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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2011

Italia: entrevista con Gabriele del Grande, periodista experto en inmigracin, sobre los CIE
"La verdadera alarma en estos momentos son los Centros de Identificacin y Expulsin ilegales"

Gorka Larrabeiti
Rebelin

Traducido por Gorka Larrabeiti y Alma Allende


En esta entrevista a Gabriele del Grande, periodista italiano experto en inmigracin, fundador del observatorio Fortress Europe, no vamos a preguntarle por las 1.647 vctimas que se han registrado en el Canal de Sicilia en lo que llevamos de ao. Le preguntamos por los Centros de Identificacin y Expulsin (CIE) y los Centros de Acogida para solicitantes de asilo. As se llama a estos invisibles agujeros negros del Estado de derecho, fruto del Estado de emergencia, que constituyen todo un tab meditico. Hablamos de las vctimas vivas de las polticas migratorias. Como Ismael, un peruano que lleva diez aos en Italia, y al que un da, mientras est trabajando haciendo un traslado, la polica detiene porque sus papeles no estn en regla. Lo envan al CIE de Turn para luego expulsarlo al Per. Pero Ismael protesta, la comunidad peruana y los activistas anti-CIE tambin. La de Ismael es una de las muchas historias que suceden en esos campos de concentracin, donde se lucha contra la poltica de muros. Por el derecho al horizonte.


Pregunta: Los CIE, antes de la cada del rgimen de Ben Al y del principio de la guerra de Libia eran trece. Luego se montaron otros trece, a los que hay que aadir los Centros de Acogida que, por orden del Presidente del Consejo de Ministros, se convirtieron en CIE. Se sabe cuntas personas hay dentro actualmente? Cmo son estas estructuras nuevas? En qu estado estn los centros antiguos?

Respuesta: La voluntad del gobierno actual siempre ha sido aumentar el nmero de CIE con el objetivo explcito de contar con uno en cada una de las veinte regiones italianas. Polticamente estaban todos de acuerdo, gobiernos regionales incluidos, fueran de derecha o de izquierda. Sin embargo, haba un problema con los ayuntamientos, puesto que todo el mundo quera los CIE pero no en su territorio. De modo que el nico modo que hall el gobierno de montar los nuevos centros fue mediante medidas de emergencia. Cuando comenzaron de nuevo los desembarcos en febrero, el Consejo de Ministros declar el estado de emergencia. Orden, pues, a la Proteccin Civil abrir nuevos centros de acogida para albergar a los 24.000 tunecinos que llegaron entre febrero y abril a Lampedusa. Luego, tras reconocer un permiso de residencia de seis meses por razones humanitarias a todos los tunecinos que haban llegado antes del 5 de abril, transform tres de aquellos campamentos de tiendas en tres nuevos CIE con capacidad para 400 personas. Sin embargo, la vida de estos nuevos centros fue breve. Hubo revueltas, incendios, motines, y las estructuras quedaron devastadas. Hoy estos tres nuevos CIE estn cerrados. En este momento slo funcionan 12 CIE: Turn, Miln, Mdena, Bolonia, Gradisca, Roma, Bari, Brindisi, Lamezia, Trapani, Milo y Caltanissetta. El CIE de Cronote lleva un ao cerrado debido a una revuelta de reclusos que lo destruyeron. Por su parte, los CIE de Turn, miln y Gradisca no funcionan a pleno rendimiento porque quedaron destruidos hace unos meses tras varios incendios y motines de los detenidos que daaron seriamente las estructuras.

La verdadera alarma en estos momentos son los CIE ilegales. Es decir, ciertas estructuras que se emplean al margen de la ley para detener ilegalmente a quienes llegan por mar. Sucede que los centros de acogidad de Lampedusa, Porto Empedocle y Pozzallo, en Sicilia, as como en el centro de acogida de Cagliari (Cerdea) se estn empleando de hecho como lugares de detencin, sin que haya ningn juez que confirme la retencin de estas personas, y por tanto de modo totalmente ilegal. Se trata de una especie de secuestro de Estado. El ltimo episodio de este estado de polica se ha escrito en el puerto de Palermo (Sicilia), donde actualmente hay unos 600 tunecinos detenidos en tres ferrys de las compaas Moby y GNV.

Desde el punto de vista jurdico, qu es un CIE? Qu significa la ley dentro de un CIE? Hay vacos y abusos legales?

Jurdicamente un Centro de Identificacin y Expulsin (CIE) es un lugar destinado a la detencin de quienes tengan permisos de estancia [soggiorno] caducados o de quienes hayan entrado en Italia sin pasaporte. La detencin tiene un lmite de 18 meses y su finalidad es identificar al detenido y expulsarlo. Durante la retencin, las autoridades policiales se ponen en contacto cn las embajadas para obtener de stas un permiso sin el cual el detenido no puede ser expulsado. El 50% de los detenidos no resulta expulsado porque no consiguen identificarlos. Desde un punto de vista jurdico son perfectamente legales. Se aprobaron mediante una ley del gobierno de centro-izquierda en 1998. Al principio el periodo de detencin era de 30 das; en 2002 el gobierno de Berlusconi lo aument a 60 das; luego, en 2009, a 6 meses, y hasta 18 meses el pasado agosto.

Un juez de paz confirma cada dos meses la retencin en presencia de un abogado. Desde un punto de vista legal la detencin en los CIE no se define como tal: se habla simplemente de retencin, lo que no equipara al CIE con el rgimen carcelario. Digamos que las leyes en este sentido no ayudan, sino que ms bien demuestran que el Estado de Derecho, cuando se doblega ante las ideologas, no resulta una garanta de los derechos fundamentales de la persona. En Italia es menos peligrosa la bancarrota fraudulenta que un documento expirado.

Puedes describirnos quines acaban en los CIE?

Pues fundamentalmente cuatro tipo de personas. Primero estn los que desembarcan en Lampedusa. Mujeres y hombres. Los que llegan sin pasaporte ni visado y no solicitan asilo poltico terminan en los Centros de Identificacin y Expulsin. Este ao la polica ha hecho la seleccin segn un criterio racial: los rabes van a los CIE, y los negros a los Centros de acogida para solicitantes de asilo Daba igual que los rabes vinieran escapando de la guerra de Libia.

La segunda categora la constituyen antiguos detenidos. Ciudadanos extranjeros condenados en la mayor parte de los casos por delitos de microcriminalidad o por violacin de la ley sobre drogas, y que despus de cumplir la pena de crcel son trasladados a los CIE directamente.

La tercera categora la forman los trabajadores. Gente corriente a la que paran por casualidad durante un banal control de identidad, ya puede ser en una estacin, en un tren o en un control de carretera. Los que tienen los documentos expirados acaban en el CIE aunque lleven en Italia veinte aos y su familia resida aqu.

La cuarta categora seran los pobres. Gente sin techo, alcohlicos, prostitutas, vagabundos. Son el blanco ms frecuente de las redadas de la polica. Las llaman operaciones por la seguridad, pero sirven para deshacerse de la pobreza de las ciudades escaparate. A los pobres que no tienen documentos los llevan a los CIE y terminan siendo expulsados realmente. La mayor parte de los reclusos son hombres, pero tambin hay mujeres y transexuales.

En esta crnica escrita por una abogada de regreso de Lampedusa habla de 101 chicos menores encerrados en la base Loran. Sabemos cuntos menores hay en los distintos CIE? En qu situacin legal se encuentran?

No puede haber menores en los CIE. La ley italiana provee de documentos de estancia a todos los menores no acompaados de su familia. Si un menor acaba en un CIE por error durante una redada puede ser liberado demostrando su condicin de menor de edad.

El caso que mencionas hay que enmarcarlo como uno ms de los que ocurren en los centros de detencin ilegal de los que hablaba antes. La antigua base Loran de la isla de Lampedusa, de hecho, no es un CIE sino un Centro de acogida. Sin embargo, basta con cerrar una verja y pegar a los chicos si se escapan para transformarlo en un lugar donde se suspende el derecho y hasta la propia Constitucin, que sanciona la inviolabilidad de la libertad personal. Esto sucede en la Italia de hoy. Son cmplices de ello todas las asociaciones humanitarias que trabajan en Lampedusa, entre ellas las Naciones Unidas, la Organizacin Internacional para las Migraciones, Save the Children, Mdicos sin Fronteras.

El 2 de agosto el Senado aprob el decreto de expulsin que prev la ampliacin del lmite mximo de la detencin en los CIE, que pasa de 6 a 18 meses. Escribas que los reclusos de los CIE haban acogido la noticia con mucha angustia y cerrabas el texto de esta manera: Podemos apostar a que nos espera un verano caliente . Cmo han ido las cosas? Qu ha pasado?

Revueltas, fugas, incendios, arrestos. La ltima rebelin se produjo en Lampedusa el pasado 21 de agosto cuando el centro de acogida, ilegalmente usado como CIE, fue completamente quemado (ver vdeo abajo). Lo mismo haba pasado en las semanas anteriiores en Turn, donde lograron huir treinta reclusos en dos semanas y fueron arrestados otros diez; en Brindisi, de donde 60 consiquieron escapar; y en Roma, donde ms de cien personas lograron huir durante el mes de agosto. Pero episodios de revueltas y tentativas de evasin ha habido en todos los CIE. A menudo se trata de revueltas violentas, con enfrentamientos con la polica y heridos, con autolesiones e intentos de suicidio. Revueltas que nos golpean la conciencia y nos obligan a decidir de qu parte estamos. A menudo a los bienpensantes les gusta la beneficiencia y el mito del buen salvaje. Pero cuando los detenidos en los CIE se rebelan y desafan a las fuerzas policiales, de qu parte estamos? Yo declaro serenamente que estoy con ellos y con sus revueltas. Y que la verdadera violencia no es la del que incendia las crceles sino la del Estado italiano, que expuls a Kabbour a Marruecos dejando en Italia a su mujer, a sus dos nios, a su hermana e incluso a sus padres. La violencia es la del Estado que suministra psicofrmacos como si fueran caramelos para mantener tranquilos a los detenidos y que luego pasa enseguida a dar porrazos. Cuando se rebelan dentro de los CIE, nunca hay nadie fuera para prestarles ayuda. Porque la existencia de los CIE est completamente naturalizada. La llamada inmigracin ilegal se ha convertido en el mal absoluto en nuestro imaginario y en consecuencia cualquier medio es aceptable con tal de que se detenga esta amenaza.

Cuentas casos escalofriantes de autolesiones y abuso de psicofrmacos dentro de los CIE. Cmo se explican?

Se les suministran psicofrmacos a la luz del sol. Son los propios reclusos los que los piden. Intentad imaginar lo que significa pasar 18 meses de vuestra vida cerrados en una jaula con otras veinte o treinta personas, sin nada, sin nada de nada -repito- que hacer y as de la maana a la noche. O preparas un plan de fuga y la revuelta, o prefieres apagarte lentamente para no enloquecer a fuerza de pensar en la familia que te espera fuera, en los hijos, en el fracaso de volver a tu pas... El problema es que son psicofrmacos muy fuertes y que crean dependencia, psicofrmacos que en la vida cotidiana slo los prescriben con receta y como terapia los psiquiatras y que dentro, en cambio, se dan como si fuesen golosinas. Los efectos se ven cuando salen del CIE -si es que no son expulsados- convertidos en trapos. En cuanto a las autolesiones, cortarse las venas o tragarse trozos de hierro y cristal sirve sobre todo para evitar la expulsin y tratar de que los lleven a urgencias, desde donde sin duda es ms fcil intentar la fuga. Son estrategias de fuga. Y es absurdo que un chaval con un pasaporte caducado tenga que razonar como un asesino en serie que trata de escapar de una crcel de mxima seguridad. Y es absurdo que, desde fuera, nosotros, vitaliciamente protegidos por un documento, nos preguntemos si dentro se est lo bastante desesperado como para tener el derecho de cortarse las venas. Ninguno de ellos se juega nada en caso de expulsin. No son perseguidos polticos. Ni uno. Pero cada uno de ellos tiene buenos motivos para querer quedarse en Italia. El primero de ellos es que es prcticamente imposible volver una vez que has sido repatriado.

Denuncias palizas en los CIE. Son prcticas normales? Ha habido denuncias de malos tratos? Hablas incluso de un muerto en Trapani. Se ha logrado averiguar algo ms sobre las causas de esta muerte?

El joven muerto en Trapani no falleci en un CIE sino en un Centro de acogida para solicitantes de asilo poltico o, lo que es lo mismo, en un centro abierto, donde se entra y se sale y slo se va a comer y a dormir a la espera de que una comisin decida si le concede o no el estatuto de refugiado poltico. Muri de muerte natural; estaba enfermo del corazn y tuvo un infarto. Lo que todava no est claro es si los mdicos del centro lo saban ni si estaban haciendo un seguimiento de su caso. En cuanto a las palizas, la lgica, en cambio, es muy simple y es tpica de la dinmica controlado/controlador. O lo que es lo mismo: mientras los detenidos no crean problemas y se limitan a comer, dormir y tomar las gotas de la psicoterapia, nadie les toca. Al contrario, se han dado casos de buenas relaciones entre detenidos y militares. S de militares que llevan grappa a sus favoritos o que les regalan cigarrillos. Son cosas que suceden. Ahora bien, en el mismo momento en que alguno de ellos levanta la cabeza, fomenta la revuelta, insulta a un militar o intenta huir, se convierte en blanco de las iras de los militares y, si le toca el turno a la escuadra equivocada, acaba bajo los golpes de las porras. Hemos publicado vdeos y fotos clarsimas que muestran tanto el tipo de lesiones -incluso en el caso de una mujer detenida- como la dinmica de la agresin por parte de la polica.

Fuiste uno de los promotores de la campaa contra la censura informativa LasciateCIEntrare (Djennos entrar en los CIE), gracias a la cual se acab con la prohibicin de entrar en los CIE a losperiodistas y las ONG. Se ha elevado la tensin informativa tras todo ello? Cmo juzgas el seguimiento informativo que hacen los grandes medios sobre lo que sucede en estos lugares?

Cuidado: sigue vigente la prohibicin de entrar. Desde abriel de 2011 sigue siendo imposible tener acceso a los CIE para la prensa. Fue suficiente una circular del Ministerio del Interior para imponer la censura. Los grandes medios ni siquiera se dieron cuenta, fundamentalmente porque, cuando an se poda entrar, tampoco haban solicitado entrar en esos lugares salvo contadas excepciones.

La campaa sali muy bien gracias a la participacin del sindicato, la asociacin (Ordine) de periodistas y de unos treinta diputados de las fuerzas de la oposicin. Polticamente el resultado fue que se consigui aprobar un orden del da en el Parlamento que insta al gobierno a anular la prohibicin, pero todava no se ha conseguido, y dudo mucho de que las cosas cambien antes de finales de ao. Sobre todo porque ningn poltico y ningn medio de comunicacin se expone en un tema tan incmodo como este.

Recapitulando: slo durante el mes de agosto ha habido revueltas y fugas en los CIE de Ponte Galeria, Pantelleria, Lampedusa, Modena, Cagliari y Pozzallo, una huelga de hambre y despus una revuelta en Turn, una fuga, palizas y lacrimgenos en el CIE Milo de Trapani, en Bolonia una protesta en el centro femenino con mujeres golpeadas, sangre en la calle Corelli de Miln con cinco reclusos ingresados en el hospital, ms un intento de fuga en Brindisi. Despus, en septiembre hemos visto las imgenes de la ltima revuelta de Lampedusa. Y despus, la ocurrencia de los CIE flotantes. Cmo se presentan el otoo y el invierno en los CIE?

Depende mucho de los desembarcos y de las nuevas leyes. Ahora los desembarcos en Lampedusa son muy pocos. Los acuerdos de reapatriacin con Tnez funcionan muy bien; la semana pasada fueron expulsados 604 jvenes de los 1.300 que haban sido detenidos en la isla antes de la revuelta. A este ritmo podran cesar o al menos reducirse mucho las llegadas, lo que liberara plazas en los CIE, de manera que las redadas en nuestras ciudades aumentaran de nuevo, con la consecuente expulsin de los pobres y los trabajadores comunes. Lo que a su vez podra llevar a un aumento de las protestas, con un apoyo externo. Lo hemos visto en Turn, donde, tras el arresto de un peruano comprometido polticamente, ha habido una clamorosa protesta de sus compaeros de partido fuera del CIE. Luego est tambin la nueva ley, que ha ampliado a 18 meses el tiempo mximo de detencin en un CIE. Hasta el momento son muy pocos los que permanecen ms de seis meses. Pero poco a poco los casos aumentarn y aumentarn tambin las protestas, incluidas las del sindicato de polica, que lamenta la falta de condiciones de seguridad de sus agentes, expuestos a duros enfrentamientos con los reclusos. El problema de la polica es que, en lugar de pedir refuerzos, debera negarse a utilizar a sus hombres para la represin de fenmenos sociales no criminales, como es el caso de la emigracin.

La ltima crnica que escribiste en agosto nos interpela directamente. Nos ofreces esas imgenes que son las que ven cada maana centenares de personas desde su casa. "La zona gris somos nosotros", dices, citando la obra de Primo Levi Los hundidos y los salvados. Qu podemos hacer para salir de ella?

Por ejemplo, abrir los ojos. Mirar a la cara la realidad, y con ms motivo en este momento de turbulencia en el que los CIE estn ebullicin. Y decidir de qu parte estamos. Tal vez, sin embargo, no estamos listos para hacerlo. Porque, a diferencia de otros pases, Italia sigue siendo vctima de su imaginario. Para nosotros el inmigrante sigue siendo un salvaje, sea bueno o malo, en nuestro pensamiento. El mismo hecho de que nos empeemos en llamarlo inmigrante es una seal del retraso cultural de nuestro pas. No somos capaces de percibir todo lo que de universal y comn hay en nuestras historias, sobre todo en las historias de nosotros, los ms jvenes. Antes que una revuelta material, hace falta una revuelta cultural. Una nueva esttica en la cual no existen inmigrantes clandestinos sino chicos y chicas, con un nombre y una historia, que practican la desobediencia civil, violando las leyes europeas de inmigracin para reclamar en voz alta el derecho a la libertad de circulacin en la poca de la movilidad internacional y la globalizacin. Si no digerimos antes este dato concreto, el hecho de que desplazarse es un derecho de todos y no slo de los ricos turistas y de los hombres de negocios, continuaremos siendo zona gris.

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1. La revuelta de Lampedusa:

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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