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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2011

El gran problema estructural del capitalismo

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


El presidente Barack Obama prometi que ayudara a los estadounidenses para que consigan un empleo y un salario, y algunas de las medidas que propuso al Congreso quizs tendrn un efecto positivo, pero como seala el acadmico Richard Sennett (1) la mayora de quienes escucharon al Presidente saben muy bien que hay demasiada gente cazando muy pocos empleos, especialmente buenos empleos.

Y Sennett apunta que este hecho depresivo no fue causado por la recesin, y que por ms de una generacin la prosperidad financiera en Europa y en Estados Unidos no dependi de una robusta fuerza laboral domstica; la (produccin) que las corporaciones globales quieren hacer puede ser mejor hecha y a ms bajos costos en otros lugares. Otra vez ms la revolucin digital est concretando la antigua pesadilla: las mquinas pueden reducir la necesidad del trabajo (asalariado) humano.

El socilogo y autor de varios libros escribe que hacia el ao 2006 el efecto de reemplazo o sea el reemplazo del trabajo manual por computadoras o equipos computarizados se mantena a un ritmo del siete por ciento anual en el sector de servicio. En consecuencia y antes de que comenzara la recesin del 2008-2009 ya haba dejado de ser posible la viabilidad de una carrera como en el pasado. O sea que se puso fin al empleo seguro en los pases del capitalismo ms avanzado.

Obama no habl de estos problemas estructurales en su discurso Cmo podra haberlo hecho? Esos son los problemas concretos del capitalismo moderno, agrega Sennett en su artculo titulado La manera inhumana de enfrentar los problemas laborales en Estados Unidos terminarn con Obama, donde recuerda las cifras del desempleo tanto en ese pas como en Gran Bretaa: 22 por ciento para los jvenes sin oficios; 14 por ciento de la fuerza laboral que antes tenia un empleo permanente sufre el subempleo involuntario, y en esta situacin destaca el socilogo la salud de esos trabajadores subempleados declina de manera dramtica. Y en Estados Unidos se estima que hay, adems de las cifras oficiales, de tres a cinco millones de desempleados que al no encontrar empleos despus de seis meses de intil bsqueda dejan de ser clasificados como desempleados.

No porque los economistas sean incapaces de verlo y analizarlo el problema estructural deja de existir. A finales de septiembre de 1996 el economista y Nbel Paul Krugman escriba, en su columna del New York Times (2) que sera injusto culpar a los observadores de finales del siglo 20 por su fracaso en prever todo lo que el siglo 21 nos traer, y agrega que aun cuando actualmente el pronstico a largo plazo sea una ciencia inexacta hay muchas personas que entienden que las mayores fuerzas que impulsan los cambios econmicos sern las que darn continuidad al avance de la tecnologa digital y la diseminacin del desarrollo econmico en todo el mundo. En esta caracterizacin no hay sorpresas, contina el Nbel, pero el rompecabezas comienza cuando los expertos del momento completamente malinterpretan las consecuencias de estos cambios.

En efecto, en esa poca todava se anticipaba lo que Krugman titula como una economa inmaculada, en la cual la mayora se habr emancipado de cualquier difcil trabajo con el mundo fsico. El 5 de marzo pasado, a 15 aos de distancia, Krugman retoma y amplia ese artculo y escribe que la informtica terminar reduciendo, no aumentando, la demanda de trabajadores altamente calificados, debido a que un montn de lo que los trabajadores altamente calificados hacen hoy da puede ser reemplazado por altamente sofisticados procesos informticos, en realidad reemplazados ms fcilmente que (si fuera) un trabajo manual.

Este tema lo toca tambin Martn Ford (3) al citar al economista David Autor (4), quien analiza el efecto de reemplazo a partir de la dcada de los 60 del siglo pasado, cuando comenz la introduccin de computadoras y sistemas automatizados, robotizados o digitalizados, y cmo este proceso de sustitucin del trabajo asalariado, que solo es posible con seres humanos, polariz el mercado laboral y elimin los trabajos seguros y bien pagados que permitieron sustentar la clase media, dejndonos con empleos con altos salarios que requieren de muy altas calificaciones, mucha educacin y capacitacin, y un montn de trabajos con muy bajos salarios para una mano de obra poco calificada.

Aunque tardamente se est reconociendo el impacto que la automatizacin tiene en el capitalismo de las economas ms avanzadas, en particular por la desaparicin de empleos el efecto de reemplazo de los trabajadores y empleados por sistemas automatizados- y por ende del trabajo asalariado. Y cuando el trabajo asalariado comienza a escasear y se vuelve raro el consumo, o sea la demanda final de la cual dependen los capitalistas en su conjunto, y desde el punto de vista fiscal los Estados, se achican las posibilidades de reproduccin del sistema.

El capitalismo es un sistema que desde sus primeros pasos ha estado en gestacin constante de cambios, que se revoluciona a s mismo, como deca Karl Marx. Y desde su nacimiento est unido al trabajo asalariado, a la explotacin de los trabajadores que constituyen la nica fuente posible de plusvala o de renta diferencial cuando explota trabajadores en otros pases- y que, en su conjunto forman una parte critica de la demanda final.

Esta grave crisis estructural impide generar suficientes empleos y salarios adecuados que permitan mantener una robusta demanda final. Las clases medias en los pases avanzados estn desapareciendo de manera acelerada porque dejaron de existir las condiciones que las crearon: trabajos seguros y salarios decentes.

Al concluir un anlisis sobre esta problemtica Andrew Price escribe (5) que si las fuerzas del mercado y la creciente automatizacin deja a las personas ( ) sin perspectiva alguna de un trabajo decente, quizs tengamos la oportunidad, o tal vez la obligacin moral, de cambiar los roles y hacer que la oportunidad de hacer un trabajo que tenga sentido no sea solamente un privilegio, sino algo que todos merecemos.

El sistema est ante una barrera potencialmente infranqueable. Hace muchas dcadas que no estaba en el fuego un caldo de cultivo como ste para lanzar la lucha de clases. Con sus polticas de austeridad y de postracin ante el dominante sistema financiero, el sistema poltico dominante no tiene algo digno que ofrecer Una revolucin social en perspectiva?


- Alberto Rabilotta es periodista argentino.

Notas:
1.- Richard Sennett, The Guardian, 9 de septiembre 2011. Sobre sus libros ver: http://www.richardsennett.com/site/SENN/Templates/Home.aspx?pageid=1

2.- Paul Krugman, White Collars Turn Blue;
http://www.nytimes.com/1996/09/29/magazine/white-collars-turn-blue.html

3.- Martin Ford: http://www.huffingtonpost.com/martin-ford/job-automation-is-a-futur_b_832146.html

4.- David H. Autor, economista del MIT. La ponencia citada, de la cual Autor es co-autor, se encuentra disponible en: http://econ-www.mit.edu/files/1474

5.- Andrew Price : http://www.good.is/post/automation-insurancer-robots-are-replacing-middle-class-jobs/



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