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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2011

Los noruegos de Palestina
Marxistas-multiculturalistas por BDS

Vijay Prashad
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Sentado en un tren Amtrak de New Haven a Washington, DC, el viernes, iba gozando de mi novela policaca The Man in the Window [El hombre en la ventana] de Kjell Ola Dahl. Las novelas de procedimiento policial de Dahl tienen lugar en Oslo, Noruega, donde los notables detectives Frank Frlich y Gunnarstranda enfrentan el corazn del mal moderno: La propiedad es frecuentemente el centro del conflicto, pero tambin lo es la ineluctable historia del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial. Una valerosa historia de pacifismo, en parte dentro del Partido Laborista noruego, mantuvo al pas fuera de la Primera Guerra Mundial. Sus puertos y una ruta directa al mineral de hierro sueco la hicieron irresistible para los nazis, y sus fuerzas invadieron Noruega, en gran parte indefensa, en 1940.

Para dirigir el pas, los nazis se volvieron hacia el lder de Nasjonal Samling de Noruega, el partido nazi del pas, Vidkun Quisling, (de quien obtuvimos el sustantivo para traidor). Fue la era de Quisling (repleta de campos de concentracin), la que plant el rbol del nazismo en suelo noruego. Los residuos de los nazis escandinavos se reagruparon despus de la Segunda Guerra Mundial, pero siguieron siendo pequeos y desconocidos.

La socialdemocracia escandinava dio traspis en los aos ochenta cuando fueron reducidos los beneficios econmicos de su Estado de bienestar. El sentimiento contra los inmigrantes y contra la izquierda creci entre sectores de la clase trabajadora y la clase media desposeda, cuyos elementos ms militantes formaron los Skinheads. Fueron la base del renacimiento del neonazismo en los aos noventa. Como consecuencia de esa emergencia la izquierda sueca cre en 1995 Expo, la revista antirracista editada por Stieg Larsson. Tambin es el motivo por el cual las novelas de procedimiento policial y las historias de suspenso son tan buenas (de Henning Mankell a Larsson a Jo Nesb): producen una soberbia forma de arte de la hipcrita negacin burguesa del fascismo, y cmo es la

derecha blanda de los moderados la que tolera y alienta a la extrema derecha.

En Noruega, los Skinheads se transformaron en grupos como los Boot Boys, que pasaban su tiempo troleando por las calles a la busca de gente que parecieran ser inmigrantes. En 2002, tres de los Boot Boys mataron a un nio de quince aos, Benjamin Hermansen. Cuando ocurri este incidente, el peridico Dagsavisen escribi: Esto debe abrir los ojos a las autoridades y a todos los que no quieren reconocer la existencia del nazismo y del racismo en Noruega. El 1 de febrero de 2001, 40.000 de los 4,4 millones de noruegos se reunieron en Oslo para manifestarse contra ese asesinato. La multitud inclua al primer ministro Jens Stoltenberg y al prncipe heredero Haakon. El Centro contra el Racismo en Oslo seala que desde fines de los aos ochenta, ha habido casi dos mil incidentes de racismo en el pas, algunos de ellos realzados por la retrica del as llamado Partido del Progreso y, claro est, las sectas nazis.

Mi I-Phone hizo ping, y llegaron las noticias sobre el atentado en Oslo y la masacre en la isla Utya. Los muertos en este ltimo lugar eran de la Liga de la Juventud Trabajadora (AUF) ligada al Partido Laborista Noruego, pero con races en los movimientos comunistas y socialistas de los aos veinte. El actual primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, fue otrora lder de la AUF. La reaccin inicial en Occidente fue que los ataques haban sido realizados por yihadistas musulmanes. Se ha convertido en una costumbre despus del atentado de 1995 en Oklahoma City, Jim Stewart de CBS, dijo: Se apuesta a que son terroristas de Medio Oriente. Por cierto fue ms Medio Oeste que Medio Oriente, pero no hubo ninguna disculpa de los medios hacia los musulmanes en EE.UU.

Los primeros informes del New York Times sugirieron que el atacante de Oslo fue un yihadista (el profesor Will McCants twite que el perpetrador era Ansar al-Jihad al-Alami, lo que fue repetido por el Times, que posteriormente dijo que el grupo no era conocido previamente y es posible que ni siquiera exista). Cuando la neblina de la islamofobia se aclar parcialmente, y le dieron su ocasin a los policas noruegos, estos revelaron que el verdadero asesino era un nazi, Anders Behring Breivik, quien podra haber sido perfectamente un personaje de una novela de Dahl.

Unas pocas horas despus, el manifiesto de Breivik comenz a aparecer en diversos sitios en la web. En l, Breivik despotrica contra marxistas-multiculturalistas. Se ha convertido en un refrn familiar entre los defensores de Fortaleza Europa: quieren asegurar su continente contra la reconquista por los moros. La tendencia est llena de odio hacia los inmigrantes y el Islam. Pero no son socipatas marginales. Sus puntos de vista fluyen por el centro de la corriente del conservadurismo europeo. En octubre del ao pasado, la canciller alemana Angela Merkel dijo que el multiculturalismo ha fracasado completamente. Los inmigrantes tienen que ser impulsados por la fuerza hacia la cultura alemana, y si eso no es posible, no se debera permitir que entren al pas.

En febrero de este ao, Cameron de Gran Bretaa y Sarkozy de Francia siguieron la iniciativa de Merkel. Cameron culp a la doctrina del multiculturalismo estatal por alentar a los inmigrantes a vivir vidas separadas, separados los unos de los otros y de la corriente dominante. Sarkozy de Francia hizo un encarnizado discurso contra el multiculturalismo y luego dijo a los parlamentarios de su partido Unin por un Movimiento Popular que quera leyes para controlar el Islam. En lo electoral, Sarkozy quera sobrepasar la creciente popularidad del Frente Nacional de Martine Le Pen. Tuvimos un debate sobre la burqa, dio, ahora debemos tener un debate sobre predicadores callejeros. Es menos un debate y ms una vitrilica campaa contra el Islam y los que parecen ser musulmanes.

El conservadurismo europeo adopta una dura posicin frente a sus inmigrantes africanos y asiticos. No hay mucho que separe a estos sofisticados dirigentes de sus antecesores (es decir Enoch Powell y su discurso de ros de sangre de 1968) y los neonazis (es decir Breivik). Esta cepa de conservadurismo odia la diferencia y la diversidad, y promueve monoculturas en la vida social. No puede comprender que seres humanos puedan vivir vidas amigables con los que son diferentes. Quisiera culpar la diversidad por los problemas de la sociedad. Lo ltimo imaginable es que se haga caer la responsabilidad en las jerarquas de la propiedad, del poder y las buenas costumbres, todas las cuales son generalmente ajenas a la sociabilidad comn de la gente de a pie.

Cuando Breivik escribe que europeos indgenas cometen suicidio cultural al dar hospedaje a esos inmigrantes, muestra la tpica ignorancia del nazismo no tienen sentido de los largos siglos de interaccin a travs de los continentes, de los mecanismos de ideologa colonial que continuaron esas interacciones en medio del crecimiento de un racismo txico, y de las recientes historias de vida social policultural que se ha hecho tan importante para las vidas de la gente en su propia Europa. Al ver secuencias televisivas de

Utya, se notaba que la juventud laborista tena en su medio a hijos de inmigrantes de Sri Lanka y frica del Norte. Su Noruega, no es la Noruega de Breivik.

BDS

El 20 de julio, das antes de la masacre, el dirigente de la AUF Eskil Pederson dio una entrevista al tabloide Dagbladet. La AUF haba realizado una manifestacin por el boicot de Israel en la isla Utya, y haba fortalecido su posicin frente a la campaa de BDS (Boicot, Desinversin, Sanciones) Pederson dijo al tabloide que crea que ha llegado la hora para medidas ms drsticas contra Israel. Quera que el Ministerio de Exteriores noruego impusiera un boicot econmico contra Israel. Nosotros, en la Juventud Laborista, tendremos un embargo econmico unilateral de Israel desde el lado noruego.

Noruega tiene una posicin muy avanzada respecto a la campaa internacional contra la Ocupacin del pueblo palestino. La federacin sindical noruega (LO), que incluye un quinto de la poblacin del pas, desinvirti de una serie de firmas israeles, como ser frica Israel Investments, Danya Cebus, y Elbit Systems. Es uno de los mayores fondos soberanos del mundo, y su accin aplica presin sobre otros fondos. Noruega tambin tiene un embargo de armas sobre Israel. La sociedad civil noruega ha sido muy activa en la presin por un boicot acadmico y cultural de Israel (el apoyo proviene de un 42% de la poblacin, incluido el entrenador de ftbol noruego Egil 'Drillo' Olsen, quien es miembro del Partido Comunista Noruego de Trabajadores). El ao pasado, el Ministerio de Exteriores noruego se neg a permitir que los alemanes probaran en aguas noruegas submarinos destinados a la venta a Israel. Unos pocos das antes de la masacre, el ministro de exteriores de Noruega, Jonas Gahr Stre, visit a los jvenes de la AUF, quienes le dijeron que queran que se reforzara el boicot. Una foto de Stre en el campamento de la AUF al pasar frente a un letrero que deca Boicot Israel apareci en los tabloides.

La vista de Stre al campamento de la AUF tuvo lugar justo despus que se reuni con el dirigente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, para reafirmar el apoyo de Noruega a la solicitud palestina de reconocimiento del Estado en las Naciones Unidas durante este ao. Es significativo que Oslo haya sido la sede de los acuerdos de paz entre Israel y Palestina en 1993. La obstinacin de Israel ha cambiado la ecuacin desde entonces. No pienso que haya algn palestino o alguien en el mundo que dude de que Noruega apoya el derecho a reconocimiento del Estado de los palestinos, dijo Stre. Stre es tambin un gran partidario de la diversidad en Noruega; utiliza frecuentemente la expresin Los Nuevos Nosotros para referirse a la sociedad noruega. Su nosotros incluye a los demandantes de asilo poltico, a los inmigrantes, los musulmanes y los judos.

Sobre mi escritorio tengo un afiche de una manifestacin dirigida por la Accin Antifascista en Copenhague en junio de 1995. No a los malditos fascistas, dice. Es el sentimiento de los jvenes de la AUF asesinados la semana pasada. Breivik era ciertamente un militante derechista, y sin duda inspirado por el eurofascismo de Merkel-Sarkozy-Cameron. La prensa podr estar obsesionada por su teora del pistolero solitario. Ven las cosas en trminos policiales, lo que quiere decir, en trminos de quin lo hizo en la prctica, y de quin suministr el apoyo material para la accin. La accin en

Utya no fue el acto de un demente, y no fue una tragedia humana. Fue un acto de asesinato poltico contra gente que se haba comprometido con un mundo sociable no solo para su amada Noruega, sino para todos los que viven bajo la Ocupacin en otros sitios.

Vijay Prashad es catedrtico de Historia del sur de Asia y director de Estudios Internacionales del Trinity College de Hartford, EE.UU. Su libro ms reciente, titulado The Darker Nations: A Peoples History of the Third World, gan el premio Muzafar Ahmad de 2009. Las ediciones sueca y francesa acaban de aparecer. Para contactos: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/prashad07252011.html



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