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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-09-2011

Tiza, pizarrn y cancha
Y si la ciencia apasionara tanto como el ftbol?

Jorge Werthein
El Arca Digital


Mientras en las aulas, chicos y chicas enfrentan maanas o tardes de sol, o das de fro intenso, para escuchar a docentes que explican frmulas, describen fenmenos naturales, difciles de memorizar, el ftbol, en tanto, encarna la expectativa de victoria de millones de jvenes, que suean con obtener, xito, prestigio, respeto, admiracin, dinero como sus dolos futboleros.

Pases como la Argentina y Brasil, que conozco muy bien, estn siempre atentos a los partidos de sus respectivos seleccionados nacionales de ftbol. Son millones de tcnicos, que elogian o critican a los convocados. Y estn siempre los fans, especialmente de los cracks del momento, como Messi y Neymar. Al fin y al cabo, esos muchachos cargan en sus pies mucho ms que talento con la pelota. Encarnan la expectativa de victoria de millones de jvenes, que suean con obtener, como ellos, xito, prestigio, respeto, admiracin, dinero. Curiosamente, el frenes en torno al ftbol y a sus cnones no se repite en reas como las ciencias y la tecnologa, para quedarnos en dos ejemplos. Por qu?

En primer lugar, se puede observar que el ftbol, especialmente en la Argentina y en Brasil, a diferencia de las ciencias, entra en la vida de los nios -y eventualmente de algunas nias tambin-espontneamente, como esparcimiento. Este deporte es un juego. Slo con el paso del tiempo comienza a tomrselo en serio. Los que demuestran un talento mayor suelen recibir un incentivo y pueden incluso ingresar a un club infantil, en el que reciben entrenamiento profesional. Muchas veces, los hijos tienen el apoyo de los padres para seguir una carrera en el deporte. En las familias de bajos ingresos, al menos, puede tratarse de una salida honrosa, una perspectiva de vida prspera para los chicos. Parece haber consenso en algunos pases sobre la importancia de invertir en los deportes y, sobre todo, en la carrera de los talentos infantiles.

Mientras tanto, dentro de las aulas, chicos y chicas enfrentan maanas o tardes de sol, o das de fro intenso, para escuchar a docentes que explican frmulas, describen fenmenos naturales, siempre llenos de trminos cientficos complicados, difciles de memorizar. Pocos realmente comprenden la razn de todo eso, la aplicabilidad de esas leyes, principios, postulados. Vuelven a sus casas cansados, desmotivados, y sus padres rara vez recuerdan esos contenidos para ayudarlos en las tareas. La situacin puede ser an peor: docentes legos en ciencias dan cursos improvisados, inevitablemente limitados, a veces desestimulantes.

No resulta extrao, por lo tanto, que miles de adolescentes argentinos y brasileos presenten un desempeo mediocre en exmenes nacionales e internacionales, como el PISA. Salieron de una escuela primaria que no los estimul lo suficiente y no tom en cuenta los desafos de la contemporaneidad en trminos de ciencia, tecnologa e innovacin. Se acostumbraron a las clases burocrticas, centradas en el pizarrn y la tiza, que contrastan tanto, por ejemplo, con la excitacin de una cancha de ftbol. Ms all de la metodologa obsoleta, se han topado con la ausencia o con la presencia slo espordica de dolos en esas reas en los que puedan sentirse reflejados. Los que existen no recibieron el mismo tratamiento meditico de las celebridades del deporte o del show bizz, cosa que, en s, tambin es sintomtica.

Los resultados de la menor importancia otorgada a la enseanza en general, y a la enseanza de ciencias y materias afines en particular, quedan ms a la vista a mediano o largo plazo. Esto es: las consecuencias de la inversin insuficiente del pasado se ven en el presente. El cuadro general de pases como la Argentina y Brasil es el de naciones en desarrollo, que estn cosechando las inversiones que ya realizaron en ciencias, tecnologa e innovacin, pero que todava poseen un largo camino por delante. Se trata, en definitiva, de promover un crecimiento durable y eso involucra educacin de calidad para todos a lo largo de toda la vida. Preferentemente, una educacin renovada, compatible con los desafos de la contemporaneidad, como la formacin de capital humano en ciencia y tecnologa. Sin una inversin slida en esa rea, que incluya un estmulo para los ms jvenes, esos pases corren el riesgo de figurar entre las grandes promesas del siglo XXI, avanzar unos pasos ms e interrumpir una trayectoria que podra ser brillante.

Jorge Werthein es Doctor en Educacin por la Universidad de Stanford. Es presidente de Sangari Argentina y fue Director de UNESCO Brasil.


Fuente: http://www.elarcadigital.com.ar/modules/revistadigital/articulo.php?id=2029


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