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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2005

Juan Pablo II, el retroceso

Rubn Dri
Rebelin


Karol Wojtyla fue elegido para el trono pontificio en 1978, despus del asesinato de Juan Pablo I, el cual dur solamente un mes en el pontificado. No es que Juan Pablo I haya sido un Papa de una teologa de la liberacin muy avanzada. Era un hombre honesto y quera una purificacin de las finanzas del Vaticano y una purga en la curia romana. Creo que stos fueron los elementos que hicieron que desapareciese. Naturalmente que es muy difcil probar todo esto, mejor dicho, prcticamente imposible, en la medida en que todo en el Vaticano se maneja con un grandsimo secreto.

Se elige entonces a Karol Woityla, quien toma el nombre de Juan Pablo II. Cul fue su proyecto? Lo podemos dividir en varias partes:

A) Fue un muy ambicioso proyecto poltico-religioso de poder, en el que figuraba el desmontar la democratizacin que se haba promovido en la Iglesia a partir del Concilio Vaticano II. Toda la impronta de Juan Pablo II fue en contra de esta democratizacin que, por una parte, se expresaba en la colegialidad episcopal, o sea, en el poder mayor dado a los obispos en cuanto colegios, o reuniones de obispos y en los consejos presbiterales que se abran en cada una de las dicesis, adems de la apertura que se haba dado en la Iglesia, de manera que tambin los laicos tuviesen la palabra.

El proyecto de Juan Pablo II implicaba volver a jerarquizar completamente la Iglesia, volverla a cerrar, a reestructurar la estructura jerrquica de la Iglesia y ms que jerrquica, monrquica, resaltando enfticamente y afirmando la infalibilidad de la Iglesia, que reside en el Papa. Lo que significa, a su vez, reprimir las disidencias y suplantar en lo interno el dilogo por la imposicin. La categora fundamental de la encclica Ecclesiam suam de Pablo VI era el dilogo. Abra el dilogo en distintas instancias, tanto en lo interno de la Iglesia como en sus relaciones con el exterior. Lo que hizo Juan Pablo II fue cerrar este dilogo y en lugar del dilogo, la imposicin y la recuperacin de la obediencia como valor fundamental.

Para poder realizar este proyecto, en primer lugar, se dio a la tarea de remover, controlar, limitar a los obispos comprometidos con los derechos humanos, por ejemplo, con las mujeres, con los homosexuales en el Primer Mundo. Es decir, el tema de la Iglesia en el Primer Mundo era el problema de los derechos humanos, o sea, de las minoras marginadas, reprimidas. Y la represin se abati fundamentalmente sobre los obispados de Holanda y de Francia, que fueron prcticamente desmontados por Juan Pablo II. Haban sido las iglesias ms avanzadas en el Primer Mundo y terminaron siendo prcticamente reducidas al silencio. Toda la teologa progresista que haba elaborado Francia durante una poca, desapareci.

Para la implementacin del proyecto era necesario controlar a los sectores populares del Tercer Mundo. Aqu el compromiso de la Iglesia en el Tercer Mundo era fundamentalmente con los sectores populares, con los movimientos de liberacin, movimientos sociales, etc. La represin se abati sobre el cardenal Arns de San Pablo, el que acogi a las Madres de Plaza de Mayo, que no eran recibidas por la jerarqua argentina El cardenal Arns se haba transformado en vocero de las Madres, llev el asunto al Vaticano e hizo pblico el tema de los desaparecidos en la Argentina. Pues bien, el cardenal tena una dicesis muy grande con un trabajo creativo de comunidades de base. Juan Pablo II le fue creando otras dicesis, recortndole el territorio.

En Mxico se llev un estricto control sobre Monseor Mndez Arceo, el obispo de Cuernavaca, al que, apenas cumplidos los 75 aos, le acepta inmediatamente la dimisin. De acuerdo a una norma establecida por el Concilio Vaticano II, cuando los obispos cumplen los 75 aos tienen que presentar su dimisin, pero el Vaticano se reserva aceptarla o no. Es llamativo, porque las de todos los que estaban comprometidos con los sectores populares son aceptadas al da siguiente. En cambio la aceptacin de la dimisin de obispos de derecha, a veces son aceptadas despus de varios aos. Es el caso de monseor Juan Carlos Aramburu. Es que aqu haba otro problema. Era necesario esperar la sucesin presidencial. Recin se nombra a Antonio Quarracino cuando es elegido Menem, porque el obispo elegido deba estar en consonancia con la poltica del nuevo presidente.

Monseor Arnulfo Romero, el obispo de San Salvador, era objeto de una cruel persecucin por parte de los sectores directamente ligados al imperio norteamericano. El va entonces para plantearle al Papa la situacin no solamente suya, sino de la Iglesia y el pueblo salvadoreo. Le plante el peligro real que estaba corriendo. La respuesta del Papa fue que no exagerase. Lo larg, lo dej completamente solo.

Durante mi exilio en Mxico, fui profesor del Ites Instituto Teolgico de Estudios Superiores- ubicado en la lnea de la Teologa de la Liberacin. No se trataba de un Instituto marginal de la Iglesia, porque dependa de diez congregaciones religiosas. Juan Pablo II lo cerr. Por lo dems, es muy llamativo todo el proceso de cmo se llega al cierre del instituto, porque primero se cre un tribunal para juzgar la teologa de los profesores, para ver si haba errores teolgicos. Los profesores nos presentamos ante el tribunal, presentamos los programas, todo, a ver si descubran cul era el error teolgico que tenamos.

El tribunal no pudo encontrar los supuestos errores teolgicos. Entonces vino la presin desde arriba para cerrar el instituto. No se acept. Presionaron a las congregaciones de las que dependa el instituto. stas resistieron las presiones y entonces vino directamente del Vaticano la orden del cierre. Algunas congregaciones quisieron hacerse cargo y entablar renegociacin con el Vaticano, pero fue absolutamente imposible. El instituto se cerr. Lo pongo como ejemplo de la censura y persecucin del pontificado de Juan Pablo II a todos los obispos, instituciones y movimientos que estaban comprometidos con los sectores populares.

En segundo lugar era necesario perseguir, destruir, cooptar a los telogos de la liberacin. Los casos ms sonados, los ms conocidos, son los de Leonardo Boff, en Brasil, y de Gustavo Gutirrez, en Per. Recuerdo que estando en Mxico, al poco tiempo de que haba sido elegido Papa Juan Pablo II, un periodista del Vaticano, charlando conmigo me dijo que l estaba un poco preocupado por la actitud que estaban tomando los telogos de la liberacin, pues estaban tratando de acomodarse un poco a la poltica que estaba implementando Juan Pablo II. No se engaen ustedes, aadi, lo que quiere el Papa es destruirlos. Si no tienen en claro eso, ustedes se van a equivocar completamente.

Gustavo Gutirrez, que es uno de los grandes telogos de la liberacin, intent de todas maneras permanecer en la estructura eclesistica en el Per, bajando un poco determinadas opciones de la liberacin, pero lo cercaron continuamente, tanto que finalmente encontr refugio en la orden dominica francesa y est en Francia. Leonardo Boff crey que poda seguir. Entonces lo llama Ratzinger, le hace un juicio en Roma, le impone el silencio durante un ao. Lo cumple. Durante un ao no publica. Despus comienza a publicar de vuelta. Lo llaman nuevamente. Finalmente se cansa y dice que no hay nada que hacer, porque la Iglesia no perdona, no accede a ningn tipo de dilogo. Abandona el ejercicio sacerdotal. Por suerte su produccin sigue muy viva, su actividad con los sectores populares muy activa.

Se requera perseguir a los telogos de la liberacin en el Tercer Mundo y a los crticos de la dogmtica fundamentalista catlica, en el Primer Mundo. En este caso dos de los telogos ms importantes son Schillebecx, en Holanda, y Hans Kng, en Alemania. Hans Kng tiene una gran produccin teolgica. Quien quiera tener una panormica general del cristianismo, del islamismo y del judasmo puede recurrir a los tres tomos escritos por l sobre esos temas. Es un filsofo y un telogo muy consultado. l redact toda una tica mundial con un aporte fundamental de las religiones mundiales, tanto del budismo y del islamismo como del judasmo y del cristianismo. A todos telogos como l que haban sido puntales en la elaboracin teolgica del Vaticano II, Juan Pablo II les quit la posibilidad de ensear en los institutos catlicos.

En tercer lugar, para realizar ese proyecto era necesario dar el poder en lo interno a una organizacin piramidal jerrquica, con manejos mafiosos, como es el Opus Dei, desbancando a los jesuitas de la posicin preeminente que tenan en la Iglesia debido a las desviaciones jesuticas, sobre todo en el Tercer Mundo, porque muchos jesuitas se haban comprometido seriamente con la Teologa de la Liberacin. Esto evidentemente no era funcional al proyecto Papal. En cambio una organizacin con una orientacin fascista, como el Opus Dei, le era completamente funcional. Es por ello que lo declar prelatura personal, o sea, que pas a depender directamente del Papa. Por otra parte, apresur la canonizacin de Videla Balaguer que es el fundador del Opus Dei.

B) El proyecto de Juan Pablo II signific ampliar las bases de la Iglesia mediante la puesta en escena de actos litrgicos multitudinarios. Llev a cabo este propsito mediante grandes escenificaciones. No hay que olvidarse que Juan Pablo II fue actor de teatro, escribi obras teatrales, actu teatralmente. Una vez en el Vaticano continu con sus teatralizaciones. En su visita a la Argentina, cuando fue a Ro Negro, los mapuches presentaron previamente sus crticas a la Iglesia por haber apoyado el robo de las tierras que les pertenecan. La contestacin de Juan Pablo II fue ponerse el atuendo mapuche y exclamar: Ahora el Papa tambin es un mapuche. Una verdadera teatralizacin en lugar de una respuesta.

De esta manera, el resultado fue una Iglesia poderosa y populista. Creo que sta es la mejor definicin que podemos hacer de la Iglesia de Juan Pablo II, una Iglesia de gran poder. Populista es lo contrario de popular, porque lo popular es lo que se apoya realmente en el pueblo pero en funcin de las reivindicaciones populares, con la participacin y con el protagonismo popular. En cambio populista es el manejo demaggico de las necesidades populares, hecho desde arriba.

C) El proyecto de Juan Pablo II implicaba tambin el sometimiento del ecumenismo a la autoridad vaticana. El Concilio Vaticano II fue el que plante el ecumenismo como tarea de la Iglesia. El ecumenismo en la concepcin cristiana catlica significa la relacin de las distintas iglesias cristianas entre s. Es un ecumenismo en cierta forma restringido, porque ecumenismo quiere decir universalismo, y en este caso se trata del universalismo del cristianismo.

Con el Juan XXIII, Pablo VI y el impulso del Concilio Vaticano II haba comenzado un movimiento ecumnico que movilizaba a los pueblos cristianos, a las bases. Lo que hizo Juan Pablo II fue someter este ecumenismo a las cpulas. Interpret fundamentalmente el ecumenismo como una relacin cupular, relacin de poderes, una manera de aumentar el pode de la Iglesia Catlica..

D) Finalmente, el proyecto de Juan Pablo II implicaba emplear todo el poder de la Iglesia para destruir al comunismo, o sea a la ex Unin Sovitica. Para eso hizo alianza con el neoliberalismo de Margaret Thatcher y de Ronald Reagan. En ese sentido es fundamental la encclica Centsimus annus que fundamenta esta alianza necesaria para la lucha en contra del comunismo.

El objetivo de la citada Encclica es celebrar la derrota del marxismo y legitimar la economa de mercado o capitalismo bueno, como solucin apara los pases del Tercer Mundo.

La encclica se desarrolla alrededor de tres grandes unidades temticas: 1) Propiedad privada, tierra, trabajo y capital; 2) Deuda Externa; 3) El capitalismo bueno.

1) Propiedad privada, tierra, trabajo y capital.

Afirma el carcter natural del derecho a la propiedad privada como requisito fundamental en toda persona para su autonoma y desarrollo. Ahora bien, cmo se hace efectivo este derecho? Mediante el trabajo, pues de ese modo el hombre se apropia una parte de la tierra, la que ha conquistado con su trabajo: he ah el origen de la propiedad individual.

Es evidente, por lo tanto, que quienes no gozan de la bendita propiedad privada son aquellos que no se la han apropiado mediante su trabajo. Por otra parte, hablar hoy de la apropiacin individual de la tierra es un anacronismo. De ello se da cuenta el Papa, por lo cual aade: En otros tiempos el factor decisivo de la produccin era la tierra y luego fue el capital, entendido como conjunto masivo de maquinaria y de bienes instrumentales.

Pasamos, por lo tanto, de la tierra al capital como si se trata de cosas, de objetos, no de creaciones histricas. Se trata del concepto funcionalista de capital segn el cual tanto la piedra del cazador primitivo como la Banca Internacional son simplemente capital. Ello le permite desligar el trabajo asalariado, como dice Marx, del concepto de mercanca que slo se dara en las condiciones extremas del primer capitalismo.

2) La deuda externa.

El problema de la deuda externa se torn realmente agobiante en la dcada del 90. La encclica no poda desentenderse del mismo. Qu es lo que establece como principio fundamental al respecto? Es ciertamente justo el principio de que las deudas deber ser pagadas.

Ningn cuestionamiento a la manera como se contrajo semejante deuda. Ningn cuestionamiento a su legitimidad. Ninguna referencia a la tradicin proftica que sostena que no poda haber deudas porque el valor fundamental que deba regir en la sociedad era el valor del don, el de dar o compartir al que se refera Jess de Nazaret cuando incluy en la oracin: perdnanos nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores.

No es una casualidad que bajo el pontificado de Juan Pablo II se suprimiese de la oracin el tema de la deuda, cambindolo por la inofensiva ofensa. Las deudas a las que se refera Jess eran las deudas reales, sas que contraan los campesinos cuyas consecuencias eran las de perder sus propiedades primero, luego sus hijos, su mujer, hasta quedar ellos mismos esclavizados.

Como manera de suavizar este apoyo al pago de la deuda externa , agrega que no se puede pretender que las deudas contradas sean pagadas con sacrificios insoportables, lo cual no deja de ser un mero formulismo, porque el pago significa para nuestros pueblos verse sometidos a sacrificios insoportables.

3) El capitalismo bueno.

Pero falta lo mejor, la propuesta que hace Juan Pablo II a los pases del Tercer Mundo para solucionar su problema econmico. Veamos:

Despus del fracaso del comunismo, el capitalismo es quiz el modelo que es necesario proponer a los pases del Tercer Mundo?:

Si por capitalismo se entiende un sistema econmico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de produccin, de la libre creatividad humana en el sector de la economa, la respuesta es ciertamente positiva, aunque quiz sera ms apropiado hablar de Economa de empresa, economa de mercado o simplemente de economa libre

Por si quedaran dudas la Eencclica contina: Da la impresin de que, tanto a nivel de las naciones, como de las relaciones internacionales, el libre mercado sea el instrumento ms eficaz para colocar los recursos y responder eficazmente a las necesidades. La encclica es de 1991, etapa de plena implementacin del neoliberalismo en el Tercer Mundo; etapa en la que la economa argentina fue arrasada por la propuesta que el Papa polaco nos hace como solucin a nuestros problemas.

Pero sabemos lo que pasa con el capitalismo en nuestros pases tercermundistas, desocupacin, salarios miserables, hambre, analfabetismo, desnutricin. Es lgico, por tanto, que surjan anhelos de cambiar una sociedad tan injusta. La encclica nos pone en guardia sobre semejante tentacin, recordndonos que el hombre creado para la libertad lleva dentro de s la herida del pecado original que lo empuja continuamente hacia el mal y hace que necesite la redencin. En consecuencia, hay que apartarse de quien cree ilusoriamente que puede construir el paraso en este mundo.

La Encclica tiene como fundamento teolgico la tajante afirmacin: Conocer a Dios para conocer al hombre, axioma que invierte el establecido por Paulo VI en la Populorum progressio: Conocer al hombre para conocer a Dios. La Iglesia por medio de su cabeza, el Papa sabe quin es Dios, qu quiere Dios. De all bajan los mandamientos.

Una vez cado el comunismo, viene el tema de los pobres. La Iglesia de Juan Pablo II queda como su nica defensora. El comunismo era la competencia. Destruido el comunismo, la defensora de los pobres es la Iglesia. Es por ello que Juan Pablo II se explaya en criticar las aristas ms crueles del neoliberalismo.

En su lucha contra el comunismo, fue fundamental su apoyo a Lej Walesa. Ese tema es muy complejo, porque en Polonia hay que ver lo siguiente: es una sociedad en la cual se da una identidad entre el catolicismo y la nacin polaca, el pueblo polaco. El catolicismo sirvi tambin para defender al pueblo polaco de las invasiones tanto de los prusianos como de los austracos y de los rusos. Es decir, Polonia, con fronteras indefinidas geogrficamente, es una pas que continuamente las potencias colindantes se lo han repartido. El catolicismo ha servido ah como nexo de unin, como identidad. Ese catolicismo, por otra parte, es el catolicismo jerrquico, de Juan Pablo II que es el que l transport de hecho a toda su concepcin de Iglesia.

La polaca Rosa Luxemburgo fue militante desde el secundario y se tuvo que trasladar clandestinamente a Alemania, transformndose luego en una dirigente del partido comunista alemn y polaco. Ella tena muy claro que no se poda realizar el socialismo en Polonia sin el cristianismo. Por eso escribi un artculo muy interesante que se llama El socialismo y las iglesias donde expone cmo el cristianismo primitivo era comunista, cmo en la iglesia se haba traicionado esos ideales. El artculo estaba dirigido a los polacos.

Lamentablemente en el marxismo estalinista, marxismo tradicional, no entendieron el mensaje de Rosa y quisieron imponer en Polonia el atesmo, el materialismo. Ello provoc una reaccin del pueblo polaco muy fuerte. Juan Pablo II vivi todo eso y lo transport, a su vez, a nivel internacional. Nunca entendi nuestros problemas. Cuando nos propona el neoliberalismo a nosotros como solucin a los problemas, estaba pensando precisamente en Polonia, no en que aqu el neoliberalismo estaba arrasando absolutamente con todo.

Estos son los grandes rasgos del proyecto de Juan Pablo II. Fue un pontificado muy largo, con una persona muy activa, inteligente, carismtica. En su largo pontificado no ha dejado de publicar documento tras documento sobre cuanto tema apareciese en el horizonte mundial, por lo cual es bueno seleccionar algunos de esos documentos para conocer mejor su pensamiento y la accin.

En 1990 la Congregacin para la Doctrina de la Fe, presidida por Joseph Ratzinger, publica una Instruccin sobre la vocacin eclesial del telogo. Dicha Congregacin es, en realidad, la Santa Inquisicin. La Inquisicin se transform despus en el Santo Oficio y finalmente en la Congregacin para la Doctrina de la Fe, que es la que dirige Ratzinger, la mano derecha de Juan Pablo II. Esa instruccin comprende cuatro partes.

La primera lleva como ttulo: La verdad de Dios a su pueblo.Trata sobre la verdad, tema central en Juan Pablo II. Al tratar de la libertad siempre afirma que la libertad est sometida a la verdad. sta, por su parte, ha sido revelada por Dios y es la Iglesia quien conoce esa revelacin.

La segunda parte se refiere a la vocacin del telogo afirmando que debe estar bajo la autoridad del magisterio de la Iglesia, o sea, el telogo puede desarrollar sus investigaciones, sus desarrollos teolgicos pero sometido siempre al magisterio de la Iglesia.

En tercer lugar, viene el magisterio de la iglesia. El magisterio de los pastores, o sea de la Iglesia es infalible. Por lo tanto el telogo debe someterse. En la cuarta parte, magisterio y teologa, afirma:

No se puede apelar a los derechos humanos para oponerse a las intervenciones del Magisterio. Un comportamiento semejante desconoce la naturaleza y la misin de la Iglesia, que ha recibido de su Seor la tarea de anunciar a todos los hombres la verdad de la salvacin y la realiza caminando sobre las huellas de Cristo.

Aparece as con claridad la clausura completa del dilogo al interior de la Iglesia como la que propona Paulo VI. Dios dio a su Iglesia, por el don del Espritu santo, una participacin de su propia infalibilidad, o sea que el Dios infalible le transmite su infalibilidad a la Iglesia. Esa infalibilidad est ejercida por el magisterio vivo de la Iglesia, que es el solo intrprete autntico de la palabra de Dios escrita o transmitida, y por medio de este magisterio Dios protege al pueblo de sus extravos.

Frente a los telogos que quieran recurrir a los derechos humanos, derechos de la libertad, etc., para sus desarrollos teolgicos, dice la instruccin: La libertad del acto de fe no justifica el derecho al disenso. Ella, o sea la libertad del acto de fe, en realidad de ningn modo significa libertad en relacin a la verdad. No hay libertad en relacin a la verdad sino la libre autodeterminacin de la persona en conformidad con su obligacin moral de acoger la verdad. Evidentemente no hay salida.

Finalmente en el 95 da a conocer la Encclica Evangelium Vitae en la que condena el aborto, la eutanasia y los mtodos anticonceptivos, todo junto. Ah establece teolgicamente que lo fundamental no es la vida terrena, pues sta es una realidad penltima. La realidad ltima fundamental es la realidad celestial, que est ms all de la realidad terrena. Esto significa separar los terrenal de lo celestial. Con lo cual esto se sacrifica por aquello. Ah est la teologa de sacrificar la vida terrena, el cuerpo, para la salvacin eterna.




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