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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2011

Nuestras multinacionales no nos representan

Luis Nieto Pereira y Pedro Ramiro
Rebelin


Nuestras empresas. Durante la ltima dcada, hemos visto cmo en infinidad de ocasiones los gobernantes y los medios de comunicacin se referan as a las grandes corporaciones espaolas: Nuestras empresas estn en Amrica Latina para quedarse, se trata de una apuesta de Estado que no tiene marcha atrs, decan desde el gobierno de Zapatero hace dos aos. De este modo, el discurso oficial insista en que vivamos en el mejor de los mundos posibles y, en l, nuestras multinacionales eran la principal fuente de riqueza para el pas. Por eso, se argumentaba que haba que defenderlas costara lo que costara, dando por hecho que su aumento de ingresos era el nuestro, y pareciendo as que todos y todas furamos accionistas de dichas compaas.

La crisis, lejos de acabar con esta idea, la ha reforzado an ms: ante la recesin econmica que se vive en el Estado espaol, las multinacionales han decidido volcarse en otros mercados para poder seguir aumentando sus extraordinarios resultados, [1] para lo cual han contado con el apoyo de la accin exterior y las relaciones diplomticas del ejecutivo espaol y de la casa real, perpetuando de esta manera el discurso de que los intereses de las empresas espaolas coinciden con el inters general de la poblacin.

Hoy, cada vez somos ms conscientes de que estas grandes empresas son las que realmente deciden la vida diaria de la ciudadana, incluso con una enorme capacidad para sostener o hacer caer gobiernos. La realidad se impone: llenamos el depsito del coche en surtidores de Repsol, gestionamos nuestros ahorros en los bancos Santander y BBVA, establecemos nuestras comunicaciones a travs de Telefnica, disfrutamos de la electricidad y el agua caliente que nos suministran Gas Natural Fenosa o Iberdrola... Nuestras vidas transcurren bajo sus designios y los grandes partidos polticos, por supuesto, no se sustraen a ellos: son estas mismas corporaciones transnacionales las que sufragan las campaas electorales de los dos partidos mayoritarios, de ah que, ante las reformas emprendidas por el gobierno, Emilio Botn se haya mostrado contento de cmo estn yendo las cosas y de la rapidez de las medidas, que son magnficas, mientras Francisco Gonzlez aseguraba, por el contrario, que el pacto social es bueno pero no suficiente. Hay que sacrificarse y hacer del pas un pas de progreso, deca el presidente del BBVA, que peda tambin una reforma laboral de verdad.

Esta simbiosis entre la poltica y el mundo empresarial se nos ha hecho tan cotidiana que nos resulta familiar, incluso, que el presidente del gobierno, sea del partido que sea, realice muchos viajes al exterior acompaado por los mximos mandatarios de las transnacionales espaolas. Y da cierta pereza constatar lo que parece obvio: que la finalidad no es defender un mundo ms justo, equitativo y en paz, sino hacer negocios. Slo hay que recordar, como ejemplo, los recientes viajes del presidente del gobierno a Qatar, Emiratos rabes y China, o cmo Jos Bono, encabezando la delegacin parlamentaria que hace unos meses viaj a Guinea Ecuatorial, le dijo a Teodoro Obiang que es muchsimo ms lo que nos une que lo que nos separa. Eso por no hablar del apoyo de organizaciones vinculadas al expresidente Aznar a la falange santacruzea para derrocar al gobierno legtimo de Evo Morales en Bolivia a favor de las transnacionales de los hidrocarburos, as como los abrazos de nuestros gobernantes y grandes empresarios a personajes como Gadafi, Mubarak, Putin y Uribe, sin olvidar el abandono del pueblo saharaui y las alabanzas de la mayora de la clase poltica espaola, empezando por el rey, al dictador de Marruecos.

No puede extraarnos, en este contexto, que las principales multinacionales espaolas le hayan reservado un asiento en sus consejos de administracin a aquellos altos representantes de la clase poltica que, en ejercicio de sus funciones, contribuyeron a adecuarles un marco legislativo apropiado. As, hemos visto cmo la empresa elctrica Endesa ha fichado al expresidente Aznar, mientras Gas Natural Fenosa ha hecho lo propio con Felipe Gonzlez. Se hace realidad el paradigma de las puertas giratorias: los gobernantes que salen del ejecutivo despus de cumplir el programa de reformas estructurales y privatizaciones de los servicios pblicos para favorecer a las empresas transnacionales, tras haberlas saneado con el dinero de toda la ciudadana y de defender sus negocios por todo el mundo, son despus incorporados, en base a su buen hacer, como asesores y consejeros de las grandes compaas.

En un momento de crisis en nuestro pas, donde se incrementan sin parar las cifras de paro, los servicios pblicos suben sus tarifas y se deterioran da a da, la juventud se ve sin horizonte laboral, la inmigracin es perseguida y la gente se queda en la calle por no poder pagar la hipoteca, podemos ver cmo las empresas transnacionales y los grandes ejecutivos aumentan escandalosamente sus beneficios. Las cifras son elocuentes: los altos directivos del Ibex-35 vieron cmo sus sueldos aumentaron en 2010 el 20% respecto al ao anterior; los salarios declarados de estos trabajadores van desde los 10 millones de euros que ganaron Alfredo Senz (Banco Santander) y Jos Antonio Tazn (Amadeus), hasta los 5,3 millones que obtuvieron Ignacio Snchez Galn (Iberdrola) y Francisco Gonzlez (BBVA), los 4,5 que gan Antonio Brufau (Repsol) y los 4 millones que ingres Emilio Botn. Al mismo tiempo, las empresas del Ibex ganaron un 22% ms en 2010, Repsol YPF triplic sus beneficios por la venta de activos y la subida del crudo, y Telefnica va a recortar el 20% de su plantilla en Espaa tras anunciar que sus beneficios de este ao han superado los 10.000 millones de euros y que pagar a sus accionistas un dividendo rcord de 7.300 millones. Las cifras son tan elevadas que por obscenas se hacen increbles.

Las compaas multinacionales tambin ha creado una provechosa hermandad con la alta jerarqua de la Iglesia catlica. Unos ganan dinero y otros compran el cielo, que dira el otro: el papa Benedicto XVI recibi en julio del ao pasado al arzobispo de Madrid, Antonio M Rouco Varela, acompaado por los representantes de Telefnica, Abengoa, Sacyr Vallehermoso, Iberdrola y los bancos Santander y BBVA, todos ellos miembros de Madrid Vivo, una entidad conformada para financiar la visita del pontfice a Espaa el prximo mes de agosto. Y junto a ello, las grandes corporaciones tienen operaciones en otros parasos: 21 empresas del Ibex disponen de filiales en parasos fiscales, llevndose la palma el Banco Santander (33 empresas radicadas en esos territorios), seguida por Repsol (13), Gas Natural (8) e Inditex (7).

Con todo ello, asistimos impvidos a un escenario en el que mientras el gobierno estatal y muchos gobiernos autonmicos dicen no tener dinero para fortalecer y ampliar los servicios bsicos para la poblacin, fomentar polticas de empleo, impulsar polticas de vivienda o pagar a las pequeas empresas que estn quebrando por impagos, s lo tienen para inyectarlo a las entidades financieras.

Tras reunirse dos veces en cuatro meses con el ejecutivo espaol en el Palacio de la Moncloa, junto con el resto de la cpula empresarial del pas, Botn pronosticaba que 2011 volver a ser un ao excelente. Pero, seguramente, no entraba en sus planes el que, mediada la primavera, una multitud de hombres y mujeres tomara las calles y las plazas de todo el Estado espaol con una consigna: No somos mercanca en manos de polticos y banqueros. Y tampoco imaginara, suponemos, que l mismo iba a convertirse en el protagonista de muchas de las pancartas y carteles: Tu botn, mi crisis; Lo llaman democracia y es Botn. As, con unos niveles de desempleo que no paran de crecer, un gobierno que prioriza los intereses de las grandes empresas sobre los de la ciudadana y unos empresarios cuyas retribuciones han batido todos los rcords en medio de la crisis econmica, mucha gente se pregunta en voz alta: excelente, para quin?

El caso es que, tal y como se ha puesto de manifiesto en las movilizaciones del 15-M, hemos de identificar con nombres y apellidos a los que manejan los mercados, a esas empresas transnacionales que nos exprimen y no nos dejan vivir, mientras sus altos ejecutivos comen en el Ritz, viajan en jets particulares, envan sus pequeos salarios a parasos fiscales y almacenan ms dinero del que podran contar. Por eso, junto con las denuncias y las acciones frente a una democracia formal que no nos representa, vale la pena seguir recalcando la responsabilidad de los grandes empresarios en la creacin y gestin de la crisis actual.

En este sentido, continuando con la senda iniciada con las ocupaciones de bancos y sedes de la patronal, as como con las actuaciones para parar los desahucios de aquellas personas que no pueden pagar la hipoteca, proponemos que nosotros y nosotras, ciudadanos y ciudadanas de a pie, convoquemos a la vuelta del verano una jornada de protesta contra las mayores multinacionales espaolas. De este modo, proponemos realizar en todas las ciudades tres marchas: una sobre la sede de Telefnica, otra sobre la de Repsol y otra que llegue hasta la del Banco Santander, [2] movilizaciones con las que podamos seguir sealando que nuestras multinacionales y los gobiernos que las amparan no nos representan.

Luis Nieto Pereira y Pedro Ramiro son miembros de la Asociacin Paz con Dignidad y del Observatorio de Multinacionales en Amrica Latina (OMAL).

NOTAS:

[1] Y a fe que lo han logrado: en la actualidad, los negocios en el extranjero le reportan al Banco Santander el 85% de sus ingresos, a Inditex el 70% y a Telefnica el 68%.

[2] Dependiendo de cada regin y comunidad autnoma, podra optarse por hacer marchas hacia las sedes de otras empresas transnacionales espaolas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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