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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2011

Expolio en el Sahara Occidental

Javier Garca Lachica
Ecologista


El Gobierno de Marruecos ocupa ilegalmente el Sahara Occidental, reprime a sus habitantes y se beneficia de la explotacin de sus riquezas naturales. Pero esta situacin tambin lucra a numerosas empresas que colaboran en este saqueo del territorio saharaui.

Marruecos se sita en el puesto 89 en el ranking de pases para los que Transparency International ha medido el ndice de Percepcin de la Corrupcin en 2009 [1], con una puntuacin de 3,3 puntos sobre 10. La revista Forbes [2] public un informe sobre los ingresos del rey de Marruecos, Mohamed VI, originados por la venta de fosfatos: en 2008, la fortuna de este personaje se ha incrementado entre 1.500 y 2.500 millones de dlares [3].

Por otro lado, los datos sobre la tasa de alfabetizacin marroqu son alarmantes. En un informe de la UNESCO [4] de 2006 se manifiesta que la tasa de alfabetizacin en adultos apenas llega al 50% de media. Estas tres variables, adecuadamente combinadas, dan como resultado una sencilla ecuacin: el rey de Marruecos se est beneficiando de los recursos naturales para su propio provecho y en perjuicio del desarrollo de la poblacin. Cmo es posible que Mohamed VI se gaste cada da 1 milln de dlares en el mantenimiento de cada uno de sus doce palacios, mientras la mitad de la poblacin marroqu sufre de analfabetismo?

Saqueo de recursos, violacin de derechos Pero esta sencilla ecuacin, evidente para cualquier estudiante de primaria, se complica cuando aadimos una variable ms: gran parte de esos recursos naturales, de los que impunemente se beneficia Mohamed VI, ni siquiera pertenecen a Marruecos.

Me estoy refiriendo al Sahara Occidental, un pas que se extiende al sur de Marruecos y al norte de Mauritania, que fue ocupado ilegalmente por su vecino del norte cuando Espaa, potencia colonial del territorio hasta 1975, se lo cedi a Marruecos, incumpliendo as sus obligaciones de culminar el proceso de descolonizacin del territorio a travs de la celebracin de un referndum de autodeterminacin [5].

Desde entonces, Marruecos, con la indiferencia de la comunidad internacional y con la connivencia y el apoyo de algunos gobiernos como Francia o Espaa, practica en el Sahara Occidental una poltica de exterminio de la raza saharaui. La violacin de los derechos humanos en los territorios ocupados por parte de las autoridades ocupantes es continua e intensa: detenciones arbitrarias, tortura a los activistas y a sus familias, amenazas, violaciones a jvenes y menores, requisicin de documentacin para impedir la salida o la entrada de los activistas en el territorio, desapariciones forzosas Hay ms de cincuenta presos de conciencia saharauis en crceles marroques; siete saharauis han sido detenidos por visitar a sus familiares en los campamentos de refugiados y estn siendo juzgados por un tribunal militar, acusados de alta traicin y con riesgo de ser sentenciados a la pena capital; la activista saharaui de derechos humanos Aminetu Haidar tuvo que estar en huelga de hambre durante 31 das en el aeropuerto de Lanzarote porque le fue confiscado su pasaporte y fue expulsada a Espaa con la connivencia del Ministro espaol de Asuntos Exteriores. ste es el panorama al que se enfrentan los saharauis cada da en los territorios ocupados.

De acuerdo a la legalidad internacional que emana de las resoluciones de la ONU, el Sahara Occidental es un Territorio No Autnomo, es decir, un territorio pendiente de descolonizacin. Y, de acuerdo a esas mismas resoluciones, Espaa, por ms que le pese al Gobierno de Zapatero y por ms que se emitan comunicados oficiales declarando lo contrario [6], es la potencia administradora del Sahara Occidental.

La legalidad internacional es muy clara en cuanto a la explotacin de los recursos naturales de un Territorio No Autnomo. El ex-Subsecretario para Asuntos Legales de la ONU, Hans Corell, emiti en 2002 un dictamen sobre la explotacin de recursos naturales en Territorios No Autnomos. En este dictamen se enfatiza que la Asamblea General ha condenado la explotacin y el robo de los recursos naturales o cualquier actividad econmica que vaya en detrimento de los intereses de la poblacin de los Territorios No Autnomos y les prive de sus legtimos derechos sobre sus recursos naturales.

Corell tambin manifest que a Marruecos no se le considera la potencia administrativa legal del territorio. La cuestin del Sahara Occidental se est dirimiendo en las Naciones Unidas, siendo declarado como pendiente de una descolonizacin basada en el derecho internacional de la autodeterminacin. Esto implica que el gobierno de Marruecos, bajo ningn concepto, tiene derecho alguno a actuar en el nombre de los habitantes del territorio ocupado.

Una reciente resolucin 63/102 de la Asamblea General, de diciembre de 2008, seala que, en virtud del estatus de Territorio No Autnomo (es decir, pendiente de descolonizacin) del Sahara Occidental, es el pueblo saharaui quien tiene el derecho de gestionar y explotar sus recursos naturales, reafirmando que toda actividad econmica o de otro tipo que afecte negativamente a los intereses de los pueblos de los Territorios No Autnomos y al ejercicio de su derecho a la libre determinacin, reconocido en la Carta y en la Resolucin 1514 (XV), es contraria a los propsitos y principios enunciados en la Carta.

El desastre ecolgico est servido

Suele ser habitual que la explotacin ilegal, incontrolada y abusiva de recursos naturales venga acompaada de desastres ecolgicos y de abusos medioambientales. En este sentido, el Sahara Occidental no es una excepcin.

Los ejemplos son numerosos. El CSPRON, una ONG saharaui que trabaja en la clandestinidad por la proteccin de sus recursos naturales [7], denuncia el destrozo medioambiental de la laguna de Dajla, al sur del Sahara Occidental. Con la pesca abusiva e incontrolada, declara su presidente, Sidahmed Lemjiyed, Marruecos est acabando con el ecosistema de Dajla. Los bancos de pulpo estn siendo esquilmados por pequeas embarcaciones de colonos marroques controlados por las autoridades. Se han creado pueblos artificiales de la nada, como Terneft, poblacin artificial a unos 60 km al sur de Dajla, donde se han asentado unos 12.000 colonos marroques que, con ms de 3.000 pateras estn acabando con el pulpo de la zona. Lemjiyed asegura que las protestas de los saharauis son brutalmente reprimidas sin ningn tipo de contemplaciones [8].

Otro ejemplo es la construccin de miles de metros cuadrados de invernaderos en Dajla, donde los colonos de la potencia ocupante cultivan productos agrcolas que se riegan con el agua de pozos milenarios subterrneos, realizando una explotacin salvaje sin el ms mnimo control y sin estudios previos sobre la sostenibilidad de los pozos, poniendo gravemente en peligro la subsistencia del ecosistema de Dajla. Y a esto hay que aadir la poltica de dumping llevada a cabo por Marruecos en la UE con sus productos agrcolas (en octubre de este ao, Marruecos export a la UE 24.000 toneladas de tomates, cuando el lmite estaba en 10.600, y a un precio mucho menor de los 461 por tonelada pactados, destrozando literalmente la industria espaola del sector).

Podemos seguir enumerando casos: la venta ilegal de arena saharaui a empresas constructoras canarias, que arrastra multitud de restos arqueolgicos (algunos sectores empresariales canarios aseguran hipcritamente que hay que traer la arena de fuera porque la arena canaria est protegida medioambientalmente); o la tala indiscriminada de la talha, el rbol caracterstico del desierto del Sahara Occidental; o, si hablamos en trminos macroeconmicos, la esquilmacin del banco de pesca saharaui o la exploracin de potenciales pozos de petrleo y gas natural, tanto en las aguas como en el interior del territorio ocupado.

Empresas internacionales

Habra que seguir aadiendo variables a la ecuacin, y no son otras que las empresas e instituciones internacionales, muchas de ellas espaolas, que se aprovechan de la ocupacin ilegal del Sahara Occidental por parte de Marruecos para llenarse los bolsillos. La catalana FMC Foret importa para su fbrica de Huelva medio milln de toneladas de fosfatos; Jealsa, empresa gallega que comercializa las conservas Rianxeira y Escuris y envasa para marcas blancas como Hacendado, de Mercadona, tiene una fbrica en El Aaiun que en 2009 produjo 33 millones de latas; Europacfico, empresa espaola con socios japoneses, chilenos y neozelandeses, firm en 2008 un acuerdo con Marruecos de distribucin de 30.000 toneladas de pescado saharaui, principalmente pulpo [9] Y aun as, el Sr. Felipe Gonzlez, ex presidente del Gobierno de Espaa, se permiti decir en una reciente conferencia que en el Sahara Occidental no hay actividad econmica? [10].

Tenemos, por tanto, una difcil ecuacin. sta slo se puede resolver eliminando todas las variables dependientes, ntimamente relacionadas entre s: denunciemos pblicamente a las empresas, a los gobiernos y a los individuos que apoyan sin escrpulos la ocupacin ilegal del Sahara Occidental y que se benefician de la explotacin de sus riquezas, y obligumosles a que cesen de inmediato sus actividades inmorales. Apoyemos iniciativas como la campaa de recogida de firmas para exigir al Comisario de Pesca de la UE que los acuerdos de pesca UE-Marruecos excluyan claramente las aguas del Sahara Occidental [11].

Y, una vez eliminadas las variables dependientes, slo nos quedar una variable independiente: el pueblo saharaui y su derecho inalienable a decidir sobre su futuro y sobre sus recursos naturales. Entonces, y slo entonces, habremos resuelto la ecuacin.

Notas

[1] www.transparencia.org.es El IPC mide los niveles percibidos de corrupcin del sector pblico en un pas determinado.

[2] www.forbes.com

[3] www.wsrw.org/index.php?cat=1...

[4] Education for All Global Monitoring Report 2006, www.unesco.org/education/GMR...

[5] Mauritania tambin invadi el Sahara Occidental pero se retir del territorio en 1979, firmando la paz con el Frente Polisario y reconociendo a la Repblica rabe Saharaui Democrtica.

[6] Tras la reciente liberacin de Aminetu Haidar, el Gobierno espaol emiti un comunicado en el que declaraba que Espaa constata que la Ley marroqu se aplica en el territorio del Sahara Occidental.

[7] Las organizaciones no gubernamentales de saharauis estn prohibidas y perseguidas por las autoridades marroques.

[8] Declaraciones completas de Sidahmed Lemjiyed aqu.

[9] la cementera canaria Granintra importa arena saharaui para el sector de la construccin; Isofotn, empresa malaguea de energas renovables, tiene instalaciones fotovoltaicas en los territorios ocupados; Top Fly e Islas Airways tienen vuelos comerciales desde Canarias a El Aaiun; pequeos empresarios canarios de hostelera y turismo ven en el Sahara Occidental una alternativa a la crisis en las Islas.

[10] Conferencia en CaixaForum, Madrid, 28-9-2009. Trascripcin completa aqu

[11] Ver www.fishelsewhere.eu

Javier Garca Lachica es miembro de Western Sahara Resource Watch

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article18129.html



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