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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2005

Nuevo prlogo a Ernesto Che Guevara: El sujeto y el poder de Nstor Kohan
El Che Guevara, la memoria y la tradicin de los oprimidos

Michael Lwy
Rebelin


I

Che Guevara no fue solamente un guerrillero heroico, un combatiente que entreg su vida por la liberacin de los pueblos de Amrica Latina, un dirigente revolucionario que - hecho sin precedente en la historia - dej todos sus cargos para volver a retomar el fusil contra el imperialismo. l fue tambin un pensador, un hombre de reflexin, que nunca dej de leer y de escribir, aprovechando cualquier pausa entre dos batallas para tomar pluma y papel. Su pensamiento lo hace uno de los ms importantes renovadores del marxismo en Amrica Latina, quizs el ms importante despus de Jos Carlos Maritegui.

Curiosamente, la mayora de las biografas del Che recientemente publicadas no dan cuenta de este aspecto esencial de su personalidad. Hasta los autores que manifiestan simpata por su figura, no entienden o menosprecian su obra marxista. Por ejemplo, en el hermoso libro de Paco Ignacio Taibo II, los escritos del Che por ocasin de la discusin sobre la ley del valor son echados a un lado como laberinto de citas inspirado por un marxismo bblico . En cuanto al periodista francs Pierre Kalfon, l considera el apasionante ensayo "El socialismo y el hombre en Cuba" como "un montn de formulas", inspiradas por "un dogmatismo de otras pocas", es decir, por la "logomaquia marxista tradicional"!

Ahora bien, si se ignora o se desprecia el pensamiento del Che, sus ideas, su valores, su teora revolucionaria, su marxismo crtico, cmo se puede entender la coherencia de su vida, los motivos esenciales de su accin, la inspiracin poltico-moral de su prctica, el fuego sagrado que lo mova?

Guevara no lleg al marxismo por la experiencia de la revolucin misma, sino, al contrario, trat muy pronto de descifrar esa revolucin recurriendo a referencias marxistas, y as fue el primero en captar plenamente la significacin histrico-social de la revolucin cubana, proclamando, en julio de 1960, que sta "descubri tambin, por sus propios mtodos, los caminos que senalara Marx"i. Pero bien antes, en abril del 1959, l ya previa el rumbo que iba tomar el proceso cubano, despus de la cada de la dictadura de Batista: se trata, deca el Che en una entrevista con un periodista chino, de "un desarrollo ininterrumpido de la revolucin", hasta abolir "el sistema social existente" y sus "fundamentos econmicos"ii.

Del 1959 hasta su muerte, el marxismo del Che ha evolucionado. l se aleja cada vez ms de las ilusiones iniciales acerca del modelo sovitico de socialismo y del estilo sovitico -es decir, estalinista- de marxismo. En sus escritos se percibe de manera cada vez ms explcita, sobre todo a partir de 1963, la bsqueda de un modelo alternativo, la tentativa de formular otra va al socialismo, distinta de los paradigmas oficiales del "socialismo realmente existente". Su asesinato por los agentes de la CIA y sus socios bolivianos en octubre del 1967 va a interrumpir un proceso de maduracin poltica y desarrollo intelectual autnomo. Su obra no es un sistema cerrado, un planteamiento acabado que tiene respuesta para todo. Sobre muchas cuestiones -la democracia en la planificacin, la lucha contra la burocracia- su reflexin es incompleta.

El marxismo del Che se distingue de las variantes dominantes en su poca. Es un marxismo antidogmtico, tico, pluralista, humanista, revolucionario. Algunos ejemplos permiten ilustrar estas caractersticas.

Antidogmatico: Marx, para el Che, no era un Papa favorecido con el don de la infalibilidad. En sus "Notas para el estudio de la ideologa de la Revolucin cubana" (1960), l subraya: aun siendo un gigante del pensamiento, el autor de El Capital haba cometido errores que se pueden y deben criticar. Por ejemplo, con relacin a Amrica Latina, su interpretacin de Bolvar, o el anlisis de Mxico que hace con Engels "dando por sentadas incluso ciertas teorias de las razas o las nacionalidades inadmisibles hoy"iii.

Ms grave que las equivocaciones de Marx son los fenmenos de dogmatizacin burocrtica del marxismo en el siglo XX: en varias ocasiones Guevara se queja de la "escolstica que ha frenado el desarrollo de la filosofa marxista" -una evidente referencia al stalinismo- y que incluso ha impedido sistemticamente el estudio del perodo de construccin del socialismoiv.

tico: La accin revolucionaria es inseparable de ciertos valores ticos. Uno de los ejemplos es el trato a los prisioneros de una guerrilla: "Una clemencia lo ms absoluta posible con los soldados que van a combatir cumpliendo, o creyendo cumplir, su deber militar. (...) Los sobrevivientes deben ser dejados en libertad. Los heridos deben ser cuidados con todos los recursos posibles"v. Un incidente de la batalla de Santa Clara ilustra el comportamiento del Che: a un companero que propone que se ejecute un teniente del ejrcito hecho prisoniero, el comandante Guevara contesta: "Crees t que somos como ellos?"vi.

La construccin del socialismo es tambin inseparable de ciertos valores ticos, contrariamente a lo que plantean las concepciones economicistas -de Stalin hasta Charles Bettelheim- que slo consideran "el desarrollo de las fuerzas productivas". En la famosa entrevista con el periodista Jean Daniel (julio del 1963) el Che planteaba, en lo que ya era una crtica implcita al "socialismo real": "El socialismo econmico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo contra la enajenacin. (...) Si el comunismo pasa por alto los hechos de consciencia, podr ser un mtodo de reparto, pero no es ya una moral revolucionaria"vii.

Pluralista: Aun si el Che nunca logr formular una concepcin acabada de la democracia socialista, defenda la libertad de discusin en el campo revolucionario y el respeto a la pluralidad de opiniones. El ejemplo ms tajante es su respuesta -en un informe de 1964 a sus compaeros del Ministerio de la Industria- a la crtica de "trotskismo" que le echaran algunos soviticos: "A este respecto, creo que o poseemos la capacidad de destruir con argumentos la opinin contraria o debemos dejarla expresarse... No es posible destruir una opinin con la fuerza, porque ello bloquea todo desarrollo libre de la inteligencia. Tambin del pensamiento de Trotsky se puede tomar una serie de cosas, incluso si, como creo, se equivoc en sus conceptos fundamentales, y si su accin ulterior fue erronea..."viii.

Revolucionario: durante aos y dcadas el marxismo sirvi en Amrica Latina de justificacin a una poltica reformista de subordinacin del movimiento obrero a una alianza con la supuesta "burguesa nacional", en aras de una supuesta "revolucin democrtica, nacional y anti-feudal" (Codovilla, para slo mencionar un nombre simblico de todo un sistema poltico de corte stalinista). En su "Mensaje a la Tricontinental" (1966) Guevara cort el nudo gordiano que ataba los explotados de manos y pies: No hay ms cambios que hacer: o revolucin socialista o caricatura de revolucin"ix.

Humanista: La lectura de Marx por el Che es totalmente distinta de la vulgata estructuralista, "anti-humanista terica", althusseriana, que tanto se difundi en Amrica Latina en los aos 60 y 70. La crtica del capitalismo -sociedad en la cual "el hombre es el lobo del hombre"- la reflexin sobre la transicin al socialismo, la utopa comunista de un hombre nuevo: todos los temas centrales de la obra marxista del Che tienen su fundamento en el humanismo revolucionario. La expresin concreta, prctica, activa del humanismo revolucionario es el internacionalismo. En su charla con los jovenes comunistas en 1962, Guevara insista que el revolucionario debe "plantearse siempre los grandes problemas de la humanidad como problemas propios", es decir, "sentirse angustiado cuando se asesina a un hombre en cualquier rincn del mundo y para sentirse entusiasmado cuando en algn rincn del mundo se alza una nueva bandera de libertad". Mas all de los errores tcticos o mismo estratgicos, el compromiso personal del Che con la revolucin en el Congo y en Bolivia, al riesgo de su vida, es la traduccin en los hechos de estas palabras.

El mundo -y Amrica Latina- han cambiado muchsimo en estos ltimos treinta aos. No se trata de volver atrs, y buscar en los escritos del Che la respuesta a todos nuestros problemas actuales. Pero la verdad es que los pueblos siguen, hoy como ayer, bajo la dominacin del imperialismo; que el capitalismo, en su forma neo-liberal, sigue produciendo los mismos efectos: injusticia social, opresin, desempleo, pobreza, mercantilizacion de los espritus. Peor: nunca en el pasado ejerci el gran capital financero multinacional un poder tan aplastante, tan abrumador, sobre el conjunto del planeta. Nunca, como ahora, consigui el capitalismo ahogar a todos los sentimientos humanos en las "aguas glaciales del clculo egosta". Por eso necesitamos, hoy ms que nunca, del marxismo del Che, de un marxismo anti-dogmtico, tico, pluralista, revolucionario, humanista.

En el siglo XXI, cuando ya estarn olvidados los idelogos neo-liberales que hoy ocupan la escena poltica y cultural, las nuevas generaciones se acordarn an del Che, de su combate y de sus ideas.

II

Segn Walter Benjamin, en sus tesis Sobre el concepto de historia (1940), las fuerzas de la rebelin de los oprimidos tienen sus races en la memoria de los vencidos, de los ancestros cados en la lucha. Amrica Latina es un ejemplo impresionante de esta regla: las revueltas e insurgencias populares durante el siglo XX y hasta hoy se inspiraron en las figuras de Jos Marti, Emiliano Zapata, Augusto Sandino, Ernesto Che Guevara. Luchadores vencidos, que cayeron con las armas en las manos y se transformaron, para siempre, en granos de futuro sembrados en la tierra latinoamericana, estrellas en el cielo de la esperanza popular.

Este libro de Nestor Kohan es mucho ms que un homenaje a Ernesto Guevara: es una importante contribucin al debate marxista en Amrica Latina, a partir de una lectura humanista y revolucionaria de los escritos del mdico-guerillero argentino. No se trata de una obra sistemtica, sino ms bien de una coleccin de ensayos, conferencias, entrevistas, que abordan mltiples aspectos del pensamiento del Che y de su herencia en el movimiento revolucionario latinoamericano (Robi Santucho, Miguel Enrquez). Esta diversidad, esta pluralidad de planteamientos y de temas, es precisamente lo que hace el inters del libro, su riqueza, su vitalidad.

Al mismo tiempo, es evidente la unidad, la coherencia de este conjunto de trabajos: todos tienen por hilo conductor, la filosofa de la praxis, el marxismo humanista, la perspectiva revolucionaria-socialista de Guevara. Y en varios se discute lo que es, creo, uno de sus aportes ms importantes: la formulacin de una va nueva al socialismo, que no fuera calco y copia (para retomar la frmula de Maritegui) de la experiencia sovitica. Su concepcin -combatida como utpica y peligrosa por el partidario de Stalin (y de Althusser) Charles Bettelheim, pero sustentada por Ernest Mandel, el principal terico y dirigente de la Cuarta Internacional- acerca de la contradiccin entre el plan y el mercado es inseparable, como muy bien lo plantea Nstor, de su humanismo terico, de su deseo de liberar a los individuos de la enajenacin y de la jaula invisible de las leyes econmicas mercantiles.

Analizando varios escritos econmicos del Che recin publicados, y dialogando con Orlando Borrego, Nstor nos permite conocer mejor la evolucin de su pensamiento en los ltimos aos (1964-67), su inters por los planteamientos de la oposicin de izquierda (Preobrajensky, Trotsky), su rechazo de los Manuales soviticos, su bsqueda de nuevas soluciones, su intuicin segn la cual la URSS iba a terminar restaurando el capitalismo.

En el ttulo de su librox, y en uno de los ensayos, Nstor plantea la actualidad de las ideas -y del combate- internacionalista radical del Che para el movimiento de los movimientos nacido en Seattle en 1999: ms all del capitalismo y de la brutal dominacin imperialista, un otro mundo es posible, basado en los valores de la solidaridad, de la igualdad y de la libertad que constituyen el socialismo.

Lo que le da su valor singular a este libro es su manera de asociar el compromiso militante con la herencia revolucionaria y marxista del Che, y una reflexin terica profunda sobre cuestiones como la filosofa de la praxis, el concepto de enajenacin, el estructuralismo, el determinismo, el posmodernismo.

Podemos criticar una u otra formulacin de Nstor, o estar en desacuerdo con uno u otro planteamiento -por ejemplo, sobre la relacin entre democracia y socialismo en Cuba- pero son libros como ste los que nos ayudan a implementar la tarea que Walter Benjamin le asignaba al pensamiento revolucionario: salvar la tradicin de los oprimidos del conformismo que intenta apoderarse de ella.

Pars, 6 de abril de 2005

Notas


i Al Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes", discurso del 28 de julio del 1960, en Ernesto Che Guevara, Obras 1957-1967, La Habana, Casa de las Amricas, 1970, vol. 2, p. 392. En adelante, citaremos esta edicin como Casa

iiE.Guevara, Selected Works, Cambridge, MIT Press, 1970, p. 372.

iiiCasa, vol. 2, p.416.

ivCasa , vol. 2, pp. 416, 190. En un discurso de abril del 1962 sobre Escalante y su tentativa de stalinizacin del partido revolucionario cubano Guevara subraya la relacin ntima entre alejamiento de las masas, burocratismo, sectarismo y dogmatismo. En Ernesto Guevara, Obra revolucionaria, Mxico, Era, 1967, p.333.

vChe Guevara, "La guerra de guerrillas", Casa, vol. 1, p. 46.

viCitado en Paco Ignacio Taibo II, Ernesto Guevara, connu aussi comme le Che, Paris, Payot, 1997, p.299.

viiEn L'Express, 25 de julio del 1963, p.9.

viiiChe Guevara, "Il piano i gli uomini", Il Manifesto n 7, deciembre del 1969, p.37.

ixCasa vol. 2, p. 589. Es impresionante el paralelo con las tesis de Jos Carlos Maraitegui en 1929 : "A Norteamrica, plutocrtica, imperialista, slo es posible oponer eficazmente una Amrica Latina o Ibera, socialista. (...) El destino de estes paises, dentro del orden capitalista, es el de simples colonias". (J.C.Mariategui, El proletariado y su organizacin , Mxico, Grijalbo, 1970, pp. 119-121)

x En su primera edicin impresa este libro apareci con el ttulo Ernesto Che Guevara: Otro mundo es posible. A ese ttulo hace referencia en su prlogo Michael Lwy. -Nota de N.K.-



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