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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-09-2011

Las tormentas financieras

Juan Jos Colomer Grau
tiemposdenadie.wordpress.com/


 

 

Si lo irreal se toma como real, son reales las consecuencias.

 

A. Thomas

De nuevo arrecian los ataques y lo que fueron medidas anteriores se han revelado como intiles.

Que estas medidas fueran enfocadas al ahorro como modo de desviar fondos sociales para pagar deudas privadas, que se hicieron como modo de agradar a esos entes indeterminados llamados mercados, no es algo que ya se pueda ocultar. Los gobiernos han actuado en una direccin, siguen actuando en una direccin, y la respuesta ha sido la ensima semana de pnico y turbulencias.

El tijeretazo, el recorte social, no es sino la forma que han adoptado los gobiernos para rebajar los ndices de pnico y con ello calmar a los especuladores para que sigan comprando deuda soberana. Puede decirse que a cada semana de pnico le sucede una tijera. As, en el estado espaol, por ejemplo, se ha modificado la sagrada constitucin como respuesta a la penltima semana de furor especulativo. No obstante, no se avizora una calma permanente y podemos intuir que tras sufrir nuevas e innovadoras medidas, vendr otra tormenta.

La pregunta que surge de todo ello es cuando vendr la tormenta definitiva, la que acabe con todo, la que desvele que ya no se puede sacar ms de ese dinero real (ya de por s escaso) invertido en lo social para que desaparezca en la irrealidad de los mercados financieros, una irrealidad definida por bailes de cifras que mueven sus curvas segn hechos que pueden ocurrir o no, ya que la base de la especulacin es el futuro, a veces tan lejano que incluso cabe la posibilidad de que vengan los extraterrestres y nos eviten el trabajo de enviarlo todo al carajo.

La economa de ficcin se acrecienta a golpe de despojo. Y mientras lo ficticio crece, la realidad nos muestra a familias desahuciadas, profesores vilipendiados, parados sin expectativa y un largo etctera que acaba con los hambrientos, explotados y bombardeados del tercer mundo, punto y final del camino del despojo, verdadera zona cero del capitalismo, de la desviacin de un dinero que incide en la sociedad hacia un espectculo en el que el conejo no aparece de la chistera, sino que se volatiliza en su interior y arroja a unos pocos un reloj de oro y una portada en las revistas.

En esta sucesin de pnico, reuniones de urgencia y reformas draconianas, no podemos dejar de percibir un componente de avidez que los gobiernos buscan saciar, ya de manera abiertamente desesperada, cruzando los dedos con cada concesin para que de una vez por todas los mercados queden satisfechos y puedan centrar sus esfuerzos en volver a adormecer a las partes recuperables de despojados, a los que es tambin necesario reintroducir en las ruinas del tejido productivo. Mientras tanto, establecen una barrera policial de contencin, la cual establece la diferencia entre los que viven en los mundos de yuppi y los que son totalmente ajenos a un juego que sin embargo les escamotea la necesidad de pan.

http://tiemposdenadie.wordpress.com/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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