Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2011

La contra-reforma constitucional desde diferentes perspectivas

Carlos Martnez
Rebelin


Desde su promulgacin, en 1978, siempre nos han vendido la moto de que la Constitucin Espaola era poco menos que perfecta, que no haba que modificarla, que era fruto del consenso, etc, etc. Resulta que en el ocaso del gobierno presidido por Zapatero, con toda urgencia y en pleno agosto, los partidos mayoritarios PP y PSOE han pactado una reforma para garantizar a los mercados el pago de la deuda pblica espaola a sus acreedores, limitando el endeudamiento pblico.

Roma no paga traidores

En el ao 2008, en el inicio del actual ciclo de crisis econmica, el presidente de la patronal espaola Diez Ferran, afirm que haba que hacer un parntesis en la economa de mercado. En aquellas fechas, los gobiernos europeos, azuzados y alentados por banqueros y capitalistas, aumentaron considerablemente el gasto pblico a pesar de la disminucin de ingresos. Se rebajaron los impuestos para aumentar el consumo privado, se recompraron los activos hipotecarios a los bancos, se crearon planes para relanzar la obra pblica...

Liquidada la banca pblica y la moneda propia, los gobiernos slo pueden financiarse a travs del mercado privado de capitales. Y aquellos a quienes salv con miles de millones de euros, ahora exigen garantas para prestarnos dinero, que a su vez reciben del Banco Central Europeo. Tal es la claudicacin que, siguiendo las indicaciones de los caudillos de Europa Angela Merkel y Sarkozy, se va a proceder a dar una garanta de pago con rango constitucional, garantizando que las entidades pblicas debern tener un equilibrio presupuestario.

Lo cierto es que a pesar de tanto revuelo no se ha procedido a una suspensin de pagos de ninguno de los pases afectados, que la falta de liquidez es fruto de otra imposicin de los mercados: la bajada de impuestos a las rentas ms altas. Adems, especialmente en el caso de Irlanda, se ha sumado el alto coste de la ayuda mediante inyeccin de fondos pblicos a la banca privada.

El gran fraude de la Constitucin Espaola

La Constitucin recoge en su articulado multitud de derechos y libertades, pero slo un pequeo grupo de ellos tiene garantizada su proteccin efectiva y real por las administraciones pblicas y los tribunales. Entre estos derechos fundamentales y libertades pblicas, los hay muy importantes: derecho a la vida, prohibicin de torturas... pero tambin hay concesiones a la oligarqua tales como la libertad de creacin de centros docentes privados, de forma que en el Reino de Espaa est ms protegido el hecho de quecualquier millonario fundesu colegio privado que el derecho al trabajo, la vivienda, la salud, la educacin, la jubilacin... que solo se recogen de forma testimonial puesto que la Constitucin no ha previsto mecanismos para exigir su cumplimiento.

Los inversores estarn contentos porque su derecho a unas cuentas pblicas saneadas se va a recoger expresamente en la Constitucin y en una Ley Orgnica que lo desarrollar en su cuanta concreta. Mientras tanto los parados, los afectados por hipotecas, las personas que apenas tienen medios para subsistir estn totalmente desamparadas por las tantas veces halagada Constitucin Espaola.

Probablemente el Papa Ratzinguer se lo aconsej a Zapatero en la ltima visita a Madrid, en la que departieron sobre la crisis. Le recordara que la Iglesia Catolica, que tiene telfono directo con Dios, se adelant a los acontecimientos y modific en el mismo sentido el Padre nuestro, derogando el prrafo en el que se deca perdonanos, como nosotros perdonamos a nuestros deudores.

#Spanish revolution o #Spanish involution?

Me imagino tambin la perplejidad de aquellos que siguen la poltica espaola desde el extranjero. La contrarreforma constitucional, el recorte de las pensiones, el retroceso en materia laboral, la reduccin de sueldos, el recorte sanitario y de todos los servicios pblicos se producen cuando en el Reino de Espaa se estaba produciendo la llamada Spanish Revolution protagonizada por el movimiento 15M.

Lo cierto que el xito de la movilizacin en la calle y en los medios de comunicacin no se ha visto reflejado ni en la vida cotidiana de los ciudadanos ni en una mayor participacin poltica. Ms bien al contrario, pocos das despus del 15-M el Partido Popular consegua el mejor de los resultados electorales de su historia, el post-franquismo nunca ha tenido mayor poder desde la restauracin de las elecciones libres. Han continuado los retrocesos sociales y econmicos. Pero, sobre todo, cuando se pide mayor participacin poltica, los dos partidos polticos oligarquicos, la autntica pinza, pactan en una noche una reforma constitucional de este calado sin participacin ni debate pblico. Izquierda Unida desea un referendum, pero slo dispone de un diputado, ni el apoyo de ERC, BNG e IC, podrn forzar la consulta ciudadana.

Que hacer?

Desde luego es un momento para reflexionar, pero sobre todo de actuar, es decir, no hay excusa para no organizarse y militar en partidos polticos de izquierdas, en sindicatos, en movimientos sociales, vecinales... Y sobre todo, la reforma constitucional se les podra atragantar al PP y PSOE con unos resultados electorales adversos. Tenemos la palabra y el voto, no nos quejemos luego de nuestros polticos, sa es una mala excusa porque es el momento de que todos nosotros hagamos poltica, an con el riesgo de equivocarnos.

Puedes comentar la noticia en:

http://twitter.com/#!/carlosmartinezr

http://carlosmartinez.info/content/view/259/2/

[email protected]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter