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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-08-2011

La dignidad de Julio Anguita indigna a los indignos
La luz que prendi y se convertir en fuego

Jon E. Illescas Martnez (Jon Juanma)
Rebelin


Hace poco he vuelto a ver en vdeo una charla que Julio Anguita realiz junto al desaparecido Saramago en Cceres (Extremadura), en el ao 1999, dentro de un coloquio llamado Alternativas al neoliberalismo, la Izquierda con Saramago1. Tuve la oportunidad de presenciarla hace tiempo en un conocido canal de streaming y, desde el primer momento, me cautiv la claridad y la pasin con la que hablaba el ex-coordinador general de Izquierda Unida y del Partido Comunista de Espaa. Pero despus de volverlo a disfrutar me veo en la obligacin moral de escribir estas lneas.

Sin embargo, no se lleve el lector a engaos. ste no es otro artculo revalidando con paraltica nostalgia nuestras viejas glorias: los tiempos de un PCE fuerte en la lucha antifranquista, las CCOO contestatarias de Camacho, los de una Izquierda Unida relevante con un lder peligroso para los poderes fcticos preocupados ante el hecho de tener una izquierda con un apoyo electoral superior al previamente diseado por los restauradores borbnicos (Carrillo incluido), etc. No, no es nada de eso. No conseguiremos ms que el solipsismo rebozndonos en las victorias parciales del pasado, ampliamente superadas por las derrotas del anteayer. Me da rabia cuando prestamos ms atencin a los lbumes de fotos descoloridos que a los proyectos de futuro pincelados en nuestras mentes con los tonos de la ilusin basada en la esperanza y el trabajo duro. Es sintomtico de que estamos ms muertos que vivos, ms perdidos y temerosos que decididos y valientes. Este artculo no caminar por esa habitual senda obstruida. Al contrario, es un homenaje activo a un discurso, el de Julio Anguita, que desde el ayer ruge por volver a nuestros das con imperativo de presente continuo. Unos minutos audiovisuales que golpean nuestras conciencias a cada momento que lo omos gracias al saber humano compartido transformado en tecnologa comunicante2. Fotogramas y ondas que establecen un dilogo apelativo con todos nosotros en un presente que huele a futuro antes de ser pisado, pasado. Ahora, en el 2011, doce aos despus de aquella oratoria. Nada ms y nada menos.

Al recordar la vida en primera lnea poltica de Julio Anguita debemos sealar que siempre fue un hombre bastante incmodo para los poderes fcticos. Era un poltico que conectaba con el pueblo: desde fontaneros a intelectuales pasando por artistas o herreros, maestros y amas de casa, abogadas y albailes, enfermeros y cientficas republicanas. Por esa razn, la escoria vestida de Armani y habitual de clubs de golf y prados de caza, hicieron todo lo posible para llevarlo a donde lograron: al punto de la vida y la muerte, con su segundo infarto3. Sabemos del papel del grupo PRISA como ariete del PSOE en parte de ello, y el de este partido con Nueva Izquierda (y otros chiringuitos filopsoestas) que hicieron la vida imposible a un comunista honesto, a un revolucionario abierto, despierto, solidario. Desconocemos el papel de los extenssimos servicios secretos estadounidenses y colindantes en el caso, pero lo descabellado sera pensar que nada tuvieran que ver, cuando en Espaa siempre se han jugado tanto4 e Izquierda Unida, desgraciadamente hasta hoy, ha sido un coladero fcil para mediocres que desde el principio slo queran cagar en la casa de la Izquierda mayoritaria realmente existente5, para que los ms decorosos (y no pocas veces honestos) se marchasen corriendo ante las tufas ciertamente impresentables que se armaban, y se arman. Quizs algn da sepamos parte de esa historia, con sus inconfesables flujos de ceros a cuentas bancarias de nombres inciertos...

Volviendo al asunto, que me pierdo. Hacamos hincapi en lo incmodo de Julio Anguita para los poderes fcticos, pero esa incomodidad provena de su integridad insoslayable. Tanto es as que, incluso con los nominalmente suyos, tambin la armaba. Como cuando se atrevi a decirle a los gerifaltes del todopoderoso Partido Comunista Chino, que desde el PCE e IU no estaban para nada de acuerdo con las polticas neoliberales que estaban acometiendo con fuerza bajo la filosofa de Deng Xiaoping6. Julio era un hombre que poda unir sumando a una gran parte de la izquierda honesta que luchaba contra las expropiaciones del capitalismo neoliberal en el Estado espaol, desde la poltica y los barrios, desde fabricas y aulas, antes incluso de la firma del Tratado de Maastricht. Por eso los dos infartos, por eso ms tarde llegaron los (des) tiempos de Llamazares con su conduccin de IU hacia el precipicio, la cancha para los cortoplacistas sin agallas en mltiples pactos con los sociolistos7, los de la poltrona, los de... y no hablo slo de llamazaristas, tambin acuso a no pocos vividores del PCE, liberados eternos filocomisiones y otros viva-la vida aledaos nacional-reformistas desperdigados por variadas CCAA. Siempre a la bsqueda de la excusa poltica para poder vivir del cuento, para justificar lo injustificable8.Pero all estaba Anguita, luchando con un buen equipo de confianza, de outsiders de la poltica, peleando hasta que les fue posible contra los molinos de viento de los mercados, personalizados en los medios, siempre independientes, adecuadamente annimos, constantemente serviles tras bambalinas a los intereses del Capital. Ese equipo de activistas heterodoxos donde se encontraba Anguita luch ms que dignamente contra las poderosas corrientes ultramarinas de un mundo triunfantemente neoliberal en aquellos aos noventa, de despolitizacin y auge de OSG (Organizaciones S Gubernamentales) disfrazadas de promocionadas ONG. Pero pese a las innegables derrotas, Julio no vio el final. No lo pudo ver, ni muerto, cmo lo iba siquiera a rozar todava vivo?

Hoy en da el cordobs sigue luchando, con sus conferencias en favor de la III Repblica y el Socialismo, con su intervencin en programas de TV como 59 segundos, con su apoyo a las bases de IU en Extremadura, con su crtica a los sindicatos amarillos que a veces se (auto) proclaman teidos de rojo, con sus artculos, etc. l sigue, y su historia vuelve para golpear nuestras conciencias. Su voz nos reclama dignidad, y sta, unida a su pasin, claridad y conciencia de clase anudada a todas sus energas y convicciones, se meten como un rayo en nuestras cabezas y corazones para insuflarnos vida. Desde los viejos tiempos que todava padecemos, nos regala oxgeno revolucionario para estas difciles horas donde todava la hegemona permanece del lado de la desidia. Desde los jodidos viejos tiempos que no terminan de morir, a los nuevos que podramos dar a luz, pero que todava no sabemos darles la bienvenida. Por ahora no tenemos ms que dolores de parto y luces que nos iluminan en el tunel, como la de Anguita.

Julio siempre fue la dignidad que ceg a los indignos: al PSOE, a los poltroneros de izquierda, a la(s) burguesa(s) de este pas que es Estado, a su lite de empedrados altares con sabor a oro envejecido mezclado con dominical vino y besos con sabor a cardenales. Entre ellos, Julio brillaba con la pureza del mejor pueblo, curtido y esperanzado con la fuerza de sus hijos ms valientes: creyentes, agnsticos, ateos, abyectos; siempre rebeldes. Brillaba tanto que cegaba a los nuevos detentores del poder ureo transportado en bolsas cargadas de billetes que sumaban filas de ceros convertidas en letales dgitos, los cuales, movidos a la velocidad de la luz, de un parqu a otro del mundo, nos siguen aplastando, con la contrastante lentitud de la peor de las torturas. Julio Anguita, con su palabra certera y afilada, sealaba a la escoria inmunda con el virtuosismo de un paladn de la esgrima, pero con la fragilidad de alguien que sabemos humano, derribable. Desde la franqueza de una mirada que como el agua del ro limpio, no ensucia, sino sana. El llamado Califa Rojoera y es, como todos, un animal poltico, pero en su caso: descarnadamente humano. No por sus bajezas, s por sus virtudes. La primera de ellas: seguir en pie con la misma direccin y pasin a pesar de los golpes. Desde las heridas de bestia cultural que camina hacia la muerte: desde los infartos en los noventa, desde la prostitucin del proyecto poltico que intent construir y encabez, desde el dolor de su hijo asesinado en una bastarda guerra genocida en 2003, Julio rezuma humanidad: doliente, brillante, digna, caballeresca y definitivamente virtuosa. Julio es razn henchida de corazn y humanidad desbordante a duras penas contenida por las paredes maestras de su pensamiento espartano-revolucionario9. Cuando el ex-coordinador de IU finaliz su etapa en el Congreso de los Diputados y rechaz cobrar la pensin vitalicia a la que entonces se poda acoger en tanto ex-parlamentario10, esa que vergonzosamente aceptaban casi todos y las televisiones no mostraban, qu fue lo que hizo el hombre que durante casi diez aos encabez el tercer partido ms grande de todo el Estado? A dnde fue a parar cuando los medios nos dijeron que se retiraba de la poltica y l advirti que era slo de la primera lnea? Quizs se fue a hacer poltica para Endesa o Gas Natural?A trabajar para Ruper Murdoch como Aznar11? O puede que aprovechara para hacerse anfitrin de las fiestas por Espaa del individuo ms rico del mundo como un tal Gonzlez12? No, no fue su caso. Julio retorn a las aulas del instituto Blas Infante, en su Crdoba natal, como profesor de secundaria hasta el da de su jubilacin13. Brillantez, virtuosismo, dignidad: ceguera para los indignos, luz para los indignados. No todos son iguales verdad? El hijo de puta nos cag el lema de que todos los polticos son la misma mierda, de izquierdas o de derechas...nos sigue dando por culo hasta cuando se larga..., pens ms de uno, mejor no contarlo, que luego todo se sabe... advirti otro antes de meterse a su limousine. Y as hicieron, no iban a cargarse todo el marketing de aos de un plumazo.

Por otra parte, al ultrarevolucionario que lea esto y critique a Anguita como eurocomunista, socialdemcrata, espaolista (sic) o no merecedor de tanto elogio, le digo que criticar se puede y se debe siempre desde la Izquierda, pero empezando por uno mismo, para calibrar la balanza. De este modo, le sugiero como medida cautelar que simplemente, antes de emitir veredictos finales (y fatales) sobre la persona de Anguita, o sobre cualquier otra, se mire al espejo con la misma contundencia escrutadora que sentencia al cordobs, y se compare, a ver qu tal sale de dicho ejercicio. Qu hizo usted por la revolucin social, cuntas horas de su vida dedic al sueo de vernos un da libres de cadenas viviendo como iguales, a cunto bandido se tuvo que enfrentar?

En definitiva, Julio Anguita es uno de los nuestros. Y los indignos hasta hoy temen, mas yo como indignado celebro que, seguro, nos seguir perteneciendo: hoy, maana y siempre. Porque si bien como marxista, en tanto materialista dialctico e histrico, no puedo firmar un cheque en blanco por nadie, ni por mi mismo, por rojo y humanocentrista con fe testarudamente anclada en las profundidades ms esperanzadoras del ser humano, apuesto a que l seguir siendo un dolor de cabeza para los poderosos explotadores, ms all de cualquier despedida. Porque Julio no puede conocer finales en tanto es y ser parte activa de lo mejor de nuestra historia viva. Con sus grandes aciertos y sus pequeos errores, el poltico cordobs forma parte de esa historia roja que rezuma incandescente en nuestros corazones al (re)visitar el presente en forma de espiral, una y otra vez, revolucionando nuestros espritus sedientos de justicia, alborotndolos ante la promesa expansiva de la solidaridad revolucionaria e internacionalista que el docente de Geografa e Historia nos reclamaba desde una sala cualquiera de Cceres que, con sus palabras, se hizo eterna.14 Ahora mismo Julio nos sigue reclamando a travs del vdeo. Lo oyes?.

Gracias por haber estado all. Por seguir estando, aqu.

Jon Juanma es el pseudnimo de Jon E. Illescas Martnez.

El artculo tiene licencia Copy Left y puede ser reproducido libremente siempre que se respete la totalidad del texto, la autora y no se persiga lucro econmico con el mismo. Fue acabado el 10 de agosto de 2011. Todos los enlaces electrnicos funcionaban hasta esa fecha.

Correo del autor: [email protected]

Blog: http://jonjuanma.blogspot.com/

Notas:

  1. Para ver el vdeo enlazar en: http://www.youtube.com/watch?v=E67GjCRwpjA

  2. Me refiero a la tecnologa que supone el vdeo, Internet, la posibilidad de compartir nuestras propias producciones, etc. Fruto del trabajo humano condensado y compartido, materializado en tecnologa. Por supuesto no me refiero a la empresa capitalista que provee legalmente el servicio, algo meramente coyuntural de la situacin histrica capitalista actual.

  3. Ver en: http://www.elpais.com/articulo/espana/ANGUITA/_JULIO/Descansare/imposible/irritarme/pasa/dice/Anguita/elpepiesp/19980830elpepinac_9/Tes

  4. GRIMALDOS, Alfredo (2006): La Cia en Espaa. Madrid: Debate.

  5. Descontando por supuesto, en el Pas Vasco y Navarra, a la izquierda abertzale.

  6. Aquel hombre fuerte del PCCh que estuvo haciendo trabajos en un campo de internamiento durante la Revolucin Cultural, acusado de restaurador capitalista, que luego ayud a acrecentar el capitalismo en la China posmaostas, una vez que fue rehabilitado y consigui ascender al puesto nmero 1 de mando.

  7. Trmino peyorativo usado por algunos colectivos en la Espaa para referirse a los miembros del PSOE.

  8. Baste recordar el pacto de gobierno de Ezker Batua con el PNV en el Pas Vasco.

  9. Basta leer las declaraciones de porqu dej de fumar cuando sufri el primer infarto: http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2005/326/1135618185.html O su vida en una sencilla casa de maestro jubilado en Crdoba.

  10. Julio escribi una carta al Congreso rechazndola diciendo que: con la pensin que le corresponda como maestro tena bastante. Ver en: http://cordoba.abc.es/20110309/cordoba/sevi-julio-anguita-integridad-201103090822.html

  11. Ver: http://www.elmundo.es/elmundo/2006/06/21/comunicacion/1150886632.html

  12. Ver en: http://www.vanitatis.com/noticias/carlos-slim-rico-mundo-forbes-20100312.html y http://www.vanitatis.com/noticias/slim-boda-gonzalez-clinton-gates-marquez-20101010-11325.html

  13. Entonces la jubilacin era a los 65 aos, y Anguita por tener suficiente aos de servicio pudo prejubilarse a los 60.

  14. Gracias a un/a annimx compaerx que lo colg en YouTube y a quien en cierta forma le debo este artculo, si lo siente digno de homenaje; o esta nota, si ms bien considera que preciso ofrecerle una disculpa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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