Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2011

Obama, el Estado palestino y la esquizofrenia sionista

Gilad Atzmon
gilad.co.uk

Traduccin por S. Segu


Los que siguen la prensa en lengua hebrea y comprenden el Estado judo pueden sentirse un tanto desconcertados al descubrir que mientras que en dicha prensa se presta slo una atencin marginal e insignificante a los intentos de los actuales dirigentes palestinos por acceder a un Estado palestino, los medios de comunicacin israeles en ingls estn saturados de noticias sobre la posibilidad de una resolucin favorable a Palestina en la ONU, la prxima semana.

Si usted quiere entender esta clara discrepancia entre la prensa israel en lengua hebrea y los medios en lengua inglesa, aqu est: estamos aqu ante una clara lnea divisoria dentro de la psique colectiva de los judos.

Supongo que algunos se sorprendern al saber que Israel y la mayora de los israeles realmente desean que la iniciativa palestina siga adelante y tenga xito. Quieren un Estado palestino porque es la nica solucin que podra salvar al Estado slo para judos de un colapso demogrfico.

Encuestas recientes en Israel demuestran que la mayora de los israeles estn muy entusiasmados con la solucin de dos Estados. No slo no se sienten amenazados por la idea de un Estado palestino, sino que realmente aprecian la solucin, por cuanto conformara su realidad dentro del marco del Derecho internacional. Adems, tambin se puede tener en cuenta que Kadima, partido que gan las dos ltimas elecciones en Israel, ha estado y sigue estando a favor de la desconexin, es decir, de una clara separacin entre judos y palestinos por medio de una retirada unilateral israel. En otras palabras, un Estado palestino alcanza exactamente el mismo objetivo: exime a los israeles de cualquier responsabilidad en los territorios que una vez ocup y destruy. Es evidente que algunos elementos en Israel se oponen a la iniciativa palestina de la ONU. Supongo que el ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, no est demasiado feliz con la medida. Y los colonos de Cisjordania pueden estar tambin muy enojados, pero, por alguna razn, estn relativamente tranquilos estos ltimos tiempos.

Y, sin embargo, el lobby judo en todo el mundo se opone radicalmente a la iniciativa palestina en la ONU; es evidente que mantiene una imagen muy simplista de un Estado judo expansionista que se extienda del ro hasta el mar. Y, a lo que parece, no va a renunciar a su sueo en un prximo futuro.

Lo que vemos aqu en la prctica es una crisis de identidad clara o incluso un flujo esquizofrnico a contra corriente, entre las aspiraciones de los israeles y los sionistas de la dispora. Mientras que los israeles estn volviendo a una actitud de ghetto judo, prefiriendo reducirse, permanecer juntos y rodearse de muros de hormign vastos e impenetrables, la narrativa de la dispora sionista juda es de confrontacin, beligerante, militante de la lnea dura y expansionista. Ellos lo quieren todo, con los palestinos o sin ellos.

Una vez ms nos damos cuenta de que Israel y el sionismo se han convertido en dos discursos separados y opuestos. Mientras que Israel est tratando de mantener su identidad de carcter racial mediante polticas de segregacin, el discurso de la dispora sionista sigue insistiendo en la solucin de la cuestin juda por medio de un conflicto sin fin.

Pero echemos un vistazo por un momento a Estados Unidos y tratemos de entender cmo la nica superpotencia maneja este esquizofrnico aparato judeo-centrado.

El presidente Obama y su administracin estn, evidentemente, muy confundidos. Por un lado, estn sujetos a una presin incesante infligida por el lobby judo. El Lobby no deja a la administracin estadounidense mucho espacio para maniobrar. Pero, por otro lado, tanto la administracin estadounidense como el Gobierno de Israel se dan cuenta de que, en lo que se refiere a Israel y su seguridad, la iniciativa palestina en la ONU no es una mala idea en absoluto. De hecho, Israel no puede pedir ms.

Es ya evidente que el presidente Obama no va a ser salvado por ninguno de los llamados mejores amigos de Estados Unidos. Para el AIPAC y el lobby israel, Obama es un instrumento. En la actualidad, el lobby israel est acostumbrado a considerar los polticos estadounidenses como sus tteres serviles. Israel, por otra parte, tampoco va a salvar a Estados Unidos. Abriga demasiadas sospechas sobre el actual Gobierno, y, bsicamente, est cansado de l. Ser feliz de ver a Obama derrotado.

Por consiguiente, la Administracin estadounidense se encamina hacia una inevitable humillacin en las Naciones Unidas. Tendr que vetar una decisin que tendr el voto favorable de muchos de los aliados de Estados Unidos. Esto es claramente un desastre para Obama. Y, sin embargo, un hombre puede salvar a Amrica de su destino condenado al fracaso. Este hombre no es otro que el presidente palestino Mahmoud Abbas. Slo Abbas y la Autoridad Palestina pueden sacar del aprieto a Estados Unidos.

Pero el significado de todo esto es muy embarazoso. Representa que el presidente palestino Abbas (una figura relativamente dbil en la poltica palestina, as como en la diplomacia internacional) es la nica persona que puede salvar a nuestra nica superpotencia mundial de un fracaso diplomtico.

Personalmente, no consigo decidir si esto es divertido o triste, pero permtanme decirles que es, sin duda, voltil. El momento es oportuno para que Estados Unidos, Gran Bretaa y Occidente encuentren la fuerza para oponerse al lobby sionista y al poder de Jerusaln.

Fuente: http://www.gilad.co.uk/writings/gilad-atzmon-obama-the-palestinian-state-zionist-schizophren.html



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