuira energa en Europa. En el proyecto participan bancos y empresas como Deutsche Bank, Siemens o energticas como E.on, RWE o Abengoa Solar.

Las crticas a este proyecto apuntan a que se trata de una megainfraestructura frente a otros modelos de desarrollo menos centralizados, as como de un abastecimiento para las necesidades de pases del Norte. En todo caso se trata de un proyecto difcil de llevar a cabo debido a las reticencias de algunos gobiernos, como el francs, y por la inestabilidad poltica de esa rea del norte de frica.

Lo que s se contempla es que la industria de las renovables cubra con una fuerte inversin un 37% de las necesidades de electricidad de Alemania hasta el cierre de las centrales nucleares en 2022. Para llegar al total habra que esperar hasta 2050, segn Siggi Achner, experta en eficiencia energtica y colaboradora de Greenpeace.

Pero mientras se concreta cmo Alemania dejar de lado la energa nuclear, el carbn y el gas continuarn siendo fuentes de energa centrales en los prximos aos. En Hamburgo, por ejemplo, se termina la construccin de una nueva planta de carbn que ha provocado numerosas protestas y que comenzar a funcionar en 2012, expulsando cada ao unas 8,5 toneladas de dixido de carbono a la atmsfera.

Alemania se prepara tambin para cambiar el paisaje: se proyectan miles de molinos de vientos en las montaas, en la lnea de la costa e incluso dentro del mar para garantizar el abastecimiento energtico.

Larga lucha

Ni siquiera tras Chernbil se manifestaron en Alemania tantas personas contra la energa nuclear. La mayor movilizacin tuvo lugar el pasado 26 de marzo, en la que participaron un cuarto de milln de ciudadanos en ms de 20 ciudades. Tambin en mayo, en 20 ciudades, salieron a la calle unas 160.000 personas por el desmantelamiento de la energa nuclear. Antes de Fukushima hubo protestas por el plan de prolongar indefinidamente la vida de las centrales. En septiembre de 2010, 100.000 personas se manifestaron y en noviembre 50.000 participaron en una accin que par el Castor, tren que transporta la basura nuclear. Incluso hoy, tras la decisin de cerrar las nucleares, una parte del movimiento contina movilizado en contra de las nucleares.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Alemania-se-aleja-de-la-energia.html

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