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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2011

Las Fuerzas Armadas molestas por su disposicin a investigar las violaciones de derechos humanos en la dictadura
Celso Amorim asume como Ministro de Defensa

Fabiana Frayssinet
IPS


La designacin de Celso Amorim como ministro de Defensa de Brasil, cargo que asumi este lunes, es considerada un cambio de rumbo del gobierno de Dilma Rousseff respecto de las Fuerzas Armadas y una seal de va libre para investigar las violaciones a los derechos humanos cometidas por la dictadura.

Amorim, quien encabez la cancillera en los dos mandatos presidenciales de Luiz Incio Lula da Silva (2003-2010), tiene "todas las condiciones" para ejercer su nueva responsabilidad, asegur Rousseff, al imponerlo como reemplazante de Nelson Jobim, que renunci al cargo que ocupaba desde 2007.

Pero para los militares parece ser todo lo contrario. Para empezar, es un diplomtico, por lo tanto alguien a quien no le gusta la guerra, lo cual para el pensamiento castrense es como colocar un "mdico a cargo de una morgue", segn comentarios de oficiales recogidos por medios locales de comunicacin.

Pero, adems, Amorim es considerado, no solo diplomtico, sino de izquierda, como indic el analista poltico Mauricio Santoro en entrevista con IPS.

Santoro, de la Fundacin Getulio Vargas, record que Amorim fue criticado en su gestin anterior por su defensa de una poltica de relaciones con Irn en asuntos nucleares, con fines pacficos, y por el acercamiento con gobiernos latinoamericanos con posiciones ms radicales y "antiestadounidenses", como el del venezolano Hugo Chvez.

Tampoco agradara a los militares el hecho de que cuenta en su currculum con pasajes "de mucho conflicto con la dictadura militar brasilea (1964-1985)", en un pas que todava no ha curado esas heridas.

Amorim tuvo que renunciar en 1982 a su cargo como presidente de la hoy extinta Empresa Brasilea de Cine (Embrafilme) por haber autorizado fondos para producir la pelcula "Adelante Brasil", del director Roberto Faras, que encar por primera vez abiertamente el tema de la represin y las torturas perpetradas por la dictadura.

Sin embargo, no es la primera vez que un gobierno del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) nombra un diplomtico como ministro de Defensa. El primero fue al comienzo de la presidencia de Lula con Jos Viegas, quien renunci antes de cumplir el segundo ao de gestin despus de que los militares publicaron comunicados justificando el golpe de Estado de 1964.

"A los militares nunca les gust ser mandados por diplomticos", subray Santoro.

La pregunta es por qu entonces Rousseff escogi para dirigir esa cartera a alguien con el perfil de Amorim, que para los militares es casi un "prontuario delictivo".

Una entrevista publicada por la gubernamental Agencia de Brasil da una primera respuesta en ese sentido. "La eleccin de Amorim consolida poder civil sobre militares en la democracia brasilea", titula el artculo que atribuye al analista poltico Creomar de Souza.

Amorim sustituy a Jobim, quien haba seguido en el cargo tras el cambio de gobierno por recomendacin del propio Lula.

Jobim fue obligado a renunciar tras exponer pblicamente que en las pasadas elecciones vot al rival de Rousseff, el frustrado postulante Jos Serra, del Partido de la Socialdemocracia Brasilea. A la mandataria tambin la habra irritado la actitud de Jobim de cuestionar, en una entrevista, la idoneidad de dos de sus principales colaboradoras: Ideli Salvatti, ministra de Relaciones Institucionales, y Gleisi Hoffmann, jefa de la Casa Civil, un cargo equivalente a jefa de gabinete.

Entre bastidores hubo otros malentendidos, como la insatisfaccin de Jobim por los recortes de presupuesto dispuesto para al rea de defensa nacional.

Jobim, el primer civil a cargo de la cartera de Defensa del agrado de los militares, pertenece a un sector de derecha del Partido del Movimiento Democrtico Brasileo, aliado del PT en el gobierno, y es un fuerte crtico de Amorim por sus posiciones "antiamericanas (estadounidenses)", segn mensajes de Washington divulgados por el sitio web Wikileaks.

Para el profesor de relaciones internacionales Francisco Teixeira, de la Universidad Federal de Ro de Janeiro, "los militares tienen que convencerse que el cargo de ministro de Defensa pertenece a la presidenta que fue electa democrticamente y por amplia mayora".

"Ningn ministro tiene que agradar o no a los militares", aadi ante la consulta de IPS.

Teixeira consider que el cambio en este ministerio, al igual que otros realizados desde el comienzo de su mandato en enero, obedece a la estrategia de Rousseff de lo que llama "armar su propio gobierno" en referencia a un supuesto alejamiento de la influencia de Lula.

En cuanto a la designacin de Amorim en particular, entiende que prevaleci en la decisin la experiencia que tiene como negociador internacional, tal el caso del acuerdo firmado con Francia para la construccin de un submarino a propulsin nuclear.

Este bagaje sera importante adems para contribuir, desde su nuevo cargo, a concretar el viejo sueo brasileo de tener un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la Organizacin de las Naciones Unidas.

Teixeira sintetiz la situacin al indicar que "los militares van a tener que entender que la comandante de las Fuerzas Armadas es la presidenta Dilma Rousseff".

Una jefa que por otros motivos ya causaba alergia entre los militares. Es que Rousseff integr la guerrilla izquierdista que combati la dictadura y por ello fue presa y torturada.

A diferencia de sus vecinos, Brasil intent cerrar ese captulo con una ley de amnista en 1979, que tras la recuperacin de la democracia no fue siquiera modificada.

Sin embargo, ahora el gobierno dio nuevo impulso a la creacin de una Comisin de la Verdad en el parlamento, que permita conocer los casos de tortura, asesinatos y desapariciones de personas durante la dictadura. Los militares temen que, en caso de aprobarse esta iniciativa originalmente presentada por Lula, podra abrir la puerta para revisar esa ley que los protege de la justicia.

Para Santoro, no hay dudas que la designacin de Amorim indica un "cambio de direccin hacia las Fuerzas Armadas" respecto de la lnea llevada adelante por el gobierno de Lula. La presin crece para que se instaure la Comisin de la Verdad.

Este analista recuerda que Jobim siempre se declar a favor de la ley de amnista y fue un frreo opositor a la formacin de esa comisin en el Congreso legislativo.

"Hay una seal de que el rumbo va a ser diferente y que Dilma har valer su historia de vida, de militancia poltica, de haber sido torturada", ampli.

Empero, por ahora la presidenta no deja evidencias pblicas en ese sentido. Despus del nombramiento de Amorim se apresur a reunirse con los jefes de las tres alas de las Fuerzas Armadas para asegurarles que no habra cambios de mando ni "revanchismo" respecto del pasado.

Tal vez puede leerse como el primer efecto "diplomtico" de la era Amorim en el Ministerio de Defensa.

Fuente original: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=98824



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