Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2011

Circo, que pan ya tenemos
Tecnpolis

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


Esta exposicin expresa, como los festejos del Segundo Centenario y otras realizaciones, un momento largamente esperado y ansiado por argentinos, de vacas gordas, coyuntura favorable, de una Argentina superavitaria.

En trminos histricos, Argentina ha vivido las ltimas dcadas en un bucle bastante permanente con momentos de enorme dispendiosidad y otros de formidable quiebre de expectativas e ingresos.

El colapso de 2001, sin embargo, permiti visualizar lo que se estaba incubando; un nuevo momento econmico totalmente opuesto al experimentado entonces, con el goteo irritante de dinero bancarizado por Cavallo y Menem.

Se habl entonces de quiebre del pas, de riesgo de su disolucin econmica y poltica, pero era el momento en que una nueva camada de productores rurales que haban unido gozosamente su destino empresario con la neocolonizacin monsantiana, ingresando tcnicas de ingeniera gentica para la produccin de plantas (y animales; recordemos el episodio de Azul, con dos jvenes trabajadores muertos, 1987), empezaban a recoger formidables ingresos por la soja transgnica (cuya produccin se haba iniciado, tmidamente, en 1996).

En el 2001, el pas, a travs del bolsillo de tales productores, empezaba a recibir altsimas tasas de rendimiento. Fueron esos beneficios, sin precedentes, los que fueron permitiendo a los sucesivos gobiernos gravar con las debatidas "retenciones" las siempre crecientes exportaciones.

Esas gotas de dlares se han ido haciendo aguacero (no slo provenientes del cultivo de soja, aunque el mismo es bsico y principal, pero el pas ha ido acumulando otros saldos exportables, por ejemplo con otros cultivos transgnicos, como maz o algodn, con petrleo, con maquinaria para la agroindustria, etctera).

Y el gobierno K, desde 2003 no ha escatimado el distribucionismo. Que explica la asignacin universal, la jubilacin de manzaneras, la de gente con la edad como para jubilarse pero careciente de aportes suficientes (y a veces de aporte alguno). Jubilar sin contraprestacin es algo casi indito en la historia de las jubilaciones del mundo entero (de la parte del mundo donde existen), pero ha cuajado al da de hoy en Argentina. Gracias a las dimensiones ms que apreciables del supervit fiscal.

El gobierno actual, est haciendo todo lo posible para pasar a la historia como momento cumbre de la sociedad argentina. Cumpliendo as un rasgo muy peronista: y la poblacin, agradecida, retribuye (como acaba de verse en las primarias).

Para lo cual, Tecnpolis es ms que una exposicin sobre tcnica o lo tecnosocial, una exposicin sobre el uso de la tcnica por el actual gobierno. El enorme pabelln de la Historia del trabajo (en Argentina) lo atestigua: todas las estadsticas y los cuadros all presentados ponen de base la Argentina de 2003 o 2001 y a continuacin los datos y estadsticas hasta hoy. Pero, es que acaso no haba trabajo en Argentina en 1975 o 1950, o en 1920 o en el siglo XIX? O es que sencillamente la historia argentina anterior a la era K no importa?

Tecnpolis, hecho poltico: afirmacin de un imaginario social

Tecnpolis [en adelante, T.] est caracterizada por la espectacularidad. Es propiamente, un espectculo, pero poltica, ideolgicamente orientado. Y esto es lo que le da fuerza y lo vertebra dentro de un proyecto poltico. Le da sentido, claro que instrumental.

Realizaciones como T. y los fastos del Segundo Centenario en la Av. 9 de Julio revelan algo importante, significativo, la marca de la era Ka. A diferencia de sucesivos gobiernos empeados slo en continuar o robar o flotar o gestionar (o hacer que) o reprimir y castigar, los Kirchner han acometido una tarea histrica; advirtiendo las vacas gordas del momento, lo que algunos ahora llaman el viento de cola, han reeditado la experiencia redistribucionista de la primera presidencia de Juan D. Pern.

Y han hecho una buena inferencia: aquel momento de vacas gordas, en la posguerra, en el segundo lustro de los 40, basado en el cual Pern acometi la inmensa tarea de actualizar el pas, castigar el estilo medieval o aristocrtico de sus capas empresarias y capitalistas, luchar por el respeto a los trabajadores, autocalificndose Pern de el primer trabajador, proyectando un capitalismo al sur americano reflejo del norteamericano, con similar voluntad expansiva, le signific que muchos privilegiados confundieran al peronismo con un movimiento subversivo, tomaran a Pern por comunista, sin darse cuenta que se trataba de una modernizacin del estilo poltico, mucho ms rendidora para afianzar privilegios, precisamente.1 Y simtricamente, le signific el apego incondicional de grandes masas de laburantes que dio forma al polimorfo movimiento peronista, incluido sus alfiles, los capos cegetistas, polea de transmisin entre el lder y sus descamisados

El gobierno K ha dado lugar al renacimiento de tales antinomias, que tuvo su apogeo en 2008. El arrasamiento electoral de CFK en 2011 muestra el repliegue del reeditado polo gorila y el pasaje, tenue o precipitado, de muchos de sus referentes a las filas K.

En tierras de ciegos, el tuerto es rey

T. es, entre otros, uno de los frutos de semejante pujanza poltica. Ante la pertinaz falta de ideas de la llamada clase poltica argentina (porque me permito no calificar como ideas la expresin alica-alicate, los globitos de colores, las imgenes parentales, etctera), el proyecto K luce una, una idea, que procuramos resumir. Basada en una filosofa, en una concepcin ideolgica, a la cual se ha abrazado con fuerza: la modernizacin, la hipertecnificacin, particularmente articulada sobre una rama bsica de la economa argentina (actual): la biotecnologa.

sa es su fuerza. La que revela, empero, la condicin perifrica, absolutamente dependiente del proyecto K.

Estamos en pleno despegue, financiero, de los poderes coloniales o imperiales, que tienen a su vez, simultneamente, una crisis insoslayable encima. Pero al mismo tiempo, en un momento de plena colonizacin mental, de identidad cada vez ms absoluta con el mundo metropolitano.

Apogeo del optimismo tecnolgico

En el mismo momento que en el muy a menos venido Primer Mundo se debate vigorosamente sobre el sentido de la crisis de la expansin econmica, en que campea una crtica creciente al concepto mismo de expansin econmica, en que hay materia gris dedicada a la crtica del consumismo (que sigue siendo, por cierto, la pauta dominante), que en Canad, en Francia, en Alemania, incluso en EE.UU., surgen intelectuales que enfrentan las polticas dominantes, con punzantes reflexiones respecto del decrecimiento, que incursionan en la temible cuestin de la creciente contaminacin planetaria, aqu en Argentina el principal caudal intelectual del pas adhiere acrtica o apenas crticamente a la modernizacin capitalista de la administracin K, ensalzndola como si fuera algo relacionado con los sueos socialistas, anticapitalistas, antiburgueses que muchos de esos intelectuales tuvieran dcadas atrs o incluso hasta 2003 o 20042

Al respecto, merece advertirse que una renovacin del proyecto K, de la pareja de los Kirchner, respecto de la pareja peronista primigenia, es haber hecho un sustancial cambio de alfiles, o, mejor dicho una ampliacin: junto a aquel brazo sindical de otrora, tenemos ahora otro, intelectual (y tendencialmente meditico).

Los 5 continentes o los 5 elementos de T.

Para ilustrar porqu califico a T. de proyecto neocolonial, cargando un optimismo tecnolgico que fue el motto de la sociedad occidental y burguesa hasta hace unas dcadas, pero que hoy, al menos en muchos sitios considerados capitales en el mundo, est en crisis, voy a transcribir las punzantes observaciones de una nota-e de Guillermo Torres:3

Por su calidad, citar in extenso:

"III. DE LOS RELATOS DE TECNPOLIS.

A cada uno de los cinco continentes en que estar dividido Tecnpolis corresponder una construccin icnica: Tierra, Agua, Aire, Fuego e Imaginacin.

Tierra: a travs de un cubo de 1.400 metros cuadrados se desplegarn paseos temticos.

Se les mostrar a los nios como la tierra esta siendo vaciada de toda vida, por los plaguicidas, hijos dilectos de Tecnpolis?

Se les mostrar a travs de un microscopio como va dejando de ser un sustrato vivo, y se va convirtiendo en polvo?

Se les mostrar el paso de la infinita variedad vegetal, a los feroces monocultivos?

Agua: estar representada por un edificio octaedro, con un tmpano que emula a los hielos continentales y reproduce las extremas temperaturas de la Antrtida.

Se les mostrar a los nios, como el mar y los ros estn murindose por acidificacin, falta de oxgeno, calentamiento y sobrepesca desaforada?" Aqu agregara, como preocupante causa de muerte ocenica, la plastificacin, que agrega otro factor a los ya tan didcticamente enumerados.

Ms abajo, nuestro corresponsal sigue planteando preguntas pertinentes, las que faltan en este gran circo, pero que lgicamente no se pueden plantear en circos de este tipo. Porque se trata de un paseo para pasarla bien y no de una instancia de sacudimiento existencial para afirmar (o rechazar) un estilo de vida (que por otra parte es el normal en el planeta cmo vas a preferir laburar en lugar de consumir, o andar en tren en lugar de tener auto?: ests del tomate?). Por ejemplo:

"Se les mostrara a los nios la ausencia de controles qumicos del agua que consumen directa o indirectamente y sus efectos potenciales?Se les mostrar cmo las plantas potabilizadoras, slo se ocupan, en el mejor de los casos, de eliminar bacterias mediante cloro, mientras todo el arsenal qumico volcado por "el agro" y la industria, y por toda la vida urbana, no es filtrado porque no hay cmo?

[] Se le dir a los nios que el aire est surcado de ondas electromagnticas que no se ven, pero que daan su salud y amenazan su vida y que, por ejemplo, como frutilla del postre, el wifi que estn instalando en los colegios primarios van a frerlos en ondas....y que a nadie le importa?"

Electromagnetismo: un buen ejemplo de centro y periferia

El ltimo ejemplo de nuestro pluricitado Torres permite mostrar en blanco sobre negro esa diferencia que procur explicar entre las sociedades que ya modernizadas estn percibiendo el rebote de muchos de sus maravillosos adelantos y las que, como la argentina, estn ms que contentas arribando a una modernidad, cuanto ms plena mejor.

En China y en Argentina, acaban de hacerse sendas promesas: Shangai, la segunda ciudad china, megalpolis con varios millones de habitantes, ser wifi prximamente, como toda la provincia de San Luis, segn similar promesa y proyecto en Argentina. Promesas 2011. Este mismo ao, algunas ciudades alemanas estn restringiendo el wifi. El parlamento de Baviera recomend cambiar la conexin wifi a Internet en escuelas, a favor del cable. Por ley, obsrvese.

Y en la ciudad de Colonia (Kln) se est cableando en estos mismos momentos toda la ciudad con fibra ptima para descartar todo wifi brindando una alternativa que se considera aceptable (datos extrados de una larga lista en Internet).

El gobierno federal alemn exhorta a restringir el uso de wifi al mnimo posible. Es que dados los ensanches progresivos de las reas wifi, se vio que primero bares y bibliotecas, luego edificios, campus universitarios, ms tarde barrios, ciudades enteras iban camino a quedar wifi. Es decir, reas enormes con una intensidad permanente de ondas electromagnticas.

La bioqumica M.-W. Ho, desde Londres ha comentado: Aumentan las pruebas de que los peligros para la salud asociados a las microondas inalmbricas son al menos comparables, si no peores, que los asociados al tabaquismo. Pero a diferencia del tabaquismo, la exposicin pasiva a las microondas ser difcil de evitar si el wifi llega a estar en todas partes. 4

No es de extraar que diversos centros de enseanza como el de Prebendal, en Inglaterra, desconfen del wifi y se decidan a cambiarlo por un de cable convencional.

En Canad, en la Universidad de Lakehead, Ontario, su rector ha decidido aplicar el principio de precaucin en beneficio de sus alumnos y ha ordenado retirar el wifi garantizando a la vez el acceso a la red mediante fibra ptica.

Observe el paciente lector que en casi todos los casos se trata de dar marcha atrs. Porque el wifi haba hecho su entrada por el arco de triunfo tecnolgico, y han sido ciertas investigaciones y reiteradas advertencias las que han decidido a cada vez ms habitantes primermundianos a abandonar esa comodidad.

Avanzando, pero hacia dnde?, hacia atrs?

Afirmarnos en el optimismo tecnolgico, del cual T. es un testimonio franco, directo, efectista, nos pone, en rigor, y pese a las apariencias, unas cuantas dcadas atrs.

Quimiquizacin de los campos

Veamos, por ejemplo, la exaltadsima agroindustria. Estamos promoviendo la quimiquizacin de los campos, que ha avanzado incontenible con la mal llamada Revolucin Verde de los 60 que fue como magistralmente la ha definido Carmelo Ruiz Marrero la exportacin al Tercer Mundo del modelo industrializado y mecanizado de la agricultura de EE.UU. 5, pero sobre todo con el ingreso a saco de Monsanto en el pas a mediados de los 90 con la soja transgnica.

Ese culto se constituye en el monlogo del poder en el mismo momento en que, desde 2010 se ha iniciado un movimiento de mdicos de los pueblos fumigados que estn advir-tiendo del fenmeno de bola de nieve de las enfermedades producidas con agrotxicos. Porque la pujanza de la agricultura de exportacin argentina descansa cada vez ms en venenos.

Mientras tales mdicos presentan informes de que se ha triplicado la frecuencia de cnceres en regiones de monocultivo (de soja o arroz, y seguramente de tabaco o algodn), y que las malformaciones congnitas se han quintuplicado repare el lector la magnitud de lo que estamos hablando, los presupuestos del Plan Estratgico Agroalimentario ignoran sistemticamente esa cara oculta de la luna y anuncian sin remilgos ni tapujos extender la frontera agropecuaria y afianzar el modelo me permito ser muy escptico respecto de las promesas de agricultura familiar o tradicional, sin agrotxicos, a la vieja usanza, del pasado para INTA o Monsanto

Energa nuclear: expansin y reafirmacin

Este llamativo andar a contramano adquiere rasgos ms estremecedores, si cabe, en la energa nuclear. Despus del descalabro de Fukushima, que vino a ser como lo irrepetible que se repit despus de Chernobyl, nos hemos enterado que en el nterin los accidentes nucleares han sido centenares en apenas dos o tres dcadas; slo en Japn, una treintena.

Tras lo atrozmente vivido en Japn, situacin que dista por cierto de estar resuelta, el pas enter desenchuf dos tercios de sus usinas nucleares, que constituan su principal fuente energtica (de 54 dejaron operando a 17).

Tras la catstrofe de Chernobyl, en 1986, se produjo un congelamiento de la expansin nuclear en el mundo entero. Con dos excepciones entonces: Francia y Japn.

Con lo acontecido este ao, ha quedado nicamente Francia de aquellos dos tercos. Pero se la ha sumado otro estado, que considera igualmente que Fukushima no trastorna en absoluto ningn plan de expansin nuclear: Argentina.

En T. se lo puede ver manifiesto. Y eso que Argentina tiene su principal establecimiento nuclear a apenas 114 km de una megalpolis con 14 millones de habitantes, es decir un centro poblado inevacuable

En general, en el mundo, la reaccin, ha sido de enorme retraccin, lo cual ha llenado de preocupacin al lobby nuclear, un lobby de alcance planetario muy entrelazado y con enorme influencia en los sectores decisivos, que se esforz por superar y hacer olvidar el descalabro de Chernobyl, que haba avanzado muchsimas posiciones desde el cambio de siglo, gracias a la conciencia creciente de la escasez energtica de otras fuentes, como el rumor, cada vez ms insoslayable del Peak oil,6 algo que haba llevado incluso a ambientalistas a elegir lo nuclear como mal menor (o tal vez, ya como panacea, por esas curiosas metamorfosis del alma humana).

Como resultado de Fukushima, sin embargo, muchos pases que haban apostado fuerte a lo nuclear, se han replegado. En primer lugar, Alemania que ratific por boca de su premier, Angela Merkel, el abandono a medio plazo de tal energa en medio de manifestaciones de decenas de miles de refractarios. Otros, como Italia o Austria , que jams ingresaran a semejante club, han ratificado su negativa a embarcarse en energa nuclear. Movimientos similares hubo en Mxico, Espaa, Inglaterra, Suecia, pero no en Argentina. Carecemos de noticias de cmo han barajado Fukushima pases que haban apostado fuerte al desarrollo nuclear; Rusia, India y particularmente China (que tena, cuando la hecatombe de Fukushima, 27 usinas nucleares en construccin).

Hasta en Uruguay hubo cierta reaccin. Un pas sin energa nuclear, que en 1997 adopt por ley el rechazo a tal tipo de energa, durante la primera presidencia frenteamplista su presidente busc remover esa prohibicin. Tabar Vzquez intent la asociacin con Israel para desarrollar energa nuclear en el pas. El sacudn de Fukushima le ha quitado aire a semejante proyecto y voces antinucleares se hicieron sentir.

La ingeniera gentica en ristre

Otro buen ejemplo de la apuesta cientificista dura del actual gobierno argentino, y tenderamos a decir, del actual rgimen poltico argentino, porque tenemos la impresin que esta huella va ms all de una o dos presidencias, es la apuesta a la mal llamada biotecnologa que es, en rigor, ingeniera gentica.7

Ya cuando los alimentos transgnicos ingresan al mercado y a la sociedad argentina, lo hicieron con escassima resistencia (que sin embargo, existi). Slo dos estados conoce quien esto escribe, donde los transgnicos ingresaron sin mayores problemas: EE.UU. y Argentina.

En otros pases, Mxico, Brasil, Paraguay, Inglaterra, Italia, Noruega, Francia, India, Zambia, Zimbabwe, hubo fuertes polmicas y el resultado no siempre fue el mismo: en algunos pases ingresaron en toda la lnea, en otros nicamente como alimento pero no como semilla y en otros no ingresaron de modo alguno. Estamos hablando de la primera poca que va desde mediados de los 90 hasta los primeros aos del siglo XXI.

Sin embargo, las investigaciones prosiguieron ao tras ao, y en 2006 G.-E. Seralini en Francia, en 2010 Andrs Carrasco aqu en Argentina, y varios luchadores de la primera poca reagrupados en 2011; Michael Antoniou, Mohammad Mostafa Habib, Vyvyan Thomas y John Fagan salen otra vez a la palestra, ahora con el fruto de renovadas investigaciones que no hacen sino confirmar lo que ya se haba planteado a fines del s. XX: los transgnicos no son sa-ludables, son en rigor cajas de Pandora que pueden ser inocuos o por el contrario disparar una serie de trastornos que sus fabricantes ni vislumbran. Concretamente, los cuatro ltimos cita-dos han publicado un trabajo Round Up and Birth Defects (El herbicida Round Up y defectos congnitos) en el cual exponen pruebas de que Monsanto ya saba de tales peligros en la dca-da de los 80, antes de la llegada al mercado de los alimentos transgnicos. Y que las autorida-des sanitarias de la UE entraron en conocimiento de tal problemtica nada menos que en 2002.

Mientras se va desatando esta renovada resistencia contra la generalizacin de los alimentos transgnicos en algunos sitios, en Argentina sigue el amoro entre el agro y la produccin hightech. Se trata de un amor compartido por el gobierno K y la Mesa de Enlace ms o menos ex. Basta echar una ojeada a Clarn Rural para verificar su implante ininterrumpido en el pas desde hace quince aos Como lo titula, con cuantitativo acierto: El boom de los transgnicos (16/4/2011), citando Clive James, fundador de ISAAA.8 James anuncia en la misma nota el objetivo de llegar al trigo transgnico, algo que la industria Biotech no pudo lograr en su primera dcada, ni con el trigo ni con el arroz.

O escuchar al ministro Lino Baraao explicando que el glifosato es como agua con sal9

Vacunitis

Algo por el estilo pasa con algunos desarrollos mdicos que ms que mdicos parecen ser o provenir de los laboratorios. Por ejemplo, la difusin de algunas vacunas. Como el tan debatido Tamiflu de una empresa de Donald Rumsfeld, quien precisamente logr colocar millones de unidades de su vacuna durante sus funciones ministeriales o militares (difcil distinguirlas). Y de muy discutida eficacia. O temible patogenicidad.

En el pas, acaba de publicitarse con bombos y platillos una vacuna argentina contra la Hepatitis B, enfermedad que registra una mortalidad de aproximadamente el medio por mil (0,5 o/oo), donde cabe preguntarse qu significado tiene una vacuna ante un agente patgeno tan poco mortfero que apenas puede matar a uno cada dos mil afectados. Con lo cual, la pregunta sobre cmo superar su patogenicidad hay que pasarla del agente patgeno a la situacin del afectado, aquel que sucumbe en medio de tantos que resisten.10 Ms que de vacunas, el asunto pasa por cuidar a los expuestos, mejorar su calidad inmunitaria, y no malgastar en riesgosas vacunas para tantos candidatos que en rigor no la necesitan.

 

Sin hacer futurologa

Con todos los peligros de incursionar en lo futuro, algo indeterminado por definicin, e indeterminable, arriesgamos a sealar que Argentina tiene un futuro bifronte: avanzan todos los ndices de desarrollo econmico y material (expansin de las ventas de artculos de consumo, aumento de unidades cibernticas o automovilsticas) pero a la vez aumenta la desertificacin, el arrebato de tierras a pobladores tradicionales para engrosar el agro Hightech, con lo cual nos tememos que tambin aumenta el precipicio que separa a los que ms tienen de los que menos tienen, y aumentan las secuelas de la contaminacin de muy diversa procedencia, como lo vemos con la sensacin que tenemos muchos, de que los cnceres se han convertido en el mal de nuestro tiempo.

Y muchos entendemos que se trata de una plaga, no bblica, sino tecnolgica.

Luis E. Sabini Fernndez integra el equipo docente de la Ctedra Libre de Derechos Humanos, Facultad de Filosofa y Letras, Universidad de Buenos Aires. Es periodista, editor de la revista futuros, .

Notas:

1 Hasta el escudo peronista expresa esto prstinamente, fijando la desigualdad.

2 Imagino entre ellos a unos cuantos de mentalidad menchevique arguyendo que ahora es el momento del desarrollo desde la pureza virginal y natural, del subdesarrollo y que cuando tengamos la modernidad bien asentada, como en Europa Occidental o en EE.UU., ya nos llegar el momento de preocuparnos por la ecologa

Cero en geografa y en historia. El mundo es hoy ms uno que nunca. Y un agrotxico ideado en Saint Louis, Missouri, es fabricado en Shen.-Shen, China y nos arrasa pampas argentinas o selvas bolivianas

3 Tecnpolis 2011, ciencia y tecnologa en Villa Martelli.

4 ISIS, Drowning in a Sea of Microwaves [Ahogndonos en un mar de microondas], I-SIS, 11/5/2007.

5 El gran debate de la agricultura mundial, http://www.ecoportal.net/content/view/full/99790.

6 La referencia en ingls, Pico del petrleo se refiere al momento en el cual la produccin, en este caso de petrleo, la principal fuente energtica mundial del presente, empieza a menguar. Se discute si ya no lo est siendo. Porque ya se registran muchos lugares petrolferos con mengua sostenida de extraccin, como podra ser la misma Argentina.

7 Los grandes emporios de tal actividad, con Monsanto a la cabeza, fueron los primeros en autocalificarse como de ingeniera gentica. Advirtiendo, empero, el escaso atractivo de tal nombre aplicado a alimentos, en algn momento iniciaron la campaa para rebautizar a los alimentos genticamente modificados o transgnicos como bio-tecnolgicos. En rigor, biotecnologa es una tcnica milenaria que la humanidad ha aplicado para elaborar fermentos, por ejemplo (yogures, quesos, bebidas alcohlicas, panes). La ingeniera gentica es tambin una biotecnologa pero, por lo que acabamos de enumerar, no toda biotecnologa es ingeniera gentica.

8 Ente actualmente internacional de origen dans dedicado a promover los OGMs.

9 Declaraciones radiales en el programa de Madres de Plaza de Mayo, Pariendo sueos, 15 agosto 2011.

10 Vase mi nota Laboratorios investigando, el estado argentino supervisando qu es peor el soneto o la enmienda?, difundida en www.revistafuturos.com.ar, www.rebelion.org, http://www.kaosenlared.net/ y otros sitios-e.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter