Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2011

La razn por la que nos odian los egipcios

Gideon Levy
Haaretz

Traducido para Rebelin por J. M.


La bandera israel que fue tomada por un joven egipcio de la ventana de la embajada de Israel en El Cairo estaba deteriorada y gastada, desplegada en una antigua torre de oficinas anodinas e invisibles desde la calle a simple vista. Una gran cantidad de agua turbia ha fluido a travs del Nilo desde la primera vez que se iz una bandera israel. Quienes piensan que el odio a Israel que ahora bulle es un decreto divino, es el destino o la ira de la naturaleza, debera retrotraerse a los primeros das que siguieron a la firma del tratado de paz entre Israel y Egipto. En la dcada de los 80, decenas de miles de israeles visitaron Egipto y fueron recibidos con manifiesta alegra. Era un placer ser un israel en El Cairo en aquellos das, a veces incluso un gran honor.

Las masas que se manifestaban ahora contra Israel ahora son las mismas masas que una vez dieron la bienvenida a los israeles. Incluso si el viernes la marcha de "un milln de personas manifestndose" contra Israel hubiera sido solamente de mil, el odio ha despertado. Pero no es necesario que as sea.

El hecho de que no siempre ha sido de esta manera debe de ser motivo de reflexin en Israel. Pero como siempre, la pregunta de por qu no se discute aqu. Por qu hay terrorismo? Porque. Por qu existe all el odio? Porque. Es mucho ms fcil pensar que Egipto nos odia y ya est, y deshacernos de nuestra propia responsabilidad. La paz con Egipto, que se considera un activo slo cuando est en riesgo, es la paz con la que Israel jug y viol desde el principio. Israel se comprometi a reconocer los derechos legtimos del pueblo palestino y la concesin de una autonoma dentro de los cinco aos de la firma. Israel condujo ridculas negociaciones encabezadas por su ministro del Interior (Yosef Burg) con la intencin de que se diluyan y nunca se enfrent a sus obligaciones. La invasin del Lbano el da despus de que se completara el tratado en 1982 fue peligrosa e impertinente. Contra todos los pronsticos, Egipto resisti este cebo.

Las personas que se preguntan por qu nos odian los egipcios deben recapacitar sobre estas dos acciones fundamentales que Israel llevo a cabo. La memoria pblica puede ser de corto alcance, pero el odio no. Desde entonces se han atizado las llamas. La gente que quiere entender por qu nos odian los egipcios deben recordar las escenas de la operacin plomo fundido y las del blindaje de plomo, el bombardeo de Beirut y los caoneos sobre Rafah. Si los israeles estuvieran expuestos a escenas en las que algn pas acta de la misma manera con los judos, tambin se despertara en nosotros ese mismo odio hacia ese pas. Las masas rabes vieron imgenes terribles y creci su odio.

Ese odio cobr un significado definitivo con la llegada de la primavera rabe. Las reglas del juego en el nuevo Oriente Medio cambiaron. Los acuerdos de paz yalto el fuego que los antiguos tiranos de Egipto, Siria y Jordania celebraron con mucho crujir de dientes ya no se podan conservar en los regmenes democrticos o democrticos parcialmente. A partir de ahora la gente habla, ya no ampararan la conducta violenta o colonialistas hacia los rabes y sus lderes tienen que tomar esto en consideracin. La ocupacin, y la exagerada demostracin de fuerza de Israel como respuesta a los ataques terroristas, se estn poniendo a prueba frente a los pueblos, y no slo frente a sus gobernantes.

Hay un lado positivo en todo esto y es que puede frenar a Israel, como ya se ha visto recientemente con respecto a Gaza. Si no fuera por el nuevo Egipto, quiz ya estaramos en medio de la Operacin Plomo Fundido 2. Pero en el largo plazo esto no ser suficiente para detener a nuestras fuerzas y apagar nuestro fuego.

Cada vez es ms agotador reiterar esto, pero ahora es ms cierto que nunca: Israel ya no tiene la opcin de vivir slo por la espada. Los peligros inherentes a la nueva realidad que est emergiendo ante nuestros ojos no son del tipo de proezas militares que se puedan sostener por aos. Ya no nos podemos resguardar para siempre detrs de una fortaleza, no importa cun protegida y armada est. Los nuevos lderes rabes no podrn hacer caso omiso de los deseos de sus pueblos, y sus pueblos no aceptan a Israel como un ocupante violento en la regin. No slo una Operacin Plomo Fundido se ha vuelto casi imposible, la continuacin de la ocupacin pone en peligro a Israel y cuanto ms dure, mayor ser la resistencia a la existencia misma de Israel.

No es difcil imaginar cuan diferentes podran ser las cosas. Es suficiente recordar los primeros das de paz con Egipto, o los primeros das de Oslo, hasta que los rabes reconocieron el fraude. No es difcil imaginar los acuerdos de paz que pueden llegar al final de la ocupacin y en respuesta a la iniciativa de paz rabe. La nica manera es crear un nuevo Israel a los ojos del nuevo mundo rabe. Slo si esto ocurre podemos regresar al mercado de El Cairo, Khan el-Khalili, y que nos acepten all. No nos perdamos en palabras sobre otra alternativa, no existe para Israel.


Fuente: http://www.haaretz.com/print-edition/opinion/the-reason-why-the-egyptians-hate-us-1.381074

rCR



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