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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2011

La ofensiva del capital sobre la sanidad pblica

ngeles Maestro
Rebelin


Cada vez ms sectores de la clase obrera son conscientes de que, ante esta crisis general del capitalismo y con el objetivo imposible de intentar detenerla, la burguesa y los polticos que la representan estn dispuestos a liquidar cualquier vestigio de derechos laborales y del sistema de proteccin social.

En sanidad empezaron como las termitas, privatizando poco a poco todo lo rentable (cocinas, lavanderas, laboratorios, alta tecnologa..,etc) a costa de reducir personal, condiciones de trabajo y deteriorando la calidad. Ahora pisan el acelerador y, como en Catalua, entran como un elefante en una cacharrera, arrasando.

La privatizacin del sistema sanitario[1] se acopla como un guante al deterioro de la sanidad pblica. He aqu algunos de los procedimientos fundamentales.

El capital privado, que huye en desbandada de otros sectores productivos que han dejado de producir beneficios, se va refugiando progresivamente en el sector pblico. En un primer momento el objetivo fueron los monopolios pblicos de sectores estratgicos que se vendieron a precio de saldo: Telefnica, Repsol, Enags, Iberdrola, Argentaria, etc. El negocio es redondo: se producen mercancas de primera necesidad a una clientela, por ello mismo, cautiva.

A continuacin, y a media que la crisis se agrava, se va a por la gallina de los huevos de oro. Los servicios pblicos en manos privadas aseguran no slo la clientela, sino tambin la financiacin. Hablando en propiedad, no se dispara con la plvora del rey sino con el dinero del pueblo.

El negocio se hace, obviamente, reduciendo gastos, por dos procedimientos fundamentales. Uno de ellos es reducir costes (restringir plantillas, precarizar el trabajo, incentivar econmicamente a los profesionales para que ahorren[2], etc). Al otro, lo llaman seleccionar riesgos, vase, quedarse con los pacientes rentables (jvenes, con una sola patologa sencilla, a poder ser quirrgica..) y quitarse de encima a personas mayores, enfermos crnicos y casos complejos. En definitiva, capitalismo en estado puro, aplicando a la sanidad su ley sagrada: obtencin de beneficios por el medio que sea.

Qu es el copago?

Es la exigencia de abonar una determinada cantidad para acceder a un servicio sanitario. En realidad es un repago porque la sanidad pblica la financiamos [email protected] [email protected] a travs de nuestros impuestos. Aqu ya existe el repago en: recetas mdicas para los no pensionistas, dentista, oculista y el uso de la sanidad privada como consecuencia de inadmisibles listas de espera.

Los ejemplos de copago son mltiples. El ms reciente es el de Italia: se pagan 10 euros por consulta general, 25 euros por visita a urgencias sin ingreso, 25 euros por consulta a especialista y un % por analticas y radiologa. Tambin valoran aumentar el 40% que pagan los activos por receta y que los pensionistas paguen el 10%. Los estudios realizados[3] sobre sus consecuencias en pases en los que se ha introducido son demoledores. Aunque la cantidad a pagar para la consulta de A. Primaria sea pequea (2 euros) se produce una reduccin de las consultas del 18% en el sector de poblacin con menos ingresos e independientemente de la gravedad del padecimiento. La consulta se pospone y llega al mdico cuando la enfermedad se ha agravado, incrementndose el coste de la asistencia, la sobrecarga de las urgencias y, sobre todo, el riesgo para la persona. Por ejemplo, en Portugal, donde se introdujo recientemente un copago tambin de 10 euros en A. Primaria, se estn viendo en primera consulta, casos de cncer con una extensin y una gravedad desconocidas hasta ahora. La deteccin precoz desaparece para los ms pobres.

Cmo justifican la introduccin de unas medidas tan brutales?

Como estamos viendo con la Reforma de la Constitucin[4] la crisis es una gigantesca arma ideolgica para aniquilar derechos laborales y sociales. Dejar el dficit pblico en un 0,4% supondr reducir el gasto social pblico, anualmente, en 70.000 millones de euros. Pero lo ms grave, sin duda, es lo que dice textualmente el nuevo artculo introducido: El pago de la deuda y de los intereses de la deuda tendrn prioridad absoluta sobre cualquier otra partida de gasto. Es decir puede no haber dinero para sanidad, educacin, para pagar el paro, para los transportes pblicos..etc, pero antes que nada, pagaremos la deuda. Su deuda, la que ellos han contrado y pretenden que [email protected] paguemos.

En caso del copago sus grandes argumentos armas de manipulacin masiva - son: el abuso de los servicios sanitarios y la insostenibilidad econmica del sistema sanitario. En el primer caso, Vicente Navarro ha demostrado[5] claramente que si se descuentan las consultas por causas administrativas y las que podran realizarse por otros profesionales, la frecuentacin de consultas mdicas est claramente por debajo de la media de la UE. Tambin es inferior el uso de las urgencias y la tasa de hospitalizacin.

La sostenibilidad es una opcin poltica en funcin de los intereses de clase que se defiendan. Desde el punto de vista de los ingresos, la poltica fiscal de todos los gobiernos desde la Transicin ha sido reducir los impuestos al capital y aumentar los que paga la clase obrera.

Adems del brutal incremento del IVA que pagamos todos por igual y que introduce una enorme regresividad fiscal los datos son los siguientes:

- Desde 1988 se vienen aprobando sucesivas reformas del Impuesto sobre la Renta cada vez ms regresivas: pagan ms lo que menos tienen. - Desde 2007 las rentas del capital y las del trabajo tributan a tipos diferentes, mucho ms altos para las del trabajo.

- Desde 1991 se va reduciendo el Impuesto de Sociedades (sobre beneficios empresariales); la ltima reduccin se hizo en 2008: del 35 al 30%. El escndalo ms grande es el de las SICAV, utilizadas por las grandes fortunas, que tributan al 1%. El Impuesto sobre el Patrimonio se elimin totalmente en 2008. El Impuesto sobre Sucesiones (sobre la herencia), incomprensiblemente transferido a las CC.AA, va disminuyendo progresivamente y ha sido eliminado totalmente en Catalua, Madrid, Pas Valenciano y Canarias. A este marco legal absolutamente injusto hay que aadir un fraude fiscal gigantesco: una cuarta parte de la riqueza generada (PIB) anualmente no paga los impuestos que le corresponden, dejando de ingresar 90.000 millones de euros. Esta cantidad es muy superior a lo que separa nuestro gasto social pblico de la media de la UE (un 6% del PIB menos). Desde el punto de vista del gasto hay que sumar la cantidad de 180.000 millones de euros puestos en 2010 por el Gobierno a disposicin de la gran banca y que equivale a tres veces el gasto sanitario total. Y el intil y criminal gasto militar, con una deuda de 30.000 millones de euros por compra de armamento, destinado a asolar pases como Afganistn o recientemente Libia. Y los 25 millones de euros que salen de las arcas pblicas para gastos de la monarqua y los seis mil millones de euros para la financiacin de la Iglesia Catlica y de todas sus estructuras sociales y educativas, que no han recibido recorte alguno. Y el despilfarro y la corrupcin en la construccin de infraestructuras...y el largo etctera de unas clases dominantes y unos polticos que devoran los recursos pblicos mientras se proponen recortar las prestaciones sociales.

En este contexto, definido adems por unas necesidades crecientes derivadas del desempleo masivo y de todo su correlato de incremento de la enfermedad, de incapacidad de acceso a la vivienda para millones de personas y de desestructuracin social, la reduccin del gasto pblico, la privatizacin de la sanidad y la introduccin de medidas como el copago es un crimen. Un crimen que sin embargo tiene una explicacin sencilla: el capital no necesita el 30% de la mano de obra y considera un obstculo para la realizacin de beneficios la satisfaccin de sus necesidades sociales.

A las trabajadoras y a los trabajadores nos toca decidir si aceptamos que el capitalismo hunda nuestro futuro y el de las generaciones posteriores o buscamos una alternativa.

Lo decisivo no es qu partido gobierna, sino qu clase social tiene el poder. Slo nuestra conciencia organizada, nuestra dignidad de trabajadoras y de pueblos, y nuestra capacidad insobornable de lucha (en tiempos de tanto soborno) podr detener su maquinaria de barbarie y construir el nico futuro posible: poner los recursos al servicio de las necesidades y devolver el poder al pueblo.


[1] Para un anlisis de la privatizacin en Madrid, cuyos elementos se reproducen con distinta intensidad en todas las CC.AA. puede consultarse http://www.kaosenlared.net/noticia/privatizacion-sanidad-publica

[2] El anlisis del soborno a las mdicos en funcin del cumplimiento de objetivos de ahorro puede consultarse aqu: http://www.casmadrid.org/docStatic/nnhh.pdf

[3] Pueden consultarse en: Inequalities in access to medical care by income in developed countries. Hed van Doorslaer, Cristina Masseria, Xander Colman for de OECD Health Equito Research Group. Can. Med. Assoc. J. 2006 174 (29. pags 177 183.

[4] La Reforma de la Constitucin se analiza con ms detalle en http://www.redroja.net/node/18

[5] http://es.groups.yahoo.com/group/trabajosanidad/message/242

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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