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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2011

La guerra, ''un negocio'' en Somalia

Rodrigo Hernndez
La Jornada/ TeleSur


No quiero vivir pegado a un arma, ni tampoco que mis hijos lo hagan, pero de momento la vida no me ha dado otra alternativa. Hassan Modsal ha trabajado como mercenario los ltimos 20 aos. Ha visto cmo su vida laboral se deterioraba al igual que las calles de esta ciudad.

Somalia se ha convertido en el pas que lleva ms aos sin un gobierno central, pero su crisis es arrastrada desde hace varias dcadas. El final de la colonizacin inglesa e italiana trajo consigo la creacin de fronteras artificiales y la imposicin de un modelo de Estado que poco tard en cambiar. En 1969, Siad Barre tom el mando tras un golpe de Estado. Las tensiones blicas de su etapa se centraron en las luchas con Etiopa sin conseguir una verdadera evolucin econmica en su territorio

Durante esos ltimos aos, personas como Hassan intentaban salir adelante trabajando en el comercio informal. No pude terminar la escuela y pronto empec a trabajar como conductor de camiones y cargando cajas en el puerto. Al igual que muchos compatriotas, aprovechaba las nutridas costas que baan las tierras somales para saca provecho de la pesca.

Pero con el inicio de la guerra civil a principios de los aos 90, todo cambi para la mayor parte de estos ciudadanos. El trabajo se termin y no tena ms posibilidad que buscar empleo en una milicia de seguridad privada. Nunca haba tocado una pistola, pero ellos me entrenaron. La parte ms dura de la batalla se desarroll en la capital. Mogadiscio qued dividida, sus edificios destrozados y la mayor parte del asfalto desapareci.

Incluso las principales organizaciones internacionales salieron del territorio somal ante la dureza del enfrentamiento. Yo nunca quise luchar con las tropas del ejrcito. Para m, estar con ellos era participar en una guerra en la que no estaba de acuerdo, comenta Hassan, quien acompaado por otra decena de hombres armados suele escoltar a personajes de otros pases en lugar de formar parte de alguna de las tropas que han llegado hasta este terreno.

No slo Estados Unidos ha realizado incursiones infructuosas en los ltimos aos en territorio somal. En 2000 se estableci un gobierno de transicin sin contar con el apoyo de la mayora de los clanes, pero respaldado por soldados de Uganda y Burundi, que conforman la Misin de la Unin Africana en Somalia (Amison). La multitud de frentes abiertos, las dificultes con el idioma y la incapacidad para conformar estrategias comunes con el ejrcito nacional han provocado que en ningn momento el pas haya estado bajo su control.

La inestabilidad se siente igualmente en el bolsillo de la mayora. La sequa ha demostrado la falta de infraestructuras en un pas donde millones de personas continan viviendo de una agricultura rudimentaria, y la escasez de trabajos llega tambin a las ciudades.

Hassan, por ejemplo, cobra algo menos de 150 dlares mensuales; su deseo, dice, sera crear un negocio, pero apenas tengo para dar de comer a mi familia. En ocasiones he tenido que vender mi propia arma para conseguir comida

La mayor parte del armamento que se mueve en Somalia se consigue en el mercado negro. Las calles de Bakara Market son un continuo fluir de traficantes, soldados y milicianos. La mayor parte del material blico que compramos proviene de la Amison. Uno poda llevarse una AK-47 por unos 300 dlares y un mortero antiareo por unos 10 mil. El problema, dice, es que los precios empezaron a subir cuando el nivel de enfrentamientos se elev y sobre todo cuando aumentaron los secuestros realizados por los piratas en las costas.

El puerto donde Hassan trabaj est actualmente en ruinas, pero no slo por el efecto de las bombas. Diversos organismos internacionales llevaban aos denunciando el uso indebido de las aguas somales por grandes buques internacionales que terminaron con el negocio para los pescadores somales. Muchos jvenes que se vieron afectados por estas prcticas empezaron a realizar actividades delictivas y algunos de ellos terminaron participando en multimillonarios plagios a embarcaciones extranjeras.

Aqu todo gira en torno al dinero, no slo en el mundo de la piratera sino tambin en las milicias . El caso ms emblemtico, segn l, est en Al Shabab: 80 por ciento de la gente que conozco nunca se ira con ellos, pero los que lo hacen es por razones econmicas. Ganan ms del doble que en una milicia normal. Suelen ser chicos muy jvenes, inmaduros, que han vivido esta situacin de guerra as que no entienden la realidad de lo que estn haciendo.

Este grupo extremista islmico encuentra su lugar con el desmantelamiento de la Unin de Tribunales Islmicos. Pesaron ms las presiones internaciones en medio de una etapa de alerta islamita (poco despus del 11 de septiembre) que la estabilidad conseguida por este grupo en 2006. Desde ese momento las tensiones y enfrentamientos han ido en aumento. Una confrontacin que las grandes potencias simplifican entre un grupo democrtico y otro radical sin tener en cuenta a las decenas de clanes.

Aunque el gobierno somal dice no tener recursos suficientes, su ministro de Interior, Abdishamat Mohali, asegur que tienen muchos soldados para lograr llevar a cabo su estrategia de seguridad. Por ello, aqu se ha decretado el estado de emergencia y los soldados tienen permiso de ejecutar a cualquier sospechoso por la ley militar.

Son muy malos tiempos, han pasado demasiadas cosas malas; creo que el mundo debera dar los pasos correctos para corregir esto , reflexiona Hassan. Tras dcadas de enfrentamientos, piensa que es el momento de dialogar para que los somales decidan su futuro.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/08/14/mundo/024n1m un



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