Portada :: Mundo :: Relevo en el Vaticano
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2005

Quin es quin entre los principales papables

Washington Uranga
La Jornada


Tiene sentido indagar en los nombres de aquellos que pueden suceder a Juan Pablo II al frente de los ms de mil millones de catlicos que viven en todo el mundo, pero mucho ms importante que los nombres es establecer cules son las posiciones que se pondrn en juego en la eleccin, sobre todo teniendo en cuenta que el nuevo Papa surgir con suma de votos transversales a las regiones del mundo y a los continentes. Los alineamientos se producirn mayormente por afinidades respecto de la concepcin de la Iglesia, la orientacin teolgica e ideolgica de los cardenales electores y no tanto por bloques o regiones. Esto ltimo incluye tambin a los 47 electores llamados "curiales" (los cardenales que ocupan puestos en el Vaticano), que si bien pueden tener peso significativo a la hora de la votacin no tienen entre s una posicin nica.

La mayora de los analistas de poltica vaticana consideran que la acentuacin de la internacionalidad del colegio de electores que se dio durante el pontificado de Karol Wojtyla -aun contando con la preminencia de los italianos- es lo que permitir un tipo de alianzas ms cercana a las posiciones ideolgicas, apartndose de los alineamientos regionales o de bloques. En esta lgica de anlisis es posible determinar las tendencias existentes, aunque resulta difcil sealar un grupo o una corriente que tenga claro predominio sobre las otras. Esto ocurre porque las coincidencias en algunos planos se convierten a veces en diferencias en otros aspectos y entre todos hay muchos tipos de matices. Est claro que hay corrientes que se pueden advertir, pero no existen alineamientos o grupos reconocidos o que se autoproclamen como tales. Tampoco hay candidaturas. Hay nombres que estn en boca de muchos. Pero en el Vaticano todo el mundo recuerda la frase que se repite antes de cada cnclave: "Quien entra Papa sale cardenal".

Otro factor que incidir sin duda en la eleccin es la determinacin que tomen los cardenales respecto del tipo de papado que quieren para la Iglesia ahora, despus de un pontificado de 26 aos de Juan Pablo II. Si, como muchos suponen, los electores se inclinan por un pontificado "de transicin", es decir, un Papa que gobierne por menos tiempo y con la misin de reajustar y adecuar la vida de la Iglesia -tal como sucedi en 1958, despus de 19 aos de papado de Pio XII- el elegido tendr que ser seleccionado entre los candidatos de mayor edad, tomando en cuenta que la eleccin es de por vida.

Entre los cardenales electores existe un grupo que los "vaticanlogos" llaman "reformistas", cuya posicin est claramente orientada hacia la descentralizacin de la Iglesia a favor de darle mayor poder y autonoma a las iglesias locales (de cada dicesis y cada pas). Esto supone tambin una reforma de la actual estructura de la Curia vaticana, que ha ido ganando ms y ms poder durante el pontificado de Juan Pablo II, en particular en aos recientes, cuando la salud del Papa le impidi tener una presencia ms activa en la conduccin de la Iglesia catlica. Los reformistas tienen por lo general una mirada abierta a la sociedad, pregonan el dilogo de la Iglesia con interlocutores plurales, se preocupan por la poltica y los problemas de la humanidad, y en lo interno abogan por una reduccin del poder centralizado de Roma y de los obispos en favor de una ms activa participacin de los laicos y laicos catlicos en las decisiones. Pretenden, al mismo tiempo, utilizar la autoridad moral o espiritual del catolicismo para oponerse al avance de "reino del dinero" y en favor de la equidad social. Son partidarios tambin del dilogo y la construccin conjunta con las otras religiones.

Es probable que de triunfar esta posicin el nuevo Papa -cualquiera que sea- convoque rpidamente a un concilio (una asamblea general de toda la Iglesia catlica), tal como hizo el papa Roncalli (Juan XXIII) despus de su eleccin en 1958. El propsito de ese concilio sera precisamente estudiar y promover las reformas necesarias en el catolicismo para adaptarse a la situacin del mundo actual.

Una de las figuras ms mencionadas como candidato de los reformistas es precisamente un latinoamericano, el cardenal de Tegucigalpa, Oscar Rodrguez Madariaga. Se trata de un hombre muy reconocido en Amrica Latina, donde fue secretario y luego presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), pero tambin en el resto de los continentes en virtud de su actuacin internacional como miembro del secretariado permanente del Snodo (mundial) de Obispos (1994-2001). Nacido en 1942 en Tegucigalpa (Honduras), Rodrguez Madariaga pertenece a la congregacin de los salesianos, habla cinco idiomas, es profesor de fsica, matemtica, ciencias naturales y qumica; tiene un ttulo en teologa, otro en sicologa y uno ms en sicoterapia, este ltimo obtenido en Innsbruck. Fue nombrado obispo a los 36 aos y es cardenal desde 2001.

El actual arzobispo de Tegucigalpa es adems experto en doctrina social de la Iglesia y ha sido uno de los ms duros crticos eclesisticos del neoliberalismo por las consecuencias de pobreza que acarrea al mundo. Para algunos de los conocedores de la lgica eclesistica de la jerarqua catlica, la eleccin de un latinoamericano como papa -sobre todo despus de haberse roto la tradicin italiana- tendra fuerte peso simblico respecto de la internacionalidad del catolicismo y significara un reconocimiento importante al continente mayoritariamente ms catlico.

Otro candidato de los reformistas puede ser el cardenal italiano Carlo Martini, arzobispo emrito de Miln, quien despus de abandonar el gobierno efectivo de su dicesis (al cumplir los 75 aos) se ha retirado provisoriamente a Jerusaln para realizar estudios bblicos. Martini (nacido en Turn en 1927) pertenece a la Compaa de Jess (jesuitas), es telogo y fue nombrado obispo en 1979 y cardenal en 1983. Ha sido uno de los miembros del colegio cardenalicio que ms discrepancias sostuvo con Juan Pablo II, en particular por la forma en que el papa Wojtyla manej la disciplina interna de la Iglesia, entendida como excesivamente centralista y afirmada en el poder central del Vaticano. En vista de su edad, las chances de Martini se acrecientan si los electores deciden inclinarse por un papado de transicin.

En oposicin a los reformistas se alinea un grupo de cardenales que se apoyan en la pretendida "ortodoxia catlica", con una perspectiva sumamente "romanocntrica" y que est integrado por "curiales" que han dominado en el ltimo tiempo del pontificado de Juan Pablo II. A la cabeza de este grupo se encuentra el cardenal italiano Angelo Sodano (1927), actual secretario de Estado (nmero dos del Vaticano), ex nuncio en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, con quien entabl relaciones muy amistosas. En Argentina fue Esteban Caselli (embajador en la Santa Sede durante el gobierno de Menem) quien mantuvo las mejores relaciones con Sodano. Junto a l se alinea un fuerte grupo de latinoamericanos con presencia en la Curia y que tambin guardan sus propias aspiraciones de arribar al trono de Pedro. Ellos son los cardenales colombianos Alfonso Lpez Trujillo (presidente del Pontificio Consejo para la Familia) y Daro Castrilln Hoyos (presidente de la Congregacin para el Clero), y el chileno Jorge Medina, un ultraconservador y pblico defensor de Pinochet. Todo este grupo, que sumara tambin el apoyo del cardenal alemn Josef Ratzinger, un abanderado de la lucha contra la Teologa de la Liberacin, podra proponer la candidatura del cardenal de Bolonia (Italia), Giacomo Biffi (1928). Este cardenal cobr notoriedad por su sonada discrepancia con Juan Pablo II cuando el Papa pidi pblico perdn por los "errores de la Iglesia" y critic de manera directa la apertura de Wojtyla al dilogo interreligioso. Biffi tendra el respaldo del Opus Dei y del fuerte movimiento neoconservador italiano Comunin y Liberacin, con mucho peso en la Curia romana. Una figura alternativa a la de Biffi es el tambin italiano Camillo Ruini (1931), arzobispo y pro vicario de Roma, cardenal desde 1991, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y de posiciones igualmente conservadoras.

Desde el mismo costado ideolgico puede postularse al cardenal suizo Christoph Schonborn (1945), arzobispo de Viena, telogo con estudios sociales en La Sorbonne (Pars) y perteneciente a la orden de los dominicos. Se le reconoce como hombre sumamente inteligente y entre sus actuaciones ms destacadas se cuenta la de haber participado en la redaccin del Nuevo Catecismo de la Iglesia Catlica, texto que los sectores ms avanzados consideran un claro retroceso desde todo punto de vista. Otro latinoamericano puede sumarse por el lado de los conservadores a la lista de los candidatos. Se trata del cardenal mexicano Norberto Rivera Carrera (1942), obispo desde 1985 y cardenal desde 1998. A pesar del reconocimiento que Rivera tiene dentro del Episcopado Latinoamericano, no son muchas las chances que a primera vista se le asignan al mexicano.

Otro lote de candidatos puede surgir como resultado de la negociacin entre estas dos posiciones. En este grupo se cuentan el cardenal de Miln, Dionigi Tettamanzi (1934), doctor en teologa y con una trayectoria muy reconocida como arzobispo de las sedes de Ancona y Gnova (Italia), secretario general y luego vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana. Es obispo desde 1989 y cardenal desde 1998. El propio cardenal Martini y su amigo el tambin cardenal italiano Giovanni Re (ex sustituto de la Secretara de Estado del Vaticano) podran impulsar su candidatura.

El nombre de otro latinoamericano puede inscribirse entre los que aparecen como candidatos de compromiso entre uno y otro sector. Se trata del cardenal de San Pablo (Brasil), Claudio Hummes (1934), franciscano que es obispo desde 1975 y que lleg a cardenal en 2001. Hummes es un hombre que en los 70 estuvo claramente alineado a la Teologa de la Liberacin y luego se inclin hacia posiciones ms conservadoras y conciliadoras con el Vaticano. Algunos periodistas especializados en cuestiones vaticanas tambin incluyen en la lista al argentino Jorge Bergoglio (1936), arzobispo de Buenos Aires, pero la mayora de los observadores le asignan poco respaldo entre los electores. No habra que descartar tampoco una eventual candidatura africana, en cuyo caso el nombre ms escuchado es el del cardenal de Onitsha (Nigeria), Francis Arinze (1932), obispo desde 1965 y cardenal desde 1985. Este obispo es un hombre de posiciones ms bien conservadoras pero considerado dialoguista y de mucho prestigio en Roma. Sin lugar a dudas, el nombramiento de un cardenal negro africano como mxima autoridad de la Iglesia catlica generara un gran golpe de efecto.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter