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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2011

Espaa, una nueva colonia en un mundo en quiebra

Jon E. Illescas Martnez (Jon Juanma)
Rebelin


Desde comienzos de la Edad Moderna y el capitalismo mercantil, Espaa o el Estado espaol1, se caracteriz por tener siempre una doble vertiente dentro del sistema mundial, en tanto agente colonizador y colonizado 2 . Por ejemplo, en los tiempos de la colonizacin salvaje de los pueblos de Amrica Latina, mientras mercenarios, proscritos, funcionarios del la Iglesia catlica y aventureros con sed de riquezas colaboraban mayoritariamente en la explotacin de esos pueblos, trayendo enormes cantidades de plata para la Monarqua y sometiendo a la poblacin indgena, el pueblo espaol peninsular pasaba hambre y la mayor parte del mismo estaba sumido en la ms absoluta de las miserias3. Adems, un 90% de los metales valiosos expoliados a los pueblos originarios americanos pasaban por los puertos espaoles, pero iban directamente a las manos de los banqueros alemanes (les suena la historia?), ingleses o italianos, ntimos amigos de insignes monarcas como Carlos I de Espaa ( y V del Sacro Imperio Romano Germnico)4. El caso es que, en la actualidad, en los tiempos del capital-imperialismo (Fontes) o el capitalismo de acumulacin flexible (Harvey), esa doble naturaleza entre colonizador y colonizado del Reino espaol est inclinndose con mucha fuerza hacia la segunda. Y as Espaa desciende en la jerarqua del sistema mundial capitalista. En el presente artculo tratar de explicar el porqu, el significado de este hundimiento a corto-medio plazo y las posibilidades que tienen las gentes normales de este pas para decidir su futuro en libertad.

En nuestros das, el sistema econmico mundial con rumbo decidido a su despeadero (y el de muchos de nosotros), est produciendo notorios reordenamientos en los (des) equilibrios internacionales del sistema poltico interestatal. Por ejemplo, estados otrora poderosos como Estados Unidos o Alemania estn perdiendo importantes cuotas de gestin de la plusvala mundial, mientras que pases con poblaciones ingentes como India o China estn recogiendo esa parte de la riqueza social expropiada e incluso acentuando ms su extraccin y velocidad de reconversin en capital (Dinero-Mercanca-Dinero). Este capital es fruto de la explotacin de los trabajadores de todo el mundo, especialmente la de aquellos que se encuentran por debajo del salario medio mundial. Esta situacin produce que pases de la periferia del antiguo centro de acumulacin, como Espaa, Grecia e Irlanda o incluso del propio centro del sistema como Reino Unido, Italia y Francia tengan que estar destruyendo a velocidad de crucero los derechos de sus trabajadores (abaratamiento de la fuerza de trabajo en trminos marxistas), ya que el botn imperialista que queda para repartir en forma de migajas entre su mano de obra, proveniente del latrocinio internacional-capitalista de otros trabajadores ms desafortunados, se ha reducido considerablemente. Mientras tanto, los gobiernos tteres de los banqueros de Estados Unidos y Alemania (Obama y Merkel) critican el endeudamiento y exigen sacrificios a los estados ms dbiles en nombre de los mercados (los mismos capitalistas que les dictan sus polticas nacionales y controlan las agencias de rating), mientras ellos mantienen los endeudamientos pblicos ms altos de todos los gigantes de la OCDE (a excepcin de Japn) y de gran parte de la Eurozona respectivamente5.

Por su parte, las clases dirigentes con DNI espaol6, esencialmente subsidiarias del reparto imperialista del mundo, juegan a que sus mayores burgueses forneos les dejen conservar un porcentaje del reparto del pastel mundial en zonas ligadas histrica y culturalmente al Reino, como es el caso de la ya citada Lationamrica. Todo ello a cambio del abaratamiento de la mano de obra residente en Espaa (djame que les venda y te preparo a los mos para que su seora les explote mejor)7. De este modo, la reduccin del mercado interno espaol (a ms recortes de salario, menos consumo y puestos de trabajo), ser compensada por estos grandes banqueros-empresarios espaoles mediante su consolidacin en los mercados extranjeros. Como el mismo Cristbal Montoro. Coordinador Econmico del Partido Popular y ex-Ministro de Hacienda (2000/2004), afirmaba recientemente en una entrevista8 (con una intencin radicalmente diferente a la ma), en 1996 slo un 6% de las inversiones empresariales espaolas se producan fuera del mercado interno; mientras que en la actualidad, el porcentaje invertido en el extranjero ha crecido hasta casi el 47%. Moraleja: los grandes banqueros y empresarios, el gobierno central y el resto de lite espaola verdaderamente codirigente, esto es, el conjunto de los virreyes de Estados Unidos y Alemania9 en la Pennsula (lase mayora de la lite del PPSOE y aclitos junto a un largo etctera de cargos claves del Estado), se encuentran todos ellos perfectamente dispuestos a destruir a la mayor parte de la clase trabajadora residente en Espaa en tanto consumidora. No importa en este caso si son legales o ilegales, nacionales o residentes. A cambio, estos asalariados, antes parte potencial del mercado, sern transformados en mano de obra barata para un comercio destinado paulatinamente a la exportacin. Venta exterior, a precios competitivos, que se dirigir a otros pases con mayores segmentos (cuantitativos) de poblacin con poder adquisitivo (Alemania, China, India, Brasil, etc). Para conseguir esto, los politicastros del sistema profundizarn el camino que ya viene implementando el gobierno de polarizacin social: destruccin de las garantas laborales, enterramiento definitivo de los sindicatos reformistas de la era keneysiana-fordista (UGT y CCOO, 1945/1973 respectivamente), bajadas de impuestos a las rentas del capital, privatizacin de todas las instituciones pblicas que sirvan para redistribuir la riqueza o garantizar ciertos derechos ciudadanos , etc. Ese papel de presto ejecutor est siendo interpretado por el PSOE, pero en breve continuar por el PP, ambos extremos diferentemente coloreados del mismo rodillo capitalista.

Si bien en la presente partida internacional por el reparto del mundo, a gran parte del pueblo espaol le ha tocado cartas marcadas realmente malas, otros pueblos de pases emergentes como Brasil, China o India, no las tienen, ni mucho menos, todas consigo. No ser simplemente darle la vuelta a la tortilla y que el mal llamado Sur pase a ser el Norte. Ser mucho ms y todava peor. Segn el analista Minqi Li (李民骐)10, el despegue de China e India hasta adquirir el papel de potencias dirigentes puede traer contradicciones irresolubles para el sistema en su conjunto que podran afectar a las clases populares de estos pases en ascenso. Con sus incomparables poblaciones, (casi el 40% del total mundial), bajo patrones capitalistas de consumo, estos gigantes asiticos produciran un recambio en el predominio capitalista que podra significar la acentuacin hasta la asfixia de las contradicciones inherentes al sistema, aquellas que Marx/Engels ya vaticinaron como insuperables a largo plazo (para nosotros, corto-medio). Por qu? Porque los lmites ecolgico-materiales de la Tierra, la produccin capitalista y la aritmtica del reparto de la tasa de plusvala mundial en declive no dan ms de s. Sirva de ejemplo el advertir que, si grandes mayoras de la poblacin de China e India consiguen un consumo (de despilfarro) parecido al de Estados Unidos o cualquier otra zona rica de Europa o Asia, gran parte del resto del mundo permanecer directamente a oscuras, sin agua y con caresta estructural de alimentos11. Y el citado es slo un punto de los variados lmites de la economa real y el mundo tangible donde el capitalismo de ficcin se desarrolla a costa de destruir el suelo sobre el que pisa (y cree levitar). Todo este escenario de pesadilla, por supuesto, lo pronosticamos bajo reglas de produccin y distribucin capitalista. Otro gallo cantara de conseguir reemplazar el sistema por uno verdaderamente democrtico donde la riqueza fuera poseda y gestionada colectivamente (socialismo democrtico).

Tan descarado es todo este escenario dantesco, que el sentido comn de mucha gente, hasta ayer mismo autoconsiderada apoltica, se transforma en el buen sentido gramsciano, entendiendo, al menos, dnde estn los enemigos principales de las mayoras (los bancos, el capital financiero, los polticos plegados a sus dictmenes, etc) Y si bien queda trecho por recorrer para que las mayoras trabajadoras comprendan las conexiones econmico-politico-culturales esenciales de la totalidad sistmica (Lukcs) y propongan alternativas con probabilidades histricas de xito; el aprendizaje en la calle, en los centros de trabajo y estudio, converge y se vislumbra acelerado.

La solucin a todo este tinglado, a este escenario de humana y descarnada desesperacin12, es por una parte sencilla, desde el punto de vista terico; y por otra, dramtica, desde el punto de vista prctico. La solucin es bien simple de formular: la revolucin mundial combinada de la mayora de clases populares de todo el sistema internacional. Una revolucin que instale un sistema realmente democrtico de gestin colectiva de los recursos que permita desarrollar un mundo en paz, respeto y libertad. Cuanto ms internacional y sincrnica sea esta revolucin, esto es, cuanto ms pueblos del mundo la secunden al mismo tiempo, ms posibilidades de xito tendr para destruir el capitalismo y substituirlo por un sistema poltico-econmico basado en la justicia y la solidaridad que coloque al ser humano como eje de su organizacin, produccin y decurso. El dramatismo de la prctica vendr de la mano de los grandes sacrificios que no pocos individuos de las clases populares tendrn que hacer para conseguir este fin, debido a que la oligarqua capitalista internacional no se quedar de brazos cruzados vindolas venir, esperando que le quiten lo que considera suyo (esperando la expropiacin de los expropiadores). Lamentablemente, como el pasado (y el presente) demuestran, es seguro que esta mayoritariamente podrida casta dirigente, antes de desaparecer estructuralmente de la Historia, dejar numerosos muertos, heridos y caresta regados por las sendas del mundo. Entonces...alguna otra opcin?, algo menos utpico?, ms sencillo? S, por supuesto, mucho ms: quedarnos de brazos cruzados esperando en casa a que un buen da vengan a cortarnos la cabeza. Eso s, con los mejores modales y apelando a los sacrificios en pro del indito espritu nacional. Esperando, paciente y resignadamente, que sigan segando de futuros nuestros maanas y el de nuestros hijos, sacrificando todos nuestros derechos en nombre de sus privados beneficios en la imposible carrera que libran contra la tendencia decreciente de la tasa de ganancia13. Esperando a que la tormenta no sea tan mala, aguardando a que ESTO SE/LO arregle(n) (quin?, el Espritu Santo?, o los mismos que nos metieron en el agujero?). Esperando, en definitiva, a que vuelva un pasado que jams podr tornar por imposibilidad material. Pero est claro, y sera hipcrita no admitirlo, que hay otra solucin ms fcil: huir. Emigrar como salida de emergencia. Pero quien emigre por huida y no por amor (a los dems, a su trabajo o a otras tierras) se encontrar con un final aciago donde volver a toparse con la hidra de las mil cabezas. Porque, cmo huir de algo que es omnipresente como el capitalismo? Por supuesto, se pueden encontrar zonas de menor inseguridad personal transitoria, pero al final, el enfrentamiento con el sistema en su multiplicidad de formas, en este momento histrico, se nos antoja prcticamente inevitable.

Conclusin: son el despertador de la Historia. Se acabo la hora de esperar, es tiempo de actuar. Y el 15 de octubre 14 es una buena fecha para fortalecer nuestra lucha mundial y desarrollar nuestra revolucin basada en el pacifismo y el calor de los pueblos llamados humanidad . Coged fuerzas, nimo, buena suerte y mucha solidaridad. La historia sopla a nuestro favor y los pjaros de la vida y de la muerte, con su asimtrico canto matutino, ya vienen despertando a los adormecidos.

Nos vemos en las calles.

Jon Juanma es el seudnimo artstico/activista de Jon E. Illescas Martnez.

Este artculo fue finalizado el 1 de octubre de 2011. Est registrado bajo licencia Creative Commons y es gratuita y libremente reproducible en cualquier medio siempre que se cite la autora, se respete la integridad y el formato del mismo, a la par que no se persigan fines con nimo de lucro.

Correo: [email protected]

Blog: http://jonjuanma.blogspot.com/

Notas:

1. No hay pas reconocible internacionalmente por la mayora del resto de pases, que no sea Estado, del mismo modo que no hay capitalista sin capital, ni empresario sin empresa. Las naciones realmente existentes son una entidad debatible desde un punto de vista ideolgico-cultural o de futuribles polticos (prximos o lejanos), pero nunca de presentes. Y sin embargo, aunque no es lugar para establecer el citado y necesario (re) debate, me veo en la obligacin de esta aclaracin para decir que da igual escribir Espaa que Estado espaol, siempre que el primero no se confunda con el concepto de nacin, que particularmente creo es una entidad antropolgica, sociolgica y econmica en franca desaparicin acelerada, hoy ms que nunca, dada la mundializacin de los intercambios de toda naturaleza establecidos por el ser humano (cultura, economa, gentica, etc). Este concepto de nacin tiene una connotacin metafsica inadmisible para las ciencias sociales y el entendimiento materialista, e histrico, del mundo, tanto desde los nacionalismos hegemnicos como los perifricos. Un trabajador de Espaa tiene una cultura y una forma de vida mucho ms semejante con un trabajador de Brasil o de Polonia que con una magnate espaol. Esa es una de las partes buenas del capitalismo: que libera a los individuos de las clases populares del cretinismo de las comunidades/sectas autrquicas, con sus reglas msticas y sus vasallajes hereditarios, mientras que con la figura del asalariado universal fortalece al agente que lo destruir y podr construir la unin armnica de la humanidad en una sociedad que provocar la liberacin de toda su creatividad y variada riqueza histrica acumulada, en sus manifestaciones ms valiosas.

2. Basndonos en la cuarta acepcin de la Rae: 4. f. Territorio dominado y administrado por una potencia extranjera.: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=colonia (2011/09/30).

3. Frank, Andr Gunder (1985): La acumulacin mundial (1492-1789). Siglo XXI: Madrid [1979]. Prueba de esta pobreza tambin se puede rastrear fcilmente en la literatura del Siglo de Oro espaol, con obras que retrataban esta situacin como La vida del Buscn (1626) de Francisco de Quevedo o Guzmn de Alfarache de Mateo Alemn (1599).

4. Se puede consultar en el citado libro de Frank.

5. Deuda pblica en relacin al PIB de: Japn (233%), Estados Unidos (98-100%), Alemania (83,2%), Espaa (65%) y Rumana (40%). Datos, respectivamente de: http://eleconomista.com.mx/economia-global/2011/09/26/eu-japon-mas-endeudados (2011/09/30), http://www.elpais.com.uy/suplemento/economiaymercado/a-los-pobres-les-gusta-gravar-a-los-ricos-menos-de-lo-que-se-cree/ecoymer_592437_110912.html (2011-09-30), http://www.informador.com.mx/economia/2011/285012/6/deuda-publica-de-alemania-bate-record-en-2010.htm (2011-09-30), http://www.diarioprogresista.es/economia/4892-la-deuda-publica-de-espana-alcanza-el-65-del-pib-20-puntos-menos-que-la-media-europea.html (2011-09-30) y http://www.oficinascomerciales.es/icex/cda/controller/pageOfecomes/0,5310,5280449_5282957_5284971_4516367_RO,00.html (2011/09/30)

6. DNI (Documento Nacional de Identidad, nmero de identificacin ciudadana en el Reino de Espaa).

7. Esto, est de ms decirlo, excluye a lo que queda de la burguesa espaola de ningn papel dirigente en el futuro al debilitar su base productiva y por ende su poder. Si bien en el perodo capitalista actual, las burguesas significantes cada vez menos tienen sentimientos nacionales, aunque sean jerrquicos (del tipo mis esclavos) respecto a sus pases de origen. Esto es debido al propio mestizaje del capital organizador y significante. La sinergia capitalista sobrepasa el poder dirigente de la propia burguesa y Frankestein (el Capital) amenaza con destruirles el tablero de juego. Ellos, por supuesto, no permanecern quietos y preferirn que se acabe el capitalismo a que se acabe el sistema de clases. Ojo con lo que deriva de esta proposicin de comprobarse cierta.

8. Entrevista publicada en ABC el da 19 de septiembre del presente ao: http://www.abc.es/20110919/economia/abci-entrevista-empresa-montoro-201109190901.html (2011/09/30).

9. Sin cerrar la representacin parcial de otros pases y/o flujos de capital de influencia poltica ms moderada como China o ciertas dictaduras de pases rabes petroleros, etc.

10. Li, Minqi (2008): The Rise of China and the Demise of the Capitalist Worl Economy. Monthly Review Press: Nueva York.

11. A este respecto adems de citar los cuadros de consumo energtico reproducidos en la obra anterior de Minqi Li cabe la pena resaltar que segn el Global Footprint Network se necesitaran 5 mundos si todos los pases siguieran el ritmo de consumo de los EUA (China e India suman casi medio mundo, as que necesitaramos ms de 2). Los datos fueron extrados del artculo de Carlos Fernndez Liria Quin cabe en el mundo? publicado en la seccin de Opinin del diario Pblico el 22 de enero de 2008: http://blogs.publico.es/dominiopublico/267/%C2%BFquien-cabe-en-el-mundo/ (2011/09/30).

12. En Rumana, uno de los pases menos endeudados de la Eurozona el gobierno derechista redujo el salario de los funcionarios un 25%, recort el gasto social a enfermos crnicos y otra serie de recortes para las clases populares que provocaron un aumento alarmante de suicidios, algunos de intencionalidad poltica declarada: http://www.kaosenlared.net/noticia/rumania-suicidio-como-protesta (2011/09/30).

13. Marx, Karl (2007): El capital. Akal: Madrid [1867]. (Tomo III, Captulo XXIII, punto 2 (p.80) y Tomo III, Captulo XXIV, punto 7 (p.255). Se puede ver una rpida introduccin en el epgrafe El capital y la plusvala del siguiente enlace: http://www.nodo50.org/garibaldi/contenido/introducc.htm (2011/09/30).

14. El 15 de octubre tendr lugar la movilizacin mundial de los indignados de todo el mundo contra la alianza entre la lite financiera y poltica contra los pueblos y la prdida de derechos sociales, por el cambio global. Ver en: http://www.democraciarealya.es/15o/ (2011/09/30) o en ingls en: http://15october.net/ (2011/09/30).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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