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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2011

El Movimiento del 15M se convierte en revolucin (I)

Antonio Maira
Rebelin

De cmo los indignados se enfrentan con el Poder que ha decretado que hay tres generaciones irremisiblemente perdidas y otras cuantas irremisiblemente olvidadas


Los jvenes indignados promueven, animan y realimentan un gigantesco y vertiginoso movimiento de masas que en pocas semanas ha denunciado y despiezado la hipocresa y la corrupcin del Rgimen de la Transicin. Por el camino de la protesta -convertida rpidamente en una sucesin de brotes contagiosos de rebelin-, los jvenes han deslegitimado y bloqueado parcialmente el funcionamiento del sistema poltico.

1.- Son los jvenes! No hacerles mucho caso!

Los jvenes trabajadores con edades que oscilan entre los 18 y los 40 aos-; y muchos viejos militantes reactivados por el inmenso grito de protesta, se han convertido en la punta de lanza de un movimiento de masas que se alimenta de la indignacin (en trnsito rpido hacia la clera) de 5 millones de hombres y mujeres en paro. Se refuerza con la simpata de muchos millones de trabajadores y trabajadoras ms, con contratos precarios, que trabajan por horas o a destajo, por das o cuando le hacen falta al patrono, son explotados sin misericordia, se han quedado sin derecho laboral alguno, son vapuleados en la economa sumergida o malviven en la permanente bsqueda imposible de un primer empleo(ii). Un verdadero ejrcito de seres humanos convertidos en desecho. Un magnfico fondo rotatorio de trabajadores en paro, baratitos para los patrones, que tiran hacia abajo los salarios y aguantan, por pura necesidad, condiciones de trabajo de semiesclavitud. Ejrcito industrial de reserva, le llamaba Marx.

El panorama laboral de los trabajadores de los sectores privado o pblico, y de sus familias, es aterrador; y su futuro absolutamente incierto.

Dos generaciones al menos se quedarn sin trabajo estable ni jubilacin alguna; la tercera, la que ahora sale de las usinas en que se han convertido los centros de enseanzas medias y superiores como ignorantes de fbrica y desmotivados de factora, va a vivir (segn afirma el consenso poltico entre los partidos institucionales) de sus padres ricos como la famosa nia de Rajoy; o del sistema asistencial puntual, temporal y sectorial que mont y desmont, ladrillito a ladrillito, Zapatero. En realidad el optimismo panglossiano de Zapatero y la sensibilidad clasista de Rajoy que mostraron durante las elecciones de 2008, ha terminado en desastreiii. En aquellas memorables elecciones todos los candidatos fueron desleales, hasta la traicin, con los ciudadanosiv.

La opcin entre la dolce vita de hijo de pap y la dulce precariedad subvencionada, tambin de hijo de pap, que antagonizaron teatralmente ante Falsimedia las dos alas del PPSOE con el visto bueno de la Patronal durante la campaa electoral de 2008, se mantuvo hasta que ZapaRajoy derrib de dos o tres mazazos todo el sistema de derechos y garantas laborales, rompi el sistema pblico de pensiones y sembr campos de minas privatizadoras en la sanidad y la educacin pblicas. Zapa hizo desde su socialismo liberal; Rajoy jale el derribo, babeando entre dientes medidas ms duras.

Fue puro teatro electoral y poltico para ocultar la crisis econmica el mayor tiempo posible, y para elegir al agente que desarrollase desde el Gobierno, ms fcilmente y con la mejor de las sonrisas, la misma poltica brutal de recortes econmicos y destruccin del estado de bienestar.

Las elecciones fueron una prueba de deslealtad con el pueblo. Toda la clase poltica rompi lo que le quedaba de legitimidad al Rgimen de la Transicin, que era bien poco. Los jvenes no lo olvidaran: los trataron como a ignorantes y los marginaron con desprecio. Meses despus comenzaran, primero en pequeos grupos y despus masivamente, a extraer las conclusiones mientras les golpeaba la crisis: Le llaman democracia y no lo es, Qu no nos representan, que no!, seran sus primeros gritos de guerra.

2.- Los jvenes en libertad, con muchas cargas

Tal desastre ocurre por la voluntad soberana de un Ser Supremo, impersonal, irresponsable, omnipotente, omnisciente; y omnipresente en todas las instituciones y centros de decisin econmicos y polticos: el dios Mercado. El tal Mercado -cual dios bblico furibundo-, ha anunciado 10 aos ms, como poco, de esta plaga neoliberal sin brotes verdes que nos azota (la crisis); y el eterno y definitivo retorno de su Libertad al mundo.

Es el capitalismo, campando por sus respetos, autorregulado y equilibrado, feliz, eficaz y eterno, como final de una historia que ya no existe. Ecuacin: Friedman+Fukuyama.

El Mercado o los mercados segn le llaman los monotestas de Rajoy o los politestas de Zapatero, siguiendo en esto, punto por punto como en todo lo dems, el discurso dominante generado por las oligarquas de occidente-; determinan cul providencia divina irrevocable la liquidacin del estado de bienestar. Eso implica la demolicin completa de los derechos de los trabajadores y la privatizacin de empresas, actividades y servicios pblicos. El Estado Mayor neoliberal global, de la Unin Europea o estatal-, afirma la necesidad de acelerar la concentracin de la riqueza para salir de la crisis. La crisis econmica catastrficav -que se gest con un crecimiento brutal de la desigualdad, una economa especulativa de crdito fcil y ganancias astronmicas que conduca al abismo, y una corrupcin generalizada que actuaba como lubricante y acelerador del sistema y lleg a ser el principal estmulo de la economa-; no necesita revertir el rumbo sino profundizar en l hasta las ltimas consecuencias. Una autntica terapia de shockvi sin paliativos sociales.

Los grandes capitalistas y sus gerentes que pretenden llamarse neoliberales para eliminar molestas alusiones a su poder de clase-, tienen el mismo programa en todas partes y para todas sus representaciones polticas: No ms intervencin pblica; cero gestin democrtica de la economa o de la poltica; nula y por nunca jams participacin de los trabajadores, cero gastos sociales. Tolerancia cero con el estado de bienestar, tolerancia cero con la intervencin redistributiva del Estado. Viva el capitalismo!, gritara entusiasmado disparando el brazo hacia delante- el Doctor Strangelovevii.

El expolio de lo pblico dice el todopoderoso Mercado- debe culminarse a toda prisa. La voracidad de las grandes multinacionales apunta entre otros bocados exquisitos ya medio digeridos como la privatizacin del suelo pblico, las vas y medios de comunicacin, las redes energticas, alimentarias; todo aquello que puede ser mercadeado incluso el agua, el sol, el aire limpio o la lluvia-; a los jugossimos, crecientes e ilimitados negocios de la salud y la educacin. La propiedad tiene que ser privada para encajar en la economa de libre mercado, es decir (empleando un trmino menos evasivo que por eso mismo est severamente proscrito por los polticos, economistas y analistas del sistema), en el capitalismo.viii

Como todas las religiones y dogmas sociales, el Mercado tiene sus mandatos y su sistema de justificacin, es decir, sus mandamientos, su doctrina y su sistema de premios y castigos. En sntesis:

Primer Mandamiento:

Los trabajadores deben apretarse el cinturn

hasta que nos produzcan compasin.

Podra tratarse de un pareado del folklore popular de denuncia de las ltimas semanas. Vale para un roto y para un descosido: musiquilla de pregonero y rima libre para un Sueo a do de Rajoy y Zapatero. Muy til para murales, pintadas y entradillas de pregones.

(Desconocemos a cul de los dos el Presidente en retirada o el Presidente in pectore-, se le atribuye la rima original y si la cantan juntos cuando se renen amistosamente e intercambian buenos deseos en la Moncloa. Nuestras fuentes exteriores, griegas o portuguesas, apuntan a otros autores de probada estirpe neoliberal: Yorgos Papandreu o Durao Barroso, parecen los ms probables).

Las clases trabajadoras y los sectores populares tienen que apretarse el cinturn. Aceptar el paro como un mal transitorio que durar al menos 10 aos ms, asumir la necesidad de perder todos los derechos laborales en una mutilacin que todava no ha concluido, ver cercenada la jubilacin, perder todas las prestaciones de desempleo, aceptar la quiebra forzada y progresiva de la seguridad social y la del fondo de pensiones. No slo el estado de bienestar sino tambin el estado simplemente benefactor deben desaparecer. Se impone por todas partes el capitalismo ms o menos compasivo (ms bien menos), que enunci de forma completa y con cinismo criminal la extrema derecha republicana de EEUU.

Pero no seamos sectarios. Antes lo haban hecho, Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Tony Blair y su Tercera Va, Zapatero y su socialismo liberal, el genocida George W. Bush y su corte internacional de neofascistas contemporneos. (Todos se movan en la doble estela marcada por los popes del neoliberalismo y del sueo eterno de un mundo sin historia: Otra vez la ecuacin: Milton Friedman y Francis Fukuyama).

Segundo Mandamiento:

Los trabajadores sern reducidos a su condicin natural de semiesclavitud. Parados o con contratos basura, cualificados o no, constituyen el ejrcito industrial de reserva del que hablaba Marx-, del siglo XXI. Generan enormes plusvalas en las economas global, gran regionales, de la Unin Europea o estatales. Y vaya plusvala!

La competitividad de las empresas en un sistema de libre comercio (otro eufemismo del capitalismo muy del gusto de los tericos del neoliberalismo en EEUU) es el objetivo nico de la poltica econmica. Los trabajadores pueden ser despedidos a voluntad de los empresarios, quienes (para poder afrontar la dura competencia) vern generosamente reducida o anulada la cuota empresarial a la seguridad social, no pagarn impuestos, y recibirn gigantescos fondos de rescate y toda clase de subvenciones pblicas. Los servicios pblicos no pueden tener un tratamiento fiscal separado (financiarse del presupuesto pblico, recibir subvenciones o fijar precios sociales). Tienen que ser competitivos: bajar salarios, disminuir las prestaciones, expulsar a los trabajadores, introducir un copago progresivo y finalmente ser privatizados.

Estos dos mandamientos han contado y cuentan con la reverencia de toda la clase poltica, la bendicin de la patronal, la genuflexin del sindicalismo integrado, y el parabin colectivo de Falsimedia. Todos ellos han coreado el sacrificio de los trabajadores en el altar de El Mercado. (Audio con acompaamiento musical coreogrfico).

3.- Un fantasma recorre Europa y una clera contagiosa recorre el mundo

-Los jvenes trabajadores, hartos de un sistema que los excluye, los empobrece, les niega un futuro digno y los margina; le han dicho no! a todos los que lo representan. Ahora, atando cabos entre la realidad y sus protestas, observando el desprecio de las instituciones y los poderes pblicos, comprobando una y otra vez que la batalla por sus derechos va a ser muy dura y se va a dar desde la misma marginacin en la que viven, empiezan a sacar las conclusiones para una nueva etapa de lucha. La lgica del poder es implacable les dicen sus compaeros griegos y portugueses, corroborando su propia experiencia y llevndola un poco ms adelante-, y las leyes, las decisiones polticas, y los discursos y mensajes mediticos, modulan la represin, las promesas vacas y la seduccin para romper, ahogar, dividir y sofocar la protesta.

Por eso, los jvenes de las generaciones perdidas se han hecho presentes y actuantes. Se resisten a que los maten econmica, poltica y socialmente. Estamos vivos y somos le gritan a Zapatero, Rajoy y los dems comparsas de la debacle, el cinismo y el silencio.

Los jvenes que han hecho las jornadas del 15M y del 19J empiezan a exigir una ruptura desde abajo y el lanzamiento de un proceso constituyente al margen y contra los poderes constituidos y su sistema legal; a los que niegan legitimidad alguna-; para salir de la crisis y definir un nuevo sistema de democracia participativa y popular que le entregue al pueblo el poder econmico y poltico. Nada menos. Parece que lo de la ruptura democrtica, actualizada para los ltimos desmanes, va a ir ahora muy en serio. Llevar a los basureros no reciclables no slo al PP como partido franquista y neofranquista, sino tambin a los partidos cmplices del inflado formal y el desinflado real del globo democrtico, de la corrupcin econmica y poltica, de la terrible crisis econmica y del ataque frontal a los trabajadores y sectores populares. Los partidos y todo el cuadro institucional, de rey a paje.

Para entender la crisis sistmica que estamos viviendo es imprescindible analizarla en el escenario internacional. Los indignados han reunido sus experiencias y empiezan a hacerlo con gran naturalidad. A ellos les han robado y negado todas las memorias; ellos se han propuesto recuperarlas e integrarlas en una nica Memoria colectiva.

CONTEXTO INTERNACIONAL:

Se desata la crisis catastrfica

En el ltimo ao, la crisis econmica que se hizo visible en la segunda quincena de agosto de 2007ix -aunque fue ocultada y negada cientos de veces por los lderes polticos, econmicos y mediticos -; se ha transformado en una crisis catastrfica, evidente ya, e indiscutible, que agrieta severamente al capitalismo y hace tambalear el sistema de poder oligrquico que gobierna el mundox.

La gran depresin econmica mundial (Gran Depresin Globalizadaxi) es, en realidad, la culminacin de una crisis sistmica con varios componentes fundamentales, que se refuerzan unos a otros, y estn entrelazados y conexionados.

Son, muy resumidamentexii, los siguientes: crisis estratgica y militar; crisis econmica; crisis poltica; crisis ecolgica y nuclear; crisis ideolgica.

a.-Crisis estratgica y militar: La globalizacin de un Imperio sin caducidad

1.- Del III Reich al Imperio washingtoniano

El III Reich se dio a s mismo una duracin de Mil aos. Sus voceros emplearon a fondo las entonces nuevas tcnicas cientficas de propaganda que Goebels conceba como ingeniera de la opinin pblica, para lanzar una enorme campaa de propaganda.

El Reich de los Mil Aos inici una guerra por etapas, invasin tras invasin, empleando a fondo la maquinaria de informacin y propaganda de la poca para justificar violacin de fronteras, destruccin de naciones, ocupaciones y anexiones de pases, colonizaciones por la fuerza y expulsin de campesinos, creacin de estados satlites con gobiernos tteres, encarcelamientos masivos, matanzas en masa; traslado forzoso y masivo de poblaciones de las zonas colonizadas por la fuerza, en pleno invierno o en condiciones que aseguraban su aniquilacin; apertura de campos de exterminio. Las leyes especiales del III Reich le dieron cobertura legal a las primeras matanzas tanto en el interior como en el exterior de la propia Alemania. El incendio del Reichtag dio luz verde a la represin feroz de los comunistas.

El proyecto imperial de los Estados Unidos ha sido definido por Washington como eterno. Su instrumento de eternidad es el poder militar.

Ambas cosas son expresadas con claridad meridiana en el documento La Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, codificada y hecha pblica solemnemente por George Bush -quien sintetiz la doctrina estratgica militar que ya haba sido aplicada por Bill Clinton y elaborada por el Pentgono y los grandes cerebros del Consejo de Seguridad Nacional desde el final de la Guerra Fra.

El nuevo presidente, Obama -que ha mantenido en sus cargos a miembros del equipo Bush en Seguridad Nacional, Secretara de Defensa, Pentgono y CIA; o lo ha mixturado con el equipo Clinton en la Secretara de Estado-; no ha hecho ms que cambiar las formas de intervencin y la implicacin directa de sus aliados. Los Estados Unidos -dice esa Summa estratgica- no permitirn que ningn pas ni grupo de pases sean capaces de competir en podero militar con los propios EE.UU.

Ambos regmenes la Alemania nazi y el Imperio de los EE UU, hicieron lo posible para establecer las condiciones de permanencia ms all de los tiempos que haban proclamado urbi et orbi . . Para ello fijaron y ejecutaron una estrategia de dominacin que les llev a una guerra permanente dentro y ms all de sus fronteras y, finalmente a una guerra total con caractersticas genocidas.

Podemos hacer la prueba de la identidad sustancial entre ambos proyectos de dominacin si trasladamos textualmente el prrafo con el que hemos resumido la prctica represiva y militar del Reich de los Mil Aos, y lo comparamos con la realizada por los EE.UU en las ltimas dcadas. Leemos, pues, otra vez el prrafo: slo aadimos entre parntesis-; los hechos concretos, documentados y demostrados, que han tenido lugar en el desenvolvimiento del Imperio en los ltimos treinta o cuarenta aos. Los lectores con algn conocimiento de la historia podrn prolongar hacia mucho ms atrs la comparacin. Veamos:

El Imperio de los EEUU: 

Inici una guerra por etapas, invasin tras invasin (Granada, Panam, Yugoslavia, dos veces Irak, Afganistn, Lbano, Sudn, Somalia, Yemen, Bahrein), empleando a fondo la maquinaria de informacin y propaganda de la poca (la nuestra, mucho ms sofisticada) para justificar violacin de fronteras (Palestina, Irak, Afganistn), destruccin de naciones (Yugoslavia, Palestina, Irak, Afganistn), ocupaciones y anexiones de pases (Irak, Yugoslavia, Afganistn), colonizaciones por la fuerza y expulsin de campesinos (Yugoslavia, Irak, Palestina), creacin de estados satlites con gobiernos tteres (Balcanes, Irak, Afganistn, Lbano, Arabia Saudita, Emiratos rabes, Jordania), encarcelamientos masivos (Iraq, Afganistn, Guantnamo), matanzas en masa (Abu Ghraib, Bagdad, Faluya, todas las ciudades iraques, Lbano, Libia), traslado forzoso y masivo de poblaciones de las zonas colonizadas por la fuerza (Palestina, Jordania, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Colombia, Yugoslavia, Iraq, Lbano, Mxico), en pleno invierno o en condiciones que aseguraban su aniquilacin; apertura de campos de exterminio (Abu Ghraib, Irak; Bagran, Afganistn; isla de Diego Garca, el ndico; aviones comrciales y aeropuertos internacionales en Europa, Medio Oriente, pases rabes). Las leyes especiales del III Reich le dieron cobertura legal a las primeras matanzas tanto en el interior como en el exterior de la propia Alemania. (La Ley Patriot Act y leyes anteriores como la Ley Torricelli, la Ley Helms Burton y otras similares, as como toda una coleccin de documentos y normas ejecutivas del Pentgono, de la Secretara de Estado y de la CIA, adems de documentos, mensajes clasificados y rdenes de operaciones para intervenciones militares -hoy desclasificados, total o parcialmente, o publicadas por Wikyleads - instituyeron diversos Pases del Mal, Ejes del Mal, estados delincuentes, estados fallidos, dictaduras populistas, estados terroristas o cmplices de terroristas estados que desarrollan y producen armas de destruccin masiva: as como todo un listado de organizaciones de ese tipo. El incendio del Reichtag dio luz verde a la represin feroz de los comunistas. Mucho antes del atentado de las Torres Gemelas, los EE.UU. haban decretado el exterminio de comunistas y de otras organizaciones de izquierda en Irn, Indonesia, Vietnam, Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia, Brasil; la Patriot Act intensific la persecucin de supuestos terroristas, implant un rgimen de terror en comunidades de origen rabe o de religin musulmana, y facilit la persecucin de la inmigracin ilegal y la expulsin de indocumentados. Las leyes aprobadas en los ltimos meses en Arizona y otros estados: Georgia, Alabama y Carolina del Sur amenazan con la expulsin a varios millones de inmigrantes en su gran mayora latinos. Paralelamente a este acoso legal y policial, las organizaciones de derechos humanos han denunciado el incremento de los crmenes de odio (hate crimes), y de las organizaciones racistas (cerca del millar) en los Estados Unidos. El propio New York Times sealaba en un editorial del ltimo 4 de julio: "Estas leyes varan en sus detalles pero comparten una estrategia comn: hacer imposible que las personas sin papeles puedan vivir sin miedo", "Aumentan en gran medida el peligro de bsquedas sin razn, arrestos falsos, perfil racial y otros abusos, no slo contra inmigrantes, sino contra cualquiera que pueda coincidir con la idea que tiene un polica de un inmigrante indocumentado".

2.- La guerra mundial permanente contra el terrorismo

La situacin actual es, a grandes rasgos, la siguiente:

-Colonialismo renovado y brutalidad represiva en el Gran Oriente Medio.

La estrategia global de los EEUU ha cambiado hasta cierto punto- sus mtodos y sus agentes intervencionistas. El Consejo de Seguridad Nacional y el Pentgono han sintetizado las experiencias de las guerras del Imperio, antes y despus de la Guerra Fra, han revisado a la luz de esa experiencia la doctrina militar; y todo ese dibujo estratgico y tctico lo han colocado en papel trasparente sobre el gran mapa del mundo y su cuadro de grandes objetivos generales.

Entonces, el presidente Obama con su equipo mixto (Defensa y CIA: republicanos; Secretara de Estado: demcratas clintonianos prosionistas), retoc las formas, las alianzas y los deberes innegociables de los aliados con EE UU, y promulg -desde tierra de infieles-, el Discurso del Cairo.

En aqul momento Washington estaba empeado en una maniobra estratgica prcticamente imposible: estabilizar el frente militar iraqu y trasladar buena parte de las tropas de combate a Afganistn.

En Iraq se aplic una poltica sistemtica de sectarizacin y divisin del pas; genocidio instrumental de enormes proporciones: indiscriminado o selectivo; guerra sucia, mercenarizacin y privatizacin de la guerra con la utilizacin de contratados civiles (reclutados directamente por la CIA, o bajo contrato de servicios del Pentgono con las compaas de seguridad); liquidacin de las estructuras sociales y familiares para institucionalizar el caos; desplazamientos forzosos de millones de personas, construccin de gigantescos guetos. Se trataba de mantener la ocupacin sobre un pas en el que se consum una estrategia de destruccin creativa, descargando las operaciones militares y policiales represivas en un ejrcito cipayo manejado por el Gobierno ttere de Nuri al Maliki, y acuartelando en mltiples bases un formidable remanente del ejrcito de los Estados Unidos. Previamemte los EE UU haban hecho aprobar la Ley del Petrleo diseada para coordinar el expolio petrolero del pas por las transnacionales.

En Afganistn, los EEUU incrementaron enormemente sus fuerzas militares, y consiguieron que sus aliados aumentasen las suyas y que las comprometiesen en misiones de combate, manipulando para ello un antiguo mandato de la ONU (los EEUU se han hecho verdaderamente expertos en promover resoluciones moderadas de consenso del Consejo de Seguridad para despus manipularlas y radicalizarlas a su gusto). Washington ha forzado un mando operativo nico, implicando a la OTAN y dividiendo en dos contingentes a sus propias fuerzas armadas. De este modo han duplicado al ejrcito de ocupacin y han mantenido la direccin estratgica y el control absoluto sobre las operaciones especiales y de castigo. Por otro lado han presionado cambios polticos en Pakistn para asegurar el apoyo militar de este pas en la frontera afgana.

En el resto de la zona Washington haba fracasado con la invasin del Lbano por su estado gendarme: Israel, y continu fracasando en sus intentos de desestabilizar al pas. Por otro lado el problema palestino se haba enconado con la poltica de Israel de consolidar nuevos territorios palestinos, romper todos los acuerdos de paz, bloquear y hambrear el gigantesco gueto de Gaza, destruir cualquier resto de soberana palestina en Cisjordania. Tampoco en Irn los EEUU consiguen avanzar en su estrategia de acoso econmico y poltico, injerencia y promocin de una alternativa poltica en forma de revolucin coloreada que derribe al presidente Mahmud Ahmadinejad y bloquee en esfuerzo iran de mejorar e incrementar sus plantas de enriquecimiento de uranio. La crisis en la zona, las relaciones y alianzas internacionales de Tehern, y el enorme riesgo de originar una escalada blica sin control har imposible la opcin de promover un ataque preventivo desde Israel.

En el discurso de El Cairo, Obama promueve una nueva estrategia cuyo objetivo es la reduccin de las enormes tensiones sociales y polticas en la zona, intentando ampliar la base social de sus grandes aliados rabes sin comprometer el equilibrio poltico, la dominacin de los EEUU, y la seguridad del Estado de Israel. En los papeles de  Wikileaks aparecen con claridad las lneas fundamentales de trabajo de esa diplomacia civil dirigida por la Secretara de Estado.

A partir del 17 de diciembre de 2010 la situacin se hace incontrolable. Estallan revueltas populares en Tnez, Argelia, Egipto, Marruecos, Jordania, Bahrein y la llamarada amenaza con extenderse a todo el mundo rabe. La presin social y poltica, incrementada por la crisis econmica, se hace incontrolable, especialmente en pases con fuerte tradicin anticolonial y de lucha popular, con amplias masas sin cobertura econmica contra el paro, en los que la crisis y la subida de los precios de los combustibles, alimentos y productos bsicos han creado problemas graves de pobreza, exclusin y hambre.

La reaccin de EEUU y de la UE es inmediata.

Las revueltas populares de orientacin revolucionaria tenan que ser contenidas y en dnde eso fuese posible-, transformadas en revoluciones coloreadas que no alterasen la relacin neocolonial y la poltica econmica neoliberal que promueve el Imperio. En Tnez y Egipto el poder debe quedar en manos de las fuerzas armadas equipadas y adiestradas por Washington- que actuarn en un primer momento como limitadores de la represin, intermediarios entre las masas que exigen la cada de los regmenes y la polica, y operarn despus como diques contra la revolucin y garantes de una transicin sin rupturas. En los pases como Arabia Saudita, los Emiratos, Jordania o Marruecos las revueltas deben ser limitadas y sofocadas inmediatamente. Finalmente; en los pases que no seguan los dictados de Washington como Libia y Siria, debera acelerarse el proceso de desestabilizacin, que ya haba empezado la administracin Obama en colaboracin con los pases de la Unin Europea con intereses estratgicos en la zona.

Los EEUU intentan adaptar su planeamiento estratgico y su intervencin en la regin a la nueva situacin creada por las revueltas y movilizan todos los recursos diplomticos, disuasorios, econmicos, militares y, con especial nfasis, informativos, para fabricar un nuevo marco al que se ajusten los cambios inevitables y los que han promovido o estn promoviendo los propios Estados Unidos.

La intervencin militar en Libia y la intensificacin de la ingerencia en Siria son los ejemplos ms claros de readaptacin estratgica a la situacin de revuelta generalizada del mundo rabe.

Los objetivos generales de este triple juego de los EE UU y de sus aliados europeos de control o bloqueo de procesos potencialmente revolucionarios; de creacin, impulso, financiacin y armado de las alternativas polticas a los regmenes que se resisten a someterse al imperio; y de sostenimiento, a ultranza, de los regmenes fieles; son, al menos, cuatro:

-Eliminar el contagio de las revueltas tunecina y egipcia al resto de los pases rabes y no rabes del Gran Oriente Medio.

-Asegurar el acceso al petrleo y al gas libio de los EEUU y sus aliados y excluir a Rusia y China del acceso a las reservas estratgicas del Magreb.

-Instituir a Arabia Saud y a su Ejrcito en el seno de las Fuerzas Armadas del Consejo de Cooperacin del Golfo como un segundo gendarme de los EEUU en la zona ante los cambios polticos en Tnez y Egipto.

-Implicar militarmente a los pases europeos, especialmente los ribereos del Mediterrneo, en la estrategia militar y poltica de los EE.UU. El Mediterrneo se convierte en una frontera militar.

En la Amrica cada vez ms bolivariana

Al otro extremo del Eje del Mal que definen el Consejo de Seguridad Nacional, el Departamento de Estado y el Pentgono, estn Cuba, Venezuela, los pases del ALBA y los que participan en la creacin de alternativas econmicas y polticas continentales que planteen y realicen la segunda independencia de los pases del Caribe y de Amrica Latina.

-Los EE UU sostienen el ilegal bloqueo econmico de Cuba y tratan de limitar los acuerdos estratgicos y polticos de la repblica bolivariana de Venezuela, dentro y fuera del continente americano.

Washington ha reactivado la IV Flota (creada en 1943 y desactivada pocos aos ms tarde) como instrumento de control poltico y militar sobre America Latina. Est dotada de un portaviones de ataque, submarinos, varios buques de combate, y otros ms de desembarco y de apoyo logstico. Cuenta con una tecnologa y una capacidad mando y control, y de fuego, capaces de mantener el dominio militar de los EE UU sobre todas las zonas martimas desde la frontera de Mxico hasta la Patagonia.

La IV Flota enlaza con todas las fuerzas estratgicas de los EEUU basadas en su propio territorio y con el sistema de bases en Centroamrica , el Caribe, y Amrica del Sur, especialmente las de Honduras, Puerto Rico y Colombia.

Para mantener activas todas las posibilidades militares contra Venezuela y Cuba, los EE UU han potenciado la realizacin de operaciones navales de la OTAN en aguas del Caribe y el Golfo de Mxico.

Washington mantiene una actividad continua de desestabilizacin de Venezuela, en la estela del golpe meditico-militar de abril de 2002 y del golpe petrolero y lock out empresarial de finales del mismo ao. El 24 de mayo de 2011 el gobierno de EE.UU. impuso sanciones a la petrolera venezolana PDVSA por exportar petrleo a Irn; semanas ms tarde el Congreso inici sesiones para analizar las relaciones de Venezuela con pases y organizaciones terroristas (Irn, Hams y Hezbol), y el Departamento de Estado amenaz con incluir a Venezuela entre los pases que patrocinan el terrorismo.

b.-Crisis econmica

El segundo componente de la crisis global catastrfica es la crisis econmica, la Gran Depresin globalizada.

La coyuntura actual viene marcada, a grandes rasgos, por los siguientes hechos:

-Situacin de quiebra en Grecia, Irlanda y Portugal; y de prequiebra en Espaa e Italia. Todos esos pases han aplicado dursimos planes de ajuste y se preparan para un nuevo golpe de tuerca contra los trabajadores de los sectores privado y pblico y contra las clases populares; los tres primeros los han combinado con rescates de decenas de miles de millones de euros financiados por el Fondo Europeo de Estabilizacin, el Banco Central Europeo y el FMI.

La necesidad de un segundo plan de ajuste para Grecia a la cabeza de una sucesin de quiebras encadenadas-, est llevando a la Unin Europea al borde de la ruptura. Alemania no est dispuesta a financiar ms planes de ajuste sin que los pases afectados por las quiebras realicen reformas estructurales ms profundas y sin que intervenga el sector privado. Su sector bancario est fuertemente comprometido ante una situacin de impago. Presiona para que la banca y las financieras privadas entren en el proceso de renegociacin de la deuda. La garanta de pago debe realizarse con la venta de bienes, empresas y servicios pblicos, y con la adopcin de medidas presupuestarias extremas. El Banco Central Europeo que ha hecho de cortafuegos comprando bonos de la deuda griega, apuesta por la negociacin de un nuevo rescate vinculado a un plan de ajuste que entre furiosas protestas sociales- ya ha aprobado un parlamento heleno que sesion blindado por su propia polica.

Simultneamente, en los EE UU, en donde Obama ya haba realizado un primer ajuste limitado, el Congreso se niega a aprobar una ampliacin del techo de deuda y est abocando al pas a una situacin de suspensin de pagos. Por otra parte, el dficit presupuestario y la gigantesca deuda externa presionan al presidente para reducir una vez ms el gasto pblico social (echando abajo, entre otros programas de asistencia, su limitada reforma del sistema de salud), ante los nudos gordianos que suponen la reduccin de gigantescos y crecientes gastos de defensa o el incremento de los impuestos a las rentas ms altas y a los beneficios empresariales.

En Japn, la hasta ahora segunda economa mundial, el desastre de Fukusima adems de las implicaciones energticas, medioambientales, nucleares y sociales- ha generado un enorme dficit adicional en una economa previamente estancada y con una deuda pblica gigantesca.

En Espaa, por fin, la crisis no ha hecho ms que empezar. El Gobierno Zapatero ha respondido al incremento enorme del dficit presupuestario y al crecimiento de la deuda (a la que llaman soberana pero que en su mayor parte es de los bancos y entidades financieras privados) con medidas de reduccin del gasto pblico en infraestructuras y gastos sociales, acelerando las privatizaciones y, fundamentalmente, facilitando el despido laboral y los contratos temporales, reduciendo las prestaciones a los trabajadores y trabajadoras en paro, eliminando la capacidad de negociacin colectiva, y ampliando la edad de jubilacin y tambin los aos de computo para cobrar una pensin y para calcular su cuanta. Adems, Zapatero ha congelado los sueldos de los funcionarios y ha creado el marco legal para facilitar la privatizacin de la sanidad, el copago sanitario, y la privatizacin de la enseanza media y superior. En estos momentos, Espaa, junto a Italia, est en la primera lnea de quiebra tras Grecia, Irlanda y Portugal. La escasa actividad econmica mantiene al pas en recesin y el nmero de parados -5 millones de trabajadores-, se ha convertido en el dato bsico de la situacin econmica y de una crisis social aguda de estallido inevitable. El reflejo condicionado del socialista liberal presidente del Gobierno ha sido cargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores, jaleado con el no es suficiente! de su compaero de alternancia, Rajoy.

c.- Crisis poltica

La depresin econmica viene acompaada, en todo el mundo, por una profunda crisis poltica de las llamadas democracias representativas.

Los procesos y fenmenos en los que se manifiesta esta crisis son, muy resumidamente, los siguientes:

-Corrupcin y vaciamiento absoluto de la democracia representativa tanto en los sistemas parlamentarios como en los sistemas presidencialistas. Crisis radical de la representatividad de partidos, parlamentos, aparatos judiciales y administrativos. Clientelismo y corrupcin generalizados.

-Crisis total de la llamada separacin de poderes. Crisis de todo el sistema legal coloreado por la subordinacin econmica, la corrupcin, el cabildeo poltico, la conversin de los partidos en aparatos burocrticos y de distribucin de cargos pblicos dependientes de los poderes econmicos; ruptura de la relacin de representacin, desaparicin de los mecanismos de democracia directa, desaparicin o vaciado de toda relacin o institucin poltica que represente el ejercicio de la soberana popular.

-Prdida de legitimidad del aparato legal incluido el constitucional- que se ha convertido en un instrumento flexible en manos de los poderes econmicos y sus gobiernos de turno, sus grupos judiciales y sus medios de comunicacin social.

-Multiplicacin de las instituciones hasta el infinito, diluyendo todo indicio de representatividad. Externalizacin de todas las decisiones econmicas y polticas fundamentales, convirtiendo a los gobiernos en meros agentes administrativos dependientes que, sin embargo, se proclaman expresiones de una soberana popular inexistente.

-La multiplicacin de las instituciones internacionales, estatales, regionales y locales en todos los mbitos de la vida colectiva, hace imposible determinar las responsabilidades polticas. Los procesos de decisin son tan complejos que estn fuera de toda posibilidad de control, incluso de conocimiento, ciudadano. El desbordamiento institucional es un mecanismo clave para ejercer y camuflar el poder de la oligarqua.

-Rebelin social contra el aparato institucional y poltico. Progresiva identificacin de ese poder como un poder de clase

d.- Crisis ecolgica y nuclear. La dialctica de la naturaleza.

La triple catstrofe que sufri Japn a partir del 11 de marzo: terremoto de gran intensidad en el nordeste del pas, tsunami demoledor en la misma zona costera y desastre nuclear en la central de Fukushima que ha provocado grandes fugas radioactivas, ha puesto de manifiesto la vinculacin de las llamadas catstrofes naturales con fenmenos como el calentamiento global, el crecimiento del nivel del mar, la intensificacin de algunos fenmenos naturales, y la probabilidad creciente de que se produzcan nuevos desastres apocalpticos.

El triple desastre de Fukushima ha realimentado la crisis mundial con efectos mltiples de desarrollo a medio y largo plazo: en primer lugar el impacto sobre la economa del Japn multiplicando su deuda, reduciendo drsticamente la produccin, planteando una crisis energtica de difcil solucin y condicionando su produccin agraria y pesquera, y sus exportaciones. En segundo lugar la crisis ha bloqueado el aumento o el sostenimiento de las centrales nucleares en Europa y en resto del mundo. Ello ha multiplicado el valor estratgico de las reservas de hidrocarburos fsiles. El mapa geoestratgico ha sufrido una alteracin instantnea lo que, probablemente, explica la intervencin de Europa, EEUU y finalmente la OTAN en Libia, el sostenimiento a cualquier precio de de los baluartes de Washington y sus aliados en Oriente Medio, especialmente Arabia Saudita y los Emiratos; pero tambin Egipto, Tnez, Argelia, Marruecos y Jordania, y la desestabilizacin a la desesperada de Siria.

Fukushima plantea tambin, a nivel global y con urgencia, la relacin entre el cambio climtico y la previsibilidad de los desastres naturales de los ltimos aos y de los que estn por venirxiii. Otro de los aspectos claves del desastre nuclear en Japn es la muy probable desestabilizacin de su rgimen poltico impuesto por los EE UU-, y de las relaciones internacionales vigentes desde 1945.

e.- Crisis ideolgica. El desplome de Falsimedia

La crisis catastrfica se est manifestando, como no poda ser de otra manera, en el sistema de encubrimiento de los poderes econmicos y de justificacin de los poderes polticos, es decir, en el sistema de legitimacin. La ntima relacin entre el poder econmico y poltico se ha puesto en evidencia en todas partes. La crisis ha sido como un libro abierto que ha descubierto el papel de los Gobiernos como instrumentos manejados por los grandes poderes econmicos concretos: bancos, multinacionales, sectores econmicos como el del ladrillo, la energa, la multinacionales alimentarias, el automvil.

El Mercado la mxima referencia encubridora del capitalismo- ha quedado desenmascarado en sus instituciones econmicas, financieras, polticas y culturales, y en su presencia en la formacin y control de la opinin pblica a travs del conjunto orgnico y funcional de los medios de comunicacin masiva, tanto privados como pblicos: Falsimedia.

La crisis del sistema econmico y poltico ha derivado en una crisis profunda en su sistema ideolgico de dominacin. El sistema de medios de comunicacin uno de los sostenes fundamentales del poder oligrquico-, ha perdido su credibilidad.

Falsimedia ha colaborado en el encubrimiento de la crisis, ha apoyado los rescates bancarios y de las grandes empresas transnacionales y ha aplaudido la puesta en marcha de planes de ajuste que han liquidado los derechos de los trabajadores, reduciendo sus salarios y envindolos al paro. Con sus variadas, y hasta ahora muy eficaces, tcnicas de manipulacin de la informacin los medios de comunicacin de masas han ocultado o reducido la presencia del factor humano de la crisis: marginacin, pobreza, hambre. Pero Falsimedia, sobre todo, ha utilizado a sus expertos para eliminar toda posibilidad de que las clases trabajadoras y el pueblo en general planteen y discutan opciones econmicas para salir de la crisis distintas a las que est ejecutando el capitalismo del desastrexiv, y para que se exijan responsabilidades a los culpables de esta tragedia.

Las conexiones entre los grandes emporios mediticos, los partidos y los Gobiernos, para fabricar informacin y crear opinin pblica por medios totalmente ilegales que suponen el desprecio absoluto de los derechos civiles y polticos de los ciudadanos, llegando a utilizar tecnologa y medios pblicos para establecer sistemas y redes de espionaje electrnico, se est poniendo de manifiesto con el caso Murdoch . News Corporation , el imperio meditico de este magnate de los medios de comunicacin que opera en el Reino Unido, en Estados Unidos y en el resto del mundo a travs de sus conexiones empresariales, y que maneja peridicos, cine, televisin por cable y por satlite, revistas, y editoriales, ha estado implicado en procesos electorales, decisiones econmicas y polticas del mximo nivel. Murdoch, por ejemplo, fabric la opinin pblica favorable a la intervencin militar en Iraq.

En la guerra global contra los pases pobres, los pases delincuentes, los pases fallidos y los que componen con sus alianzas o relaciones los llamados Ejes del Mal, la preparacin del conflicto es fundamental. Eso se hace mediante las intervenciones injerencistas de distinta escala, la diplomacia civil y, sobre todo, los medios de propaganda de masas (Falsimedia).

Durante los procesos de guerra abierta, Falsimedia continua realizando una tarea militar fundamental, ms an que la inteligencia, la logstica, o la batalla tctica o estratgica. Un enorme conjunto de conceptos como guerra humanitaria, daos colaterales, zona de exclusin area, escudos humanos, milicias civiles, bombardeos de precisin sobre blancos militares y cientos de ellos ms, se manejan para ocultar una realidad siempre relacionada con el expolio de recursos estratgicos, con la ampliacin de los pases sometidos al Imperio, y con la realizacin de guerras de destruccin masiva, de caractersticas genocidas, que reproducen los mismos mtodos de las antiguas matanzas coloniales. Los medios han construido un lenguaje multifactico, deliberadamente confuso, tecnocrtico, de expertos, que deforma y manipula la realidad para ajustarla a los intereses de la oligarqua econmica y poltica que gobierna el mundo. El trabajo de Falsimedia no tiene nada de civil y mucho menos de objetivo o de independiente. Falsimedia es, pura y simplemente, un instrumento de manipulacin de masas.

La revuelta de los indignados, mucho antes del escndalo Murdoch, ha sealado con el dedo, resueltamente, a los grandes y pequeos medios de comunicacin privados y pblicos de utilizacin privada, afirmando esa dependencia del poder y la realizacin de una tarea planificada de desinformacin como instrumento ideolgico principal de las clases dominantes.

Prximo artculo:

El Movimiento del 15M se convierte en revolucin (II)

La revuelta de los indignados no ha cado del cielo ni se ha disuelto en el aire

Notas:

i Este artculo es un resumen coyuntural necesariamente incompleto y parcial, necesariamente urgente-, de la situacin en Espaa a finales del mes de junio.

Le seguirn otros, ya en preparacin, en los que tratar de explicar, con todo el detalle del que sea capaz, los diversos componentes de esta crisis global y sistmica que tiene lugar en Espaa, en la UE y en el mundo. Segn mi punto de vista personal son, ms o menos, los siguientes: Crisis econmica, Crisis estratgica y militar, Crisis ecolgica y nuclear; Crisis poltica e ideolgica; Crisis informativa: el derrumbe de Falsimedia.

ii Los gobiernos neoliberales, las instituciones econmicas nacionales e internacionales, los economistas y expertos al servicio del sistema, y todos los analistas de Falsimedia utilizan el trmino joven para reducir el problema econmico y laboral a un sector limitado de los trabajadores, y la protesta social a un grupo inmaduro de ciudadanos. As dicen: trabajadores jvenes o jvenes indignados.

Ver: La revuelta de los marginados. Francia otra vez.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=29444

iii sa de desmotivar y fabricar ignorantes con porcioncitas de conocimiento mercadeable, ha sido la funcin social del sistema educativo, informativo y cultural.

iv Ninguno dijo una sola palabra sobre la crisis econmica. Pactaron el silencio con los poderes financieros y patronales.

v Ver: El Apocalipsis en el Primer Mundo.

http://www.cubadebate.cu/opinion/2007/08/23/el-apocalipsis-en-el-primer-mundo/

vi El trmino terapia de shock est sacado del libro de Naomi Klein, La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre.

Una explicacin amplia del contenido de este libro imprescindible en formato vdeo y en palabras de la propia autora-, es accesible en la red, en traduccin al castellano:

http://www.youtube.com/watch?v=0JZcb7hFovI&feature=player_embedded#at=69

vii Uno de los personajes de la magnfica pelcula: Telfono Rojo, volamos hacia Mosc, de Kubrick.

viii Releer a Marx y a Lenin, actualizar el marxismo a las condiciones de funcionamiento del sistema capitalista de produccin a principios del siglo XXI, recuperar sus conceptos bsicos y readaptarlos al funcionamiento del capitalismo neoliberal, el colonialismo contemporneo y el imperialismo, son tareas imprescindibles para entender el mundo en el que vivimos. Los jvenes indignados se han puesto a ello con un valor, una frescura intelectual y una capacidad de reflexin, observacin y debate, que convierte en escoria al conjunto del pensamiento y de la cultura neoliberales, y a sus agentes intelectuales, propagandistas y polticos. Esta recuperacin explica la natural asimilacin de las condiciones y la dinmica del conflicto con el poder dominante. Podra decirse que los jvenes trabajadores y los jvenes indignados han recuperado, en la realidad y en su prctica poltica, la lucha de clases. Nada menos. Zapatero y Rajoy han alcanzado, sin embargo, el climax del intercambio mutuo. Como todos los lderes econmicos y polticos de la Unin Europea, no tienen otro discurso que el que mostraron en el debate de investidura que le dio el gobierno al primero de ellos: Tanto monta, monta tanto, ZapaRajoy o RajoyZapa.

ix El Apocalipsis en el Primer Mundo: todo se volatiliza

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55742

El Bolivar mestizo: Apuntes sobre los efectos de la crisis en los pases del Sur

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55743

x Al emplear la palabra oligarqua me refiero a la ms alta burguesa capitalista: propietarios y gerentes de las grandes empresas multinacionales; desde los bancos y dems entidades financieras hasta las gigantescas empresas multinacionales de todos los sectores productivos (que generan, transforman o negocian con mercancas de todo tipo: materias primas, productos semielaborados o productos finales con enorme valor aadido. La gran oligarqua integra tambin a grupos profesionales de lite: tcnicos de todo tipo, altos burcratas de un universo institucional casi infinito econmico y poltico, gestores de los grandes medios de comunicacin, polticos, sindicalistas integrados y, por supuesto a las capas inferiores de la alta burguesa y a sus instituciones empresariales.

Los combativos sindicatos griegos, la izquierda que all todava sobrevive como tal, y los nuevos indignados que se han incorporado a las protestas, han cercado al Parlamento y han marchado y luchado, codo con codo, en dos jornadas continuadas de huelga general, han recurrido al trmino plutocracia para englobar a todos los componentes de la oligarqua transnacional que los quiere someter a un segundo y brutal Plan de ajuste.

xi Comienza la Gran Depresin Globalizada y contina la Guerra Global contra los Pobres:

Las quiebras de los EEUU, la Unin Europea y los pigs.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=102053

xii Lo que sigue es un esquema muy resumido de la coyuntura mundial en la que estalla la crisis catastrfica. Cada una de estas crisis parciales, o componentes entrelazados de la Gran Depresin Globalizada, sern analizadas con mayor detalle en artculos posteriores.

xiii Este tema, muy complejo ser tratado en un artculo posterior.

xiv Naomi Klein, obra citada

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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