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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2011

Los atentados del 11-S: una excusa perfecta?

Atilio A. Boron
Rebelin


Cumplidos los diez aos de los ataques del 11 de Septiembre del 2001 a las Torres Gemelas y al Pentgono son cada vez ms las preguntas que an estn a la espera de una respuesta convincente. La reciente conmemoracin de un nuevo aniversario no hizo sino acrecentar la sospecha de que hay mucha informacin de gran importancia que no ha sido puesta a disposicin del pblico, y que un imponente operativo de ocultamiento de lo que verdaderamente ocurri se puso en marcha desde el mismo da de los incidentes.

No obstante, ms all de esta percepcin lo cierto es que los acontecimientos del 11/S signaron el comienzo de una nueva etapa en la historia del imperialismo, caracterizada por una militarizacin sin precedentes de la escena internacional que instal a la diplomacia en un lugar subordinado al estruendo de las bombas y las mortferas estelas de la cohetera. Podra decirse, sin exagerar un pice, que de aquella slo sobrevive la pompa y el protocolo porque su sustancia y su agenda la definen hoy da los seores de la guerra. Esto es ms que evidente en el caso de los Estados Unidos, donde el desplazamiento del Departamento de Estado a manos del Pentgono abona con elocuencia lo que venimos diciendo. Corolarios de esta tendencia son la adopcin de una nueva doctrina estratgica: la guerra infinita, o la guerra global contra el terrorismo sin enemigo claramente definido ni plazo previsible de terminacin de las hostilidades; la reafirmacin de la primaca del complejo militar-industrial en el bloque dominante, cuya sobrevivencia y cuya tasa de ganancia dependen sin mediaciones del negocio de la guerra; y la impresionante escalada del gasto militar estadounidense que, sumando todos sus componentes, acaba de superar holgadamente el milln de milln de dlares o un billn de dlares- cifra que hasta apenas unos pocos aos atrs era considerada como inalcanzable por los expertos en cuestiones militares. El enigmtico 11-S precipit todas estas calamidades. A los cerca de tres mil muertos de ese da en Nueva York (es muy poco lo que se sabe de las vctimas del atentado al Pentgono y la cada del avin que se diriga a Camp David) hay que agregar los casi seis mil quinientos soldados estadounidenses cados en las guerras desencadenadas para combatir al terrorismo islmico en Irak y Afganistn y, por supuesto, los centenares de miles masacrados sobre todo en el primero de los pases nombrados. Incidentalmente: el costo de esas dos guerras medido en valores constantes asciende a un nmero que es casi el doble del que se alcanzara la guerra de Vietnam. Si Osama Ben Laden quera desangrar econmicamente a Estados Unidos hay que reconocer que ese objetivo ha sido logrado en buena medida.1 En esta misma lnea Noam Chomsky observ que segn Eric Margolis, un experto en el tema, Osama haba afirmado en numerosas ocasiones que el nico camino para sacar a EEUU del mundo musulmn y derrotar a sus strapas era involucrar a los estadounidenses en una serie de pequeas pero onerosas guerras que les llevaran finalmente a la bancarrota Sangrar a Estados Unidos, en sus propias palabras.2

Al luctuoso saldo arriba descripto deberan aadirse las ochocientas mil vctimas ocasionadas por el bloqueo decretado en contra de Irak luego de la primera Guerra del Golfo (Agosto 2, 1990 Febrero 28, 1991), bloqueo iniciado por el gobierno conservador de George H. W. Bush padre y continuado por la administracin progresista de Bill Clinton. Interrogada sobre si este silencioso holocausto que precedi al 11-S en Irak haba valido la pena -a pesar de que en su gran mayora las vctimas haban sido nios- la ex Secretaria de Estado de Clinton dijo sin titubear que s. Luego de los atentados Washington no tard en identificar a sus autores como perteneciendo a Al Qaida y casi todo el mundo musulmn se convirti en sospechoso mientras no probara lo contrario; el jefe de esa organizacin, un antiguo colaborador de la CIA en Afganistn, Osama ben Laden, fue declarado enemigo pblico nmero uno de Estados Unidos y del American way of life y, para sorpresa de los entendidos, el odiado enemigo de Osama, Saddam Hussein, apareca ahora en los comunicados de Washington como su aliado y protector en un Irak que, a juicio de la Casa Blanca, dispona de un mortal arsenal de armas de destruccin masiva.

Decamos que las interrogantes son muchas, lo que ha dado lugar en los ltimos aos a la proliferacin de una serie de explicaciones alternativas que ganan cada vez ms adeptos.. Encuestas levantadas en los ltimos aos coinciden en sealar que uno de cada tres estadounidenses creen que los ataques del 11-S fueron elaborados y/o ejecutados con la complicidad de funcionarios del gobierno federal (militares, CIA, FBI u otra organizacin); un 16% cree que las Torres Gemelas y la torre nmero 7 -que no fue atacada por ningn avin y sin embargo se derrumb en horas de la tarde!- fueron demolidas con explosivos y un 12% cree que fue un misil tipo crucero lo que impact al Pentgono. Por supuesto, hay un verdadero aluvin de datos en una y otra direccin que se han puesto en juego para justificar estas interpretaciones. Y si bien algunas de ellas fueron refutadas, las preguntas que quedan en pie tienen suficiente espesor como para alimentar todo tipo de conjeturas.

Sucintamente, las versiones ms verosmiles de las teoras alternativas (que no por casualidad la prensa del sistema estigmatiza como conspirativas) insisten en sealar que si bien las torres fueron embestidas por dos aviones comerciales la forma en que se produjo su desplome el ngulo de la cada, su velocidad, existencia de residuos de explosivos entre los escombros- se encuadra ntidamente en lo que se conoce como demolicin controlada. El sitio web de un numeroso grupo de expertos reunidos en una asociacin denominada Acadmicos por la Verdad del 11-S observa que segn lo declarara una experta en ingeniera mecnica, la profesora Judy Wood, si alguien hubiera arrojado una bola de billar desde el techo de las Torres Gemelas hubiera demorado 9.22 segundos en llegar al piso. Las torres, en cambio, recorrieron ese mismo trayecto en 8 segundos, lo que hubiera sido imposible de no haber mediado una explosin en sus propios cimientos.

Ms todava: siempre se habla de las Torres Gemelas, pero la prensa y la versin oficial del gobierno norteamericano omite el hecho de que el Edificio N 7 del complejo del World Trade Center tambin se desplom. Este misterioso suceso ocurri a las 4.56 pm del mismo 11-S, es decir unas ocho horas despus del derrumbe de las Torres Gemelas y sin que hubiera sido impactado por un avin. Ese edificio albergaba, entre otras agencias del gobierno federal, algunas oficinas del Servicio Secreto, de la CIA, del Servicio de Impuestos Internos y la unidad de lucha contra el terrorismo de la ciudad de Nueva York. La forma como se derrumb, otra vez, se ajusta ntidamente al modelo de la demolicin controlada.

No son menores las dudas que suscita lo ocurrido en el Pentgono, donde el avin que supuestamente se incrust en sus paredes prcticamente se pulveriz en el aire, y sin haberse encontrado ningn resto significativo ni de sus motores, sus alas, la cola y su tren de aterrizaje. Tampoco se encontraron restos de las butacas o de los cuerpos de los pasajeros, todo lo cual abonara la teora de que, en realidad, lo que impact sobre el Pentgono fue un misil crucero. Todas estas hiptesis, que contradicen la versin oficial de Washington, fueron ganando credibilidad por la accin del ya mencionado grupo de acadmicos y en el cual revistan ingenieros, arquitectos y cientficos de diferentes especialidades que coinciden en sealar que la cada de las torres y el edificio N 7 remiten indiscutiblemente a la existencia de explosivos que fueron estratgicamente colocados en los cimientos de esas instalaciones, con lo cual se abre el interrogante de cmo tal cosa fue posible en edificios sometidos a rigurossimos controles de acceso imposibles de sortear sin alguna forma de cooperacin con quienes tenan a su cargo la seguridad del edificio.

Otros antecedentes son igualmente inquietantes: es razonable pensar que 19 ciudadanos extranjeros la mayor parte de los cuales tenan pasaportes o visas vencidas, hubieran podido todos ellos ingresar armados a cuatro aviones comerciales? Cmo interpretar el hecho de que en los meses anteriores al 11-S la fuerza area estadounidense hubiera realizado 67 intercepciones exitosas de vuelos ilegales y errantes y sin embargo en ese aciago das 4 aviones pudieron salir de su curso sin que ninguno fuera interceptado. El que supuestamente habra impactado en el Pentgono se mantuvo fuera de su ruta durante un lapso de 40 minutos sin que hubiera sido interceptado por ningn avin caza norteamericano.

Las preguntas y los cuestionamientos seran interminables. Y la larga tradicin de engaos y ocultamientos de Washington excita la imaginacin de los conspiracionistas. Todava est fresca la colosal mentira pergeada por la Casa Blanca en relacin al asesinato de John F. Kennedy, segn la cual el magnicidio fue obra de un personaje alienado. Esta absurda versin fue refrendada por el llamado Informe Warren de la Corte Suprema de los Estados Unidos, la que en un texto de 888 pginas sostiene esa tesis. El informe fue despedazado por los crticos y, sin embargo, permanece como la versin oficial del asesinato de JFK Mentiras semejantes fueron expresadas por el gobierno de los Estados Unidos a lo largo de la historia. En Febrero de 1898 estallaba el crucero Maine anclado en el puerto de La Habana, donde haba llegado para proteger los intereses norteamericanos amenazados por el inminente triunfo de los patriotas cubanos sobre los colonialistas espaoles. Estados Unidos acus a Espaa del atentado, que ocasion la muerte a gran parte de su tripulacin, y de ese modo justific su intromisin en el conflicto: le declar la guerra a Espaa, ya vencida por los cubanos, y se qued con Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. Minti tambin cuando oficialmente declar, al da siguiente de haber arrojado la bomba atmica en Hiroshima, que no haba rastros de radiacin nuclear en la zona. Antes, hay muchos que sostienen que la Casa Blanca saba del inminente ataque japons a Pearl Harbour, y dej que suceda porque volcara la opinin pblica que hasta ese momento no quera que el pas entrara en la Segunda Guerra Mundial. Y volvi a mentir cuando asegur que haba armas de destruccin masiva en Irak. Minti mil veces al calumniar a la Revolucin Cubana desde el 1 de Enero de 1959, como lo hizo al acusar a los gobiernos de Salvador Allende, Juan Bosch, Jacobo Arbenz y tantos otros. Y miente hoy, descaradamente, al acusar de cmplices del terrorismo y el narcotrfico a gobiernos como los de Ral Castro, Hugo Chvez, Evo Morales y Rafael Correa. Mentiras, conviene recordarlo, que se ocultan tras una montaa de vctimas.

El informe oficial preparado en relacin al 11-S adolece de una total falta de credibilidad. Sus defensores descalifican a sus crticos tildndolos de conspiracionistas. Pero, no existen acaso suficientes interrogantes para concluir que si hay una conspiracin esa es la que emana desde la Casa Blanca, con su sistemtico ocultamiento de todas las evidencias que contradicen la historia oficial? Los crticos de esta historia sostienen dos hiptesis: o que el gobierno de EEUU saba del atentado que realizaran los terroristas y dej que ocurriera; o que fueron algunas agencias federales quienes planearon y ejecutaron el operativo porque creara las condiciones necesarias para avanzar en su agenda poltica y, en lo inmediato, justificar su apoderamiento de Irak y su gran riqueza petrolera. Segn analistas norteamericanos muy bien informados era un secreto a todas voces que en las discusiones del gabinete de George W. Bush en vsperas de la tragedia se deca que para invadir Irak y apoderarse de su petrleo era necesario contar con una buena coartada. Los atentados del 11-S ofrecieron la excusa perfecta. Tal vez algn da sepamos la verdad. Pero la conspiracin de silencio pergeada por la Casa Blanca no autoriza ser demasiado optimistas al respecto.

 

[Ms informacin sobre el tema en:

http://www.ae911truth.org/ Arquitectos e ingenieros por la verdad del 11-S

http://911scholars.org Acadmicos por la verdad del 11-S

http://stj911.org Acadmicos por la verdad y la justicia del 11-S]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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