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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2011

Pakistn, la ltima amenaza orquestada y el fin de la historia
El peor enemigo de EE.UU.

Paul Craig Roberts
Information Clearing House

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Habis odo hablar alguna vez de los Haqqanis? No. Lo creo. Como al Qaida, del que nunca haba odo hablar nadie antes del 11-S, la Red Haqqani ha emergido en tiempo de necesidad para justificar la prxima guerra de EE.UU., Pakistn.

La afirmacin del presidente Obama de que haba exterminado al lder de al Qaida Osama bin Laden, desinfl la amenaza de ese coco que sirvi durante tanto tiempo. Una organizacin terrorista que abandon a su lder, desarmado y sin defensa, como presa fcil de asesinar, ya no pareca formidable. Era la hora de un nuevo coco, ms amenazador, cuya persecucin mantuviera viva la guerra contra el terror.

Ahora los peores enemigos de EE.UU. son los Haqqanis. Adems, a diferencia de al Qaida que nunca estuvo vinculado a un pas, la Red Haqqani, segn el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., es un verdadero brazo del servicio de inteligencia ISI, del gobierno paquistan. Washington afirma que el ISI orden que su Red Haqqani atacara el 13 de septiembre la embajada de EE.UU. en Kabul, Afganistn, junto con la base militar estadounidense en la provincia Wadak.

El senador Lindsey Graham, miembro del comit de Servicios Armados y uno de los principales belicistas republicanos, declar que todas las opciones estn sobre la mesa y garantiz al Pentgono que en el Congreso existe amplio apoyo bipartidista para un ataque militar estadounidense a Pakistn.

Como Washington ha estado matando con drones a numerosos civiles paquistanes y ha obligado al ejrcito paquistan a perseguir a al Qaida por casi todo Pakistn, produciendo decenas de miles, o ms, de paquistanes desplazados al hacerlo, el senador Graham tiene que estar pensando en algo ms grande.

El gobierno paquistan tambin lo piensa. El primer ministro paquistan, Yousuf Raza Gilani, hizo volver a su ministro de Exteriores de las conversaciones en Washington y orden una reunin del gobierno para evaluar la perspectiva de una invasin estadounidense.

Mientras tanto, Washington acumula ms motivos que agregar a la nueva amenaza de los Haqqanis para justificar una guerra contra Pakistn: Pakistn tiene armas nucleares, es inestable y las bombas podran no caer en buenas manos; EE.UU. no puede ganar en Afganistn hasta que haya eliminado los refugios en Pakistn; y bla-bla-bla.

Washington ha estado tratando de intimidar a Pakistn para que lance una operacin militar contra su propio pueblo en Waziristn del Norte. Pakistn tiene buenos motivos para resistir a esa demanda. La utilizacin por parte de Washington de la nueva amenaza Haqqani como excusa para una invasin podra ser el modo de Washington de superar la resistencia de Pakistn a atacar su provincia de Waziristn del Norte, o podra ser, como dicen algunos dirigentes polticos paquistanes, y lo teme el gobierno paquistan, un drama creado por Washington para justificar un ataque militar contra otro pas musulmn.

Durante los aos de su servilismo como marioneta estadounidense, el gobierno de Pakistn se lo busc. Los paquistanes dejaron que EE.UU. comprara al gobierno de Pakistn, entrenara y equipara a sus fuerzas armadas y estableciera una interconexin con los servicios de inteligencia paquistanes. Un gobierno tan dependiente de Washington no poda objetar cuando Washington comenz a violar su soberana, enviando drones y equipos de fuerzas especiales a matar a presuntos miembros de al Qaida, pero usualmente a mujeres, nios y agricultores. Incapaz de reducir despus de una dcada a una pequea cantidad de combatientes talibanes en Afganistn, Washington ech la culpa de su fracaso militar a Pakistn, precisamente como Washington culp de su interminable guerra contra el pueblo iraqu al supuesto apoyo iran a la resistencia de Iraq contra la ocupacin estadounidense.

Algunos analistas informados de los cuales nunca oiris hablar en los medios dominantes, dicen que el complejo militar/de seguridad de EE.UU. y sus rameras neoconservadoras estn orquestando la III Guerra Mundial antes de que Rusia y China se puedan preparar. Como resultado de la opresin comunista, un porcentaje significativo de la poblacin rusa est en la rbita estadounidense. Esos rusos confan ms en Washington que en Putin. Los chinos tambin estn demasiado ocupados encarando los peligros del rpido crecimiento econmico como para prepararse para la guerra y son muy inferiores a lo que les amenaza.

La guerra, sin embargo, es la sangre vital de los beneficios del complejo militar/de seguridad, y la guerra es el mtodo preferido de los neoconservadores para alcanzar su objetivo de hegemona estadounidense.

Pakistn limita con China y antiguas partes constituyentes de la Unin Sovitica en las cuales EE.UU. tiene ahora bases militares en las fronteras de Rusia. La guerra y ocupacin de Pakistn por parte de EE.UU. probablemente despertar a los somnolientos rusos y chinos. Como ambos pases poseen misiles balsticos intercontinentales, el resultado de la codicia de beneficios del complejo militar/industrial y la codicia de un imperio de los neoconservadores podra ser la extincin de la vida en la tierra.

Los patriotas y superpatriotas que estn de acuerdo con los planes del complejo militar/de seguridad y los patrioteros neoconservadores impulsan el fin de los tiempos tan fervientemente deseado por los evanglicos del rapto, quienes flotarn hacia el cielo mientras todos los dems morimos en la tierra.

No es el resultado del fin de la Guerra Fra esperado por el presidente Reagan.

El Dr. Paul Craig Roberts fue nombrado secretario adjunto del Tesoro de EE.UU. por el presidente Reagan y confirmado por el Senado de EE.UU. Fue editor asociado y columnista en el Wall Street Journal y sirvi en los equipos personales del representante Jack Kemp y del senador Orrin Hatch. Fue asociado del personal del Subcomit de Apropiaciones para la Defensa de la Cmara de Representantes, asociado del personal del Comit Econmico Conjunto del Congreso, y Economista Jefe, Personal Republicano, Comit Presupuestario del Congreso. Escribi la ley de reduccin de la tasa de impuestos Kemp-Roth, y fue un lder en la revolucin de la oferta. Fue profesor de economa en seis universidades y es autor de numerosos libros y contribuciones acadmicas. Ha testificado ante comits del Congreso en 30 ocasiones.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article29228.htm

rCR



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