Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2011

Eric Walberg sobre el imperialismo post-moderno
Los grandes juegos

Gilad Atzmon
Counterpunch

Traducido para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


Aunque el nmero de voces crticas con Israel, el sionismo y el poder judo est creciendo de manera constante, se puede hacer una clara distincin entre los que operan como parte de un discurso y una orientacin poltica clara por un lado, y por el otro los que trascienden y van ms all de cualquier paradigma poltico dado.

La primera categora se refiere a los escritores y acadmicos que actan "dentro de lo conocido, que aceptan las medidas restrictivas de un discurso poltico e intelectual. Un pensador que se mueve dentro de este encuadre, identificar en principio los lmites del discurso y luego moldear sus ideas para que se adapten en consecuencia. La categora ms actual se refiere a un intento intelectual mucho ms desafiante e incluye a unos pocos que se encuentran dentro de un rea que va ms all de la poltica, aquellos que desafan a la dictadura de lo polticamente correcto o de la ya conocida lnea partidista. Se refiere a aquellas mentes que piensan por fuera de lo conocido. Y realmente son los que, como artistas plsticos, siembran las semillas de un marco conceptual que posibilite un cambio de conciencia.

Lamentablemente, los antisionistas de Occidente, los antiisraeles, y los que manifiestan un discurso solidario con Palestina estn lejos de estar suficientemente empapados intelectual y espiritualmente de los textos esclarecedores. Por muchos aos el discurso fracas en abordar las cuestiones ms importantes en relacin con el xito local y global del sionismo y de Israel. Desde hace muchos aos hasta ahora muy pocos se han atrevido a cuestionar el papel del lobby judo y la obvia continuidad entre el Estado judo, la cultura juda, la religin juda, y la ideologa. Los muchos aos de hegemona de la izquierda en el corazn del discurso de solidaridad con Palestina son parte del problema, pero este hecho se puede explicar fcilmente e, incluso, justificar.

El sionismo naci en el siglo XIX, e igual que otros movimientos polticos emergentes del momento, es evidente que presentaba algunos de los sntomas ideolgicos del modernismo. Estaba impulsado por el espritu de la iluminacin. Presentaba un argumento secular, coherente y estructural de la autodeterminacin juda y su relocalizacin (2). Era una ideologa conducida desde el eurocentrismo modernista, pseudocientfica, de una potica biolgica-determinista (3). El sionismo poltico negoci ampliamente con los imperios ms fuertes de ese momento, muchos de ellos, por definicin, modernistas. Es razonable asumir que al sionismo, que se manifest como una ideologa modernista, le surgiran otras ideologas oponentes, anticolonialistas y modernistas del mismo siglo XIX, tales como el marxismo, polticas de la clase obrera, el materialismo dialctico, el cosmopolitismo o el pensamiento de izquierda en general.

Sin embargo, a diferencia del pensamiento de la izquierda que est en constante peligro de estancamiento estructural e intelectual, el sionismo demostr ser un movimiento poltico intrnsecamente dinmico: nunca ha dejado de evolucionar y reinventarse a s mismo. La historia del sionismo se revela como una historia de claro xito. En slo seis dcadas, el sionismo cumpli su promesa inicial y fund el Estado slo para judos, a expensas de los palestinos. Alcanz su objetivo inicial, con el apoyo de la mayora de los pases ms ricos del mundo y del liderazgo de las superpotencias. En 1967 logr movilizar a toda la judera mundial y transformar a las elites judas en un puo feroz del poder judo. Por entonces el sionismo tambin haba cambiado su curso, en lugar de arrastrar judos a Palestina, entendieron que Israel realmente se beneficiara si los judos de la dispora se quedaban exactamente donde estaban y ejercan presin sobre sus respectivos gobiernos. Hacia finales del siglo XX, Israel logr transformar el imperio de habla inglesa en una fuerza de choque israel. En el ao 2003 Gran Bretaa y los EE.UU. enviaron a sus hijos e hijas a destruir Irak, el ltimo enemigo feroz de Israel en la regin.

Y, sin embargo, en ese momento no haba prcticamente ninguna teora crtica que pudiera arrojar luz sobre el inmenso poder de Israel y de sus grupos de presin dentro del mundo de la poltica anglo-estadounidense. No haba una teora poltica que explicara la decisin suicida anglo-estadounidense de ir a librar las guerras ilegales de Israel. Tambin haba una notable y sustancial falta de trabajo acadmico que pudiera arrojar alguna luz sobre el giro repentino dentro de las lites de Occidente contra el Islam y los musulmanes. Ser moderno, eurocntrico y secular, para la izquierda era difcil, o imposible lidiar con la complejidad del Islam y la ideologa juda.

Sin embargo, a diferencia del marxismo, o cualquier otra forma de pensamiento progresista, el sionismo nunca estuvo verdaderamente comprometido con ninguna forma de pensamiento con estructura modernista. El sionismo es sobre todo leal a los judos y lo que ellos perciben como sus necesidades. La simple verdad es que el sionismo se alej rpidamente de la modernidad. La verdad ms profunda es que el sionismo nunca ha sido realmente un precepto modernista. El sionismo es bsicamente una visin al estilo Zelig: pragmtica y populista, que se desliza rpidamente por formas metamrficas, encarnaciones y afiliaciones, slo para encajar en cualquier discurso de que se adapte a sus propsitos. De hecho, el sionismo se enmascar como una ideologa poltica modernista cuando fue necesario, y de secular y racional cuando estas tendencias eran ampliamente atractivas. As como tambin supo desarrollar fcilmente los condimentos religiosos evangelistas ante las perspectivas de que estas transiciones se podran traducir en el poder.

El sionismo tambin fue muy rpido para captar las condiciones posmodernas, e incluso se puede argir que fue el primero en definir estas condiciones. El sionismo se permite ser contradictorio (4), irracional por momentos, emocional y tribal en otras ocasiones. Estos hechos por s solos pueden explicar por qu la izquierda no logr ofrecer una crtica adecuada del sionismo y de Israel, ya que si el sionismo e Israel pertenecen al tiempo de la posmodernidad, difcilmente se podra esperar alguna visin modernista que proporcione una lectura comprensiva sobre la complejidad de la situacin.

Se han visto en los ltimos aos algunos intentos exitosos para escabullirse de la izquierda tradicional, anlisis polticos, materialistas y modernistas del sionismo y de la poltica israel. James Petras, John Mearsheimer y Stephen Walt, fueron los primeros en publicar trabajos acadmicos sobre el inmenso y desastroso impacto del lobby israel (un trmino polticamente correcto para el poder judo). Hace dos aos, Shahid Alam public "Israeli Exceptionalism The Destabilising Logic of Zionism, (La excepcionalidad de Israel- La lgica desestabilizadora del sionismo, N. de T.), un ensayo acadmico increblemente valiente para comprender el papel destructivo del poder judo en los Estados Unidos y dems lugares del mundo. Petras, Mearsheimer, Walt y Alam se movieron por fuera de los conceptos consabidos, sus crticas a Israel, el sionismo y el poder judo no se restringieron a los lmites de un partido poltico o por algn consenso o paradigma poltico determinado. Al contrario, su trabajo se desprendi de los paradigmas contemporneos conocidos y revel un nuevo discurso que ahora toma forma en un extenso estilo de pensamiento, y tambin proporciona nuevas aplicaciones pragmticas en la poltica (5). Como es de esperar, Petras, Mearsheimer y Walt han sido criticados por sectores de la izquierda, y especialmente por destacadas voces judas dentro de la izquierda. Pero ellos se impusieron. La sabidura y la verdadera comprensin intelectual no pueden reprimirse. A lo sumo, estas voces pueden silenciarse o suprimirse por un corto tiempo, pero siempre regresarn y con mayor rigor.

Esta semana hemos visto la publicacin de Eric Walberg "Postmodern Imperialism Geopolitics- And The Great Games" (Clarity Press), una adicin sustancial a lo mencionado anteriormente, dentro de la categora de las nuevas concepciones reveladas.

Walber ofrece en el libro un fascinante viaje histrico con los medios necesarios para dar a conocer la particularidad nica de las condiciones posmodernas a las que estamos sujetos. Walberg brinda una amplia exposicin de la profundidad de la penetracin sionista en el pensamiento occidental y del poder destructivo de las guerras imperiales de Israel.

Con el fin de lograr su objetivo, Walberg establece un modelo histrico. Identifica tres fases cruciales en los asuntos imperiales pasados y recientes: el Gran Juego I (GGI en ingls) se refiere al "imperialismo clsico" con los imperios competiendo por territorios y recursos.

El Gran Juego II (GGII) se refiere mayormente a la Guerra Fra y la alianza de los antiguos imperios occidentales bajo la hegemona de EE.UU. en un intento de frenar el comunismo y contener su influencia.

El Gran juego III (GGIII) es donde estamos ahora, la fase posmoderna. Se inicia bruscamente con el derrumbe del bloque sovitico. Puede describirse en trminos generales como el neoconservadurismo con el dominio estadounidense unilateral del mundo a travs de la superioridad militar absoluta. Pero esta definicin sera engaosa. En realidad nos topamos con la total israelificacin de Estados Unidos y su dirigencia. En la prctica lo que vemos es la voluntad estadounidense cediendo su poder a un minsculo Estado judo.

El GGIII es el avance victorioso de Israel, el sionismo y el poder judo. El anlisis de Walberg est all para explicar la reaccin descarada de los senadores y congresistas estadounidenses al reciente discurso de Netanyahu. Esto explica por qu Estados Unidos, alguna vez considerado como un lder del mundo libre, est ahora cediendo su poder destructivo al minsculo Estado. La verdad alarmante es que Israel es ahora un "Imperio y un- medio", como lo llama Walberg. Tiene, a su disposicin a la nica superpotencia librando sus guerras por poder y supliendo sus necesidades. Por si no fuera suficiente, EE.UU. no encuentra en s mismo el poder para liberarse. La dirigencia del nico superpoder del mundo se encuentra prcticamente secuestrada por un Estado minsculo y sus grupos de presin que lo apoyan.

Como ocurre con otros textos significativos y esclarecedores, Walberg provee al lector los significados fundamentales necesarios para interceptar la realidad sionizada en la cual vivimos. Quienes leen el libro estn capacitados para captar el actual caso Murdoch y el rol de su imperio meditico en el globalizado contexto del sionismo. Hace menos de un ao, el magnate de los medios acept el Premio de la Liga Juda contra la Difamacin. En el ao 2003 la red meditica de Murdoch se aglutin en apoyo de la guerra contra el terror. Murdoch debi ser detenido por el gobierno britnico o el mismo Parlamento ingls, pero, por lo que parece, todos los ltimos gobiernos y los partidos de ese pas estn siendo fuertemente apoyados por el lobby israel de Gran Bretaa. Cuando este pas se vio arrastrado a la guerra ilegal contra Irak, Tony Blair ofici de tesorero de Lord Levy en la recaudacin de fondos.

Walber elabora una esmerada lectura de los distintos elementos que hicieron de Israel un imperio y un- medio. Atrevidamente echa una mirada al interior del judasmo, examina los trabajos acadmicos que tratan la compleja relacin entre "judos y el Estado", hace elaboraciones sobre el judasmo y el sionismo como ideologas, desvela el papel de los oligarcas judos. Walberg tambin examina las tcticas y estrategias que Israel y sus partidarios ponen en accin: las guerras globales, el armamento nuclear, el poder silencioso, los lderes de las comunidades (sayanim), los espas y los porteros. Analiza el lobby de Israel y su manipulacin de los medios; tambin da a conocer el papel de algunos elementos judos dentro de la izquierda cuando socavan el libre discurso y desvan la atencin de los verdaderos problemas.

Hacia el final del libro Walberg revela la amarga verdad: Israel es en realidad mucho ms independiente que los Estados Unidos, el imperio que le sirve de apoyo: "Despreciando la continuidad de su especial relacin con los EE.UU., Israel est jugando un papel cada vez ms independiente en todo el mundo GGIII-, con sus gobiernos, corporaciones y el kosher nostra a la usanza de la mafia sera: el estilo judo (N. de T.)- trabajando con no importa qu Estados y gestores no estatales dispuestos a tolerar sus mortferos juegos, venta de armas, contrabando de drogas, la compra de diamantes ensangrentados de frica, realizando operaciones encubiertas para derribar gobiernos, asesinar a los opositores, falsificando pasaportes ... Las comunidades de la dispora y la red de Jabad, que se encuentra en casi todos los rincones del mundo, facilitan su planificado juego, siguiendo por delante de los planes y la tecnologa de los EE.UU. a travs de su activistas estadounidenses, agentes, espas y el poderoso lobby (6).

Parece que Israel est muy por delante de Estados Unidos en todos los mbitos posibles. Si Israel alguna vez fue el Golem creado por los poderes coloniales, como algunos pensadores izquierda insisten en sugerir, es bastante obvio que el "Golem" se ha vuelto contra su creador. "De acuerdo con la estrategia de supervivencia del pueblo judo a lo largo de la historia", contina Walberg , "los planes de Israel son ms sutiles que las del actual gobernante del imperio estadounidense, ya que si bien no puede aspirar a dominar el mundo directamente, s puede hacerlo moldeando o subvirtiendo los objetivos y estrategias de sus anfitriones imperiales para lograr su geopoltico "lugar al sol", tanto a travs de su dispora como a travs de su propio uso del arte de la poltica y la subversin, libres de la reaccin mundial (7).

"El imperialismo posmoderno" de Walberg es un texto histrico, escrito en un tiempo crucial, en el momento oportuno. Para Occidente, para Estados Unidos y los estadounidenses sta puede ser la llamada de atencin final. Para Israel, para los israeles y sus partidarios en todo el mundo, este texto es una alerta roja. Israel necesita con urgencia encontrar la manera de frenar su "entusiasmo expansionista global" antes de que sea demasiado tarde. De hecho, puede que ya sea demasiado tarde.

El ltimo libro de Gilad Atzmon es The Wandering Who

Notas:

(1) La nocin de modernidad en este texto se refiere a la cultura intelectual entrelazada con "grandes narrativas", la racionalidad, la iluminacin, la coherencia, la ciencia, la secularizacin, la oposicin binaria y factores relacionados.

(2) Los judos, como todas las dems personas deben tener una tierra propia.

(3) Vamos a examinar la cancin de Betar de Zeev Jabotinsky

"Un judo, incluso en situacin de pobreza es un prncipe

A pesar de ser un esclavo o un vagabundo.

Usted fue creado por el hijo de un rey,

Coronado con la corona de David,

La corona de la soberbia y la lucha.

(4) vctima y opresor.

(5) Observar el AIPAC es sin duda un buen ejemplo de lo anterior.

(6) Eric Walberg; "Postmodern Imperialism Geopolitics And The Great Games", Clarity Press, 2011 Pg' 235

(7) Ibid. Pg-235

Fuente: http://www.counterpunch.org/atzmon07222011.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter