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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2005

Comercio de armas
Lo importante no es qu, sino a quin se vende

Pablo Ramos
IAR noticias

A Estados Unidos preocupa una carrera armamentista en Sudamrica. Pero los presupuestos militares de estos pases no representan riesgo alguno. La pelea es por quin vende esas armas?


Como en toda gran discusin, existe una cuestin superficial y otra de fondo. En los ltimos das se sucedieron reuniones del ms alto nivel entre autoridades latinoamericanas y estadounidenses sobre el tema defensa. Los Estados Unidos plantearon formalmente su preocupacin por el inicio de una carrera armamentista en el Cono Sur, a raz de la adquisicin de material blico por parte de Venezuela. Esta es la cuestin superficial, pero cul ser la cuestin de fondo?.

La pregunta que nos planteamos es si Sudamrica atraviesa una carrera armamentista. Para un correcto abordaje de la cuestin es mejor que definamos el trmino. Una carrera armamentista se denomina al proceso por el cual dos naciones o bloques de naciones incrementan en forma sustancial y sostenida sus gastos militares. Esta poltica va acompaada de una retrica verbal que siempre recurre a una mezcla de amenaza-advertencia hacia sus supuestos enemigos.

Si bien es cierto que existen algunas cuestiones conflictivas sin resolverse entre algunos pases de Sudamrica, la zona es una de las de menor tensin en el mundo. Y tambin una de las que menos fondos dedican de su Producto Bruto Interno (PBI) al presupuesto para el mantenimiento, abastecimiento y modernizacin de sus Fuerzas Armadas.

Latinoamrica gast en 2001 unos 25 mil millones de dlares en defensa, lo que representa el 1,5 por ciento del producto bruto total calculado en 1,7 billones de dlares. En orden decreciente, Brasil fue la nacin que ms invirti en sus Fuerzas Armadas, con 14.000 millones de dlares, la Argentina con 3.800 millones, y Chile, con 2.500 millones. En cuarto lugar est Mxico con 2.400 millones de dlares y en quinto Colombia con slo 2,2 mil millones de dlares pero con fuerte apoyo en pertrecho militar e intervencin directa de fuerzas armadas estadounidenses -.

Cabe aclarar que Bogot recibe 3.500 millones ms aportados por el Tesoro de los Estados Unidos dentro del Plan Colombia, por lo cual no figura como gasto propio. De contabilizarse estos fondos, los gastos colombianos ascienden a 5.700 millones de la moneda norteamericana.

El gasto total latinoamericano suma 25 mil millones de dlares, lo cual representaba en 2001 alrededor del 7% del gasto de defensa de los Estados Unidos, 380 mil millones de dlares. Hablamos de una regin con 510 millones de habitantes, 18 naciones, donde est excluida la isla de Cuba y donde Costa Rica y Panam carecen de Fuerzas Armadas, es decir, no gastan.

Estos nmeros indicaran que no es correcto hablar de una carrera armamentista. Pero este trmino fue reintroducido a partir del anuncio por parte del presidente Hugo Chvez de una importante adquisicin de material blico por fuera del mercado de oferta de Estados Unidos.

Qu decidi comprar Venezuela para que se hable de una carrera armamentista?, fusiles automticos AK-47, 50 aviones cazabombarderos MIG-29 y 40 helicpteros Mi-35 a la Federacin Rusa; sumando un acuerdo con el gobierno de Espaa por 1.700 millones de dlares para la adquisicin de material naval aeronutico, que incluye cuatro corbetas, y la adquisicin de 50 aviones de entrenamiento y combate a la empresa EMBRAER de Brasil. A estas compras el Departamento de Estado norteamericano las define como inicio de una carrera armamentista

. Con estas adquisiciones, Venezuela aprovecha los buenos precios internacionales del petrleo para renovar material blico. No es la nica nacin sudamericana que lo hace. Chile vivi un proceso parecido para el re equipamiento de su Fuerza Area, con la preseleccin de cuatro aeronaves para reemplazar sus modelos actuales. Participaron de la compulsa el Jas 39 Gripen, de origen sueco; el Mirage 2000, francs, y los F-16 Fighting Falcon y el F-18 Hornet, ambos fabricados por los EE.UU. El enorme poder de lobby de las empresas norteamericanas logr que las autoridades castrenses chilenas se inclinasen por el F-16, ms all de las cualidades innegables de la aeronave mencionada.

Y Brasil tambin planea dar de baja aviones que fueron concebidos en las dcadas del 50 y del 60 -como el Mirage III- y reemplazarlos por alguna de las cuatro aeronaves que mencionamos antes, ya que son consideradas de lo mejor que existe en el mercado blico. Los aviones de combate sudamericanos actualmente en servicio deben enfrentarse a cambios tecnolgicos o al fin de su vida til

Por otra parte, la Unin Europea gasta, en promedio, el 4 por ciento de su presupuesto en Defensa. La industria armamentista es un gran negocio en el Viejo Continente, y por sobre todo, un medio para generar empleo. Para ejemplo basta citar que en la Unin Europea trabaja ms gente en fbricas del complejo industrial militar que en los Estados Unidos, aunque el gasto norteamericano sea sustancialmente superior

. Estados Unidos gastaba un 3 por ciento de su PBI en defensa y el 18 por ciento del gasto federal, es decir, unos 353 mil millones de dlares. Pero la administracin del presidente George W. Bush ha decidido incrementar el gasto en pertrechos blicos hasta la suma de 451 mil millones en el 2007. Si en la actualidad el Departamento de Defensa dispone de fondos iguales a los que gastan la suma de las restantes potencias mundiales, en dos aos esa desigualdad se ver potenciada.

Estados Unidos export entre 1995 y 2000 unos 114,732 millones de dlares en armas; muchas de ellas para abastecer rivalidades estriles entre pases del Tercer Mundo. El gasto norteamericano no slo incluye compras de armas, sino la presencia en el extranjero. Segn el informe anual del Departamento de Defensa, existen ms de 700 bases militares estadounidenses, repartidas en ms de 130 pases. El informe no incluye las bases recientemente establecidas en Kosovo, Afganistn, Irak, Kuwait y otros pases, a pesar de que hay indicaciones de que muchas de ellas se harn permanentes.

Y la zona del mundo donde ms se gasta en armamentos es Medio Oriente. En esa regin, el mantenimiento de las Fuerzas Armadas y la adquisicin de armas llegan a absorber el 12 por ciento del producto bruto regional. All existen aliados estrechos de Estados Unidos, Israel, Egipto y Arabia Saudita, a los que el Departamento de Defensa transfieren sumas altsimas en cooperacin militar.

Todo indica que quizs la cuestin pase porque algunos mandatarios sudamericanos se manifestaron a favor de no comprar armas en las tiendas norteamericanas, y de, con las limitaciones existentes, desarrollar una industria de defensa propia. En ese sentido, Brasil, Chile, Venezuela y la Argentina han mostrado predisposicin para trabajar en conjunto en ese camino.



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