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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2011

Rubalcaba, Cayo Lara y el 15-M

Santi Ortiz
Rebelin


Los polticos no se enteran. Persisten en tratarnos como incauta cbila de subnormales a la que engatusar con sus espejitos y cuentas de vidrio. En stas, llega Rubalcaba, como recin aterrizado de no se sabe qu lejana galaxia, se desmarca en solitario por la izquierda como un Gento o un Gainza resurrecto, y nos bendice los odos con soflamas reivindicativas que tratan de destejer, cuan Penlope de la hipocresa, todos los desafueros neoliberales que contribuy a tejer en sus ms de veinte aos de pertenencia al ejecutivo. El astuto camalen, en desesperada huida hacia delante, vira a rojo la camndula de su mudable discurso buscando beatificar su candidatura con una salmodia de promesas izquierdistas a guisa de carnaza para incautos, que armonizan, de paso, con el rubor avergonzado de ms de uno de sus partidarios.

No cabe duda que sus propuestas de cambio, anunciadas con algazara de aleluyas y plagiadas de algunas de las reivindicadas por las plataformas ciudadanas que dieron lugar al 15-M, seran suscritas por todos los que deseamos un CAMBIO REAL en la poltica y en el sistema de valores de la sociedad espaola; pero en su boca, curtida de mentiras como cuando los GAL, afianzada de intrigas y aagazas, suenan a zanahoria, a cebo, a seuelo con que atraer a las urnas los votos que ellos mismos espantaron robndole al pueblo lo que a los ricos daban.

Las tuneras, jugarretas y argucias que jalonan una vida poltica consagrada a la defensa y afianzamiento por va socialdemcrata del capitalismo, dejan en bancarrota la credibilidad de Rubalcaba. Aunque cambiara en las siglas de su partido la inservible O de Obrero por la I de Indignado, no le valdra de nada. Su demagogia y su innegable participacin en el acoso y derribo de todo lo pblico, ya sea la educacin y sanidad, que ahora anuncia defender, como los aeropuertos, de los que no dice nada, pero a los que no le tembl el pulso para militarizar, estn demasiado presentes como para caer en su trampa.

Sin embargo, como atrada por la seduccin de la golosina alguna mente perezosa se ver inclinada a creerle, recordemos que en la conciencia del 15-M y en la propuesta de restauracin del espritu democrtico, tiempo ha traicionado por este mismo personaje y otros de similar jaez, ondean como principio expulsar del poder a los dos partidos PP y PSOE que, bendiciendo la alternancia como suplantacin de una verdadera alternativa poltica al Sistema, han venido encarnando la falacia de un pseudopugilato tras el que el Capital sigue dictando impunemente la injusticia de sus leyes. As que, prometan lo que prometan, pregonen lo que pregonen, mientan lo que mientan, ni Rubalcaba ni Rajoy representan posibilidad alguna de cambio real en Espaa. Tengmoslo presente sobre todo los ms jvenes a la hora de las urnas.

La cuestin se nos complica a los indignados por cuanto, en la otra orilla de las Dos Espaas, la cpula de Izquierda Unida, con Cayo Lara de mascarn de proa, contina vacando por las playas de la inopia sin acertar a quitarse la venda de contradicciones que le impide tomar autntica conciencia de lo que ocurre.

Los expedientes abiertos a sus tres diputados en Extremadura, o el rufo acento de sus admoniciones, as lo indican y me hace maliciar que an siguen operando topos de peso en el seno de la coalicin. Topos, emboscados o quintacolumnistas del PSOE, que contribuyeron a hacer de IU una entidad aquejada de perenne hipertensin. Tristemente clebres fueron en este sentido, Diego Lpez Garrido y Cristina Almeida, fundadores junto con Nicols Sartorius, de aquella corriente crtica lase traidora llamada Nueva Izquierda cuya felona el PSOE recompensara con cargos, carguitos y carguetes.

Hilvanan ambas cuestiones la semejanza entre el discurso de Cayo Lara y el Consejo Poltico Regional respecto a lo ocurrido en Extremadura y lo que aconteci en 1996 cuando IU bajo la coherencia y honradez poltica de Julio Anguita consigui su techo parlamentario con 21 diputados y 2.639.774 votos, al negarse la coalicin a poner sus escaos al servicio del PSOE, que los necesitaba, junto con los de CiU, para evitar el gobierno del PP. Desde dentro y desde fuera, IU, y en particular Anguita, fueron acusados de contribuir a la derrota de la izquierda, de no querer formar parte de la casa comn de la izquierda, etc., etc. Como si en aquella poca ni en sta el PSOE hubiera hecho el mnimo atisbo de gobernar con la zurda. En dicha tesitura, y pese al feroz vapuleo meditico a que fue sometido, Julio Anguita, el hombre de programa, programa, programa, el que dijo que haba que ganar para cambiar, pero nunca cambiar para ganar, el poltico ms honrado y lcido que ha tenido este pas desde 1939, se adelant, saliendo al paso con su postura de firmeza y dignidad, a toda la tragicomedia, perdularia y circense en que se ha convertido la poltica.

Cmo se atreve Cayo Lara a condenar, en nombre de una fuerza poltica que, segn l, se reclama de la izquierda transformadora y que pretende ser creble, la coherente actuacin de los diputados extremeos siguiendo la resolucin tomada por sus bases?

En qu desvn de despropsitos queda postergado su apomponado discurso de Refundacin para aglutinar IU y toda la izquierda alternativa en torno a una propuesta poltica anticapitalista? Es acaso el PSOE anticapitalista? Es de izquierda, siquiera? No es un partido enfangado de corrupcin hasta las cejas? No ha sido y es el bastin ms productivo que ha tenido el neoliberalismo en Espaa? No sigue siendo el principal malversador del patrimonio pblico de este pas? Es ms, no se haca constar en el acta fundacional de Izquierda Unida, la evidenciada derechizacin del PSOE?... Entonces, qu cuento es ste que se traen Cayo Lara o Gaspar Llamazares la beatera poltica y prosocialista que desencaden el hundimiento definitivo de la coalicin ungindose de clera divina para expedientar o reconvenir a compaeros que lo nico que han hecho es ser coherentes con el espritu de la refundacin de la izquierda no optando por ninguna de las dos derechas que se les propona: la del PP o la del PSOE?

Desde luego, con estas medidas disciplinarias IU no contribuir en absoluto a su ya precaria credibilidad. Tampoco quienes la gobiernan nos dejan muchas opciones: o son ineptos consumados, indignos del cargo que ocupan, o pronto los veremos sirviendo abiertamente en el PSOE, como tantos que antes hicieron en IU su artera labor de tapadillos. De cualquier forma, desde el espritu del 15-M, estas cuestiones tampoco acreditan a IU como opcin fiable para las prximas elecciones.



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