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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2011

Las revueltas en Gran Bretaa
El espejo sombro del neoliberalismo

Tom Fox
Red Pepper

Traduccin para Rebelin de Christine Lewis Carroll


Un reportaje de blog y dos videos resumen la violencia en las calles de Gran Bretaa: El blog de un periodista de la NBC cita el dilogo entre un londinense y otro periodista que le pregunta al primero si la revuelta es la mejor manera de expresar su descontento:

S, dijo el joven. No estaras hablando conmigo ahora si no lo hubiramos liado, verdad?

El periodista de la ITV britnica no tuvo respuesta, de modo que el joven aprovech su ventaja. Hace dos meses, ms de 2.000 negros organizamos una marcha tranquila y pacfica hasta Scotland Yard. Sabes qu paso? No sali nada en la prensa. Anoche hubo algo de revuelta y saqueos, y mira a tu alrededor.

Uno de los videos, ampliamente difundido, muestra a una residente de Hackney que se enfrenta a los saqueadores. Sin miedo pero con conocimiento, les reprende, furiosa porque en vez de hacerlo por una causa, destruyen hogares y negocios, todo por unos zapatos o unos televisores.

El otro video es menos emotivo; de hecho, es tristemente cmico: Nick Clegg, despus de comer unas galletas en su frondoso jardn residencial, advierte a Sky News en abril del ao pasado de que si los Conservadores entran en el poder e imponen sobre la poblacin recortes sin haber recibido mandato para ello, habra revueltas.

stos son los elementos clave de la actual crisis: la incompetencia y arrogancia de la Polica, la complicidad y crueldad de los medios, la miopa de los alborotadores y el desprecio que los polticos han demostrado por la poblacin durante el ltimo ao y que ha perdurado durante la ltima semana. La deprimente conclusin es que vivimos en una sociedad enferma que no slo no es capaz de resolver sus injusticias y desigualdades, sino tampoco las reconoce.

El plato petri donde se cultivaron las revueltas fueron dcadas de abandono, desempleo y privaciones: la mayora de las reas afectadas por las revueltas tienen tasas de desempleo por encima de la media londinense del 8,8%. Hackney compite anualmente con Manchester, Liverpool y Tower Hamlets como el municipio ms abandonado del pas. En Londres, el segmento ms rico de la poblacin posee 273 veces ms riqueza que los ms pobres, lo que la convierte en la ciudad ms desigual de Occidente. Por todo el pas, durante los ltimos treinta aos, los sueldos se han reducido, en proporcin con la fortuna nacional, para todo el mundo, salvo para una minora muy pequea. Dentro de veinte aos, la brecha entre ricos y pobres alcanzar niveles que no se han visto desde que reinara Victoria.

Esto no justifica la destruccin rampante: durante siglos, los pobres siempre han sufrido, pero en los momentos clave, en los ltimos dos siglos, han respondido mediante la organizacin, la protesta y el apoyo mutuo. Esta accin unida ha conseguido logros reales que la quema de sus comunidades nunca obtuvo.

Luego est el psimo historial de la Polica de la nacin y en particular de la Polica Metropolitana. Teniendo en cuenta su implicacin directa en la conspiracin criminal que han supuesto las extensas escuchas telefnicas como colaboradores en vez de como investigadores y los numerosos casos, tanto dentro de la Polica como de la IPCC [Comisin Independiente sobre Quejas Policiales], de ocultacin de su papel en los asesinatos en las calles de Londres, no sorprende que los vecinos los sealaran con ocasin de la muerte de Mark Duggan.

Su incapacidad de contestar a las sencillas preguntas que se les formularon es prueba de su arrogancia, a pesar de que ste no sea un hecho aislado. Las cifras de muerte bajo custodia o despus de estar en manos de la Polica son escalofriantes. Desde 1998, han muerto 333 personas mientras estaban bajo custodia, sin que ningn agente haya sido condenado.

El acoso degradante a la juventud mediante la identificacin y el cacheo, siendo objetivos algunas comunidades en particular, es agobiante para todos salvo aquellas personas que no lo padecen. Tampoco fue hace tanto tiempo que los Conservadores pretendan volver a poner en marcha las leyes Sus [sobre personas sospechosas]. Luego no debera sorprender que la criminalizacin de poblaciones enteras les induzca a cometer actos criminales.

Y mientras ocurra todo esto, dnde estaban los polticos? Osborne [Ministro de Hacienda] estaba en Los ngeles, Cameron estaba en la Toscana, Clegg estaba en Espaa y Johnson [Alcalde de Londres] se neg a decir dnde estaba porque no quera volver. El problema no es tanto que estuvieran de vacaciones, sino ms bien que unas vacaciones en el extranjero sean un lujo que pocos pueden costear. Cuando el parlamentario conservador Oliver Letwin dijo que no quera que la gente de Sheffield disfrutara ms de vacaciones baratas, puso de manifiesto el odio de clase que motiva a muchos de sus congneres.

Tales sentimientos constituyen el combustible amargo para la puesta en marcha de las medidas de austeridad que estn rompiendo nuestro pas, y los objetivos de esta agresin no son slo la juventud pobre de los barrios de nuestras ciudades, sino tambin los trabajadores que, como los bomberos, intentan apagar las llamas de esos mismos barrios. Aqu es donde ms claro se percibe la locura de la violencia: deberamos unirnos contra la avaricia y la temeridad de los recortes y no replicarlas.

Sin embargo, algunos elementos de la izquierda se niegan a condenar las revueltas alegando que son el resultado de problemas estructurales y no de la mala educacin por parte de los padres o la falta de valores por parte de los alborotadores. Los primeros vtores de que se estaba produciendo una insurreccin en Tottenham fueron a menos cuando los objetivos cambiaron de los coches de polica a los comercios, para finalmente apagarse cuando se hizo evidente que el odio a la polica iba aparejado con el saqueo y el incendio de objetivos no polticos. El saqueo y el incendio no son virtud de la izquierda sino del neoliberalismo, y tenemos ahora una imagen de espejo sombra de los efectos del ataque del capitalismo a nuestra sociedad durante las ltimas tres dcadas.

Los alborotadores son un microcosmos de la tica que emerge de ese ataque: la falta de moderacin, la competencia y la violencia. La razn por la que la izquierda debe condenar en vez de excusar la violencia y el saqueo es precisamente porque esel problema estructural de una sociedad que fomenta valores miserables. La mujer que se enfrent a los saqueadores saba esto: hay que construir algo duradero en vez de reproducir los principios dominantes de nuestra sociedad. Por qu no aspirar al lujo para todos? Pero debera ser mediante la creacin y no la destruccin.

La respuesta [del gobierno] ha sido a veces aterradora. Es de esperar que los llamamientos de sacar al ejrcito a las calles y de permitir que se dispare a matar no sean representativos, porque, si es as, no hemos aprendido nada del desastre de Irlanda del Norte. La nica solucin duradera es el fin de los recortes, la exclusin y la brutalidad. Necesitamos una izquierda inclusiva que funcione en vez de la izquierda egosta y crnicamente romntica que nos ha tocado en suerte durante las ltimas dos dcadas, o la izquierda que suea intilmente con la vuelta del mtico Partido Laborista.

Una respuesta adecuada requiere dirigir la ira constructivamente y abordar correctamente los principios destructivos inculcados dentro de nosotros: el egosmo y la falta de moderacin hasta el extremo de la violencia. Cuando los jvenes saquean, es pura criminalidad, cuando los ricos saquean, es austeridad. Los dos extremos son resultado de la misma sociedad, y los dos necesitan erradicarse. No necesitamos austeridad, y nadie debera necesitar robar.

Desde las cenizas, las comunidades se renen para defender, reclamar y limpiar sus calles. Quiz la ira se dirija a los alborotadores, pero tambin se dirige a las oportunidades fotogrficas de mal gusto de Nick Clegg y Boris Johnson. Los principios de apoyo y respeto mutuos existen y pueden ser y sern ms poderosos que el ejrcito, la polica o cualquier alborotador. Pero necesitan permanecer como nuestros principios frente a la violencia procedente tanto de los ricos como de los desposedos. Slo as podremos esperar vencer a una sociedad patolgica; en palabras de la mujer annima de Hackney: hazlo por una causa.

http://www.redpepper.org.uk/the-riots-a-grim-mirror-image-of-neoliberal-britain/



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