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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2011

Gadafi y Chvez

Pablo Iglesias Turrin
Rebelin


Al tiempo que escribimos estas notas los medios de comunicacin siguen informando de que se siguen produciendo combates en las calles de Trpoli entre rebeldes y leales al coronel Gadafi. Sin embargo, todo parece indicar que la guerra civil, en la que la OTAN ha apoyado de una manera decidida a los rebeldes, est llegando a su fin.

El conflicto libio ha generado argumentos encontrados en diferentes sectores de la izquierda mundial que no conviene despreciar y que podran llevar a hacer paralelismos, a nuestro juicio muy peligrosos, entre lo que ocurre en Libia y lo que ocurre (o podra ocurrir) en Venezuela.

Encabezados por Hugo Chavez, algunos lderes latinoamericanos no han dudado en mostrarse empticos con el coronel Gadafi y entender la agresin de la OTAN a Libia como un ataque imperialista dirigido exclusivamente a controlar de los recursos petrolferos de este pas. Mientras, en muchos otros lugares del mundo, grupos y personalidades de la izquierda, sin dejar de rechazar las retricas de la guerra humanitaria, se han negado a considerar al rgimen libio y a su lder como uno de los nuestros o como un aliado.

Es indudable que el petrleo de Libia es una de las causas de la agresin de la OTAN pero no es, ni mucho menos, la nica. Las revueltas populares as como las crisis de rgimen que se han producido en los ltimos meses en varios pases rabes son muy complejas y han tenido caractersticas diferentes en cada pas. Lo fundamental de todas ellas es que han amenazado la estabilidad poltica de varios Estados, as como el orden geopoltico del Magreb, diseado para favorecer los intereses de las grandes potencias occidentales y sus empresas.

A la hora de defender sus intereses EEUU y Francia han tenido muchas dudas y han aplicado recetas diferentes en funcin del pas y de las circunstancias. Mientras que en Tnez y Egipto apoyaron a sus gobiernos casi hasta el final, en Libia, tras dudas y muchos debates, se decidieron por controlar y dirigir el conflicto apoyando militarmente a los sublevados. Pero resulta difcil de creer que hayan atacado Libia porque el coronel Gadafi representara una amenaza a los intereses imperialistas. Empresas como la British Petroleum, la italiana ENI, la francesa TOTAL o REPSOL-YPF, obtenan grandes beneficios en Libia que adems representaba un importante aliado de la Unin Europea para el control de las migraciones africanas a Europa. Adems, desde hace por lo menos diez aos, Gadafi haba emprendido una exitosa campaa internacional para dejar de ser un enemigo de occidente y convertirse en su aliado (el caballo que le regal a Aznar y la buena sintona entre ambos dirigentes no es ms que un ejemplo de ello).


Por qu atacaron Libia?

Al inicio de la crisis, incluso en los EEUU fueron muchas las voces, incluidas las de reputados militares como la del general Wesley Clark, ex comandante supremo de la OTAN, que no vean clara una intervencin militar en Libia. Pareca que Obama iba a poder resistir la presin de los neo-cons que Bush no haba podido resistir tras el 11S, pero fue entonces cuando la Liga rabe, presionada por Arabia Saud, decidi respaldar la aplicacin de lo que se conoci como zona de exclusin rea siempre que no fuera acompaada de una intervencin terrestre de tropas. Tras varios meses de bombardeos, asesoramiento militar, apoyo financiero y diplomtico a los sublevados, la OTAN parece que ha acabado con la resistencia del rgimen libio y se abren nuevas posibilidades de reconfiguracin de la geopoltica del Magreb, cuyas consecuencias son difciles de prever pero que, sin duda, afectarn en aspectos tales como el control de los recursos naturales o la capacidad de intervencin de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN para decantar hacia sus intereses conflictos que puedan aparecer en diferentes lugares del mundo.

Pero Por qu Arabia Saud alent la agresin a Libia? La clave hay que encontrarla en la amenaza al status quo que estaban significando las revueltas populares. Con la militarizacin, tutelada por la OTAN, del conflicto libio, de alguna forma, se ha aplicado una vacuna a la autonoma soberana de los pueblos rabes a la hora de decidir su propio destino.


Qu riesgos implica para Venezuela empatizar con Gadafi?

No hay nadie ms interesado que los enemigos de Venezuela en establecer paralelismos con Libia, as como comparar a su presidente con el Coronel Gadafi. Si adems eso sirve para que una parte de la izquierda global d la espalda al proceso bolivariano en este asunto, mejor que mejor para la derecha venezolana y sus aliados internacionales.

Es el momento de hacer recordar a todo aquel que lo necesite que Venezuela es una democracia consolidada, cuyos procesos electorales han sido avalados por los organismos internacionales y cuyo presidente se ha sometido al veredicto de las urnas ms veces que ningn otro en el mundo.

Tras el fracasado golpe de Estado encabezado por la derecha y la patronal venezolana en 2002, los conflictos polticos de ese pas se resuelven en la arena electoral y, ms all de la virulencia discursiva de la oposicin venezolana (por mucho que se vea amplificada por los medios de comunicacin internacionales), en Venezuela no hay nada parecido a una crisis de rgimen ni rebelin alguna susceptible de ser apoyada desde el exterior. Venezuela forma parte adems de la Unin de Naciones Suramericanas (UNASUR), smbolo de la estabilidad y la soberana de una regin donde la democracia goza de mejor salud que en cualquier otro lugar. A travs de su integracin econmica y poltica, Amrica Latina aspira adems a convertirse en un poderoso actor geopoltico en el que la injerencia extranjera sea un elemento de su pasado y no de su presente y su futuro.

La agresin de OTAN que ha costado ( y est costando) la vida a millares de civiles libios ha sido algo mas sutil que la intervencin contra Iraq. Uno de sus posibles efectos ms desastrosos podra ser el de destruir el protagonismo de los movimientos democrticos y anti-neoliberales, cuyo ejemplo en Tnez y Egipto animaron la indigancin en Europa. Amrica Latina y Venezuela en particular, son ejemplos consolidados de la posibilidad real de lograr avances sociales con polticas redistributivas y soberanas. No caigamos en las trampas de los que slo quieren pelear en el escenario de la violencia y la desestabilizacin.


* Pablo Iglesias Turrin es profesor de Ciencia Poltica en la Universidad Complutense y miembro de la Fundacin CEPS.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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