Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2011

Perros de guerra

Uri Avnery
Gush-salom.org

Traducido del ingls para Rebelin por Carlos Sanchis y revisado por Caty R.


Este tipo de perros terrorficos no se vean desde El sabueso de los Baskerville .

Han sido criados por un ardiente admirador del difunto rabino Meir Kahane, que fue calificado por el Tribunal Supremo israel de fascista. Su tarea es proteger las colonias y atacar a los palestinos. Son colonos-perros, o ms bien perros-colonos.

Todas nuestras cadenas de televisin han informado de ellos con detalle alabando su efectividad y fervor.

Todo para preparar "Septiembre".

Septiembre no slo es el nombre de un mes, el sptimo del viejo calendario romano. En Israel es, adems, el smbolo de un peligro terrible, una amenaza existencial indecible.

Dentro de pocas semanas, los palestinos pedirn en las Naciones Unidas que se reconozca el Estado palestino. Ya han reunido una gran mayora en la Asamblea General. Tras esto, segn la evaluacin oficial de nuestro ejrcito, se desatarn todos los infiernos. Se sublevarn multitudes de palestinos, atacarn el muro de separacin, asaltarn las colonias, se enfrentarn al ejrcito, crearn el caos.

La Autoridad Palestina est planeando un bao de sangre, afirm alegremente Avigdor Lieberman. Y cuando Lieberman predice violencia, sera imprudente ignorarle.

Desde hace meses, nuestro ejrcito ha estado preparndose precisamente para esa eventualidad. Esta semana anunci que est entrenando, tambin, a los colonos y les dice exactamente cundo est permitido disparar a matar. As, esto confirma lo que sabemos: que no hay una distincin clara entre el ejrcito y los colonos -muchos colonos son oficiales del ejrcito y muchos oficiales viven en las colonias-. El ejrcito defiende a todos los israeles, en cualquier parte donde estn", es la lnea oficial.

Uno de los argumentos del ejrcito para esta preparacin, as lo ha declarado, es por los palestinos que disparan a los soldados y a los colonos "desde dentro de las manifestaciones masivas. Es una declaracin siniestra. He estado en cientos de manifestaciones y nunca he sido testigo de nadie disparando desde dentro de la manifestacin".

Una persona as sera increblemente irresponsable, puesto que expondra a toda la gente de su alrededor a una venganza mortal. Pero es un manido pretexto para disparar a los manifestantes no violentos.

Suena muy siniestro, porque ya ha sucedido en el pasado. Tras la Primera Intifada, que se consider un xito palestino (y dio lugar a los Acuerdos de Oslo), nuestro ejrcito se prepar con diligencia para la segunda. Los instrumentos escogidos fueron francotiradores de primera.

La Segunda Intifada (de al-Aqsa) empez tras la ruptura de la Conferencia de Camp David en el ao 2000 y la "visita" deliberadamente provocadora de Ariel Sharon al Templo de la Montaa. Los palestinos efectuaron manifestaciones masivas no violentas. El ejrcito respondi con matanzas selectivas. Un tirador de primera acompaado por un oficial tomara posiciones en el trayecto de la manifestacin y el oficial indicara los objetivos seleccionados, los manifestantes que parecan ser "los cabecillas", a los cuales asesinaron.

Esto fue altamente efectivo. Pronto las manifestaciones no violentas cesaron y fueron reemplazadas por acciones muy violentas (terroristas). Con estas acciones el ejrcito regresaba a un terreno familiar.

En total, durante la Segunda Intifada, fueron asesinados 4.546 palestinos de los que 882 eran nios, frente a 1.044 israeles, 716 de ellos civiles, incluidos 124 nios.

Tengo miedo de que los preparativos de la tercera Intifada, que est previsto que empiece el mes prximo, sigan las mismas lneas. Pero las circunstancias seran bastante diferentes. Despus de los acontecimientos de Egipto y Siria, los manifestantes palestinos pueden reaccionar de manera diferente esta vez y el "bao de sangre" puede ser mucho ms severo. As habr reacciones internacionales y rabes. Me imagino carteles condenando a Binyamin Al-Assad y a Bashar Netanyahu.

Pero la mayor parte de los israeles no estn preocupados. Creen que todo el guin ha sido inventado por Netanyahu como un truco para acabar con el enorme movimiento de protesta social que sacude Israel. "Los jvenes manifestantes exigen justicia social y un Estado de bienestar como los nios piden helados mientras el desastre merodea a la vuelta de la esquina, como seal un coronel (en la reserva).

Los colonos y sus perros se entretejen enormemente en los prximos escenarios .

Esto es completamente lgico, puesto que los colonos ahora juegan un papel fundamental en el conflicto. Son ellos quienes impiden cualquier acuerdo de paz, o siquiera negociaciones de paz significativas.

Es muy simple: cualquier tipo de paz entre Israel y el pueblo palestino estar basado necesariamente en ceder Cisjordania, Jerusaln Este y la Franja de Gaza al futuro Estado de Palestina. Actualmente existe un amplio consenso mundial al respecto. La nica cuestin es por dnde discurrir exactamente la frontera, puesto que tambin hay un consenso sobre intercambios menores de territorio mutuamente acordados.

Esto significa que la paz implica necesariamente el desmantelamiento de un gran nmero de colonias y la evacuacin de colonos a lo largo de Cisjordania.

Los colonos y sus aliados dominan el actual gobierno israel de coalicin . Se oponen a entregar siquiera una pulgada cuadrada de territorio del pas que Dios nos prometi, (incluso los colonos que no creen en Dios creen que l nos prometi la tierra). Por eso no hay negociaciones de paz, no hay congelacin de la actividad inmobiliaria en las colonias, ningn movimiento de ninguna clase hacia la paz.

Los colonos fueron a sus emplazamientos en Cisjordania especficamente para este propsito: crear hechos sobre el terreno que impidieran cualquier posibilidad de establecer un Estado palestino viable. Por consiguiente es inconsistente si son los colonos los que impiden devolver los territorios ocupados o si es el gobierno usa a los colonos para este propsito. Viene a ser lo mismo: los colonos bloquean cualquier intento de paz.

Como sealan los estadounidenses : son los colonos, estpido.

Algunos buenos israeles estn de verdad jugando a parecer estpidos, o realmente lo son.

A hora est de moda en ciertos crculos "abrazar" a los colonos en nombre de la unidad nacional. Los judos no deberan pelearse entre ellos, dicen, utilizando la antigua sabidura del gueto. Los colonos son gente como nosotros.

Prominente entre los que dicen eso es Shelly Yachimovitch, miembro de la Knesset y uno de los seis candidatos a la presidencia del moribundo Partido Laborista. Durante aos ha hecho un buen trabajo como abogada de la justicia social, no gastando nunca una palabra sobre la paz, la ocupacin, las colonias, Palestina y bagatelas semejantes. Ahora, como parte de su campaa, ha venido a descubrirse del todo para amar a los colonos. Como apunt: "Yo seguramente no veo la empresa de colonizacin como un crimen y pecado. Entonces estaba completamente consensuada. Fue el Partido Laborista el que promovi las colonias en los territorios. Es un hecho, un hecho histrico".

Algunos creen que Yachimovitch slo finge este sentimiento para recoger votos de la corriente principal para la toma del partido, y que tiene la intencin de combinar lo que queda del partido con Kadima, donde tratara de desplazar a Tzipi Livni y quizs, incluso, convertirse en primera ministra.

Quizs. Pero tengo la indefinible sospecha de que realmente cree lo que dice; y que, desde luego, es una cosa horrible de decir para cualquier poltico, hombre o mujer.

Pero con seriedad no hay ningn modo de abrazar a los colonos y a la lucha por la justicia social al mismo tiempo. Simplemente no se puede hacer, aunque algunos lderes del movimiento de protesta social aboguen por esto por razones tcticas.

No puede haber ningn Estado de bienestar israel mientras la guerra contine. Los incidentes fronterizos de las dos semanas pasadas muestran cun fcil es distraer a la opinin pblica y hacer callar las protestas cuando se despliega la bandera de la seguridad. Y cun fcil es para el gobierno prolongar cualquier incidente.

Sembra r el miedo de septiembre es, con todo, otro ejemplo.

Pero los motivos de la imposibilidad de separar la justicia social de la seguridad son ms profundos. Las reformas sociales serias necesitan dinero, mucho dinero. Incluso tras reformar el sistema fiscal -impuestos "ms progresivos" directos, impuestos menos "regresivos" indirectos- y el rompimiento de los crteles "de los magnates", sern necesarias decenas de miles de millones de dlares para rescatar nuestra enseanza, nuestros hospitales y nuestros servicios sociales.

Estos mil es de millones slo pueden venir del presupuesto militar y las colonias. Se invierten enormes sumas en las colonias, no solamente en las viviendas altamente subvencionadas para los colonos, salarios gubernamentales para muchos colonos (un porcentaje mucho ms alto que el de la poblacin en general), sino tambin para infraestructuras (caminos, electricidad, abastecimiento de agua etc.) y el elevado nmero de tropas para defenderlos. Los preparativos para septiembre muestran de nuevo cunto cuesta esto.

Pero sta todava no es toda la historia. Ms all de todos estos hechos est la principal razn de la deformacin de Israel: el propio conflicto.

A causa del conflicto estamos obligados a mantener un enorme estamento militar. Por las fuerzas armadas pagamos per capita mucho ms que los ciudadanos de cualquier pas occidental. Israel, un pas de apenas 7,5 millones de habitantes, mantiene el cuarto o quinto mayor ejrcito del mundo. La ayuda militar estadounidense paga solo una pequea parte de ste.

Por consiguiente, acabar con la guerra es una condicin previa necesaria para cualquier intento real de convertir a Israel en un Estado de bienestar escandinavo con un mximo de justicia social. El conflicto no es slo uno ms entre los muchos que hay que considerar. Es el asunto principal.

Se puede amar u odiar a los colonos, oponerse a ellos o abrazarlos tanto como se quiera, el hecho que perdura es que las colonias son, de lejos, el principal o bstculo para la paz y para el Estado de bienestar. No solo por su coste, no solo por los pogromos que sus habitantes llevan a cabo de vez en cuando, no solo por la forma en que dominan el sistema poltico, sino por su propia existencia.

A diferencia del sabueso de los Baskerville, el perro de las colonias est ladrando fuerte. Es el sonido de la guerra.

Fuente: http://www.avnery-news.co.il/english/






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