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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2005

Privatizacin del agua: Entre la sed de vida y la sed de ganancias

Ral A. Wiener F.
Rebelin


En Chile: Los ros son propiedad privada por disposicin de la dictadura, no modificada por el gobierno de la concertacin democrtica. Ms del 80% de las fuentes superficiales tienen ahora propietarios particulares. Lo que configura el curioso concepto del Cdigo de Aguas: un bien pblico de aprovechamiento privado. Se dice que de esta forma se conserva mejor un recurso escaso, se obliga a su uso eficiente y se promueven las inversiones..

Pero hay otros efectos que no se dicen tanto:

a) Una sola empresa: Endesa de Espaa, ha logrado apropiarse, prcticamente sin inversiones, del 60% de las fuentes fluviales, y es la que reparte el agua segn su criterio e intereses. Como se trata de una empresa con inversiones en electricidad (en el Per controla ms del 30% del mercado en generacin y distribucin), sus posesiones favorecen sus operaciones en ese sector, y establecen una barrera de entrada de precios y opcin, para otros inversionistas (similar a lo que ocurre aqu en el caso de la telefona). Es decir no favorecen la inversin sino el monopolio.

b) A travs del pago del agua se discrimina a los receptores por dinero; muchos campesinos que no pueden absorber el costo han debido vender sus tierras. Grupos de agro-exportacin han establecido asociaciones con los vendedores de agua (a veces son los mismos) y se han convertido en los grandes consumidores del agua de riego. La privatizacin como siempre concentra, no democratiza el servicio.

c) La actividad estrella del Chile moderno: la agro-exportacin, lleva actualmente un contenido de agua cara (junto con otros servicios caros), que limitan su competitividad internacional, y que termina por ser compensado con reducciones en los costos laborales o en las participaciones del Estado. Este es un elemento adicional de la redistribucin regresiva del ingreso que propician las polticas neoliberales.

d) Contra la teora del agua eficiente, Chile ha registrado una mayor contaminacin de sus fuentes acuferas, tanto por efecto de los proyectos mineros, la agro-exportacin, la industria y la explotacin energtica. En la zona norte se han detectado elementos de boro y arsnico en el agua potable, que han sido materia de sonados escndalos periodsticos.

e) El agua potable para las ciudades ha sido concesionada mediante su entrega a empresas privadas regionales. El 80% de la cobertura de las concesiones ha recado en la empresa francesa Suez. Entre 1999-2000, el gobierno reconoce oficialmente un alza de tarifas entre 20 y 30%. Las organizaciones de consumidores opinan que fue entre 100 y 200%. Actualmente una familia chilena pobre invierte el 7% de su ingreso en agua potable, mientras que una rica con mucho mayor consumo gasta un 0.1%. La factura promedio mensual en Chile por agua potable es de 30 dlares.

f) Segn la CEPAL, los pases sudamericanos en los que el agua es ms cara son: (1) Chile, (2) Argentina; ambos privatizados.

En Mxico: Llega Condolezza Rice, secretaria de estado de Estados Unidos y hace la siguiente declaracin: debemos asegurar la cooperacin continuada del manejo de recursos naturales preciosos, como el agua, para el beneficio de ambas economas

Ntese est hablando de los recursos de Mxico, del agua de Mxico, para el beneficio de ambas economas.

De hecho Estados Unidos est en proceso de cobranza de una deuda mexicana que se propone sea cancelada mediante la concesin de fuentes acuferas en el note de ese pas para su conexin con el suroeste de los Estados Unidos, donde se est sintiendo una creciente escasez de agua para riego.

Estados Unidos: el investigador Bernardo Qualiotti explica que el 95% del agua potable de Estados Unidos es subterrnea. Las fuentes se estn sin embargo secando debido a que los cultivadores bombean el lquido ms rpido de lo que las lluvias rellenan los depsitos. El Oqallala, fuente principal de abastecimiento del suroeste norteamericano, se est empobreciendo a razn de 12 mil millones de metros cbicos por ao.

Alfredo Serra, del Foro Ecologista de Paran, aprecia la situacin de la siguiente manera: si Washington agredi a Irak por el petrleo una sustancia reemplazable qu no hara por el agua

Hay un estrs hdrico severo que alcanza actualmente a Estados Unidos y el sur de Canad, Europa, Asia, Australia, frica y algunas partes de Amrica del Sur.

La paradoja de Amrica del Sur es que en esta zona se concentra el 47% de las aguas dulces superficiales y subterrneas-, del mundo. Pero, a su vez, el 25% del continente es rido o semirido y requiere urgentemente de mayor agua.

Todo esto es el terreno preparado para una enorme disputa global.

Europa: la Unin Europea repite insistentemente, con un gran sentido de culpa, que no se encuentra promoviendo la privatizacin de los servicios de agua en el tercer mundo. Sin embargo todos saben que las trasnacionales de los principales pases de la UE estn presionando a sus gobiernos y la instancia comunitaria, para que saquen la cara por ellas ante el avance de los intereses estadounidenses en casi todos las actividades de servicios incorporadas al mercado global y ante el aumento de su influencia en toda Latinoamrica a travs de los tratados de libre comercio. Que es tambin una disputa por el agua.

Es en el negocio del agua, donde los europeos tienen mayor hegemona. Las francesas Suez y Vivendi, y la alemana RWE-Thames, controlan el 70% del mercado mundial. En 1990, estas tres compaas prestaban servicios a 51 millones de personas en 12 pases. Actualmente tienen 300 millones de clientes en 130 pases. En la gran mayora de pases que privatizan, reaparecen estos mismos nombres. De hecho Suez, ha estado vivamente interesada en la concesin de Sedapal, y su influencia sobre el gobierno de Toledo se verifica a travs de su subsidiaria Tractebel (energa de Ilo; privatizacin elctrica fallida en Arequipa y Tacna; proyecto Yuncn en Pasco; planta de Chincha-Caete de gas de Camisea; etc.)

Soweto, Sudfrica: en el mismo lugar donde funcion el sistema del apartheid (exclusin de los africanos en su propia tierra), la gente pobre sufre de falta de agua. Antes estaban prohibidos de circular en su propia tierra, ahora de vivir con un mnimo de decoro. La solucin del gobierno recogiendo la recomendacin del Banco Mundial ha sido la privatizacin de las empresas municipales. As es que se cre la Johannesburg Water, otro nombre de la Suez, que para enfrentar el dilema de conectar a poblaciones de bajos ingresos tom una decisin inspirada: instalar medidores prepago para el servicio de agua.

Las familias que contratan este sistema en Soweto, el barrio negro de la capital, deben hacer lo que se hace con un celular: comprar una tarjeta con el consumo adelantado que se proponen realizar. Cuando el medidor indica que el consumo autorizado se ha agotado, los caos se secan. Y nuevamente las mujeres acarrearn agua de los camiones. Si no tienen para adquirir una nueva cuota de agua, permanecern as hasta que puedan hacerlo. Es como nos pasa en el Per, que tanta gente tiene aparatos telefnicos muertos durante semanas y meses. Que estadsticamente se lee como aumento de la cobertura. El sistema, adems, permite diversos mens intermedios, segn el poder adquisitivo. Todo vale en la medida que las trasnacional pueda reducir el riesgo de no ser pagada.

En el 2003 hubieron manifestaciones de protesta y movimiento de activistas para romper estos medidores infames. Y muchas detenciones.

Argentina: ao 1993, Sal Menen privatiza el servicio de agua de Buenos Aires, y se configura la empresa Aguas de Argentina, subsidiaria de la Suez, como la unidad empresarial de agua potable ms grande del mundo, con 10 millones de usuarios. Empeado en transferir toda la propiedad pblica, Menen firm un contrato de operacin por 30 aos, renovables.

El primer efecto de la privatizacin fue un ajuste de tarifas encima del 100% que afect violentamente la estructura de gasto de las familias argentinas. Asimismo la Suez dispona un contrato, que no fue hecho pblico, segn el cual se le garantizaba una utilidad mnima anual de 19% a la compaa, que quedaba as autorizada a reajustar tarifas para alcanzar este compromiso. En otra clusula se deca, adems, que las tarifas estaran amarradas a las variaciones en la cotizacin de la moneda de Estados Unidos. Como se sabe, los aos 90 se sigui el modelo de paridad entre el peso y el dlar, que se derrumb en la crisis de 2002. Desde entonces el agua se hizo prohibitiva en la Argentina y el gobierno Kichner tuvo que recurrir a un decreto de urgencia para poner una barrera al esquilme que representaba mantener vigente la clusula de paridad cuando la moneda local estaba totalmente depreciada. Esto llev a un conflicto ente gobierno y empresa extranjera, que ahora se ventila com
o una negociacin con el gobierno francs para el retiro de la concesionaria y se rebajen las demandas planteadas por Suez ante el tribunal del Banco Mundial reclamando por las ganancias no recibidas en la explotacin del agua potable en ese pas.

Inglaterra: en 1988, la administracin Thatcher decret la privatizacin de los servicios de agua en la isla, con fuerte subsidio del Estado para alentar la intervencin del capital privado. Entre 1990-1997, las utilidades de las empresas de este sector registraron un incremento de 147%, con mrgenes 3 o 4 veces superiores a los que existan en Francia y Alemania. Esto hizo que las gigantes francesas y alemanas compren las empresas inglesas y se hagan del negocio. Las tarifas aumentaron tan fuertemente que se multiplicaron los cortes y una parte de la poblacin fue forzada a trasladarse al sistema de medidores prepago, que hoy cubre unas 30 mil conexiones.

Francia, Grenoble: El servicio de agua en Grenoble fue privatizado en 1989 (pas a manos de la empresa Lyonnaise des Eaux, actual Suez) y el encargado de la privatizacin fue el alcalde de la ciudad, Alain Carignon. Diez aos despus, este acuerdo fue revocado, el servicio devuelto a la ciudad, y el alcalde procesado por haber estado recibiendo sobornos de la empresa.

Bolivia, Cochabamba: en 1999, el Banco Mundial puso como condicin inapelable para la renovacin de un crdito por 25 millones de dlares que Bolivia no poda cancelar, que se procediera a la privatizacin de los servicios del agua.

A raz de este acuerdo se transfiri a fines de ese ao la empresa municipal de Cochabamba (con una poblacin de 500 mil habitantes) a la empresa constituida en Bolivia con el nombre de Aguas de Tunari, de propiedad de la constructora estadounidense Betchel. Entre enero-febrero del 2000, las tarifas saltaron en 250% porque la Betchel opinaba que estaban muy retrasadas. Los cochabambinos que pagaban una factura promedio de 5 dlares mensuales, pasaron a 20 dlares, de un da para otro, con un salario promedio en la ciudad entre los 100 y 150 dlares.

La protesta fue muy violenta. Numerosas personas quedaron heridas y dos jvenes resultaron ciegos por efecto de la represin. El gobierno inici entonces una negociacin con la poblacin y la empresa, pero no hubo acuerdo. Estallaron nuevas protestas y un joven de 17 aos cay asesinado por la polica. Recin ah, el gobierno acept que la batalla estaba perdida, por los que procedi a rescindir el contrato que tena slo 6 meses y devolver la empresa al municipio. Betchel que hasta ese momento haba desembolsado no ms de 20 mil dlares, se consider afectada en sus expectativas de ganancia y plante una demanda por 25 millones de dlares al Estado boliviano ante el CIADI, que el gobierno Mesa ha dicho que va a pagar por culpa de los cochabambinos.

Bolivia, El Alto: en 1997, se constituye la empresa Aguas de Illimani, subsidiaria del grupo Suez de Francia, que toma a su cargo el servicio de agua potable y alcantarillado de la ciudad de El Alto, prxima a La Paz, con un milln de habitantes y el ms alto ndice de pobreza urbana del pas, donde se han dirigido el mayor nmero de migraciones de los ltimos 20 aos y dnde hay las ms serias carencias de servicios bsicos.

Aguas de Illimani, tena un compromiso de incrementar anualmente el nmero de conexiones de la poblacin sin servicios, que no cumpli. En el ao 2004 hubo cero conexiones nuevas. Y al igual que en el modelo argentino tena un contrato reservado que le aseguraba una ganancia piso (en este caso 12% anual) y por lo tanto la autorizaba a incrementar las tarifas cuando poda argumentar que sus operaciones normales no garantizaban el objetivo. Igualmente gozaba de la clusula de indexacin del dlar. Durante las movilizaciones que derribaron al presidente Gonzalo Snchez de Lozada, se manifest claramente el malestar que exista contra la empresa del agua de El Alto. El tema ha reaparecido este ao, en contra del presidente Mesa, que se ha resistido a rever el contrato. Ni siquiera ha sido capaz de hacer valer las acciones que el Estado, la municipalidad e inversionistas bolivianos mantienen en la empresa de agua de El Alto, en la que formalmente cuentan con la mayora y podran
cambiar la poltica.

El conflicto, por lo tanto, no ha encontrado solucin y a estas alturas ha llegado a un punto irreconciliable, con la poblacin reclamando el retiro de Suez y una nueva administracin compartida y la trasnacional negndose a dar marcha atrs enfrentada a los ms pobres de Bolivia.

Podran caber algunas lecciones de la experiencia boliviana: (a) no cambies deuda pagada por privatizacin, puedes terminar pagando el doble; (b) no te enfrentes a tu propio pueblo en defensa de las trasnacionales de servicios, la gente es ms resistente de lo que piensas; (c) no trates de engaar con mecanismos de propiedad compartida, cuando se est entregando todo el control a los extranjeros, porque siempre se descubre que los socios menores estn al servicio del ms grande; (d) no hay nada de inevitable o irreversible en la privatizacin, los bolivianos la han evitado y revertido dos veces.

Per, Pacasmayo: Primer experimento de privatizacin de agua en el Per. La empresa municipal de la provincia, con 7 mil conexiones fue entregada en concesin a la empresa alemana Nor Wasser, con un compromiso de inversin de un milln de dlares, que anunciaba regularizar el servicio y elevar las horas de agua de cuatro a ocho y conectar a la poblacin de las zonas perifricas que no tenan acceso al recurso. Un ao despus el contrato qued rescindido. La empresa no invirti un solo centavo. El tiempo de servicio baj a dos horas. No hubieron nuevas conexiones. Se descubrieron manejos corruptos entre el anterior alcalde y la concesionaria alemana.

Per, Tumbes: para el presente ao, el gobierno de Toledo se ha comprometido con el Banco Mundial y el BID en comenzar el proceso de privatizacin de las empresas del agua. Se ha calculado empezar desde el norte, considerando que habr una menor resistencia.

Adems se ha elegido el caso de la empresa de Tumbes, EMFAPATUMBES, por reunir varias caractersticas que favoreceran la decisin: (a) es una empresa con muy mal servicio, con muy pocas horas de atencin (6 al da) y con un 16% de poblacin no servida; (b) es una empresa endeudada que genera prdidas continuas y no tiene cmo resolver sus pasivos, por lo que est en un crculo vicioso; (c) es una empresa que ha tenido un manejo municipal muy politizado; (d) es una empresa relativamente pequea (31 mil conexiones) que requiere un menor volumen de inversin que otras.

Proinversin, que es la agencia estatal de promocin de inversiones, ha elaborado un plan de privatizacin de la empresa, que plantea la obtencin de una donacin y crdito especial del Banco de Alemania KFW y una donacin de este mismo origen, as como un compromiso estatal de subsidiar a la concesionaria privada.

El propsito es amortiguar las alzas de tarifas en la primera etapa y facilitar las medidas de racionalizacin (recortes de personal) Obviamente se pretende hacer atractiva la transferencia y al mismo tiempo lograr presentarla como un contra-modelo respecto a otras experiencias, por ejemplo las de Bolivia y Argentina.

Esta ser la privatizacin que s funciona, con plata encima, que favorecer a toda una ciudad y extender el agua a los que carecen de ellas. Esto es por lo menos lo que se dice.

Para apreciar en su crudeza la lgica de la privatizacin conviene escuchar algunos dilogos sobre el caso Tumbes:

"Slo nos van a regalar la plata si hay un operador especializado".....o sea un operador privado (Jorge Villacorta, Viceministro de Vivienda)

"Necesitamos agua para una cadena de hoteles" (Ricardo Florez, alcalde de Tumbes)
"No se puede hacer efectivo la donacin de KFW, sino privatizamos" (Jorge Vidaln, Proinversin)
Per, Lima: La empresa estatal, no municipal, llamada Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal), existe como sociedad annima, es decir regida por derecho privado, bajo propiedad y administracin del Estado, desde noviembre de 1998. Sirve a 43 de los 49 distritos de Lima Metropolitana y el Callao. Los 6 restantes son atendidos parcialmente por la misma empresa o por administracin municipal. Su cobertura es cercana al 90% de la poblacin capitalina, con un nmero de conexiones de casi 2 millones y alrededor de 7 millones de usuarios. Una parte de la poblacin limea, entre 800 mil y un milln de personas carecen de servicios de agua, y en su mayora se encuentran ubicados en zonas de ocupacin reciente de la ciudad y en lugares de difcil acceso (partes altas de los cerros, quebradas, desiertos)
Por su magnitud, Sedapal es un negocio apetecible. En la dcada del 90, el gobierno de Fujimori prepar a la empresa de agua de Lima y a las de provincias para su venta o concesin, a travs de una legislacin que las adaptaba a un rgimen de administracin diferente (Sedapal como empresa de derecho privado y el resto como unidades municipales). Se formaron las CEPRI respectivas y se empez a buscar compradores para el gigante de Lima, mientras se dejaba a los alcaldes saber qu hacer con las empresas a su cargo, muchas de ellas en estado catico por falta de recursos de funcionamiento y diversos grados de ineficiencia.
El gobierno de Fujimori dispuso especficamente que las prestadoras municipales de servicios eran privatizables. Aunque ese era un problema de los alcaldes y sus consejos municipales.
En el discurso del CADE 1998, sin embargo, Fujimori sorprendi a medio mundo cuando se quej amargamente de haber sido engaado por las empresas privatizadas que no haba bajado sus tarifas sino que las haban incrementado sustancialmente. Pensando probablemente en la re-reeleccin y lo que podra costarle la subida del agua y mayores aumentos en petrleo y electricidad, anunci que no se privatizara ni Sedapal, ni la refinera de Talara ni la Hidroelctrica del Mantaro.
En la campaa electoral del 2001, Alejandro Toledo hizo exactamente los mismos anuncios. Y ante la poblacin de Lima, de Talara y de todo el pas asumi solemnes compromisos. Pero segn se supo luego, hizo promesas igualmente solemnes ante el Banco Mundial y las posibles compradoras como la Suez de Francia-, de que s privatizara. Los presupuestos de los dos primeros aos indicaban montos por privatizacin que el seor Kuczynski estimaba desde su escritorio, mientras Toledo segua maniobrando con declaraciones a las regiones y a los sectores laborales afectados. Los dilemas del gobierno sobre el asunto de la privatizacin han sido pues sumamente estresantes y estn en la base de sus muchas frustraciones. En el 2002, fracas la privatizacin de las elctricas de Arequipa a favor de Tractebel despus de una dura batalla, con dos estudiantes muertos, y el gobierno tuvo que retroceder en toda la lnea privatizadora por varios aos.
Pero, hoy est recuperando la iniciativa. Y, dada la debilidad extrema en que se encuentra, slo queda concluir que estamos aqu ante el fenmeno exactamente inverso al de Fujimori. A Toledo ya no le importa lo que vayan a pensar de l, o hacer de l, por privatizar en sus das postreros. En definitiva su futuro poltico es inexistente. En cambio, para l, como para varios en este gobierno, el futuro se refiere a la consideracin que puedan recibir del capital internacional y tal vez de que puedan volver a ser convocados como gestores econmicos de prximos gobiernos. Hay adems una clara conciencia que la oposicin va a seguir apoyando la institucionalidad y continuidad democrtica a pesar de los errores de Toledo, lo que quiere decir que Toledo puede seguir cometiendo errores. La privatizacin del agua puede ser uno de ellos.
Toledo ya sac al presidente de Petroper a pesar de una gestin positiva. As que ya no hay como esconder las vergenzas.
Per 2005: El director del diario Correo, el conductor del programa La Hora N, la conductora del programa Prensa Libre, el diario Expreso, el diario El Comercio y otros, han puesto en nuestra conciencia un argumento que parece lapidario: no habr solucin para los limeos sin agua y los peruanos que no tienen este servicio, si no se privatizan Sedapal y todas las empresas de provincias. Defender la empresa pblica es ponerse en contra de los ms pobres, egosmo puro y duro.
Evidentemente es una novedad que todo este conglomerado aparezca encarnando el altruismo y la preocupacin por los pobres, cuando toda su trayectoria est vinculada a la promocin de intereses privados, a heroicas batallas para que las transnacionales no paguen impuestos y que se los trasladen a los consumidores, a generosos combates contra los derechos de los jubilados y los trabajadores, etc.
Si la teora liberal dice que uno tiene lo que puede tener y si no puede que se vaya a llorar al ro, de dnde podemos pensar que ha salido este neo populismo. No ser que estn usando a los pobres como coartada para que puedan entrar las transnacionales del agua como lo hicieron en pases vecinos?
Pero frente a su argumentacin de fondo, lo que se debe hacer para solucionar las demandas de los limeos y peruanos sin agua, queremos presentar simplemente algunas propuestas:
(a) El problema ante el que estamos es ante todo de cantidad de agua, no de propiedad o administracin. Lima tiene agua insuficiente para atender a las conexiones existentes y por cierto tendra mucho mayor dificultad para abastecer a los que estn desconectados as se tendieran los tubos para llegar a ellos. Por tanto es ineludible la captacin de fuentes nuevas, a lo que apunta el proyecto Marca 2, de trasvase de aguas de la vertiente oriental, que tena el crdito aprobado para su financiacin, que el rey del endeudamiento, el seor Kuczynski, no quiso ejecutar porque no quera que se fortaleciese la posicin de Sedapal. Es evidente que cualquiera fuera el dueo o administrador de la empresa de Lima, depender de lo que se haga para aumentar los flujos de agua hacia sus plantas, es decir lo que se est proponiendo es privatizar la escasez. Y uno puede sospechar legtimamente que el ministerio de economa dar paso al crdito cuando hayan forzado el traspaso a una operadora
extranjera.
(b) El segundo problema es de recursos, que supuestamente el Estado no posee y los privados s. Lo que en buena cuenta implica decir que Sedapal ha podido dar agua a 7 millones, pero no puede hacerlo para un milln ms. Esto es una falacia, salvo que partamos de explicar las cosas como un cambio radical de las prioridades del Estado. Sedapal es una enorme empresa, con una facturacin mensual de cientos de millones de soles, con capacidad de endeudamiento y repago de sus crditos, que ejecuta miles de obras civiles cada ao, pero que depende de un sistema institucional y de las directrices de gobiernos que estn en una orientacin privatizadora. Por eso se han priorizado unos gastos sobre otros (ensanchamiento de caeras en barrios residenciales, servicios para los nuevos edificios, colocacin de medidores en zonas populares, antes que nuevas conexiones en reas perifricas). En esto adems ha estado la mano del BID y el Banco Mundial diciendo en qu se debe gastar. Cientos d
e millones de dlares se han ido en estudios para demostrar la necesidad de privatizar, cuyo mayor efecto ha sido ganarse para esta perspectiva a los investigadores y difusores generando una opinin privatista. Una cantidad bastante ms elevada se ha ido adems a financiar la racionalizacin (despidos y tercerizacin) para poner la empresa a punto de concesin. O sea dinero ha habido y hay. Todo depende de cmo lo emplean.
(c) Si se habla de fondos pblicos para responder a necesidades pblicas, tampoco es verdad el supuesto indiscutible de que el Estado no tiene plata. Entonces: por qu el anuncio de Proper? Nuestra propuesta es que no tiene sentido querer ayudar a los pobres urbanos si un milln de ellos carecen de agua, el producto ms elemental para vivir. Por tanto los fondos del programa deben ser destinados a dotar de agua a estas familias, ninguna cosa puede ser ms urgente.
(d) Lo que no puede aceptarse es que se derive de la tesis: el Estado no ha dado (o no ha querido dar) cobertura a los limeos y peruanos sin agua, y como no tiene plata (aunque eso pueda ser una excusa); que la solucin la vaya a dar la inversin privada, porque es mas eficiente y tiene ms plata. Eso no ha sido probado por ninguna experiencia de privatizacin. Al contrario, al quitarle al Estado la responsabilidad de cubrir la necesidad de los sin agua (que es una responsabilidad poltica), ya no habr nadie que est obligado a hacerlo. Una empresa privada que administra un servicio slo tiene compromiso con sus clientes. Y de acuerdo a su conveniencia buscar nuevos clientes. No hay como obligarla. Su eficiencia se mide en cantidad y calidad del servicio, y su xito en los ingresos que produce. Y eso de que tienen inagotable plata es una ilusin ptica, porque como se ha visto la misma empresa est de operadora en decenas de pases, en cada uno de los cuales hay neces
idades de miles de millones de dlares, y nadie tiene la plata para hacer ese gasto. Bueno, alguien la tiene, los propios usuarios a travs del pago de sus facturas, con las que se hace la caja para las obras en los siguientes aos. El problema de la gente si agua es muy serio. Lo que no es serio es engaarlas con falsas soluciones.
(e) La administracin de Sedapal y las empresas de agua no tiene por qu seguir el modelo actual. El manejo del agua potable y la necesidad pblica de que todos tengan agua, en las cantidades suficientes y con la calidad adecuada, es una responsabilidad que trasciende los gobiernos, los municipios y los partidos que ejercen temporalmente el poder. Por tanto en vez de privatizacin se requiere tecnificacin y democratizacin de las entidades prestadoras de servicio de agua. Tecnificacin, en el sentido de gestiones que respondan ante la nacin y las regiones, por la poltica de agua. Democratizacin, en tanto debe haber participacin y fiscalizacin de las decisiones. Esto existe en otros pases. Depende de la forma como se nombran los directorios, de su composicin, de los mecanismos de control. Pero la principal condicin es una gestin para el desarrollo de las empresas y no para su venta, como las que ha habido durante quince aos y que causa una desorientacin en el manej
o y un espacio para la corrupcin que se esconde en el cambio de rgimen. Si se trata de impulsar una gestin sensible a las necesidades de la gente y no cerrada sobre s misma como la actual, el camino es aproximar la empresa a la gente, para que los burcratas perciban a quin se deben. En cambio la privatizacin aleja an ms la administracin de los usuarios, invistindoles del poder la transnacional, lo extranjero, el dinero que no tenemos, la impenetrabilidad de lo privado, etc. Y, paradjicamente, muchas veces son los mismos burcratas y tecncratas estatales insensibles, los que terminan de burcratas y tecncratas privados, igualmente insensibles.
(f) En un proyecto de reforma de la empresa pblica no debe estar excluida la participacin privada en diversos aspectos de la gestin, para fortalecer la gestin y tecnificarla. Esto se puede lograr a travs de modalidades de asociacin que atiendan zonas no cubiertas. Es el caso de lo que ocurre en el valle Chilln de Lima, con la sociedad establecida por Sedapal con una empresa italiana para ampliar la captacin de agua para el norte de Lima. Pero a nadie se le puede ocurrir, que para hacer este compromiso haya que entregar todo Sedapal a los inversionistas asociados.
(g) A la tesis de que habra algn gran inversionista privado (trasnacional) dispuesto a hacerse cargo de la extensin de la red hacia los sectores no abastecidos en forma inmediata y resolver por su cuenta las necesidades de la poblacin no atendida, habra que decir que nadie podra, en principio, oponerse a ello. Significara que Sedapal haga un contrato especial de asociacin y que los operadores hagan las inversiones y se encarguen de facturar a sus usuarios. Incluso podra ser una gestin compartida, para subsidiar los primeros aos con un promedio de la tarifa general de la empresa, es decir compartiendo el costo. Obviamente que lo que estamos suponiendo es que esto no va a ser tan fcil y que lo que interesa a los privatizadores no es el hueso de los ms pobres sino la carne de los que ya estn pagando, entre los cuales tambin han muchsimos pobres, que consiguieron el agua luchando contra la indolencia de muchos gobiernos, lo que nunca hay que olvidar.

Requerimos ciertamente una gestin nueva y democrtica del agua. Pero es falso que eso se logra por el camino de la privatizacin. Nada de lo que ha ocurrido en el mundo y en el Per, acredita que la privatizacin sea ganancia de alguien ms que las empresas privatizadoras.



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