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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2011

El gran debate de la agricultura mundial

Carmelo Ruiz Marrero
Defensa Territorios


La agricultura moderna, tal como hoy se practica en el mundo... est explotando excesivamente el suelo, nuestro recurso natural bsico, y es insostenible porque hace un uso intensivo tanto de la energa proveniente de los combustibles de origen fsil como del capital, al mismo tiempo que bsicamente no tiene en cuenta los efectos externos de su actividad, declar Hans Herren, copresidente del IAASTD. Si seguimos con las actuales tendencias en materia de produccin de alimentos agotaremos nuestros recursos naturales y pondremos en peligro el futuro de nuestros hijos.

La agricultura es la actividad ms importante de la humanidad, en trminos ecolgicos al igual que econmicos. Segn algunos estimados, el 70% del agua que utilizamos va a cultivos y animales de finca, y la agricultura ocupa ms espacio que cualquier otra actividad humana. Segn la Organizacin de las Naciones Unidas para Agricultura y la Alimentacin (FAO), la agricultura emplea al menos la mitad de la fuerza trabajadora del planeta, por lo que debemos concluir que no hay ni habr ninguna actividad econmica que genere tantos empleos como el agro. Es por esto que entendemos que la agricultura debe estar en el centro de todo proyecto de cambio social revolucionario, no puede ser una nota al calce ni uno de muchos items de agenda.

La agricultura es el factor ms importante en el cambio climtico. Segn la organizacin no gubernamental GRAIN: El modelo de agricultura industrial que abastece al sistema alimentario mundial funciona esencialmente usando petrleo para producir comida y, en el proceso, cantidades enormes de gases con efecto de invernadero. El uso de inmensas cantidades de fertilizantes qumicos, la expansin de la industria de la carne, y la destruccin de las sabanas y bosques del mundo para producir mercancas agrcolas son en conjunto responsables de por lo menos el 30% de las emisiones de los gases que causan el cambio climtico.

Convertir los alimentos en mercancas mundiales e industriales entraa tambin una tremenda prdida de energa fsil al transportarlas por el mundo, procesarlas, almacenarlas, congelarlas y llevarlas adonde las consumen. Todos estos procesos contribuyen a la cuenta climtica. Al sumarlas, entendemos que el actual sistema alimentario podra ser responsable de cerca de la mitad de las emisiones de los gases con efecto de invernadero. (1)

Segn Cocinando el Planeta, un extenso documento conjunto de varias organizaciones europeas, incluyendo GRAIN y Veterinarios Sin Fronteras: Cuando consideramos la dupla cambio climtico y sistema alimentario, en general pensamos en trminos de transporte de alimentos o, en alguna ocasin, a la deforestacin asociada a la agroganadera. Pero lo cierto es que pocas veces tomamos conciencia de que el manejo de los suelos agrarios, la utilizacin de fertilizantes sintticos, la fabricacin de piensos industriales, o la destruccin de los mercados locales de alimentos constituyen el ncleo central de las emisiones planetarias de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo las industrias procesadoras y de distribucin de alimentos -que incluyen transporte, empaque, refrigeracin y comercializacin- son tambin grandes emisoras. Se calcula que el sistema agroalimentario llega a generar hasta un 50% de estas emisiones. El actual modelo de produccin y consumo industrial de alimentos es un gran consumidor de energa, que contribuye significativamente al calentamiento global, adems de profundizar la destruccin del medio ambiente y de las comunidades rurales. (2)

Para entender el sistema agroalimentario industrial, los problemas que ste causa y las alternativas que existen es necesario saber lo que fue la revolucin verde. En breves palabras, la revolucin verde fue la exportacin al tercer mundo del modelo industrializado y mecanizado de agricultura de Estados Unidos. Este proceso, que tom lugar a lo largo de la guerra fra, fue impulsado y financiado por las fundaciones Rockefeller y Ford, el Banco Mundial, el gobierno de Estados Unidos y agencias de la ONU. Segn Helena Paul et al: "La revolucin verde fue una transformacin de la prctica agrcola desarrollada para el Sur por cientficos, gobiernos y agencias donantes del Norte. Esencialmente involucr el desarrollo de variedades de ciertos cultivos de mayor importancia- como trigo, arroz y maz- que en respuesta a insumos aumentados produciran mayores rendimientos." (3) La revolucin verde fue uno de los emprendimientos no militares ms grandes del siglo XX. En lo que se refiere a la utilizacin masiva de recursos humanos, peritaje cientfico de primera, y fondos pblicos, fue comparable con el Proyecto Manhattan y el programa espacial Apolo.

Esta revolucin agrcola comenz en Mxico en la dcada de 1940 con el Programa Agrcola de Mxico (PAM) de la Fundacin Rockefeller. Este programa desarroll variedades de trigo y maz de alto rendimiento. Los resultados de este programa fueron espectaculares, las cosechas batieron todas las marcas, y estudiosos y acadmicos de toda Amrica Latina fueron a Mxico a estudiar las tcnicas desarrolladas por el programa. El PAM fue dirigido por el fitopatlogo J. George Dutch Harrar, quien luego sera presidente de la Fundacin Rockefeller y es recordado como el padre de la revolucin verde. Pero el personaje ms destacado del programa lo fue el carismtico y energtico agrnomo Norman Borlaug, quien con el pasar de los aos se convirti en la figura ms visible y conocida de la revolucin verde. Borlaug, quien gan el Nobel de la Paz por sus labores, fue el relacionista pblico nmero uno de la revolucin verde, viajando por el mundo entero predicando las virtudes de la nueva agricultura cientfica que l propugnaba y solicitando el apoyo de los gobiernos del mundo hasta su muerte en 2009 a la edad de 95.

En 1966 el programa fue transformado en el Centro para el Mejoramiento de Maz y Trigo (CIMMYT), considerado la mxima autoridad mundial en la investigacin y desarrollo de ambos cultivos. El CIMMYT, cuyo primer director fue Borlaug, fue el primero de ms de una docena de Centros Internacionales de Investigacin Agrcola (IARC, en ingls) que fueron establecidos alrededor del mundo para emprender la revolucin verde. Estos centros, que usaron el CIMMYT como modelo, incluyen el Centro Internacional de la Papa en Per y el Instituto Internacional de Investigacin del Arroz en Filipinas. En 1971 los financiadores de la revolucin verde establecieron un secretariado permanente, el Grupo Consultivo Internacional sobre Investigacin Agrcola (CGIAR), para coordinar las operaciones de los IARC.

El periodista e historiador Mark Dowie dedic un captulo entero de su libro sobre las fundaciones estadounidenses a la revolucin verde. Dice Dowie: "La masiva reestructuracin global de la agricultura conocida como la revolucin verde es quizs el emprendimiento internacional ms ambicioso de la filantropa estadounidense... El programa fue vasto, tcnicamente complejo y en muchos modos verdaderamente revolucionario. Sin embargo su meta fue simple: alimentar el mundo. La estrategia... fue bastante predecible: transferir tecnologas agrcolas cientficas occidentales a paises 'subdesarrollados', aumentando as rendimientos mundiales de cultivos alimentarios bsicos y poniendo fin al hambre." "La historia de este masivo emprendimiento es un valioso estudio de caso de un esfuerzo filantrpico sincero y de largo plazo para resolver un problema complejo y aparentemente insoluble sin atender las razones fundamentales de su existencia." (4)

Las ltimas palabras de esta cita son de mxima importancia. La revolucin verde no atendi las causas de la pobreza y el hambre. En varias ocasiones sus administradores y cientficos lo admitieron abiertamente. La idea de que se puede erradicar el hambre con simplemente aumentar la productividad agrcola sin atender asuntos de ndole social, poltica y econmica fue uno de varios mitos de la revolucin verde.

En las palabras del especialista en desarrollo rural Peter Rosset: "El mito de la revolucin verde va algo as: las semillas milagrosas de la revolucin verde aumentan rendimientos de granos y por lo tanto son claves para poner fin al hambre en el mundo. Rendimientos elevados significan ms ingreso para los agricultores pobres, ayudndoles a subir de la pobreza, y ms alimento significa menos hambre. Encargarse de las causas en la raz de la pobreza que contribuyen al hambre toma mucho tiempo y la gente sufre hambre ahora. As que debemos hacer lo que podemos, aumentar la produccin."(5)

La revolucin verde fracas. Hoy da hay tanta o ms gente hambrienta en el mundo que cuando sta comenz. Si se tiene en cuenta la vasta cantidad de recursos que sta gast, entonces hay que concluir que fue uno de los fracasos ms grandes del siglo XX. Y sin embargo, hasta el da de hoy los protagonistas y portavoces de este emprendimiento dicen y repiten de manera obcecada que fue todo un xito, que fue uno de los esfuerzos humanitarios ms nobles y exitosos de todos los tiempos. En vista de la persistencia de este discurso triunfalista que no guarda relacin alguna con la realidad, no exageramos al afirmar que la revolucin verde fue uno de los mayores fracasos de intelecto y uno de los ms grandes engaos del siglo pasado.

Segn Pat Mooney y Cary Fowler, ambos ganadores del Nobel Alternativo en 1985, la revolucin verde fracas porque el problema no era simplemente uno de demasiado de poco alimento y no poda ser resuelto simplemente produciendo ms. El problema era y es uno de mala distribucin y en ltima instancia una falta de poder y oportunidad entre los hambrientos en pases del tercer mundo para participar en el proceso de produccin y consumo de alimentos."(6)

"Una de las mayores debilidades de la revolucin verde fue su estrecho enfoque en la semilla, plantean Helena Paul et al. No pudo ver la finca como un sistema complejo, donde la semilla es slo un elemento que contribuye a la productividad total. Como resultado, reas enteras de investigacin sobre fertilidad de suelos, cultivos mixtos, manejo de agua y otras prcticas sustentables, que posiblemente podran duplicar los rendimientos, fueron pasadas por alto a medida que los cientficos se enfocaban en encontrar la combinacin gentica perfecta, un enfoque con grandes limitaciones. (7)

Las crticas a la revolucin verde no son nada nuevo ni novedoso. A principios de la dcada de los 60, Rachel Carson y Murray Bookchin estaban advirtiendo de los peligros a la salud humana y el ambiente de uno de los mayores pilares de la revolucin verde: los pesticidas. En la siguiente dcada los activistas estadounidenses Frances Moore Lapp y Joseph Collins fundaron la organizacin no gubernamental Institute for Food and Development Policy, conocida comnmente como Food First, la cual se ha dedicado a producir materiales educativos acerca del hambre, como artculos y libros, con una visin explcitamente crtica hacia la revolucin verde y las polticas neoliberales. En 1977 Lapp y Collins, con la colaboracin de Cary Fowler, escribieron Food First: Beyond The Myth of Scarcity (publicado en espaol por la editorial Siglo XXI bajo el ttulo Comer Es Primero: Ms All del Mito de la Escasez). Este importante libro fue de los primeros en hacer una atrevida crtica frontal a todos y cada uno de los supuestos de la revolucin verde, en especial el clculo Malthusiano de sobrepoblacin y escasez. En 1981 Food First public Circle of Poison, un libro acerca de los peligros de los pesticidas que llev a la creacin del Pesticide Action Network (Red de Accin sobre Plaguicidas), una red global que hoy est compuesta de ms de 600 organizaciones no gubernamentales, instituciones e individuos en 90 pases.

A lo largo de las dcadas de los 80 y 90 se sumaron nuevas voces a las crticas a la revolucin verde, quienes proponen lo que ha llegado a llamarse agricultura orgnica, o ecolgica. La Federacin Internacional de Movimientos de Agricultura Orgnica (IFOAM), define esta agricultura de la siguiente manera: La agricultura orgnica es un sistema de produccin que sustenta la salud de los suelos, ecosistemas y la gente. Se sirve de procesos ecolgicos, la biodiversidad y ciclos adaptados a condiciones locales, y no en el uso de insumos con efectos adversos. La agricultura orgnica combina tradicin, innovacin y ciencia para beneficiar el ambiente compartido y promover relaciones justas y una buena calidad de vida para todos los involucrados." (8)

Entre los referentes ms importantes en la crtica a la agricultura de revolucin verde y el apoyo a la agricultura ecolgica cabe mencionar tambin a las investigaciones pioneras realizadas por Fowler y Mooney (Mooney luego fund la organizacin Grupo ETC); el trabajo educativo de la organizacin internacional GRAIN; el agroeclogo chileno Miguel Altieri; el cientfico cubano Fernando Funes; la profesora puertorriquea Ivette Perfecto; la ecofeminista india Vandana Shiva; y un nmero creciente de organizaciones de pequeos agricultores del Sur y el Norte, agrupados bajo la red mundial Va Campesina.

Pero los artfices de la revolucin verde, vindose bajo ataque, no soltaron prenda y retaron a los crticos en debate en cada oportunidad que tuvieron. Argumentaron que la agricultura orgnica no es ms que un ideal romntico que nunca tendr los rendimientos necesarios para alimentar un mundo hambriento que urgentemente necesita propuestas prcticas. Borlaug lanz ataques particularmente vehementes y acrbicos a los proponentes de la produccin orgnica. Dijo al New York Times que algunos ambientalistas son elitistas. Nunca han experimentado la sensacin fsica del hambre. Hacen su cabildeo desde cmodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran slo un mes entre la miseria del mundo en vas de desarrollo, como yo lo he hecho por 50 aos, estaran pidiendo a gritos tractores y canales de irrigacin y estaran escandalizados por elitistas de moda que estn tratando de negarles esas cosas. (9)

El debate continu tras el comienzo de un nuevo siglo, y en 2002 la ONU y el Banco Mundial anunciaron que convocaran un cuerpo investigativo de alto nivel que realizara una minuciosa evaluacin de la ciencia y tecnologa agrcolas, la cual adjudicara la controversia revolucin verde vs. orgnico de una vez y por todas. El informe final de este esfuerzo, titulado Evaluacin Internacional del Conocimiento Agrcola, Ciencia y Tecnologa para el Desarrollo (IAASTD), es comnmente conocido por su nombre corto: la Evaluacin Agrcola, y fue publicado en 2008.

Este informe es el resultado de un estudio concienzudo, basado estrictamente en evidencias, que se propuso encontrarle respuesta a la pregunta: Qu debemos hacer para conquistar la pobreza y el hambre, lograr desarrollo sustentable y equitativo, y sostener una agricultura productiva y resistente frente a las crisis ambientales? Se propone nada menos que determinar la agenda de la agricultura mundial para los prximos 50 aos.

A la Evaluacin se le asign la ambiciosa tarea de contestar la pregunta central de cmo la agricultura en el ao 2050 contribuir a una humanidad bien alimentada y saludable a pesar de los retos de vasta degradacin ambiental, crecimiento poblacional y cambio climtico, y que lo haga de modo que el potencial para producir alimento no se haya perdido debido a cmo hacemos agricultura, dice Jack Heinemann, profesor de gentica y biologa molecular de Nueva Zelanda. La manera como hacemos agricultura ahora fracasar en hacernos llegar a esta meta. Cmo deberamos hacer agricultura no era una pregunta fcil de contestar. (10) Esta exhaustiva evaluacin es a la agricultura mundial lo que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climtico (IPCC) es al clima. La similitud entre ambos emprendimientos es ms que casual. El director del IAASTD fue Robert Watson, quien presidi el IPCC de 1997 a 2002.

El IAASTD fue redactado por sobre 400 expertos -de agencias internacionales, la comunidad cientfica, organizaciones no gubernamentales y la empresa privada- que recopilaron datos e informaciones de miles de otros colegas de todas partes del mundo, y fue sometido a dos procesos independientes de revisin por los pares. La evaluacin fue financiada por organismos intergubernamentales como el Banco Mundial, el Programa Ambiental de las Naciones Unidas, la UNESCO y la FAO.

El proceso de realizar el informe fue uno sin precedentes pues los gobiernos, instituciones de investigacin, la industria y la sociedad civil todos compartieron igual responsabilidad por su diseo y redaccin. El xito de este experimento da apoyo al valor de la participacin de la sociedad civil como socios en condicin de igualdad en procesos intergubernamentales y futuras evaluaciones internacionales, segn Lim Li Ching, cientfica del programa de bioseguridad de la Red del Tercer Mundo y uno de los principales autores del IAASTD (11).

En resumidas cuentas, el informe concluye que el modelo dominante de agricultura moderna est devorando el patrimonio del planeta y poniendo en peligro el futuro de la humanidad. La agricultura moderna, tal como hoy se practica en el mundo... est explotando excesivamente el suelo, nuestro recurso natural bsico, y es insostenible porque hace un uso intensivo tanto de la energa proveniente de los combustibles de origen fsil como del capital, al mismo tiempo que bsicamente no tiene en cuenta los efectos externos de su actividad, declar Hans Herren, co-presidente del IAASTD. Si seguimos con las actuales tendencias en materia de produccin de alimentos agotaremos nuestros recursos naturales y pondremos en peligro el futuro de nuestros nios.

Al ser publicado el informe en una actividad en Johannesburgo, Robert Watson declar categricamente que mantener el estatus quo en la agricultura no es una opcin. Nuestro cometido era el de analizar no slo la produccin de alimentos aisladamente sino tambin en relacin al hambre, la pobreza, el ambiente y la equidad en relacin, explica Herren. De modo que nos propusimos estudiar de qu modo la sabidura agrcola acumulada de la humanidad conocimientos, ciencia y tecnologa- nos ha conducido durante el ltimo medio siglo a la actual situacin. Tambin debamos sugerir opciones para enfrentar los conocidos desafos de cmo alimentarnos de un modo sostenible tanto social como ambientalmente en los prximos 50 aos. Hemos llegado a la conclusin de que sin cambios radicales en el modo en el que el mundo produce sus alimentos el planeta sufrir daos duraderos. (12)

La Evaluacin Agrcola enfatiza la importancia de enfoques localmente basados y agroecolgicos a la agricultura, comenta Eric Holt-Gimnez, director ejecutivo de Food First. Las ventajas claves de este modo de agricultura- aparte de su bajo impacto ambiental- son que provee alimento al igual que empleo a los pobres del mundo, adems de un excedente para el mercado. Calculando libras por acre estas pequeas granjas familiares han demostrado ser ms productivas que fincas industriales a gran escala. Y usan menos petrleo, especialmente si la comida es comerciada localmente o sub-regionalmente. Estas alternativas, que estn creciendo por todo el mundo, son como pequeas islas de sustentabilidad en mares que cada vez son ms peligrosos en lo econmico y lo ecolgico. A medida que la agricultura industrializada y los regmenes de libre comercio vayan fallndonos, estos enfoques sern las claves para brindar resiliencia a un sistema mundial de alimentos disfuncional. (13)

El informe IAASTD pide una redireccin sistemtica de la inversin, financiamiento, investigacin y enfoque de poltica pblica hacia las necesidades de los pequeos agricultores, dice Lim Li Ching. Esto involucra el crear espacio para diversas voces y perspectivas, particularmente aquellas que han sido marginalizadas en el pasado, incluyendo los pequeos agricultores y las mujeres. El informe IAASTD dice que se necesita un mayor nfasis en salvaguardar los recursos naturales y prcticas agroecolgicas, al igual que en utilizar la amplia gama de conocimiento tradicional que mantienen las comunidades locales y agricultores, que pueden funcionar en asociacin con la ciencia y tecnologa formales. La agricultura sustentable que es basada en la biodiversidad, incluyendo la agroecologa y la agricultura orgnica, es beneficiosa para los agricultores pobres, y necesita obtener el apoyo de marcos apropiados de poltica pblica y regulacin. (14)

El informe refleja un creciente consenso entre la comunidad cientfica global y la mayora de los gobiernos de que el viejo paradigma de agricultura industrial, intensiva en energa y txica es un concepto del pasado, dice una declaracin conjunta de varias organizaciones de sociedad civil, incluyendo IFOAM, la Red de Accin sobre Plaguicidas y Greenpeace. El mensaje clave del informe es que los agricultores de pequea escala y los mtodos agroecolgicos proveen el mejor camino hacia adelante para evitar la corriente crisis de alimentos y satisfacer las necesidades de las comunidades locales. Por primera vez una evaluacin global independiente reconoce que la agricultura tiene una diversidad de funciones ambientales y sociales y que las naciones y los pueblos tienen el derecho a democrticamente determinar las mejores polticas alimentarias y agrcolas. (15)

Hablamos de la revolucin verde en tiempo pasado porque desde la dcada de 1990 hemos estado presenciando lo que podramos clasificar como una segunda revolucin verde. Es importante distinguir las similitudes y diferencias entre ambas. La primera revolucin verde se fundament sobre semillas convencionales hbridas distribuidas libre de costo, mientras que la nueva revolucin verde se sirve de semillas transgnicas patentadas. La primera fue llevada a cabo por instituciones del sector pblico y fundaciones filantrpicas, mientras que la segunda es obra de corporaciones transnacionales motivadas solamente por el lucro. La lder de estas corporaciones es la estadounidense Monsanto, actualmente la compaa de semillas ms grande del mundo, que tiene alrededor del 90% del mercado mundial de semilla transgnica; y estn adems un pequeo puado de competidores: las estadounidenses Dow Agroscience y Dupont-Pioneer, y las europeas Bayer Cropscience y Syngenta. A esto hay que aadir la llegada de un nuevo actor en la escena: la Fundacin Bill y Melinda Gates, la cual est canalizando grandes sumas de dinero a la agricultura en el Sur, especialmente en el continente africano.

La nueva revolucin verde no surge en oposicin a la primera. Al contrario, pretende complementarla y adelantarla. Sus artfices y portavoces aceptan el mito del xito de la primera revolucin verde, y las instituciones de ambas revoluciones agrcolas a menudo trabajan en conjunto. El ms destacado ejemplo de esta cooperacin es la Alianza por una Revolucin Verde en frica (AGRA), la cual surge de una colaboracin entre las fundaciones Gates y Rockefeller. Las instituciones de la primera revolucin verde an existen y continan haciendo su labor, pero hoy con menos mpetu que en el siglo pasado. Hoy da el CGIAR y sus centros de investigacin agrcola sufren una crisis de financiamiento, al igual que las dems instituciones del sector pblico en estos tiempos de neoliberalismo. En respuesta, estn estableciendo alianzas pblico privadas con corporaciones de biotecnologa. Estos arreglos no estn exentos de controversia, pues implican entre otras cosas el patentamiento de colecciones de semilla y el abandono de la investigacin y desarrollo de semillas convencionales en favor de las transgnicas.

El gran debate sobre la agricultura contina. Los aliados de la revolucin verde siguen polemizando en la academia y los medios noticiosos a favor de sta y en pro de las nuevas biotecnologas transgnicas, que son vistas como la continuacin lgica de la agricultura industrializada. Estn empeados en condenar los importantes hallazgos de la Evaluacin Agrcola al silencio y al olvido. Tan recientemente como en julio de 2011 el blog de la prestigiosa revista Scientific American public un artculo que ataca la agricultura ecolgica con viejos argumentos e ignorando el IAASTD y numerosas otras referencias valiosas que apuntan a la necesidad y viabilidad prctica de una nueva agricultura ecolgica (16).

En conclusin, no hay actividad humana tan importante como la agricultura. Por lo tanto, los esfuerzos por la proteccin ambiental- en especial contrarrestar el cambio climtico- y los movimientos alternativos que procuran transformar las relaciones sociales y econmicas tienen que otorgarle mxima importancia. La evidencia muestra abundantemente que el modelo actual de agricultura industrializada est literalmente poniendo en peligro el planeta entero y lejos de ayudar a combatir el hambre ha hecho lo contrario. Y por otro lado existen alternativas ecolgicas viables y prcticas para enfrentar con xito los retos gemelos del ambiente y de alimentar el mundo.

www.ecoportal.net

Carmelo Ruiz Marrero es periodista investigativo, educador ambiental y director del Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico (http://bioseguridad.blogspot.com/). Es autor de Balada Transgnica: Biotecnologa, Globalizacin y el Choque de Paradigmas.

Notas:

1- GRAIN. "El fracaso del sistema alimentario transnacional" Revista Biodiversidad, Sustento y Culturas, octubre 2009. http://www.grain.org/...

2- GRAIN, Entrepueblos y la Campaa "No Te Comas el Mundo", conformada por el Observatori del Deute en la Globalizaci, la Xarxa de Consum Solidari y Veterinarios Sin Fronteras. "Cocinando el planeta" 13 de noviembre 2009 http://www.biodiversidadla.org/...

3- Helena Paul y Ricarda Steinbrecher con Devlin Kuyek y Lucy Michaels. Hungry Corporations Transnational Biotech Companies Colonise the Food Chain Zed Books, 2003.

4- Mark Dowie American Foundations: An Investigative History MIT Press, 2002.

5- Peter Rosset et al. Citado en H. Paul et al, pgina 4.

6- Pat Mooney y Cary Fowler. Citados en H. Paul et al, pgina 14.

7- Helena Paul et al.

8- IFOAM. Definicin de agricultura orgnica. http://www.ifoam.org/...

9- Citado en John Tierney. "Greens and Hunger". New York Times, 19 de mayo 2008. http://tierneylab.blogs.nytimes.com/...

10- Jack Heinemann. Hope Not Hype: The Future of Agriculture Guided by the IAASTD. Third World Network, 2009.

11- Lim Li Ching. "Overhaul of agriculture systems needed" South-North Development Monitor #6457, 17 de abril 2008.

12- Hans Herren. "La agricultura moderna conduce al desastre ecolgico y humano" Agencia IPS, 24 de abril 2008 http://other-news.info/....

13- Eric Holt-Gimenez. "Pouring fuel on the food" Food First, 16 de abril 2008 http://www.foodfirst.org/....

14- Lim Li Ching. "Overhaul of agriculture systems needed" South-North Development Monitor #6457, 17 de abril 2008.

15- "Civil society statement from Johannesburg, South Africa: A new era of agriculture begins today" 12 de abril 2008

16- Christie Wilcox. "Mythbusting 101: Organic Farming > Industrial Agriculture" 18 de julio 2011 http://blogs.scientificamerican.com/...; Tom Philpott "3 ways Scientific American got the organic ag story wrong" 25 de julio 2011 http://motherjones.com/...; Pesticide Action Network "Scientific American fact-checkers on holiday" 25 de julio 2011.http://www.panna.org/....

Fuente original: http://www.defensaterritorios.org/index.php?option=com_content&view=article&id=9291:el-gran-debate-de-la-agricultura-mundial&catid=77:personal-tech&Itemid=182



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