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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2011

Est prohibido hablar de nuestros errores?
Catlogo (no exhaustivo) de errores en Comunicacin

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin


Consecuencias (algunas) de la alienacin meditica.

Intoxicados, hasta en lo que ni imaginamos, vamos con nuestras prcticas comunicacionales repitiendo manas y vicios burgueses a granel. La andanada descomunal de ilusionismo, fetichismo y mercantilismo con que nos zarandea diariamente la ideologa de la clase dominante, nos ha vuelto, a muchos, loros empiristas inconscientes capaces de repetir modelos hegemnicos pensando, incluso convencidos, que somos muy revolucionarios. Salvemos de inmediato a las muy contadas excepciones.

Tan delicado como imitar contenidos es imitar formas. Las formas no son entidades a-sexuadas o inmaculadas, quien lea informacin seria, pero al estilo de los noticieros burgueses, deber someter su esquizofrenia al veredicto de algn tratante especializado. Al menos, claro, que lo hiciere con irona intencional y entendible. Quien redacte, hable o acte, incluso sin darse cuenta, como redactan, hablan o actan los referentes mercantiles de los mass media burgueses, con el pretexto de que eso si llega, de que as la gente entiende, de que esto vende repite una trampa lgica en la que se corren riesgos de todo tipo, comenzando por legitimar el modo burgus para la produccin de formas expresivas. No quiere decir esto que no se pueda expropiar (consciente y crticamente) el terreno de las formas para ponerlas al servicio de la Revolucin, slo que se debe tener muy en cuenta, qu realmente es til y por qu no somos capaces de idear formas mejores. Hay que estudiar cada caso minuciosamente y eso es algo que muy poco se hace.

Todava somos vctimas del individualismo burgus y no logramos construir la Unidad de clase que nos permita aliar nuestras fuerzas comunicacionales en torno a un programa revolucionario y socialista. Muchos se sienten genio nico y gur revelador de verdades mesinicas. Uno de los cercos mediticos ms duros de romper est en la certeza soberbia e individualista del que se piensa genio comunicacional poderoso. Por eso nos derrotan con toda facilidad mientras las oligarquas se organizan y se reordenan para atacarnos. No es que seamos incapaces de lograr metas magnficas, el problema es que estamos desorganizados y no logramos concretar la direccin revolucionaria que nos haga entender el lugar que tenemos en la batalla comunicacional, unidos.

Todava somos vctimas de la improvisacin empirista. No pocos padecen alergia al estudio y no pocos sufren mareos slo de pensar en planificar racionalmente las tareas que nos tocan. Por eso muchos repiten y repiten errores que no se cometeran con slo abrir las pginas de algn libro medianamente especializado y serio o con trabajar en colectivo con las bases. Por eso no pocos salen a filmar documentales, a grabar programas radiofnicos, salen a escribir reportajes o entrevistas sin saber, siquiera, el nombre de sus interlocutores. Por eso muchos camaradas se sienten frustrados por los magros resultados, cuando el problema est en el mtodo y en su praxis.

Todava perdemos horas y das y semanas y meses buscando desesperadamente a quien echarle la culpa de nuestras desgracias. Hay camaradas que se resisten a entender que slo la fuerza organizada de la clase trabajadora podr generar las transformaciones revolucionarias que necesitamos y que de nada sirven las rogativas a las puertas de las burocracias burguesas ni de las sectas iluminadas. Todo funcionario que se oponga al desarrollo de las fuerzas comunicacionales revolucionarias, que honestamente luchan por la democratizacin de los medios y la liberacin de los caudales expresivos, debe ser sometido a la crtica abierta y cientfica de las bases. Porque la revolucin, y especialmente la revolucin comunicacional no puede detenerse a las puertas de los ministerios ni de lo sectarismos.

Nos equivocamos si creemos que nos las sabemos todas. Nos equivocamos si pensamos que nuestros diagnsticos inventados en noches diletantes son la verdad revelada. Nos equivocamos si no trabajamos en un frente de base al lado de los trabajadores que luchan por emanciparse. Nos equivocamos si creemos que todo se logra saliendo en la tele o siendo famosos. Nos equivocamos si abandonamos la militancia directa en las organizaciones revolucionarias. Nos equivocamos si creemos que los medios de comunicacin lo arreglarn todo. Nos equivocamos si creemos que con mensajes ultra-revolucionarios se logra mgicamente el avance de la conciencia. Nos equivocamos, en fin, si nos contentamos con repetir frmulas y especialmente las frmulas que la burguesa ha ideado para someternos y no nos damos cuenta. Es verdad que ellos generan efectos poderosos en nuestra contra pero nada seran si no dominaran, primero, la base econmica y poltica desde donde financian sus mquinas de guerra ideolgica.

Ninguno de nuestros errores podr borrar los aciertos magnficos que siguen siendo orientadores e inspiradores. Pero no olvidemos que la primera de las manas, primera en importancia por su carcter daino, es la carencia casi total de auto-crtica y que somos vctimas de una especie de soberbia voluntarista plagada con empirismos de todo tipo. Hoy cualquiera se siente genio de la propaganda, cualquiera se siente habilitado para improvisar estrategias y campaas basadas en una lgica salivcea y en algunos girones de realidad sancochados con mrquetin de bolsillo. La revolucin es otra cosa que comienza por no ser todo eso que nos impide la unidad revolucionaria contra el capitalismo y hacia el socialismo. Hablmoslo claramente, nos hace mucho bien. Los hombres han sido siempre, en poltica, vctimas necias del engao ajeno y propio, y lo seguirn siendo mientras no aprendan a descubrir detrs de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, polticas y sociales, los intereses de una u otra clase. Lenin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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