Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2011

La carta del profesor Medfilo

ANNCOL
Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL.info)


A la tranquila y serena carta abierta del historiador Medfilo Medina dirigida al comandante Alfonso Cano (12 julio 2011) donde recurre a sus viejos recuerdos juveniles para llamar a un debate sobre el llamado conflicto social armado actual y la Solucin Poltica que est implcito en l -ya que estos dos aspectos, lo poltico y lo militar, son parte indisoluble de una unidad dialctica- se le pueden hacer varias acotaciones generales, que no perjudican las necesarias precisiones que el propio destinatario de la carta le har en su momento en alguna tregua que de la guerra.

Es una carta ampliamente publicitada en los llamados medios de izquierda, que aparece precisamente como el remitente lo dice, en el momento que el presidente de la repblica y los altos mandos militares le dan pocas semanas de vida al comandante Alfonso Cano, quien seguramente por estar evitando el terrible cerco militar de 8. 000 soldados delta con toda la tecnologa norteamericana de guerra actual y los cohetes areos inteligentes guiados por satlite y que cotidianamente le mandan para darlo de baja, no va a tener tiempo de responder con la misma tranquilidad y serenidad que tuvo el historiador para rumiar sus imprecisiones historiogrficas y volver a replantear las viejas y hasta ahora NO resueltas discusiones ideolgicas y polticas surgidas en el desarrollo de su lucha entre la llamada izquierda legal y la izquierda ilegal , y en las condiciones surgidas histricamente en Colombia. Condiciones que, a pesar de su profesin, el profesor Medfilo parece obviar.

 

Suponemos que el historiador sabe que desde que Marx as lo estableci, en la lucha de las clases sociales, la ideologa dominante o hegemnica, es LA de la clase dominante y dirigente (ambos atributos unidos) que supedita bajo sus intereses las ideologas obreras populares y de otras capas medias existentes en la sociedad; condicionando y determinando el desarrollo de esta lucha tanto en sus aspectos ideolgicos y polticos como econmicos y sociales. Pues bien este es la primera acotacin al olvido posiblemente involuntario del profesor Medfilo:

 

La verdad Histrica comprobada con mucha sangre y sufrimiento por los trabajadores colombianos a lo largo de siglos, ha sido la Violencia Poltica usada desde las alturas del Poder como mecanismo de dominacin y gobierno, frente al cual solo ha quedado el recurso de la resistencia popular indefinida. Y se remonta en la Historia un poco ms atrs de los casos del Libertador, del mariscal Sucre, las guerras civiles, o la masacre de las bananeras, los diversos crmenes de Estado y dems actualidades reconocidas ahora oficialmente, sino que llega en la Historia de la lucha social colombiana hasta la resistencia indgena rudimentaria contra los invasores espaoles y ms ejemplarmente el caso de la insurreccin comunera, con las muertes terribles de Jos Antonio Galn y los dems dirigentes comuneros engaados en un pacto de paz religioso y luego despresados a sangre fra, o descuartizados segn guste la palabra en estos tiempos postmodernos.

De manera que el enervamiento por la muerte de la sociedad colombiana, no es un asunto de ahora y menos causado por la Insurgencia, sino ms viejito, como tambin lo es el truco historiogrfico (no histrico) de discutir ad eternum sobre lo que debi haber sido pero no fue; como es el caso mencionado en la carta del Paro Cvico Nacional de 1977, sobredimensionado para los efectos historiogrficos hasta convertirlo en una insurreccin victoriosa, cuya valoracin ms serena, por ejemplo del papel jugado por el lder obrero conservador Tulio Cuevas, pondra en su lugar. Los hechos histricos debemos juzgarlos en su contexto, si los extrapolamos corremos el riesgo de caer en la anacrnica, pecado mortal de la Historia.

Y esta es la segunda acotacin. Olvidar invitar al baile histrico al Estado de Colombia y sus mecanismos represivos, generosamente apoyados desde mediados del Siglo XIX por el gobierno de los Estados Unidos, y cuya mxima expresin se dio con la separacin (hay quienes hablan de robo) de la provincia colombiana de Panam una vez concluida una de esas masacres colectivas llamadas guerras civiles que dur mil das. No es entonces solamente la cruzada anticomunista an no concluida adelantada por los EEUU desde 1945 al terminar la segunda guerra mundial e iniciarse la guerra fra, y que en Colombia llev al asesinato de JE Gaitn, a la violencia poltica anticomunista y anti socialista de las dictaduras conservadoras incluida la de Rojas Pinilla, al frente nacional bipartidista, al desafortunado plan LASO de 1964, como lo denomina el profesor Medfilo, y a donde hoy estamos.

Escribe en su carta el profesor Medfilo esta imprecisin para continuar con sus discusiones historiogrficas: Pero ya en la primera pausa de La Violencia en 1953, haba motivos para plantearse la reorganizacin de un movimiento agrario que, por ejemplo en el Sur del Tolima, vena trabajado con vigor desde mediados de los aos treinta. No sobra recordar que en Chaparral, el Partido Socialista Democrtico (denominacin temporal del Partido Comunista) haba tenido ya dos concejales campesinos, uno de ellos el legendario Isauro Yossa.

Pero la reorganizacin del movimiento campesino no ocurri. Al contrario cundi el desconcierto y se prolong la confrontacin con antiguos combatientes liberales que respondieron de manera an ms enconada y en efecto agravaron la violencia (carta citada)

No creemos necesario aclararle al profesor Medfilo, porque l lo investig personalmente, que el legendario Isauro Yossa como lo llama, fue detenido por la polica poltica del SIC y unidades militares durante esa tregua promovida por el dictador conservador Rojas Pinilla; encarcelado en el campo de concentracin militar de Cunday donde fue torturado y vejado por ser comunista y luego trasladado a la crcel de la Picota donde permaneci tres aos largos por el mismo delito. Nos basta citarle una valoracin escrita por Laura Varela, la hija del tambin mencionado dirigente comunista Juan de la Cruz Varela, quien investig seria y honestamente junto con Yuri Romero la historia del Sumapaz y el Tolima:

.El hecho de desmovilizarse sin mayores ofrecimientos por parte del gobierno de Rojas Pinilla, demostr que el inters de los campesinos no estaba en la guerra sino en la paz. No obstante, las esperanzas que las clases populares y los dirigentes liberales haban cifrado en el nuevo gobernante comenzaron a desvanecerse. Uno de los primeros actos de su mandato fue declarar inconstitucional al Partido Comunista de Colombia. Igualmente las expectativas de los liberales acerca de su participacin en el gabinete gubernamental se vieron frustradas cuando Rojas Pinilla les hizo saber que no habra entendimiento con ellos si no desmovilizaban y desarmaban las guerrillas que operaban bajo su influencia. Estos hechos fueron el germen del desencadenamiento del nuevo bao de sangre que cubri varias regiones del pas, principalmente Sumapaz y Oriente del Tolima en la siguiente etapa de la Violencia. (Pgina 220 Surcando Amaneceres. Historia de los agrarios de Sumapaz y Oriente del Tolima. Alcalda Local de Sumapaz. Fondo editorial UAN. Bogot 2007)

La tercera acotacin para no convertir esta nota en libro de Historia, tiene que ver con la concepcin de la Solucin Poltica que desde el inicio del conflicto armado actual ha sido prioridad esencial en la agenda de los Insurgentes. Pero hay muchas y variadas interpretaciones de este concepto. La Insurgencia y as lo ha escrito siempre en sus documentos, siempre ha hablado de una Solucin Poltica al conflicto social y armado de Colombia. A Secas!.

Sin embargo hay quienes para sus intereses, por ahora desconocidos, le agregan el atributo de negociada, desvirtuando totalmente el planteamiento original insurgente, y hasta han acuado el trmino SPN (solucin poltica negociada) Porqu negociada? Porqu no puede ser pactada, o acordada, o arreglada, o concertada, o transada, o convenida, o contratada, o conciliada, o concordada, o consensuada, o votada, o refrendada, o civilizada, o diplomtica, ect?. Por la sencilla razn que la clase dominante y dirigente siempre ha soando tal y como lo plante su creador Lpez Michelsen, con derrotar a la Insurgencia en una mesa de negociaciones, cerrada y sin presencia del Pueblo. Adems de que se ahorraran (porque le temen) el debate democrtico amplio sobre la Nueva Colombia, que se ira a construir.

Los otros aspectos tratados en la misiva; sobre la penetracin de los dineros del narcotrfico dentro de TODA la sociedad colombiana, sin excepcin, o sobre cul es el resultado de 47 aos de conflicto, o sobre el uso del conflicto por parte de la clase dominante y el Imperialismo para sus fines geo-estratgicos; creemos que por ejemplo, un repaso al llamado proceso 8.000 de Samper y a los actuales procesos que adelanta valientemente la Corte Suprema de Justicia ( con maysculas ) por Narco Para Militarismo, junto con los informes y anlisis de las mltiples ONG mundiales sobre la catstrofe social y humanitaria de Colombia, podrn arrojar ms informacin til y conocimientos verdaderos, que una carta de respuesta al profesor Medfilo. Adems de que seran preguntas para hacerse ellos mismos: Por ejemplo; porqu despus de 47 aos de una guerra tan atroz, con todos los recursos polticos, econmicos, sociales y militares y sobre todo, la ayuda incalculable de los EEUU, porqu an no han ganado la guerra?

 

Por una razn sencilla que tarde o temprano la clase dominante y dirigente de Bogot y Washington, tendrn que aceptar: NO hay solucin Militar en Colombia. La solucin es Poltica, y no necesariamente negociada como lo quiere el profesor Medfilo

 

A todos los historiadores y socilogos que se enfrascan en hacerle alarde a la rendicin, es importante decirles que el proyecto de la clase dominante se impone y se reproduce en ciertos marcos tericos vehiculados en centros de pensamiento cuya cuchara est empeada en becas y financiamientos que dictan e imponen, marcos tericos para interpretar nuestra realidad de acuerdo a proyectos hegemnicos. Como los estudios financiados por la multinacional tabacalera Phillips Morris para demostrar cientficamente que fumar no produce cncer.

 

Al proyecto dominante le conviene que el revisionismo histrico se imponga para que triunfe la versin de los dominadores, una perspectiva histrica dialctica nos evitara caer en estas trampas de ciertas escuelas de pensamiento que ya arriaron las banderas.

La historia la escribe los hombres bajo condiciones que ellos no controlan, voluntad poltica ha habido para resolver polticamente el conflicto, ah est la Agenda Comn por el cambio hacia una Nueva Colombia, firmada como acuerdo entre el Estado Colombiano y las FARC-EP en El Cagun. Si leen bien en detalle el libro de Pastrana, La palabra bajo el fuego, este proceso fracaso por el devaneo oligrquico de vencer militarmente a la insurgencia, durante el Cagun la oligarqua gano tiempo, para realizar la reingeniera del ejercito, realizar toda la cartografa de mandos farianos no reseados por la inteligencia militar, infiltrar y realizar operaciones envolventes, hechos que la historia oficial interpreta como la ausencia de voluntad de la insurgencia para la paz.

Mentira pura, la verdad fue otra. Era tanto el anhelo y el compromiso para la paz, que la insurgencia se inmoviliz durante todos los aos del Cagun, muchos guerrilleros echaron barriga, mientras el ejrcito se preparaba con el Plan Colombia en la manga para vencer al pueblo en armas, que como en cualquier AVATAR, no escoge el mtodo de lucha. La lucha armada se ha impuesto desde el rgimen oligrquico-mafioso, es tan criminal quien hace una guerra innecesaria como aquel que deja de hacer una guerra necesaria.

Ojal la lucha por la Nueva Colombia se pudiera hacer desde el parlamento, desde las diferentes instituciones, sin la necesidad de tomar un fusil para defender el proyecto de sociedad que anhela el pueblo trabajador.

 

El compromiso con la salida poltica es inclaudicable, ya habr tiempo desde una perspectiva histrica dialctica de hacer el balance necesario de la epopeya del pueblo en armas. 47 aos en una perspectiva histrica no son nada para el reinado de siglos del capitalismo, la insurgencia colombiana est enfrentando a la oligarqua ms criminal del continente y como deca el viejo guerrillero heroico, Manuel Marulanda Vlez: "Ah estn nuestros muchachos (...) si maana no estamos nosotros (...) ah esta la guerrillerada".

 

Solucin poltica al conflicto colombiano YA.


Fte: http://anncol.info/index.php?option=com_content&view=article&id=478:la-carta-del-profesor-medofilo&catid=81:europe&Itemid=578


NOTAS RELACIONADAS:

"Carta abierta a Alfonso Cano", Medfilo Medina (Rebelin, 12 de julio de 2011)

 "Un comentario a la carta de Medfilo Medina al Comandante Alfonso Cano", Carlos Arturo Meneses Reyes (Rebelin, 16 de julio de 2011)



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter