Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2011

Honduras
Pueblo Organizado en Resistencia; una visin poltica

Ricardo Salgado
Rebelin


La relaciones que se dan al interior de una sociedad con respecto al poder son bastante complejas, por lo requieren de un estudio constante y particular de los eventos y acontecimientos de cambian su perfil da con da. Aunque el compromiso militante es de vital importancia para el fortalecimiento de una idea, o una posicin ideolgica, es necesario estructurar el pensamiento, establecer lneas coherentes de accin que lleven a objetivos y metas previamente determinados, y condicionados por los intereses particulares de la clase predominante en un partido poltico, que a su vez es la expresin mayor de organizacin de un grupo hegemnico.

Mientras ms bajas son las posibilidades de aprehensin de la realidad entre las masas, o las bases, ms factible son la fanatizacin y la manipulacin, lo que prolonga el proceso del paso de reemplazo de una fuerza por otra en el control del poder, entendiendo que el mismo no es aquello que resulta de un proceso electoral, sino la construccin permanente de relaciones polticas que permitan la consolidacin de un modelo poltico y socioeconmico especifico. Es importante entender que los planteamientos del partido son fundamentalmente la expresin de la clase predominante en el mismo, pero que, adems, estn condicionados por otros factores determinantes como la educacin, la cultura, el desarrollo de los medios de produccin y la relacin que existe con los mismos; esto nos lleva a concluir que la forma en que se aborda el problema de la implementacin de un plan de trabajo, debe ser hecho a la medida, adaptado a la realidad de cada sociedad.

Es justamente en la conjuncin de la teora con la prctica, donde se producen las tendencias internas de una agrupacin poltica, ya que se presume que, en general, los individuos se asocian en un partido poltico porque han definido un conjunto mnimo de ideales y objetivos. Estas tendencias son la expresin de la forma que interpretan grupos de miembros la forma en que debe llevarse adelante la construccin ideolgica y el trabajo poltico, normalmente conservando el principio de que tanto las masas como los cuadros, deben en todo momento luchar por la consolidacin del partido como tal. En este sentido, las tendencias internas ayudan a la cohesin partidaria, y brindan un espectro favorable al desarrollo ideolgico, que se debe consolidar con la prctica cotidiana hasta llegar a formar la identidad de clase.

Sera un error serio, encasillar las clases en dos sectores antagnicos; aunque el mtodo dialectico hace ms evidente la divisin de la sociedad de acuerdo a las posiciones frente al trabajo, y la enajenacin de este; la realidad nos demuestra que existen muchos factores que determinan la consciencia de clase de los individuos o grupos de individuos. Adems, los intereses econmicos multiplican su naturaleza, de tal forma que hoy, especialmente en las sociedades menos desarrolladas, encontramos un desarrollo bajo de los medios de produccin, con mltiples tipos de relaciones productivas. Las relaciones capitalistas en nuestros pases han creado un estancamiento en nuestro desarrollo productivo, as como en el desarrollo tecnolgico de nuestras sociedades, lo que implcitamente quiere decir que no podemos definir las relaciones de produccin a partir de un molde, ni reducir la complejidad de las mismas.

De hecho, hoy encontramos una fuerte contradiccin entre el capital especulativo y la produccin nacional, fenmeno que se reproduce en todos los pases del planeta. La especulacin financiera limita, por su propia naturaleza, la productividad, y el desarrollo de empresas que buscan mantener su crecimiento con el respaldo real del trabajo y sus productos. Esto produce naturalmente una segmentacin, y una diferenciacin de las relaciones de estos grupos frente al poder. Aunque ambas aspiran a hegemonizar la sociedad bajo sus propios conceptos, igual que el pueblo organizado, el desarrollo del modelo neoliberal hace prever que el capital financiero, la especulacin capitalista seguir desarrollando caractersticas propias como clase dominante, mientras su contra parte tender a debilitarse y a buscar nuevas formas de asociacin con el trabajo.

Estas condiciones obligan, en consecuencia, movimientos que tienden a unificar posiciones frente al control financiero especulativo promovido por el modelo neoliberal, que genera condiciones de caos y de pauperizacin, as como la decadencia del Estado y la condicin de vida de sus ciudadanos. La propuesta de Ciudades Estado, controladas por la inversin, es la mejor muestra de la tendencia a destruir el control del estado sobre la produccin de riqueza, aunque se le otorga la potestad, y la obligacin de lidiar con la miseria que se ha producido en las grandes mayoras. En este sentido podemos hablar de una asignacin geogrfica a los privilegios.

De todo este planteamiento encontramos que es el pueblo el que tiene ms dificultades para incidir en las transformaciones que se requieren para su propio progreso, ya que, adems de ser vctima de las calamidades que le ocasiona el sistema, ha estado sometido por dcadas a una campaa de enajenacin manipulada por las clase dominantes, con un momento de mayor incidencia con la expansin tecnolgica, especficamente en las comunicaciones. En algn momento de los ltimos 30 aos llegamos a un momento en que era impensable que los pueblos renegaran de un sistema que les haba presentado las maravillas del consumo; que llego incluso a presentarle estereotipos de xito o fracaso relacionados con patrones y capacidad de comprar.

Es el declive, el fracaso del sistema mismo el que brinda coyunturas especficas que, de ser adecuadamente aprovechadas pueden llevar a cambios estructurales en nuestras sociedades. Sin embargo, el pueblo no se organiza por inercia, est condicionado a hacer exactamente lo opuesto. Por esa razn, al menos una de las tendencias de cualquier partido poltico revolucionario, debera construir su plan de trabajo alrededor de tres objetivos: a) Organizar al pueblo alrededor de un programa de accin poltica destinado a la toma del poder; b) Construir un cuerpo de ideas que sean comunes a los intereses de quienes participan en el partido; y, c) Preparar un Plan Mnimo de Gobierno que contemple las acciones inmediatas que emprender para cumplir con sus metas y objetivos. Todo esto se dice muy fcilmente, la prctica es otra cosa; sin embargo, estas tres tareas son fundamentales. En ningn momento este planteamiento pretende eliminar la parte formativa, pues es la que nos proporciona la posibilidad de un salto cualitativo. La movilizacin, por otra parte, va de la mano con la organizacin.

En suma, la toma del poder es un paso hacia el reemplazo hegemnico de la clase predominante en el partido poltico; el mismo debe considerar todas las relaciones posibles con individuos y grupos con los que comparte objetivos y metas; y se debe construir un esquema tericoprctico que permita llevar a cabo las transformaciones que se propone. La tarea fundamental es organizar al pueblo para que este emprenda el camino hacia el poder, y la transformacin estructural de la sociedad. Esa debe ser la tendencia predominante dentro del partido, capaz, incluyente, ideolgicamente fuerte, basada en la construccin permanente de ideas, y en el debate amplio de las mismas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter