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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2011

Un "hacker" es acusado de descargar millones de artculos. Su caso reaviva el debate sobre los ciberactivistas
La desobediencia civil alcanza a la publicacin de estudios cientficos

Miguel ngel Criado
Pblico


Aaron Swartz, en primer plano, durante una reunin de la organizacin Creative Commons . Fred Benenson / CC BY 2.0 Aaron Swartz, en primer plano, durante una reunin de la organizacin Creative Commons . Fred Benenson / CC BY 2.0

En la tarde del 6 de enero de este ao, miembros del Servicio Secreto de Estados Unidos, agentes de la Polica Local de Boston y efectivos de la seguridad del Instituto Tecnolgico de Massachusetts (el prestigioso MIT) persiguieron a un joven que hua por el campus universitario a lomos de una bicicleta hasta que fue detenido. El delito del joven? Acceder a la red del MIT con un ordenador para descargar 4,8 millones de artculos cientficos. No es el argumento de una pelcula, el Gobierno de EEUU pide 35 aos de crcel para este activista de la llamada libre informacin.

Aaron Swartz , de 24 aos, compr el septiembre pasado un porttil para, segn consta en el auto por el que un juez de Boston lo acus hace unos das de un delito informtico, conectarse a la red del MIT y, desde ah, acceder a la base de datos de publicaciones acadmicas JSTOR (del ingls Journal Storage). Esta organizacin es una nueva Biblioteca de Alejandra de la ciencia. Desde 1995 ha digitalizado las ediciones de 1.400 revistas cientficas y tiene a 7.000 instituciones de 153 pases entre sus clientes. La mayora son universidades que pagan una cantidad que puede llegar hasta los 35.000 euros al ao para poder acceder a sus archivos.

Aaron Swartz, de 24 aos, descarg 4,8 millones de artculos

Swartz descarg el 98% de toda esa informacin. Cada da llegaba al campus del MIT, que ofrece una cuenta de acceso limitado a su red a los visitantes, y acceda a la base de datos de JSTOR. Dise un programa que automatizaba la descarga de todos los archivos que encontraba en formato PDF. Los responsables del sistema, al detectar una descarga tan masiva (en dos meses Swartz se baj cien veces ms de lo que descarga toda la red del MIT de JSTOR) bloquearon la direccin IP (que identifica a un ordenador en la red) que usaba. Pero cada vez que lo hacan, el activista cambiaba de direccin.

La investigacin del caso

Tras semanas de jugar al ratn y al gato, JSTOR decidi bloquear todos los accesos que vinieran del MIT, lo que oblig a la universidad a investigar en serio el asunto. Su seguridad descubri un ordenador conectado a su red escondido en una caja de cartn oculta en un armario de uno de los edificios universitarios.

La Fiscala pide para el activista 35 aos de crcel y 700.000 euros

El 4 de enero, los investigadores tomaron huellas del equipo y colocaron una cmara para saber quin era el intruso. Dos das despus se produca la detencin de Swartz.

Ahora, la Fiscala de EEUU acusa a Swartz de una intrusin informtica en redes del MIT y JSTOR, dao a sus servidores y de llevarse 4,8 millones de artculos, de los que 2,7 millones eran de editoriales independientes que los ponan a la venta en la plataforma de JSTOR. Segn el escrito, la intencin de Swartz era distribuir el material en "una o ms pginas de intercambio de archivos". Piden para l 35 aos de crcel y una multa de un milln de dlares (unos 700.000 euros).

La noticia de la acusacin formal ha provocado la reaccin de los activistas de EEUU que defienden el libre flujo de la informacin. Primero porque, por sus antecedentes, Swartz no parece que buscara beneficiarse econmicamente. Este joven pertenece a esa clase de genios digitales que usan la tecnologa para el activismo y la difusin del conocimiento. Con 14 aos, particip en el diseo del RSS, un mecanismo para recibir avisos de que una pgina ha sido actualizada.

"Su carrera se ha centrado en servir al inters pblico", dicen sus defensores

Si se buscan fotografas de l en Google, hay una en la que, siendo nio, aparece vestido con una camiseta con la leyenda Creative Commons, la organizacin que cre un sistema alternativo a las restricciones del modelo actual del copyright. A su lado posa Lawrence Lessig, el cofundador de Creative Commons.

"La carrera de Aaron se ha centrado en servir al inters pblico promoviendo la tica, el Gobierno abierto y la poltica democrtica", dice David Segal, director de Demand Progress , una organizacin con 500.000 miembros que Swartz cre y dirigi aos atrs.

En el haber de Swartz tambin est su participacin en la creacin de la web de noticias Reddit (de la que meneame.net es su versin espaola). En 2008 public un estudio, junto a Shireen Barday, analizando quin financiaba determinados estudios cientficos. Una de las conclusiones revelaba que los autores de investigaciones tienden a defender los postulados de los que han pagado sus trabajos.

Las editoriales escanean colecciones y consiguen el copyright

Robo de conocimiento

Con ese pedigr, Swartz no da la imagen de un delincuente informtico sino de un ciberactivista. Como tal, hace tres aos particip en la creacin de un efmero movimiento llamado Guerrilla Open Access. Dos frases ilustran su misin. "No hay justicia al respetar leyes injustas. Es hora de salir a la luz y, en la gran tradicin de la desobediencia civil, declaramos nuestra oposicin a este robo privado de la cultura pblica". En un segundo prrafo ya se adivinan las motivaciones de Swartz en este caso: "Tenemos que hacernos con la informacin, est donde est almacenada, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo".

Sin embargo, para la fiscal de Massachusetts, Carmen Ortiz, "robar es robar, ya sea con un comando de ordenador o con una palanca, ya se trate de documentos, datos o dlares", asegura en un comunicado. "Es igualmente perjudicial para la vctima tanto si se vende todo lo que se ha robado como si lo regalan ", aade. Se da la circunstancia de que ni JSTOR ni el MIT queran denunciar. "Ha sido decisin del Gobierno el enjuiciarle, no de JSTOR", asegura en un comunicado esta organizacin tras la polmica levantada.

Ni JSTOR ni el MIT queran denunciar a Swartz por la descarga

"Le quieren meter en la crcel por culpa de un copyright que se ha quedado viejo", explica a Pblico el profesor del departamento de Economa de la Universidad de Washington en Saint Louis, Michele Boldrin. Para el coautor del libro Against Intellectual Monopoly , "a la ciencia le est pasando lo mismo que ya vivieron la msica o el cine: la tecnologa es tal que sera posible hacer accesible el conocimiento a un coste muy bajo, incluso ganando dinero, pero con el actual sistema de copyright esto es imposible".

Boldrin publica investigaciones y tambin consulta otras. "Pero yo ya no voy a la biblioteca, lo busco en internet", comenta. Seala al actual sistema de propiedad intelectual como el principal freno a la digitalizacin de revistas. Pero, adems, las editoriales poderosas escanean colecciones histricas, ya en el dominio pblico, consiguiendo as el copyright para ellas.

Publicar los artculos

Ese efecto perverso es el que quiso denunciar el matemtico Greg Maxwell. Nada ms saber de la acusacin contra Aaron Swartz, este tambin estadounidense cogi su coleccin de 18.000 artculos de la revista Philosophical Trans-actions of the Royal Society y los public en la pgina de enlaces The Pirate Bay . Hay textos de Isaac Newton o Charles Darwin. De hecho, todos son anteriores a 1923, por lo que hace aos que estaran en el dominio pblico si no fuera porque JSTOR los digitaliz y cobra desde cinco euros por artculo.

Maxwell justifica su accin en solidaridad con Swartz: "La publicacin acadmica es un sistema curioso. Los autores no cobran por sus escritos. Los revisores tampoco y, en algunos campos tampoco los editores de las revistas. Incluso, a veces, los autores tienen que pagar a la editorial. Y an as las publicaciones cientficas son una de las piezas ms escandalosamente caras de literatura que uno puede comprar . En el pasado, las elevadas tarifas de acceso soportaban la reproduccin mecnica de las revistas especializadas pero la distribucin online ha hecho de esta funcin algo obsoleto".

En uno de los comentarios de respuesta a Maxwell, un usuario de The Pirate Bay describe con una sola frase un sentimiento que comparten muchos de los conocedores del caso de Swartz: "No soy cientfico pero me los estoy descargando por principios ".

http://www.publico.es/ciencias/389573/la-desobediencia-civil-alcanza-a-la-publicacion-de-estudios-cientificos



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