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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2011

El reconocimiento del Estado palestino: no importa qu se decida en la ONU, el resultado de la votacin, sea cul sea, favorecer los intereses de Israel

Joseph Massad
Al-Jazeera

Traduccin del ingls: Atenea Acevedo


Qu hay detrs de la vehemente renuencia de Barack Obama a reconocer a Palestina como un miniestado con una geografa desfigurada y nada de soberana, y de su llamado a la comunidad internacional para no reconocerlo al tiempo que amenaza al pueblo palestino con un paquete de compensacin? Cul es la relacin entre la renuencia de Obama a reconocer a Palestina y su insistencia en reconocer el derecho de Israel a ser un Estado judo, y exigir al pueblo palestino y a los pases rabes a hacer lo propio?

Es importante enfatizar, ante todo, que si la ONU otorga o no a la Autoridad Palestina el gobierno de un Estado bajo ocupacin y el estatus de observador, el resultado favorecer a Israel. Lo nico que siempre ha importado en este tema son los intereses de Israel y est claro que, independientemente de qu estrategia obtenga apoyo internacional, con o sin la aprobacin de Estados Unidos e Israel, las opciones han de salvaguardar, a priori, los intereses de Israel. La votacin en la ONU no es ms que un botn de muestra.

Posibles resultados

Pensemos en los dos posibles resultados de la votacin y la manera en que favorecern los intereses de Israel:

Los levantamientos en los pases rabes han abonado las expectativas palestinas en torno a la necesidad de poner fin a la ocupacin y han desafiado el modus vivendi de la Autoridad Palestina con Israel. Adems, ante el incremento del activismo palestino de base para resistir a la ocupacin, la Autoridad Palestina ha decidido sacar la lucha del terreno de una movilizacin popular que no podr controlar y que podra incluso derrocarla, para llevarla al mbito legal internacional. La Autoridad Palestina espera que este trnsito de lo popular a lo jurdico acabe por desmovilizar el mpetu poltico y trasladarlo a un espacio menos amenazante para la supervivencia de la propia Autoridad Palestina.

La Autoridad Palestina se siente abandonada por los Estados Unidos, pues le asignaron el papel de colaboradora con la ocupacin israel, y se siente congelada en un proceso de paz que no busca un objetivo ltimo. Los polticos de la Autoridad Palestina optaron por una votacin en la ONU para forzar la mano a los estadounidenses y los israels, con la esperanza de que un voto positivo le otorgue ms poder poltico y margen de maniobra a la Autoridad Palestina a fin de maximizar el dominio de Cisjordania (pero no el este de Jerusaln o Gaza, territorios que ni Israel ni Hamas tienen disposicin a entregar a la Autoridad Palestina). Si la ONU concediera este deseo a la Autoridad Palestina y la admitiera como Estado miembro con estatus de observador, afirma la Autoridad Palestina, sta podra recurrir a foros internacionales para obligar a Israel a poner fin a las violaciones de la Carta de la ONU, la Convencin de Ginebra y tantos otros acuerdos internacionales. Adems, podra desafiar internacionalmente a Israel por medio de instrumentos legales exclusivos para Estados miembros y obligarlo a reconocer su independencia. Lo que ms preocupa a los israels es que, si Palestina se convierte en un Estado miembro, podra cuestionar legalmente a Israel.

 

Sin embargo, esa lgica hace agua, pues histricamente los palestinos no han carecido de instrumentos legales para desafiar a Israel. Por el contrario, desde 1948 numerosas resoluciones de la Asamblea General de la ONU y del Consejo de Seguridad, por no hablar del reciente recurso a la Corte Internacional de Justicia en el caso del Muro del Apartheid, han constituido los instrumentos internacionales activos en contra de Israel. El problema nunca ha radicado en la capacidad o incapacidad de los palestinos para tener al derecho internacional o los instrumentos legales de su lado. En realidad, el problema consiste en que los Estados Unidos bloquean la aplicacin del derecho internacional cuando se trata de Israel gracias a su derecho a veto. Los Estados Unidos recurren a las amenazas y a medidas protectoras a fin de evitar que el recalcitrante Estado paria sea llevado ante la justicia. Ya usaron su derecho a veto 41 veces en el Consejo de Seguridad de la ONU para defender a Israel en detrimento de los derechos palestinos. En qu cambiara esa realidad con la Autoridad Palestina como Estado miembro de la ONU y estatus de observador?

Ciertamente, la Autoridad Palestina podra incrementar la presin internacional y las sanciones en contra de Israel en un marco legal. Podra hacer que los organismos internacionales imputaran a Israel violaciones de los derechos del Estado palestino. La Autoridad Palestina podra incluso incrementar el riesgo de la movilidad internacional de los polticos israeles como criminales de guerra. Todo ello dificultara las relaciones internacionales de Israel, pero qu tanto debilitara a un Israel plenamente protegido por los Estados Unidos, como siempre ha sucedido?

Implicaciones de la votacin en la ONU

Esta supuesta adquisicin de poder para que Palestina lleve a Israel ante la justicia solo se materializar con un altsimo costo para el pueblo palestino. Las implicaciones inmediatas de una votacin en la ONU a favor de que la Autoridad Palestina tenga calidad de Estado seran las siguientes:

(1) La OLP dejar de representar al pueblo palestino ante la ONU; la Autoridad Palestina asumir ese papel como presunto Estado.

(2) La OLP, que representa a todo el pueblo palestino (alrededor de 12 millones de personas en la Palestina histrica y el exilio) y fue reconocida como su representante nico en la ONU en 1974, quedar truncada a favor de la Autoridad Palestina, que solo representa a la poblacin palestina en Cisjordania (unos 2 millones de personas). Curiosamente, se trata de la misma idea presentada en los infames Acuerdos de Ginebra que no condujeron a nada.

(3) Se debilitar polticamente el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares y recibir una indemnizacin, tal como lo estipulan las resoluciones de la ONU. La Autoridad Palestina no representa a los refugiados, aunque afirma representar su esperanza de establecer un Estado palestino a sus costillas. De hecho, hay especialistas en derecho internacional que temen la posibilidad de que se abrogue por completo el derecho de retorno de los palestinos. Adems, se decomisarn los derechos de los ciudadanos palestinos en Israel, sometidos al racismo institucional y legal en el Estado de Israel, pues implica la existencia consumada de un supuesto Estado palestino (aunque en la realidad sea un espectro de Estado). Esto solo dar credibilidad al argumento israel de que los judos tienen un Estado y ahora los palestinos tambin lo tienen, de manera que si los ciudadanos palestinos en Israel no estn a gusto o llegan a incomodarse por ser considerados ciudadanos de tercera en Israel, sin duda habrn de mudarse o sern obligados a mudarse al Estado palestino.

(4) Es de suponer que Israel podra aparecer poco despus de un voto de la ONU a favor del Estado palestino e informar a la Autoridad Palestina que los territorios bajo su control (una pequea fraccin de Cisjordania) son toda la tierra que Israel conceder, y que esa ser la base territorial del Estado bajo dominio de la Autoridad Palestina. Los israeles no se cansan de recordar a la Autoridad Palestina que el pueblo palestino no tendr soberana, ejrcito, control de sus fronteras, control de sus recursos hdricos, control sobre el nmero de refugiados que podra recibir o siquiera jurisdiccin sobre los colonizadores judos. De hecho, los israels ya tienen la anuencia de la ONU acerca de su derecho a defenderse y preservar su seguridad con cualesquiera medios consideren necesarios en el cumplimiento de ese objetivo. En pocas palabras, la Autoridad Palestina tendr exactamente el Estado bantustn que Israel y los Estados Unidos han prometido conceder desde hace 20 aos!

(5) Los Estados Unidos e Israel podran, por medio de sus numerosos aliados, inyectar un lenguaje de condicionamiento en el proyecto de texto para el reconocimiento del Estado palestino por parte de la ONU, estipulando as que dicho Estado debe coexistir en paz con el Estado judo de Israel. A su vez, as se lograra el precioso reconocimiento de la ONU del derecho de Israel de ser un Estado judo, algo que la ONU y la comunidad internacional en conjunto, con la excepcin de los Estados Unidos, se han negado a conceder hasta ahora. Esto vincular directamente el reconocimiento de la ONU de un Estado palestino fantasma inexistente al reconocimiento de la ONU de un Estado israel realmente existente con la facultad de discriminar legal e institucionalmente a las personas no judas en tanto Estado judo.

(6) Los Estados Unidos e Israel insistirn, tras un voto positivo, en que si bien la Autoridad Palestina tiene derecho a plantear determinadas demandas polticas en tanto Estado miembro, tendra que abrogar su reciente acuerdo de reconciliacin con Hamas. Adems, la Autoridad Palestina podra caer en sanciones por asociacin con Hamas, pues tanto los Estados Unidos como Israel lo consideran un grupo terrorista. El Congreso estadounidense ya ha amenazado con penalizar a la Autoridad Palestina y no dudara en instar a Obama a sumar a Palestina a su lista de Estados que patrocinan el terrorismo, donde ya figuran Cuba, Irn, Sudn y Siria.

En todos estos escenarios se favorecen enormemente los intereses israeles; el nico inconveniente para Israel sera la capacidad de la Autoridad Palestina para exigir que el derecho internacional y la jurisdiccin legal se apliquen a Israel, y exigir ms condiciones a ese pas. No obstante, los Estados Unidos protegern y cubrirn a Israel en todo momento de cualquier impacto negativo. En resumen, los intereses de Israel se vern maximizados y se asumir el costo de un inconveniente no menor, pero tampoco perjudicial en exceso.

El segundo resultado posible, el veto estadounidense y/o la habilidad de los Estados Unidos para presionar y torcer el brazo a decenas de gobiernos nacionales para que rechacen la propuesta de la Autoridad Palestina en la Asamblea General, logrando as que no se reconozca su derecho al Estado, tambin beneficiar a Israel. El eterno proceso de paz continuar en condiciones an ms tirantes y el enfadado gobierno estadounidense, molesto por el reto planteado por la Autoridad Palestina, la har volver al punto en el que se encuentra hoy, si no es que a una posicin todava ms dbil. El presidente Obama y los futuros gobiernos estadounidenses seguirn presionando en pos del reconocimiento palestino y rabe de Israel como Estado judo con derecho a discriminar por ley a quienes no son judos a cambio de un reconocimiento, pospuesto indefinidamente, de un bantustn palestino como Estado econmicamente viable, un territorio donde los empresarios palestinos neoliberales puedan generar utilidades a partir de la explotacin de la ayuda y las inversiones internacionales.

Cualquiera de estos resultados mantendr al pueblo palestino sometido a la colonizacin, la discriminacin, la opresin y el exilio. Todo el alboroto en torno a la votacin en la ONU no hace sino escamotear el hecho de que, en el fondo, lo que se discute es cul de los dos escenarios funcionar mejor a los intereses israeles. El pueblo palestino y sus intereses ni siquiera forman parte de la ecuacin.

As, la cuestin que se discute en la ONU no radica en si este organismo internacional debe reconocer el derecho del pueblo palestino a un Estado conforme a su plan de 1947 para la particin de Palestina, lo que les otorgara 45% de la Palestina histrica, ni a un Estado palestino dentro de las fronteras del 5 de junio de 1967 a lo largo de la Lnea Verde, lo que les otorgara 22% de la Palestina histrica. A fin de cuentas, el reconocimiento de la ONU significa la negacin de los derechos de la mayora de las personas palestinas en Israel, en el exilio, en el este de Jerusaln e incluso en Gaza, as como el reconocimiento de los derechos de algunos palestinos en Cisjordania a un bantustn en una fraccin del territorio cisjordano que no representa ni 10% de la Palestina histrica. Sea cual sea el resultado de la votacin, Israel estar de manteles largos.

Joseph Massad es profesor adjunto de poltica rabe moderna e historia intelectual en la Universidad de Columbia, Nueva York.

http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/09/20119158427939481.html



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