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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2011

Peter Watkins, la rabiosa actualidad de un incansable resistente

Gerardo Tuduri
Cine Sin Autor


Otro libro. Otra vida. "Peter Watkins, historia de una resistencia. " Un repaso por sus pelculas, su trayectoria y algunos de sus textos.

Dos cosas, entre otras, impactan en este cineasta nmada, censurado obsesivamente y resistente, posiblemente, como pocos.

Angel Quintana, en la introduccin del libro, sita el origen de Watkins en el curioso caldo de cultivo del cine britnico de los aos sesenta, cuando la escuela documental hall un nuevo terreno de fusin y experimentacin gracias a la ligereza tcnica que haba introducido el medio televisivo

Ms concretamente en el auge que experiment la televisin estatal britnica a principios de los sesenta, especialmente a partir de la creacin del segundo canal de la BBC, en 1964, cuando empezaron las emisiones de una serie de programas arriesgados que proponan la reconstruccin de diferentes acontecimientos reales que sentaron las bases de la brillante escuela del docudrama televisivo... aos en los que en Europa, se haba forjado el concepto de servicio pblico aplicado a los medios de comunicacin.

Antibelicista, Watkins ha conjugado en su obra, cosas muy difciles de encontrar en cualquier otra cinematografa: desde sus comienzos ha construido sus pelculas rompiendo los procedimientos habituales del cine y la televisin de manera eficaz y perturbadora (rompindolos de verdad, decimos, para evitar que los listos de siempre se crean transgresores con cualquier rupturita de estilo). Por otro lado, siempre ha dirigido sus pelculas como misiles de denuncia, y evidenciacin del cinismo con que diferentes gobiernos en complicidad con los medios masivos de informacin, manipulan los contenidos ante la poblacin.

Para dar muy breves pistas para quien no lo conozca, el primer largometraje de Watkins, Culloden , 1964, donde recrea la batalla de Culloden de 1746 entre el ejrcito de los jacobitas y otro mucho ms numeroso que apoyaba al rey Jorge II , Watkins filmar la recreacin histrica de los hechos al estilo del cinema verit y con tcnicas de reportajes televisivos, como si las cmaras hubieran estado en ese momento all. Utilizar como actores gente no profesional que, en esta pelcula, adems, compartan una relacin emotiva con los acontecimientos filmados, ya que la mayora eran descendientes directos de los habitantes de las Highlands que fueron exterminados. Estos procedimientos se convertirn en constantes de su trabajo.

Por dar otro dato ms ms de su perfil, podramos mencionar lo que ocurri con la pelcula The War Game (Juego de guerra) de 1965. Un film sobre la guerra nuclear y sus consecuencias, para el que el cineasta entrevist a mdicos y cientficos, y estudi la informacin de libre acceso sobre la cuestin, adems de documentos y relatos sobre los bombardeos de Hiroshima, Nagasaki, Hamburgo, Dresde y Darmstadt. La pelcula muestra la preparacin para el ataque nuclear, la evacuacin masiva, la explosin devastadora, el sufrimiento inconcebible de las personas afectadas por la explosin y por los efectos de la radiacin, y la desintegracin social ms absoluta.

Segn el relato del propio Watkins, desde el mismo momento de aprobacin del guin por la BBC, de mala gana, comenzaron las llamadas telefnicas del Ministerio del Interior britnico preguntando por qu aquel cineasta estaba haciendo una pelcula sobre ese tema. Por la investigacin, Watkins haba escrito a dicho Ministerio, recabando informacin que le sirviera para imaginar qu pasara en caso de que ocurriera un ataque nuclear generalizado en Reino Unido.

Una vez acabada, leemos en el relato de Watkins, a la BBC le entr pnico cuando vieron el filme, y consultaron al gobierno acerca de su emisin en televisin...el 24 de septiembre de 1965 realiz una proyeccin en secreto de The War Game para los altos cargos del Ministerio del Interior, del Ministerio de Defensa, de la Direccin General de Correos (que controlaba las telecomunicaciones) un representante de los jefes del Estado Mayor del Ejrcito y Sir Burke Trend, Secretario del Gabinete de Harold Wilson. Unas seis semanas ms tarde, la BBC anunci que no emitira la pelcula en televisin negando cualquier relacin con aquella proyeccin, hasta el da de hoy, segn cuenta. Watkins narra la marginacin que sufri a partir de entonces, las interpelaciones que llegaron al parlamento pidiendo aclaraciones y la mucha gente que escribi a la BBC pidiendo la emisin de la pelcula, al punto de que la cadena decidi publicar una carta abierta al pblico explicando que la pelcula no sera emitida por su condicin de fracaso artstico, aludiendo que eran procedimientos normales de la cadena, que sola tener experimentos que a veces no llegaban a exhibirse.

Esta situacin, segn el relato del propio Watkins, de censura y marginacin, se harn constantes en su carrera. Comenta el cineasta que las palabras de una importante autoridad de aquel entonces, otoo de 1965 dicindole: Hazte cargo, Peter, tu pelcula no llega a ser una obra maestra , respondera a la misma lgica que utilizar La Sept ARTE en Francia para suprimir La commune en el ao 2000, ltima pelcula del cineasta britnico, que hemos comentado hace algn tiempo aqu.

A pesar de todo, The war game ganara el oscar al mejor documental en 1967, siendo la primera pelcula de ficcin de la historia que lo consegua

Cuando luego, en su ensayo sobre La Crisis de los Medios, encontramos su concepto sobre La Monoforma y cmo esta opera, entendemos que no se trata del resultado de una reflexin intelectual sino de la experiencia profunda de un hombre que lleva 50 aos de continua confrontacin con ciertos sectores de poder y que tuvo que emigrar de su pas a consecuencia de su marginacin profesional.

No hemos visto todas sus pelculas, pero las pocas que s, resultan de una fuerza poco comn seguramente como efecto de una realizacin totalmente fuera de la norma y por la potencia e insistencia de Watkins en evidenciar los temas ms ocultados por las mafias de control poltico y meditico.

Pero parece mentira que en esta orga del audiovisual que vivimos, que da la engaosa sensacin de anarqua expositiva, seguramente el aviso de un hombre como Watkins, recobre una actualidad inquietante.

Su gran tema de denuncia y que le lleva parte de su labor pedaggica en las universidades y centros de enseanza de muchos lugares del mundo, es el funcionamiento cada vez ms irresponsable de los mass media audiovisuales (MMAV) y su desastroso impacto en la sociedad, los asuntos humanos y el medio ambiente acusando sobre todo a los MMAV norteamericanos.

La Monoforma, de Watkins, es la forma interna de lenguaje (montaje, estructura narrativa, etc.) utilizada por el cine y la televisin comerciales para representar sus mensajes Seguramente volveremos sobre este tema donde expone con lucidez, la ingeniera del lenguaje nico de los medios audiovisuales, del cine y de la informacin.

La sensacin que dejan sus escritos confirman una sensacin que solemos tener como perceptores del mundo audiovisual: que no terminamos de ser lo suficientemente conscientes de lo que vemos y escuchamos cuando miramos cualquier pieza. Que se es poco consciente de que no se trata solamente de una inocente arquitectura de imgenes y sonidos, sino de una creacin necesariamente manipulada por alguien, elegida por alguien, acotada por alguien, y que esto la convierte en una representacin de la realidad absolutamente relativa, un indicio apenas de verdad sobre el que debemos desarrollar otras capacidades para ver y or con profundidad crtica. La creacin audiovisual no es una realidad fiable sino solo una huella construida con claras intenciones, por alguien.

Acabamos de ver la maniobra sobre un video que circul, el 21 de agosto de como Al Jazzera deca retransmitir en directo desde la Plaza Verde en Trpoli al pueblo y los rebeldes libios festejando la cada del dictador Gadafi, hasta que das despus la cadena rusa Internacional RT denunciara que no solo era falsa la toma de la plaza libia, sino que haba sido grabada en una rplica de dicha plaza construida en Qatar , a modo de escenario cinematogrfico, donde, con la participacin de actores se representaron los hechos. El anlisis de las imgenes les llev a los expertos a detectar elementos de la plaza (palmeras, un estocado) que en el falso vdeo no aparecan. Esta cnica ficcin tiene su efecto en la realidad como dicen que reconoci el cabecilla de los insurrectos Mustaf Abdeljalil: Esta mentira ha engaado a las tropas de Muamar el Gadafi que forman parte de la armada, adems han remontado la moral de los rebeldes y ms de 11 pases han reconocido al CNT y hemos podido recuperar aproximadamente 13 embajadas. Todas estas ventajas son el resultado de estas mentiras que fueron trabajadas y transportadas de manera inteligente para engaar a los partidarios de Muamar el Gadafi. Sabemos que estas tcticas son utilizadas permanentemente para confundir al enemigo y como formas de control social por parte fuerzas occidentales y sobre todo de EEUU.

Pero es igualmente ridculo creer que tenemos una visin crtica por escuchar otro vdeo sobre unos analistas que no sabemos ni de dnde son, dnde solo se nos muestra un ttulo con su voz doblada, unas fotografas que parecen demostrar la falta de estos elementos en la toma del plano y un tipo que comenta con seriedad que tenan la informacin sobre la construccin de ese escenario de rplica en Qatar desde hace algn tiempo.

Luego vemos otro vdeo donde el supuesto hijo de Gadafi dice ( bueno, el doblador de su voz, que entendemos que traduce un discurso que no escuchamos), que efectivamente las fuerzas occidentales haban interrumpido sus comunicaciones para mal informar y causar un impacto negativo en la poblacin libia. Y por qu no puede ser de nuevo Omar Jali, el actor que dicen que interpret increblemente al hijo de Gaddafi, Seir el Islam? ya que no hemos visto al hijo de Gadaffi ms que por algunas fotos.

As nos podemos pasar todo el da en el juego virtual de creer que nos informamos cuando en realidad no somos ms que marionetas que deambulamos entre las noticias de la Monoforma de los medios, como dice Watkins y las aguas de la contrainformacin que tampoco podemos verificar.

Esto no quiere decir que no podamos acceder a un mnimo de veracidad, solo quiere decir que esa veracidad no sale solamente de nuestro acto perceptivo de imgenes y sonidos y que un mnimo de criticidad obliga a indagar en su modo de produccin, en sus propietarios y sus creadores, en su circunstancia y sus intenciones.

La semana pasada veamos una conmovedora pelcula llamada Le Quattro Volte, de Michelangelo Frammartino basada en la vida de unos personajes de un pueblo italiano en la que el tema es un cierto homenaje al ciclo de la vida. Sensible pelcula de planos largos y fijos que ni siquiera tiene dilogos.

Los cultos cinfilos podran decir que es una muy buena pelcula de autor en ese liviano criterio de que un tipo de cine se puede juzgar como mejor que otro por lo que hemos visto en la pantalla. Pero por ms que su mecnica de construccin sea esttica y narrativamente conmovedora, que nos cause ciertos efectos emocionales, perceptivos, debemos asumir que solo hemos participado durante menos de dos horas en la construccin imaginativa de su autor. No est ni mal ni bien, en eso ha consistido siempre el cine.

Una visin crtica no supone la negacin de la representacin que se nos exhibe, sino el necesario extraamiento de ella para darle la justa veracidad que tiene, no como verdad, sino como obra de opinin y por ms eficaces tcnicas de persuasin que tenga.

Siempre nos gusta repetir aquella frase para nosotros enigmtica de Serge Daney sobre la imagen: Llamo imagen a lo que se apoya an sobre una experiencia de la visin y visual a la verificacin ptica de un procedimiento de poder. Pensar en el fenmeno visual como en un acto donde lo ptico ejerce una funcin de verificacin de un procedimiento de poder, siempre nos ha parecido altamente sugerente, porque parece revelarnos una potencia escondida y poderosa de este acto que nunca ejercitamos lo suficiente pero que parece contener la capacidad de que ver una imagen, supone que somos capaces de radiografiar procedimientos de poder.

De lo contrario, ver se convierte en colgarnos enajenadamente durante un lapso de tiempo en un imaginario construido por otro, para luego despertarnos de la nube hipntica sin otra cosa que haber contemplado las ideas audiovisuales de un extrao. Es en todo su esplendor el viejo cine.

Watkins tiene una expresin para ello: suelo comparar la estructura narrativa de Hollywood con una montaa rusa, porque en ambas las sensaciones de la gente estn dispuestas de modo minucioso a lo largo de un trayecto predeterminado y cuidadosamente dirigido. Los rales son la estructura narrativa que se mueve en una previsible serie de altibajos emocionales: las pausas y los momentos culminantes en una historia. La Monoforma acta como sistema de referencia que acompaa al viajero, controlando siempre la velocidad de alimentacin emocional y la amplitud del espacio permitido para reflexionar.

La imagen es eficaz, en una montaa rusa estamos abiertos a sensaciones extremas de vrtigo durante el corto viaje, porque los dueos del parque nos aseguran que nuestra vida ser la misma antes y despus de la experiencia, exactamente la misma. Experiencia solo posible con grandsimas estructuras y sistemas de seguridad que eliminen todo azar peligroso de la vida.

Eso nos ensea Peter Watkins con sus pelculas, ofrecindonos al mismo tiempo que una reconstruccin histrica o una construccin futurista, la interrupcin de los hechos mediante un reportaje en el lugar mismo de la ficcin, o la misma visin de los actores sobre el personaje que estn representando en pleno escenario.

Sus pelculas desactivan la hipnosis y nos colocan activamente en una realidad que sabemos mentira (por ser ficcin) pero que nos golpea como verdad casi inapelable devolvindonos eficazmente a nosotros mismos con nuestra realidad. Sin duda que un tipo que dedicar casi toda su vida a desactivar las trampas hipcritas del cine, la televisin y los medios masivos, tena que haber resultado peligroso e intencionadamente marginado.

Querido Peter, son otros tiempos, el desenmascaramiento de toda esta mafia que busca alucinarnos como a corderos, parece ganar fuerza social. A uno le alienta que hayas resistido tanto y que sigas por ah. Con solo estar a la altura de tu resistencia y de tu reaccin, seguramente seremos un poco mejores personas. Seguro que s y gracias. Desde ahora, tu relevo deber ser masivo. No cabe mejor homenaje para un hombre de tu estatura.

Fuente: http://cinesinautor.blogspot.com/2011/09/como-escapar-del-planeta-monoforma.html


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