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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2011

El despertar

Miguel Riera Montesinos
Editorial El Viejo Topo


Quizs los dos elementos ms relevantes que ha puesto sobre el tapete la eclosin del movimiento 15-M son:

Uno: que el poder es bsicamente extraparlamentario. Es decir, la oligarqua dominante fundamentalmente financiera, pero no slo ejerce el poder manteniendo en una subalternidad con frecuencia cmplice a los restantes poderes del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial. Tambin el cuarto poder, la prensa, se halla sujeta a ese poder extraparlamentario va contratos publicitarios u otros mecanismos. Y, siendo ese poder extraparlamentario, es perfectamente legtimo que sea contestado extraparlamentariamente. Por eso, la presencia del movimiento en la calle exigiendo la regeneracin de la democracia est ms que justificada: poco puede esperarse de la poltica que se discute en los parlamentos, que est dirigida fundamentalmente a satisfacer a los mercados mientras contempla con indiferencia el sufrimiento de tantas personas.

Dos: Y si nada puede esperarse por parte de senadores y diputados, si el gobierno de la nacin y el conjunto de gobiernos autonmicos recortan derechos, privatizan a mansalva, convierten la austeridad en un fin en s mismo, si desoyen imperturbables las voces que llegan desde abajo, a quin puede sorprender ese grito de No nos representan que hemos odo una y otra vez en tantas plazas de Espaa?

Lo que el movimiento, por tanto, ha puesto de manifiesto es el divorcio cada vez mayor entre buena parte de la ciudadana y los que dicen representarla. Un divorcio que an no se expresa suficientemente en el momento del voto todo llegar porque se suele votar ms en contra del otro que a favor del que se vota, o porque en definitiva el voto nulo, o la abstencin, no tienen funcionalidad real: favorecen en realidad a los partidos mayoritarios gracias a una ley electoral profundamente injusta que vergonzosamente defienden esos mismos partidos mayoritarios. En eso, PP y PSOE s se han puesto de acuerdo.

Hay, en cualquier caso, una tercera faceta a destacar: la dificultad que parece experimentar la clase poltica, y la mayor parte de los opinadores mediticos, en entender lo que est sucediendo. Algunos se defienden panza arriba contraponiendo la legalidad del voto a la legitimidad de la protesta. Otros confan en que se trate de un sarampin pasajero, de un exabrupto social que desemboque en nada. Pero nadie advierte lo que algunos Manuel Monereo lo razona en este mismo nmero desde fuera del sistema estn pronosticando: que se est cerrando un ciclo, que estamos entrando en una nueva fase en la que todo, absolutamente todo, est por decidir. Que ya no valen los viejos discursos, las maneras antiguas, los conceptos acuados en la Transicin. Que cada vez menos gente comulga con ruedas de molino.

Todo est por hacer, y todo es posible, deca el poeta. Incluso recuperar la democracia. Los jvenes del 15-M lo estn intentando. No ser fcil. Ese poder extraparlamentario un poder oscuro y sus cmplices harn lo imposible para mantener sus privilegios. Slo que, ahora, han sido ya desenmascarados frente a todos.

Esto est slo empezando.

Fuente: El Viejo Topo, n 282/283, julio/agosto 2011, p. 5


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