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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2011

La guerra olvidada
Quin quiere que esos soldados permanezcan en Iraq?

Patrick Cockburn
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Estados Unidos est negociando para mantener varios miles de soldados en Iraq ms all de la fecha oficial de su retirada a finales de ao, aunque Irn y Turqua estn eclipsando su influencia en el pas.

EEUU e Iraq estn discutiendo si 10.000 soldados estadounidenses deberan permanecer como smbolo de la continuidad del compromiso estadounidense en Iraq y con funciones de entrenamiento. Los funcionarios de Washington han sugerido que podra ser incluso una cifra menor, entre 3.000 y 4.000 soldados, pero esta puede ser una tctica negociadora para conseguir que el fraccionado gobierno iraqu adopte una decisin.

Cualquiera que sea la cifra final, el nmero ser una porcin de los 146.000 soldados que estaban en Iraq a principios de 2009; su partida significa que el estatus de EEUU est desvanecindose como potencia extranjera en el pas.

La influencia iran crece en Bagdad debido a la escalada de enfrentamientos entre musulmanes chies y sunnes por toda la regin. El gobierno de coalicin de dominio chi en Bagdad est preocupado de que el levantamiento sunn en Siria pueda desplazar a Bashar al-Asad y su rgimen, cuyos lderes vienen en su mayora de la secta chi alau. Los chies iraques tambin simpatizan totalmente con la mayora chi en Bahrein, cuyo movimiento a favor de la democracia ha sido despiadadamente aplastado por la monarqua sunn de los Al-Jalifa, con el apoyo de Arabia Saud y los Emiratos rabes Unidos.

A los kurdos y a muchos de los sunnes de Iraq, junto a casi el 40% de la poblacin, les gustara que hubiera una continuada presencia militar estadounidense para equilibrar la influencia de la mayora chi en casa y de Irn fuera.

Los kurdos desearan que EEUU siguiera ejerciendo el papel que juega desactivando tensiones en las grandes zonas del norte de Iraq donde las poblaciones kurda y rabe estn entremezcladas. Arabia Saud y las monarquas sunnes el Golfo, paranoicas respecto a la influencia iran, quieren que las tropas estadounidenses se queden para que no dejen entrar a Irn.

Nuri al-Maliki, el Primer Ministro iraqu, debe su puesto a su capacidad de equilibrio entre Washington y Tehern. Pero pudo llegar a formar nuevo gobierno gracias al apoyo del poderoso clrigo chi Muqtada al-Sadr y su partido, que propugna una mezcla de chismo, nacionalismo y populismo. Los seguidores de Sadr estn llamados a celebrar una concentracin en Bagdad el viernes para exigir la retirada total de EEUU.

La influencia de Turqua crece cada vez ms en Iraq y en otros lugares de Oriente Medio debido a que es un Estado musulmn con un gobierno fuerte, una economa prspera, un ejrcito potente y una gran poblacin. Se puede prever que su autoridad va a aumentar entre Estados rabes como Iraq, Siria, Egipto, Lbano, Bahrein, Tnez y Libia, todos ellos debilitados por guerras, guerras civiles y rebeliones. Iraq sigue siendo dbil debido a sus divisiones tnicas y sectarias actuales. Ya no existe identidad nacional, dijo Ghasan al-Atiyah, cientfico poltico y comentarista iraqu. Los iraques son ahora o sunnes, chies o kurdos. Atiyah declar que Irn tolerar que en ltima instancia EEUU mantenga una pequea fuerza en Iraq, porque la mayora de los soldados estadounidenses se habrn ido y los que queden sern demasiado pocos para resultar militarmente eficaces. Pensarn los iranes que son demasiados 10.000 hombres?, se pregunt Atiyah. Lo dudo.

Los polticos iraques han manifestado en el pasado que sospechan que a Irn le gustara que algunos soldados estadounidenses siguieran en Iraq porque representan un objetivo de ataque para grupos militares especiales, encuadrados en el movimiento sadrista pero controlados por Irn.

Por su parte, EEUU tratar de conservar su influencia en Iraq a travs de las operaciones de la CIA, de las fuerzas vinculadas con la embajada estadounidense y de los contratistas militares.

Las divisiones iraques implican que estados extranjeros tratarn de jugar un papel con peso en el pas, aunque, si bien lucharn para conseguir influencia, ninguno tiene inters en ver que el pas recae en una guerra civil.

Patrick Cocburn es autor de The Occupation: War, resistance and daily life in Iraq y Muqtada! Muqtada al-Sadr, the Shia revival and the struggle for Iraq .

Fuente:http://www.counterpunch.org/2011/09/09/who-wants-those-troops-to-stay-in-iraq/

rCR



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