Portada :: Ecologa social :: Agua, el oro del siglo XXI
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2005

Guerras por el agua

Marta Iglesias
www.revistafusion.com

El elemento esencial para la vida es a da de hoy un bien escaso. La cantidad de poblacin y de consumo indican que, a este ritmo, en el 2025 la demanda de agua ser un 56% superior al suministro. Si ya en el presente hay guerras por el agua, el futuro se pinta todava ms turbio.


El acceso al agua, que tan importante era para los pueblos primitivos y para nuestros ancestros, es un problema lejano para los habitantes de las ciudades habituados a utilizarla sin control, para los agricultores, hosteleros... Se supone que es un bien inagotable pero a este ritmo tiene los das contados. De hecho 1.100 millones de personas carecen de acceso al agua potable y se calcula que en 2002 murieron 1,7 millones de habitantes vctimas de enfermedades relacionadas con la falta de agua potable, saneamiento e higiene. Slo en los pases en vas de desarrollo se calcula que el 80% de las enfermedades estn ligadas al agua.

Ante esto uno se plantea por qu no llega el agua. Las razones ms repetidas son: el incremento de poblacin y el uso desmedido de este recurso, a lo que hay que sumar un mal reparto. "China es un ejemplo de lo que sucede cuando la presin de la poblacin es demasiado fuerte. Ms de un millar de pozos secos se abandonan cada ao. Ms de doscientos mil pozos nuevos se han abierto y estn agotando poco a poco las capas freticas. La que se encuentra bajo Pekn ha descendido ms de sesenta metros desde 1965. Qu suceder cuando a centenares de millones de chinos les falte el agua?", se pregunta Lester R. Brown, agrnomo fundador del World Watch Institute. Si queremos datos sobre el uso desmedido, tommonos como ejemplo: con los 50 litros que usa un espaol en la ducha viven tres familias en Etiopa cada da durante la poca seca, y los 15 litros que gastamos al tirar de la cadena es lo que usa una de estas familias en todo el da.

 
 

Agua igual a poder

Cerca del 40% de la poblacin mundial vive en los alrededores de los ros, y las cuencas hidrogrficas que pertenecen a dos o ms pases suelen ser foco de conflicto cuando hay escasez de agua. Por eso algunos crticos no descartan que quizs con la guerra de Iraq se hayan querido controlar los recursos hdricos de los ros ufrates y Tigris, ros caudalosos en una de las zonas ms ridas del planeta. Efectivamente, estos dos ros son fuente constante de conflictos entre Turqua -que posee las fuentes de ambos y quien en realidad controla el caudal-, Siria e Iraq. Lo mismo sucede con el Nilo, cuyas aguas se disputan Etiopa, Sudn y Egipto. Aqu el nacimiento y el 85% de las aguas estn en Etiopa, pero no ejerce su posicin dominante y adems hay un acuerdo bilateral entre Sudn y Egipto para el reparto del caudal. Otras fuentes de discordia son el ro Jordn y el Litani, en Oriente Medio. Entre todos los pases implicados aqu, cabe sealar que Israel, Jordania y los territorios ocupados han agotado casi todos sus recursos de agua; de hecho cualquier acuerdo de paz entre Israel y Palestina ha de llevar un apartado sobre aguas para ser mnimamente considerado por ambas partes. En los ltimos 50 aos se ha combatido por el agua en 37 ocasiones y 27 de ellas enfrentaron a Israel y Siria a propsito del Jordn y el Yarmuk. En palabras de Lester R. Brown: "Ya empiezan a estallar conflictos por el agua en numerosas sociedades, por ejemplo en Etiopa, en la Bengala india, en Egipto, Sudn, China, ro abajo y ro arriba en el Yang-Ts. Las tensiones son vivas incluso en el plano internacional. La meseta del Goln, que se disputan Siria e Israel, es en primer lugar un depsito de agua en una regin seca. El ufrates es un tema de discordia entre Siria y Turqua, que est construyendo represas ro arriba. Hasta los mexicanos comienzan a molestarse cuando comprueban lo que queda del Colorado cuando cruza la frontera. La disminucin del caudal de los cursos de agua no va a mejorar la situacin. Y sin duda aumentar la inquietud cuando se divulgue que esos tres ltimos aos el Indo ha tenido el nivel ms bajo de su historia y que por ello se ha perdido el cuarenta por ciento de las cosechas de trigo".

El apropiamiento de este bien es tal que el ro Colorado desemboca casi seco, el mar de Aral ha perdido la mitad de su extensin y el lago Chad casi el 90% de su superficie. Podramos dividir el planeta en zonas donde el agua es escasa y donde abunda, pero incluso aqu el agua ha pasado a ser muchas veces un negocio que va desde el alcantarillado hasta el embotellamiento de agua, que supera en ganancias a la industria farmacutica. La comercializacin del agua tiene una fecha de inicio -2001, cuando la OMC pas a considerar objeto de negociacin los recursos naturales- y fecha final, ya que se prev que en este 2005 lo que hasta ahora regulaban los estados pase al mercado de libre comercio. De hecho gobiernos de todo el mundo estn dando el mercado del agua a las grandes corporaciones como Vivendi, Suez o RWE. Debido a esta privatizacin, en 2000 hubo una verdadera "guerra del agua" en Cochabamba (Bolivia). El Estado le haba dado la concesin para manejar el sistema de agua a la trasnacional Bechtel Corporation. A las pocas semanas de llegar, la empresa norteamericana impuso el conocido "tarifazo". Familias con sueldos mseros se encontraron con facturas de agua que se llevaban el 20% de sus ingresos. La guerra estall en las calles y no par hasta que la empresa abandon Bolivia.

Mientras asistimos a conflictos evidentes, hay otros que ya empiezan a gestarse. Por ejemplo el Sistema Acufero Guaran -que se extiende desde el norte de Brasil hasta la pampa argentina y se calcula que tiene 37 mil millones de m3-, pas en 1997 a ser parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial. Desde entonces muchos sospechan que se desea el control del acufero, y la cclica presencia del Comandante del Ejrcito Sur de EEUU en la zona parece confirmarlo.

 
 

El conflicto ms cercano

Pero no hace falta irnos tan lejos para detectar un conflicto debido al agua. Esta vez no es entre el pueblo y las multinacionales, sino entre dos zonas del mismo pas: la cuenca del Ebro y el Levante espaol, acosado por la falta de agua. El conflicto hunde sus races en el turismo ms despilfarrador y los regados sin control, y es avivado frecuentemente por polticos de diferentes ideologas. El marco es el Plan Hidrolgico Nacional (PHN) y los actores de esta guerra silenciada son las autonomas, los ecologistas, los agricultores, los polticos, y los hosteleros en todas sus variantes. La mayora de los estudios coinciden en sealar que en Espaa no falta el agua, pero que hay varias causas que estn acabando con ella en el oriente del pas: una poltica de turismo no adecuada a la zona -hay multitud de campos de golf y parques temticos en un lugar carente de agua-, un gran ndice de poblacin y un "mercado negro" del agua, como public la prensa el 22 de marzo de 2004. A ello hay que aadir que en toda Espaa la agricultura se lleva el 80% del agua y de sta la mayora se pierde, que las ciudades pierden el 35% del agua por fugas en las obsoletas redes de suministro, y que adems Espaa es el tercer pas del mundo que ms agua consume. Si hay alguien adecuado para opinar sobre el tema, es Pedro Arrojo Agudo, profesor de Anlisis Econmico en la Universidad de Zaragoza y experto en economa del agua. Su labor contra el Plan Hidrolgico Nacional le hizo merecedor el ao pasado del premio Goldman. Para Arrojo: "Con el gobierno del PP se gener toda una demagogia en las regiones de Levante, Pas Valenciano y Murcia que llev a unas actitudes con implantacin social de corte poco democrtico, donde no se explicaban las dos posiciones, donde se persegua a la gente que pudiera simplemente discrepar, caracterizndole de antimurciano o antivalenciano, y produciendo una especie de bloqueo en el debate". De hecho estas semillas que antao se sembraron todava siguen latentes, y muchos se niegan a entender la nueva posicin del gobierno del PSOE, que en junio de 2004 derogaba los nueve artculos del PHN relativos al trasvase del Ebro, poniendo en pie de guerra a la Comunidad Valenciana y a Murcia. El plan alternativo contiene cien actuaciones que contemplan la construccin de veinte desaladoras. Aunque se prev que pronto estn en funcionamiento, el problema de fondo sigue latente, los enfrentamientos se suceden y los que se creen vctimas se quejan.

Casi lo de menos es cmo llegue el agua al Levante -que llegar- sino el cambiar unos hbitos de vida a los que nadie est dispuesto a renunciar, sea cual sea la parte del pas donde miremos. No hay ms que tener en cuenta que cada espaol gasta 1.174 m3 por persona al ao, frente a los 726 de media en Europa. Pero mientras el planteamiento siga siendo el de ver quien saca ms negocio del agua, la guerra est servida en el planeta. Porque el agua es un derecho, no un privilegio.



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