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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2011

Obama en las Naciones Unidas
La voz arrogante del imperialismo

Bill Van Auken
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El presidente Obama pronunci un vaco y arrogante sermn en las Naciones Unidas el mircoles, adornado con perogrulladas sobre la paz, con el propsito de ocultar las polticas depredadoras de Washington.

El presidente de EE.UU. recibi una tibia reaccin de los jefes de Estado, ministros de exteriores y delegados a la ONU reunidos. Ni una sola lnea en su discurso provoc aplausos. La novedad de hace dos aos, cuando Obama hizo su primera aparicin ante el organismo posando como campen del multilateralismo en contraste con Bush, se evapor hace tiempo. Como el mundo lleg a saber muy rpido, el cambio de ocupante de la Casa Blanca hizo poco por cambiar la direccin de la poltica exterior estadounidense o por limitar la expansin del militarismo de EE.UU

El propsito inmediato del discurso de 47 minutos de Obama fue suplementar una campaa entre bastidores de amenazas e intimidacin orientadas a obligar a la Autoridad Palestina a abandonar su plan de buscar una votacin en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el reconocimiento de su condicin de Estado miembro soberano.

Washington ha prometido vetar cualquier intento de reconocimiento de Palestina como Estado si llega al Consejo de Seguridad, una accin que solo subrayara el verdadero carcter de la poltica imperialista de EE.UU. en Medio Oriente y la hipocresa de sus afirmaciones de identificacin con los levantamientos revolucionarios de las masas rabes.

El discurso y la defensa por Obama de la amenaza de veto sirvieron para lograr el mismo propsito: disminuir an ms la popularidad del presidente de EE.UU. en el mundo rabe. Segn un sondeo reciente, su calificacin favorable en la regin ha cado de cerca de un 50% cuando lleg al poder a apenas 10%, an menos que George W. Bush en su segundo perodo.

Obama se apresur a ir del podio en la sala de la Asamblea General a una reunin y una presentacin conjunta con Benjamin Netanyahu. El primer ministro israel elogi las observaciones de Obama y dej claro que los dos trabajan en una estrategia conjunta para forzar al jefe de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, a que abandone la solicitud de reconocimiento del Estado. Se inform el jueves de que hubo esfuerzos por lograr que la delegacin haga una peticin de reconocimiento enteramente simblica y acepte postergar cualquier votacin hasta despus de la reanudacin de las negociaciones con Israel mediadas por EE.UU.

Ha habido dos dcadas de esas conversaciones que nohan llevado a ninguna parte, mientras Israel ha expandido incansablemente los asentamientos sionistas en Cisjordania y Jerusaln ocupados. Desde el inicio de las negociaciones en 1991, la cantidad de colonos es ms del doble, mientras Cisjordania ha sido dividida internamente por asentamientos, carreteras de seguridad y puestos de control, as como el muro de seguridad del apartheid que la separa de Israel.

Las observaciones de Obama en el discurso en la ONU representaron an ms acomodo con Israel que con su propuesta de mayo para una reanudacin de las conversaciones, que segn dijo entonces deberan basarse en las fronteras anteriores a 1967 con trueques mutuamente acordados. Esa declaracin, que apoy implcitamente la demanda de Israel de retener los asentamientos existentes, simplemente reiter la poltica oficial del gobierno de EE.UU. desde el gobierno de Clinton. No obstante, la simple referencia a las fronteras provoc una tormenta de crticas de Netanyahu, de la derecha isael y del Partido Republicano.

En su discurso ante la ONU, Obama no mencion ni las fronteras de 1967 ni ninguna propuesta de detener la expansin de asentamientos en Cisjordania. En su lugar, present la base para propuestas de negociaciones como: Los israeles deben saber que cualquier acuerdo provee garantas para su seguridad. Los palestinos merecen conocer la base territorial de su Estado. Como dejaron claro las dems observaciones del presidente, ambas condiciones deben ser dictadas por Israel.

Mientras, segn las informaciones, los funcionarios estadounidenses amenazan entre bastidores a la Autoridad Palestina con la detencin de toda ayuda de EE.UU. si sigue adelante con la solicitud de reconocimiento, en su discurso Obama describi el recurso a la ONU como un atajo que no lograra nada.

Descartando el papel de la institucin a la que haba elogiado retricamente al comienzo de sus observaciones, Obama dijo: La paz no llegar a travs de declaraciones y resoluciones de la ONU, si fuera tan fcil, ya se habra logrado. Por cierto, numerosas resoluciones de la ONU sobre los sufrimientos de los palestinos han sido repudiadas e ignoradas tanto por Israel como por Washington. EE.UU. ha utilizado su veto en el Consejo de Seguridad para evitar muchas ms.

Respondiendo evidentemente a las crticas derechistas de candidatos presidenciales republicanos, quienes lo han denunciado por lanzar a Israel bajo el autobs con su observacin sobre las fronteras de 1967 en mayo pasado, Obama hizo todo lo posible para descartar los agravios histricos sufridos por el pueblo palestino y se identific incondicionalmente con Israel.

Sobre los palestinos, solo dijo que merecen un Estado soberano propio y que han visto que esa visin ha sido retardada durante demasiado tiempo.

Eso fue seguido por una declaracin de que el compromiso de EE.UU. con la seguridad de Israel es inconmovible, y nuestra amistad con Israel es profunda y duradera. Continu con su descripcin de Israel como pas rodeado de vecinos que han librado varias guerras contra l", cuyos ciudadanos han muerto por cohetes disparados contra sus casas y atacantes suicidas contra sus autobuses. Se refiri a Israel como un pas pequeo en un mundo en el cual algunos dirigentes de naciones mucho ms grandes amenazan con borrarlo del mapa. Y termin invocando el Holocausto.

Estos hechos no pueden negarse, dijo. Nadie podra llegar a adivinar de esta seleccin de hechos que unos 4 millones de palestinos viven bajo la opresin y la constante violencia de la ocupacin israel, y que otros 5 millones son refugiados, expulsados de su patria.

Tampoco, en realidad, se podra tener la menor idea de las constantes guerras que el pequeo Israel, con sus fronteras elsticas, ha librado contra sus vecinos. Entre las ms recientes estn la guerra de 2006 contra el Lbano, que caus la muerte de 1.200 civiles y la destruccin de gran parte de la infraestructura de ese pas, y la Operacin Plomo Fundido de 2008 contra Gaza, que cost la vida a casi 1.500 palestinos, en comparacin con 13 israeles.

Con un tono de exasperacin, Obama reconoci que para muchos en esta sala, el problema palestino es un tema que sirve de test de las afirmaciones de Washington de ser un campen de los derechos humanos y la democracia.

En realidad, sin embargo, el resto del discurso result igual de revelador en cuanto a la hipocresa y los intereses imperialistas que impregnan las polticas de Washington en todo el mundo.

La premisa presentada al principio del discurso de Obama fue que el gobierno de EE.UU. est empeado en la bsqueda de la paz en un mundo imperfecto. El discurso incluy un manido refrn, repetido tres veces: la paz es difcil.

Elaborando sobre este tema, Obama se refiri a las retiradas parciales de soldados de la guerra y ocupacin de ocho aos y medio de duracin en Iraq, y la guerra de una dcada en Afganistn. Alarde de que para finales del ao, solo 90.000 soldados estarn desplegados en esas guerras.

El objetivo de Washington, dijo es forjar una cooperacin de iguales con Iraq fortalecida por nuestro apoyo para Iraq, para su gobierno y sus fuerzas de seguridad, y una cooperacin duradera con el pueblo de Afganistn. Afirm que esos cambios demuestran que la marea de la guerra se retira.

La retrica sobre cooperacin, sin embargo, se refiere a los planes aplicados por la Casa Blanca y el Pentgono para mantener tropas estadounidenses, agentes de la CIA y bases de EE.UU. en ambos pases, mucho ms all de las fechas fijadas para la retirada de EE.UU. El imperialismo estadounidense est determinado a seguir persiguiendo los objetivos que subyacieron en las guerras desde el comienzo: control hegemnico sobre las reservas estratgicas de energa en la Cuenca del Caspio y el Golfo Prsico.

Obama procedi a continuacin a ensalzar la Primavera rabe, y declar: Hace un ao las esperanzas del pueblo de Tnez fueron reprimidas Hace un ao, Egipto haba conocido a un presidente durante casi treinta aos.

Sobra decir que el presidente estadounidense no hizo ninguna referencia a qu apoyo mantuvo durante tanto tiempo en el poder a los dictadores Ben Ali y Mubarak, ni a los actuales intentos de Washington de rescatar a los regmenes que dirigieron, y de reprimir los movimientos de masas populares que impusieron su derrocamiento.

De ah, pas a elogiar la guerra de la OTAN en Libia, declarando que, al autorizar esa intervencin imperialista, las Naciones Unidas estuvieron a la altura de su Carta.

En realidad, la guerra represent una violacin fundamental de la doctrina de esa Carta, que proclama la igualdad soberana de todos los Estados miembros, exige que todas las disputas se solucionen de manera pacfica e insiste en que los Estados miembros se abstengan en sus relaciones internacionales de la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia poltica de cualquier Estado.

En el caso de Libia, EE.UU. y sus aliados de la OTAN se las agenciaron, proclamando la amenaza de una inminente masacre en Bengasi, para obtener una resolucin autorizando todas las medidas necesarias para proteger a los civiles. Utilizaron esa resolucin como cobertura de una guerra de cambio de rgimen. Las potencias de la OTAN realizaron miles de ataques areos y enviaron soldados de las fuerzas especiales para organizar, entrenar y armar a una fuerza rebelde para una guerra que ha costado la vida a decenas de miles de libios. El objetivo de esta guerra, como las de Afganistn e Iraq anteriormente, es la dominacin de las reservas estratgicas de energa, as como insertar el poder militar occidental en medio de una regin que enfrenta la agitacin revolucionaria.

As debe funcionar la comunidad internacional, declar Obama en relacin con la operacin libia, lo que trae a la memoria la descripcin de Lenin de la Liga de Naciones, predecesora de la ONU, como cocina de ladrones.

Hablando de tareas inacabadas y potenciales intervenciones imperialistas futuras, Obama conden a Irn por no reconocer los derechos de su propio pueblo y llam a que la ONU imponga nuevas sanciones contra Siria. Estaremos junto al pueblo sirio, o con sus opresores?, pregunt.

Ante los sangrientos eventos de Yemen, donde han masacrado a ms de 100 civiles en los ltimos tres das, Obama no pudo ignorar por completo los levantamientos contra regmenes respaldados por EE.UU. en la regin. En Yemen, sin embargo, no hubo llamado alguno a oponerse a los opresores, solo un llamado a buscar un camino que permita una transicin pacfica.

An ms tibia fue su referencia a Bahrin, la base de la 5 Flota de EE.UU. Declar que EE.UU. es un cercano amigo de Bahrin. Respecto a ese pas, donde miles han sido asesinados, torturados, encarcelados, golpeados y despedidos de sus empleos por pedir derechos democrticos, propuso solo un dilogo significativo, mientras justificaba la represin sugiriendo que los bahreines enfrentan fuerzas sectarias que los desgarraran.

El resto del discurso consisti de un recitado vaco y poco convincente de las usuales perogrulladas. Incluyeron la eliminacin de las armas nucleares, respecto alas cuales Washington, sentado sobre el mayor arsenal nuclear del mundo y nico Estado que ha utilizado armas semejantes, sermone a Corea del Norte e Irn. Arremeti contra la pobreza y la enfermedad e insisti en la necesidad de no postergar la accin exigida por el cambio climtico. Agreg llamados por los derechos de las mujeres as como de los gays y las lesbianas.

Sobre el tema decisivo que enfrentan millones de trabajadores en EE.UU. y en todo el globo, Obama reconoci que la recuperacin econmica es frgil, que demasiada gente carece de trabajo y que demasiados tienen dificultades para subsistir. Refirindose al multibillonario rescate de los bancos, alarde: Actuamos en conjunto para evitar una depresin en 2009 e insisti en que Una vez ms debemos tomar una accin urgente y coordinada.

Pero como en todos los dems temas incluidos en su discurso, el presidente estadounidense no tuvo ninguna propuesta de accin coordinada, de ningn programa o poltica. En ltima instancia, la retrica vaca de Obama es una expresin directa de la profunda crisis que afecta al capitalismo estadounidense y a su elite financiera gobernante mientras enfrenta el colapso econmico y la amenaza de agitacin revolucionaria.

Copyright Bill Van Auken, World Socialist Web Site, 2011

World Socialist Web Site

Bill Van Auken es un poltico y activista estadounidense del SEP (Socialist Equality Party), de tendencia trotskista. Fue candidato a las elecciones presidenciales estadounidenses de 2004.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=26721

rCR



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