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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2011

Las buenas noticias sobre frica son malas para los negocios

Fiona Leonard
Africa Fundacion


Me creeran si les digo que escribir una historia positiva de frica sera malo para las estadsticas de lectores de un peridico?

Les parecera ms creble si se lo dijera un columnista del New York Times?

Ya es muy difcil tener lectores interesados en frica, (cada vez que escribo sobre frica mi columna se desploma) y una columna de buenas noticias, que no est ligada a una crisis (Benn prospera!), francamente tendr cero lectores. Nicholas D. Kristof, NYT, 1 de julio de 2011.

Los comentarios de Kristof aparecieron hace unos das en conjunto con un artculo que l mismo escribi titulado: Una aventura africana y una revelacin. El artculo describe un viaje reciente que hizo a cinco pases particularmente malditos.

Confieso que la utilizacin de pases malditos en el primer prrafo me puso la piel de gallina. Y francamente, estuve tentada de no perder tiempo en seguir leyendo. Me preguntaba si sera un artculo de pobreza, nios hambrientos, mala economa y gestin ambiental, corrupcin y un poco de derramamiento de sangre, en buena dosis. Empec a bajar con el ratn sobre el texto y entonces me llam la atencin una parte del blog de Kristof que se inclua en el artculo: Cmo deberamos cubrir frica? En su blog, del que tambin viene la cita que acabo de mencionar, Kristof afirma:

"El resultado es que me temo que a veces creamos una percepcin pblica de frica como un caso perdido, en cierto modo desalentamos el turismo y la inversin en negocios. Si ese es el caso, entonces nuestros esfuerzos por ayudar a frica no hacen sino perjudicarla".

Esas dos frases acapararon mi inters lo suficiente como para animarme a volver al artculo original. ste es un asunto sobre el que he pasado mucho tiempo reflexionando, y ha sido un tema de conversacin candente en la comunidad de blogueros de Ghana. As que tena curiosidad por ver cmo lo abordaba Kristof.

Desafortunadamente, estuvo bastante a la altura de mis expectativas guerra, sida, corrupcin, burocracia, palizas, grupos de ayuda y las ocasionales quitadas de sombrero ante los presidente de Estados Unidos, pasados y presentes, por sus intervenciones. La nica luz positiva era la tecnologa la emergencia de la energa solar y la asimilacin de los telfonos mviles-. Para cuando llegu al final del artculo verdaderamente senta que Kristof estaba luchando contra su propio dilema, quera escribir algo bueno, pero no tena nada bueno que decir. Al final, se revierte hacia un clich de nativos silvestres/felices:

"Este es el tipo de historia sobre frica que se escucha normalmente una pizca de armas y de caos- y es real, pero tambin incompleta. Como descubrieron los ganadores de mi Gana-un-viaje en este viaje, la pobreza es descorazonadora y la inseguridad ominosa. Pero las jirafas y los lugareos son ambos increblemente acogedores y el progreso en estos momentos es efervescente".

Sospecho que hay mucha gente que es perfectamente feliz con historias como esta. Kristof asegura que sus lectores en realidad no estn interesados y yo he estado tentada tambin de sugerir que muchas ONG sufriran realmente si los peridicos empezasen a escribir buenas noticias. Cuando CARE Internacional llev a Bill Bryson a Kenia, el ao pasado, estoy segura de que no perdieron tiempo llevndole a alojamientos de lujo; sa no era la historia que interesaba que contase. El presupuesto de la ayuda se est reduciendo y los gobiernos estn siendo presionados para gastar esa ayuda en el pas y no en el extranjero. Del mismo modo, hay muchos gobiernos en frica que cuentan con su presupuesto de ayuda para sobrevivir el prximo ao fiscal.

As que Cmo podemos responder a la pregunta de Kristof, cmo deberamos cubrir frica? Creo que la respuesta est en complicar ms que en simplificar la historia. La respuesta, especialmente para los peridicos como NYT es explicar las complejidades del asunto, tomar a sus lectores de la mano y llevarlos al corazn de la historia. Aqu van tres ejemplos:

Geografa:

Empecemos con las cosas fciles. frica es un continente, no un pas. frica est formada por 54 Estados soberanos y seis diferentes regiones simples: frica del Norte, frica Austral, frica Occidental, frica Oriental y frica Central o frica Subsahariana. Si desea limitar la bsqueda an ms, se pueden hacer agrupaciones regionales como pases pertenecientes a la SADC o a ECOWAS.

Entonces, el artculo de Kristof, en lugar de referirse a frica en conjunto, podra haber especificado refirindose a frica Occidental. Esto habra puesto a sus cuatro pases en un contexto geogrfico mucho ms especfico. Si se quiere, se puede poner incluso en un contexto estadounidense usar Ghana como punto de referencia, usar la visita del presidente Obama en 2009 como punto de referencia, utilizar la visita de Michelle Obama a Surfrica (muy lejos) como punto de referencia. En definitiva, dar a la gente una manera de comprender dnde estn realmente estos pases.

Por qu estamos all?

Me pregunto qu pasara si se produjera un cambio en la forma de escribir sobre frica, en lugar de dar, hablar de invertir. En lugar de dar dinero a frica por razones humanitarias, llamemos a las cosas por su nombre y admitamos que los gobiernos extranjeros estn invirtiendo. Seamos honestos y reconozcamos que la ayuda est ligada al comercio, la ayuda est ligada a imperativos econmicos a largo plazo. Algunos de ellos son embarazosamente comerciales, como querer el acceso de las compaas mineras y otras con implicaciones sociales directas. Por ejemplo, invertir en el sistema sanitario de otro pas tiene implicaciones globales: SARS [Sndrome Respiratorio Agudo Severo] demostr claramente el alcance de una epidemia sanitaria en un pas. Estoy segura de que los lectores del NYT podran aparselas con eso, o con un concepto como el hecho de que combatir la pobreza es una forma de combatir el terrorismo. Me pregunto que si esto fuera explicado claramente podra hacerse que se interesasen por combatir el terrorismo alimentando a la gente en lugar de matndola.

A la gente no le interesan historias porque no puede responder claramente a la pregunta de, qu tiene que ver conmigo? La respuesta a esa pregunta es una inmensidad- y toca a peridicos como el New York Times explicar eso.

Por qu se comporta la gente como se comporta?

Kristof describe un tumulto de un mercado de pescado que surge frente a una cmara. Lo expone como un ejemplo de una mel en Mauritania, un bonito ejemplo de personas no gobernadas en un pas maldito. Dice que no sabe por qu ocurre el acontecimiento.

Me temo que no me trago la explicacin de la chiripa. Puede que sise hubiera tomado el tiempo para preguntar a la gente que habla la lengua qu estaba pasando, podra haberse hecho una idea de los matices de la situacin. (Quizs s lo hizo, pero no obtuvo una buena respuesta y no sigui con ello). He visto pasar ese tipo de cosas a Nyani, la gente que se opone a una cmara o a que le tomen fotografas. Pero siempre hay una razn, puede ser cultural, puede ser histrica, puede ser emocional, puede ser personal, pero siempre hay una razn.

Los lectores del New York Times deberan ser capaces de entender las razones, porque cuantas ms razones escuchemos, ms comprenderemos. Cuanto ms sabemos, ms comenzamos a comprender que a las gentes de frica les gusta su privacidad, o quieren contar sus historias, quieren ganarse la vida, quieren poner comida en sus mesas, quieren que sus hijos crezcan y tengan buena vida, quieren algn lugar seguro, limpio y seco donde vivir. Quieren divertirse, quieren rer, quieren pasar tiempo con sus familias y celebrar.

Les suena familiar?

Si los lectores de Kristof no leen su columna cuando escribe sobre frica, es culpa del tema o de la presentacin? Mis lectores se han triplicado en los ltimos seis meses, y la mayora de ellos son de Estados Unidos. Seguro que mis lectores en los ltimos cinco aos, probablemente no se acercan ni de lejos a los que el New York Times tiene al da, pero mis estadsticas sugieren que hay mucha gente en Estados Unidos que est interesada por lo que pasa en frica. Lo que puedo decir desde la comunidad de blogueros de Ghana es que hay mucha gente en Estados Unidos que tambin lee sus blogs. Y puede que deba hacer una parada tambin por Global Voices, y ver si alguien lee sobre frica all.

Puede que sencillamente la gente est cansada de escuchar siempre la misma historia una y otra vez.

Puede que frica no sea el problema, es hora de empezar a contar una historia diferente.

Tomado del blog de la periodista australiana Fiona Leonard, que vive en Ghana: A fork in the road, donde fue publicado el 4 de julio de 2011.

Traducido por Rosa Moro, de Fundacin Sur.

Fuente: http://www.africafundacion.org/spip.php?article9478

rCR



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