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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2011

Entrevista a Marta Harnecker, psicloga, pensadora de izquierda con ms de 80 ttulos publicados
Cada reforma es una guerra, pero hay que ganarla

Omar Jan Lynch
El Telgrafo


Cada oracin que sentencia es una muestra de una vida dedicada a la investigacin poltica y social. De mirada profunda y de hablar pausado -con un encantador acento araucano- Marta Harnecker se toma su tiempo para explicar las ideas que surcan su mente.

Las experiencias vividas por ms de 40 aos en actividades polticas, de educacin popular y periodsticas, la han llevado a comprender que en una entrevista no se debe hacer caer o pillar a la persona inquirida, sino que hay que darle la confianza suficiente para que sus respuestas sean ms cercanas a la verdad posible.

Su paso por Ecuador -es la cuarta vez en su carrera- se debe a la invitacin de organizaciones sociales, entre ellas Alianza PAIS, para que la escritora poltica d conferencias en la Universidad de Guayaquil sobre El instrumento poltico para la sociedad que queremos construir.

Radicada siete aos en Venezuela, la investigadora chilena ha emprendido un anlisis sobre la tendencia progresista en Amrica Latina y, especialmente, sobre sus principales actores: los movimientos sociales.

La literata recuerda que en su segundo viaje a Ecuador -en 1991- pudo conocer de cerca el surgimiento de la dirigencia indgena y de un desconocido Pachakutik, que en esa poca se presentaba como la gran posibilidad para reivindicar los derechos de ese colectivo social.

En la actualidad ve con pesar que cierta parte de la dirigencia indgena haya adoptado posiciones semejantes a las de los partidos de derecha y, adems, considera estril que tanto indgenas como representantes del actual Ejecutivo se enfrasquen en discusiones y peleas sin sentido, teniendo en cuenta que ambas partes tienen objetivos comunes. Sobre este y otros temas trata su ltimo libro: Ecuador: Una nueva izquierda en busca de la vida en plenitud que se presentar maana, en la Casona en Guayaquil, y en Quito el 23.

En su nuevo libro analiza el auge de varios movimientos sociales que a la larga incursionaron en la poltica. Qu pudo encontrar en Ecuador?

Yo he estado muy interesada en los procesos polticos que se han dado desde 1991, cuando hubo el primer levantamiento indgena en el pas. Estuve invitada ese ao, cuando estaba el auge del movimiento indgena, a un encuentro con ellos. Y debo confesar que en aquella poca me interes la experiencia de Pachakutik, que era el partido poltico que haba surgido de los ncleos indgenas. Me entusiasmaba enterarme que en los inicios de esta organizacin se pretenda que cuya dirigencia fuese controlada por las bases y respondiera ante ellas y no se despegara y viviera en un mundo aparte como los representantes burgueses.

Estuve siete aos viviendo en Venezuela en donde comenc, en 2007, a desarrollar el programa denominado El instrumento poltico para el siglo XXI y a sus actores, como los movimientos y sectores sociales. En ese contexto me pareci indispensable comenzar a investigar sobre Pachakutik aun cuando ya saba que por desgracia no se haba logrado consolidar el proyecto original.

Qu otras experiencias regionales pudo investigar?


El libro tambin recoge experiencias sobre el MAS (Movimiento al Socialismo) de Bolivia, de un pequeo partido en Paraguay el PMAS (Partido del Movimiento al Socialismo) que surge del movimiento estudiantil. An nos resta por publicar la historia del Partido de Trabajadores de Brasil.

Regresemos al mbito ecuatoriano. Cmo se desarroll el trabajo con la dirigencia indgena?


Hubo ciertas complicaciones, porque hubo sectarismos durante el trabajo, porque, por ejemplo, tambin asistira Virgilio Hernndez, que haba abandonado Pachakutik, por lo cual muchos compaeros no quisieron sentarse a la mesa. Entonces solo logramos que participaran Blanca Chancoso y el asamblesta Hernndez.

Con estas dificultades iniciales, cmo se fue redactando el libro y a qu conclusiones se lleg?


Como el Gobierno de Correa se consolidaba decidimos incluir tambin la experiencia de Alianza PAIS. As fue que durante dos aos conseguimos otras entrevistas como, por ejemplo, una muy amplia con Ricardo Patio sobre el tema.

Despus de esas horas de grabacin qu pudo detectar al interior del movimiento indgena?


Entre otras cosas, como dice Miguel Lluco, ex coordinador de Pachakutik, el discurso tan agresivo del presidente Rafael Correa, por ms que solo apunte sus crticas a algunos dirigentes, hace que todos los indgenas se sientan atacados y reaccionen en forma defensiva. Aglutina al movimiento en contra del presidente.

Al tener este acercamiento con uno de los frentes sociales ms importantes del pas, qu visin tiene de la participacin de estos en la realidad nacional y su relacin con el Ejecutivo?


Yo estoy muy entusiasmada con lo que he visto del actual proceso poltico, pero creo que la parte ms dbil es justamente esta relacin Gobierno-movimientos sociales. Coincido con varios de los entrevistados cuando dicen que el discurso que mantiene el Presidente no ayuda, pero tambin hay que tener en cuenta que en los procesos de cambio, las dirigencias de los frentes sociales suelen no estar en sintona con las verdaderas aspiraciones de las bases y, en muchas ocasiones, no las representan. Mi pregunta, porque an lo investigo por lo que no puedo dar una afirmacin, es cun avanzadas estn las bases indgenas en comparacin a su dirigencia. Eso todava no lo s. Porque amplios sectores de la poblacin ecuatoriana respaldan a Rafael Correa y me sorprende la beligerancia que tienen hacia el mandatario los dirigentes indgenas, entonces habra que ver si esa posicin tambin la tienen las bases de ese colectivo. Otro caso que no entiendo es este rechazo total de la Conaie a la designacin de Ricardo Ulcuango como embajador a Bolivia, siendo un representante de las verdaderas aspiraciones indgenas.

Palpa, entonces, un divorcio entre el Gobierno y la dirigencia indgena?


Hay que entender que los gobiernos progresistas, como los que hay en la regin en estos momentos, tienen su gran fortaleza en los movimientos organizados. Es fundamental que haya una alianza, un proyecto comn entre el Ejecutivo y las organizaciones populares. Por eso me es tan complicado, tan doloroso ver que a pesar de que el Gobierno plasm las aspiraciones indgenas en la Constitucin, y que haya proyectos comunes, todava tenga enfrentamientos con la dirigencia indgena.

Nosotros en Chile, durante el Gobierno de Salvador Allende, tuvimos ese defecto. Uno de los motivos por el cual el golpe de Estado tuvo xito fue porque mientras los conservadores estaban unidos, nosotros, en la izquierda, no superbamos nuestras diferencias y no comprendamos que las discrepancias son secundarias en comparacin al proceso revolucionario. Me preocupa que en Ecuador todos los que comparten un proyecto estn separados. Y es culpa de todos, no solo del discurso del presidente, sino tambin de las respuestas de las dirigencias de los movimientos. Hablaba sobre la participacin actual de los frentes sociales junto con los gobiernos en la actualidad de la regin.

Cmo ve los enfrentamientos de justamente de un importante sector social -los universitarios- con el Ejecutivo en su pas?


Hay que empezar por comprender que Sebastin Piera es un liberal completo. Si pensamos en Amrica Latina, desde que triunfa Hugo Chvez en 1998, hay un cambio cada vez mayor consolidndose hacia lo progresista, hacia un abandono del neoliberalismo. Y Chile era uno de los pases que mantena las posiciones de derecha, junto con Mxico y Colombia, porque Per, por ms crecimiento econmico que ha tenido ltimamente, en sus ltimas elecciones dio un paso hacia la izquierda.

En Chile haba mucho escepticismo, nadie se mova, pero todo llega hasta su lmite y eso creo que ha sucedido con el movimiento estudiantil. Lo interesante es que el proceso actual no se queda en los universitarios, sino que est convocando a la sociedad entera. Es innegable que estamos viviendo una poca de cambios, sino que lo diga la primavera rabe, que tambin era una situacin impensable.

En qu perodo cree que se encuentra Latinoamrica?


Sin dudas que estamos pasando por una poca de revolucin. Pero quienes estn en los procesos deben entender que ahora contamos con el poder del Estado, a diferencia de los procesos de izquierda en el siglo XX. Nuestras izquierdas no entienden este lento caminar hacia la meta y quieren que hagamos cosas que no podemos hacer, no porque no querramos hacerlo, sino porque no tenemos la fuerza necesaria para hacerlo. Y por eso es que pienso que la clave del xito es que seamos capaces de construir esas fuerzas que nos permitirn avanzar ms rpido y seguro, y esas fuerzas dnde estn?, en nuestros pueblos. Si nuestros pueblos se unen, se organizan, si presionan con propuestas podremos lograr ese avance que todos deseamos.

Permtame saltar a otro tema coyuntural. Usted se autocalifica como una sicloga de formacin, pero periodista de formacin. Cul es su opinin del trabajo que desarrollan los medios de comunicacin en nuestros tiempos? Se lo consulto porque es un tema que se debate -con ideas, pero tambin con pasionismos- en nuestra regin.

Lo primero es tener en cuenta lo que dice Noam Chomsky, cuando manifiesta que la propaganda en las democracias es como el ltigo en las dictaduras. Los medios de comunicacin, que por lo general estn en manos de unos pocos, logran a veces mantener los sistemas opresores, convencen a la gente de que no hay alternativas, porque los engatusan con el tema del consumo. A mi parecer, los sectores conservadores saben que su arma ms importante son estos medios. Ya no se necesitan bombas, ya no se necesitan fusiles.

Estas son las bombas que tiene la oposicin. Cuando se trata de tocar el dominio que ellos tienen estallan pero de una forma increble. En Venezuela hay libertinaje de prensa, en Chile -el movimiento estudiantil- dice El Mercurio miente. En nuestra poca nosotros hicimos un movimiento para rechazar este comportamiento de este diario, pero aun as lo de El Mercurio era mucho menos sesgado que lo que Globovisin o El Universal plantean. En estos procesos hay una fuerte defensa de lo que se tena. Cada reforma, cada transformacin es una guerra, pero hay que ganarla porque nuestros pueblos tienen derecho a estar informados y lo que sucede es que la prensa en la actualidad desinforma.

Pero tambin nuestra prensa, la progresista, tiene que ser capaz de informar de lo bueno y de lo malo, tiene que hacer conciencia crtica de lo que sucede en el Gobierno. Eso nos pas en Chile porque no sabamos hacer prensa desde el Gobierno, desde el proceso. Estbamos acostumbrados a ser prensa opositora y es toda una cultura de la izquierda, que estaba acostumbrada a ser destructiva y lo que necesitamos ahora es una izquierda constructiva. Una izquierda que est bien que critique, pero que tambin d propuestas.

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/index.php?option=com_zoo&task=item&item_id=12711&Itemid=2


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