Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2011

Declaracin de Independencia de Palestina
Carta del presidente de Venezuela, Hugo Chvez, al Secretario General de las Naciones Unidas

Telesur


Miraflores, 17 de septiembre de 2011

Su Excelencia

Ban Ki-Moon

Secretario General

Organizacin de las Naciones Unidas

Seor Secretario General:

Distinguidos representantes de los pueblos del mundo:

Dirijo estas palabras a la Asamblea General de la Organizacin de las Naciones Unidas, a este gran foro donde estn representados todos los pueblos de la tierra, para ratificar, en este da y en este escenario, el total apoyo de Venezuela al reconocimiento del Estado palestino: al derecho de Palestina a convertirse en un pas libre, soberano e independiente. Se trata de un acto de justicia histrico con un pueblo que lleva en s, desde siempre, todo el dolor y el sufrimiento del mundo.

El gran filsofo francs Gilles Deleuze, en su memorable escrito La grandeza de Arafat, dice con el acento de la verdad: La causa palestina es ante todo el conjunto de injusticias que este pueblo ha padecido y sigue padeciendo. Y tambin es, me atrevo agregar, una permanente e indoblegable voluntad de resistencia que ya est inscrita en la memoria heroica de la condicin humana. Voluntad de resistencia que nace del ms profundo amor por la tierra. Mahmud Darwish, voz infinita de la Palestina posible, nos habla desde el sentimiento y la conciencia de este amor: "No necesitamos el recuerdo/ porque en nosotros est el Monte Carmelo/ y en nuestros prpados est la hierba de Galilea./ No digas: si corrisemos hacia mi pas como el ro!/ No lo digas!/ Porque estamos en la carne de nuestro pas/ y l est en nosotros".

Contra quienes sostienen falazmente que lo ocurrido al pueblo palestino no es un genocidio, el mismo Deleuze sostiene con implacable lucidez: "En todos los casos se trata de hacer como si el pueblo palestino no solamente no debiera existir, sino que no hubiera existido nunca. Es, cmo decirlo, el grado cero del genocidio: decretar que un pueblo no existe; negarle el derecho a la existencia".

A propsito, cunta razn tiene el gran escritor espaol Juan Goytisolo cuando seala contundentemente: "La promesa bblica de la tierra de Judea y Samaria a las tribus de Israel no es un contrato de propiedad avalado ante notario que autoriza a desahuciar de su suelo a quienes nacieron y viven en l. Por eso mismo, la resolucin del conflicto del Medio Oriente pasa, necesariamente, por hacerle justicia al pueblo palestino; ste es el nico camino para conquistar la paz".

Duele e indigna que quienes padecieron uno de los peores genocidios de la historia se hayan convertido en verdugos del pueblo palestino: duele e indigna que la herencia del Holocausto sea la Nakba. E indigna, a secas, que el sionismo siga haciendo uso del chantaje del antisemitismo contra quienes se oponen a sus atropellos y a sus crmenes. Israel ha instrumentalizado e instrumentaliza, con descaro y vileza, la memoria de las vctimas. Y lo hace para actuar, con total impunidad, contra Palestina. De paso, no es ocioso precisar que el antisemitismo es una miseria occidental, europea, de la que no participan los rabes. No olvidemos, adems, que es el pueblo semita palestino el que padece la limpieza tnica practicada por el Estado colonialista israel.

Quiero que se me entienda: una cosa es rechazar al antisemitismo, y otra muy diferente aceptar pasivamente que la barbarie sionista le imponga un rgimen de apartheid al pueblo palestino. Desde un punto de vista tico, quien rechaza lo primero tiene que condenar lo segundo.

Una digresin necesaria: es francamente abusivo confundir sionismo con judasmo; no pocas voces intelectuales judas, como las de Albert Einstein y Erich Fromm, se han encargado de recordrnoslo a travs del tiempo. Y, hoy por hoy, es cada vez ms numerosa la ciudadana consciente que, en el propio Israel, se opone abiertamente al sionismo y a sus prcticas terroristas y criminales.

Hay que decirlo con todas sus letras: el sionismo, como visin del mundo, es absolutamente racista. Estas palabras de Golda Meir, en su aterrador cinismo, son prueba fehaciente de ello: "Cmo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolverlo. No hay tal cosa llamada palestinos. No era como se piensa que exista un pueblo llamado palestino, que se considera l mismo como palestino y que nosotros llegamos, los echamos y les quitamos su pas. Ellos no existan".

Necesario es hacer memoria: desde finales del siglo XIX, el sionismo plante el regreso del pueblo judo a Palestina y la creacin de un Estado nacional propio. Este planteamiento era funcional al colonialismo francs y britnico, como lo sera despus al imperialismo yanqui. Occidente alent y apoy, desde siempre, la ocupacin sionista de Palestina por la va militar.

Lase y relase ese documento que se conoce histricamente como Declaracin de Balfour del ao 1917: el Gobierno britnico se arrogaba la potestad de prometer a los judos un hogar nacional en Palestina, desconociendo deliberadamente la presencia y la voluntad de sus habitantes. Hay que acotar que en Tierra Santa convivieron en paz, durante siglos, cristianos y musulmanes, hasta que el sionismo comenz a reivindicarla como de su entera y exclusiva propiedad.

Recordemos que, desde la segunda dcada del siglo XX, el sionismo, aprovechando la ocupacin colonial britnica de Palestina, comenz a desarrollar su proyecto expansionista. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, se exacerbara la tragedia del pueblo palestino, consumndose la expulsin de su territorio y, al mismo tiempo, de la historia. En 1947 la ominosa e ilegal resolucin 181 de Naciones Unidas recomienda la particin de Palestina en un Estado judo, un Estado rabe y una zona bajo control internacional (Jerusaln y Beln). Se concedi, vaya qu descaro, el 56% del territorio al sionismo para la constitucin de su Estado. De hecho, esta resolucin violaba el derecho internacional y desconoca flagrantemente la voluntad de las grandes mayoras rabes: el derecho de autodeterminacin de los pueblos se converta en letra muerta.

Desde 1948 hasta hoy el Estado sionista ha proseguido con su criminal estrategia contra el pueblo palestino. Para ello ha contado siempre con un aliado incondicional: los Estados Unidos de Norteamrica. Y esta incondicionalidad se demuestra a travs de un hecho bien concreto: es Israel quien orienta y fija la poltica internacional estadounidense para el Medio Oriente. Con toda razn Edward Said, esa gran conciencia palestina y universal, sostena que cualquier acuerdo de paz que se construya sobre la alianza con EEUU ser una alianza que confirme el poder del sionismo, ms que confrontarlo.

Ahora bien: contra lo que Israel y Estados Unidos pretenden hacerle creer al mundo, a travs de las transnacionales de la comunicacin, lo que aconteci y sigue aconteciendo en Palestina, digmoslo con Said, no es un conflicto religioso: es un conflicto poltico, de cuo colonial e imperialista; no es un conflicto milenario sino contemporneo; no es un conflicto que naci en el Medio Oriente sino en Europa.

Cul era y cul sigue siendo el meollo del conflicto?: se privilegia la discusin y consideracin de la seguridad de Israel, y para nada la de Palestina. As puede corroborarse en la historia reciente: basta con recordar el nuevo episodio genocida desencadenado por Israel a travs de la operacin "Plomo Fundido" en Gaza.

La seguridad de Palestina no puede reducirse al simple reconocimiento de un limitado autogobierno y autocontrol policaco en sus "enclaves" de la ribera occidental del Jordn y en la Franja de Gaza, dejando por fuera no slo la creacin del Estado palestino, sobre las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusaln oriental como su capital, los derechos de sus nacionales y su autodeterminacin como pueblo, sino, tambin, la compensacin y consiguiente vuelta a la Patria del 50% de la poblacin palestina que se encuentra dispersa por el mundo entero, tal y como lo establece la resolucin 194.

Es increble que un pas (Israel) que debe su existencia a una resolucin de la Asamblea General, pueda ser tan desdeoso de las resoluciones que emanan de las Naciones Unidas, denunciaba el padre Miguel D'Escoto cuando peda el cese de la masacre contra el pueblo de Gaza, a finales de 2008 y principios de 2009.

Seor Secretario General y distinguidos representantes de los pueblos del mundo:

Es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el ao 2005, que el modelo de Naciones Unidas se haba agotado. El hecho de que se haya postergado el debate sobre la cuestin palestina, y que se le est saboteando abiertamente, es una nueva confirmacin de ello.

Desde hace ya varios das, Washington viene manifestando que vetar en el Consejo de Seguridad lo que ser resolucin mayoritaria de la Asamblea General: el reconocimiento de Palestina como miembro pleno de la ONU. Junto a las Naciones hermanas que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA), en la Declaracin de reconocimiento del Estado palestino, hemos deplorado, desde ya, que tan justa aspiracin pueda ser bloqueada por esta va. Como sabemos, el imperio, en ste y en otros casos, pretende imponer un doble estndar en el escenario mundial: es la doble moral yanqui que viola el derecho internacional en Libia, pero permite que Israel haga lo que le d la gana, convirtindose as en el principal cmplice del genocidio palestino a manos de la barbarie sionista. Recordemos unas palabras de Said que meten el dedo en la llaga: "Debido a los intereses de Israel en Estados Unidos, la poltica de este pas en torno a Medio Oriente es, por tanto, israelocntrica".

Quiero finalizar con la voz de Mahmud Darwish en su memorable poema Sobre esta tierra: "Sobre esta tierra hay algo que merece vivir: sobre esta tierra est la seora de/ la tierra, la madre de los comienzos, la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando/ Palestina. Seora: yo merezco, porque t eres mi dama, yo merezco vivir".

Se seguir llamando Palestina: Palestina vivir y vencer! Larga vida a Palestina libre, soberana e independiente!

Hugo Chvez Fras

Presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela

Fuente:http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/97963-NN/carta-del-presidente-de-venezuela-hugo-chavez-al-secretario-general-de-las-naciones-unidas-version-espanol/

rCR



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