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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2011

La causa subyacente del colapso financiero es la creciente desigualdad; la solucin son fuertes gastos gubernamentales
Para curar la economa

Joseph E Stiglitz
Al-Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Mientras persiste la crisis econmica que comenz en 2007, la pregunta en la mente de todo el mundo es obvia: Por qu?Si no comprendemos bien las causas de la crisis, no podemos implementar una estrategia efectiva de recuperacin. Y, hasta ahora, no tienen lugar ni lo uno ni lo otro.

Nos dicen que fue una crisis financiera, de modo que los gobiernos a ambos lados del Atlntico se concentraron en los bancos. Se presentaron programas de estmulo como si fueran un paliativo temporario, necesario para cerrar la brecha hasta que se recuperara el sector financiero y se reanudaran los prstamos privados. Pero, aunque la rentabilidad y las bonificaciones de los bancos han vuelto, los prstamos no se han recuperado, a pesar de tasas de inters rcord a largo y corto plazo.

Los bancos afirman que los prstamos siguen limitados por una falta de prestatarios dignos de crdito, debido a la economa enferma. Y datos clave indican que tienen razn aunque sea solo en parte. Despus de todo, las grandes empresas poseen unos pocos billones (millones de millones) de dlares en efectivo, de modo que lo que les impide invertir y contratar no es el dinero. Algunas, tal vez muchas, pequeas empresas estn, sin embargo, en una posicin muy diferente: faltas de fondos no pueden crecer, y muchas se ven obligadas a contraerse.

A pesar de todo, la inversin general en los negocios excluyendo la construccin ha vuelto a un 10% del PIB (de un 10,6% antes de la crisis). Con tanto exceso de capacidad en el sector inmobiliario, la confianza no se recuperar en un futuro previsible al nivel previo a la crisis, no importa lo que se haga en el sector bancario.

La inexcusable temeridad del sector financiero, que obtuvo rienda suelta gracias a una desregulacin insensata, fue el factor obvio que precipit la crisis. El legado de capacidad inmobiliaria excesiva y de grupos familiares sobre-endeudados dificulta an ms la recuperacin.

La paja que rompi la espalda del camello

Pero la economa estaba muy enferma antes de la crisis; la burbuja de la vivienda simplemente ocult sus debilidades.

Sin un consumo apoyado por la burbuja, habra habido una falta masiva de demanda agregada. En su lugar, la tasa de ahorro personal cay a 1%, y el 80% inferior de los estadounidenses estaba gastando, cada ao, aproximadamente un 110% de sus ingresos.

Incluso si se reparase totalmente el sector financiero, e incluso si esos despilfarradores estadounidenses no hubieran aprendido una leccin sobre la importancia del ahorro, su consumo se limitara al 100% de sus ingresos. Por lo tanto cualquiera que hable del retorno del consumidor, incluso despus del desapalancamiento, vive en un mundo de fantasa.

El arreglo del sector financiero fue necesario para la recuperacin econmica, pero lejos de ser suficiente. Para comprender lo que hay que hacer, tenemos que comprender los problemas de la economa antes del inicio de la crisis.

Primero, EE.UU. y el mundo fueron vctimas de su propio xito. Los rpidos aumentos de la productividad en la manufactura haban superado el crecimiento en la demanda, lo que signific la disminucin del empleo en la manufactura. La mano de obra tuvo que pasar a los servicios.

El problema es anlogo a lo que se produjo al principio del Siglo XX, cuando el rpido crecimiento de la productividad en la agricultura oblig a la mano de obra a irse de las reas rurales a centros urbanos de manufactura. Con una disminucin de los ingresos de las granjas en exceso de un 50% de 1929 a 1932, se podra haber previsto una migracin masiva. Pero los trabajadores estaban atrapados en el sector rural: No tenan los recursos para desplazarse, y la disminucin de sus ingresos debilit tanto la demanda agregada que el desempleo urbano en la manufactura aument considerablemente.

Para EE.UU. y Europa, la necesidad de que la mano de obra abandonara la manufactura se complic con el cambio en la ventaja comparativa: no solo la cantidad de puestos de trabajo en la manufactura es limitada globalmente, sino una parte ms pequea de esos puestos sern locales.

La globalizacin ha sido uno, pero solo uno, de los factores que han contribuido al segundo problema clave, la creciente desigualdad. La transferencia del ingreso de los que lo gastaran a los que no lo harn disminuye la demanda agregada. Al mismo tiempo, el aumento de los precios de la energa transfiri poder de compra de EE.UU. y Europa a los exportadores de petrleo, quienes, reconociendo la volatilidad de los precios de la energa, ahorraron correctamente gran parte de esos ingresos.

El problema final que contribuy a la debilidad en la demanda agregada global fue la masiva acumulacin de reservas en divisas extranjeras de los mercados emergentes, motivada en parte por la mala administracin de la crisis del Este de Asia de 1997-1998 por el Fondo Monetario Internacional y el Tesoro de EE.UU.

Los pases reconocieron que, sin reservas, se arriesgaban perder su soberana econmica. Muchos dijeron: Nunca ms. Pero, mientras la acumulacin de reservas, actualmente unos 7,6 billones de dlares, en las economas emergentes y en desarrollo las protegi, el dinero depositado en reservas no se gast.

Dnde estamos actualmente en la tarea de encarar esos problemas subyacentes? Para comenzar por el ltimo, esos pases que acumularon grandes reservas fueron capaces de capear mejor la crisis econmica, de modo que el incentivo de acumular reservas es an ms fuerte.

De la misma manera, mientras los banqueros han recuperados sus bonificaciones, los trabajadores ven que sus salarios se erosionan y sus horas de trabajo disminuyen, ampliando an ms la brecha en los ingresos. Adems, EE.UU. no se ha liberado de su dependencia del petrleo. Con precios del petrleo que han vuelto a sobrepasar los 100 dlares por barril este verano y siguen altos el dinero se transfiere otra vez a los pases exportadores de petrleo. Y la transformacin estructural de las economas avanzadas, implicada por la necesidad de sacar a la mano de obra de las ramas manufactureras tradicionales, ocurre con mucha lentitud.

El gobierno juega un papel central en el financiamiento de los servicios que la gente necesita, como la educacin y la atencin sanitaria. Y la educacin y capacitacin financiadas por el gobierno, sern particularmente crticas en la restauracin de la competitividad en Europa y EE.UU. Pero ambos han elegido la austeridad fiscal, asegurando prcticamente que las transiciones de sus economas sern lentas.

La prescripcin para lo que sufre la economa global proviene directamente del diagnstico: Fuertes gastos gubernamentales, que apunten a facilitar la reestructuracin, la promocin de la conservacin de energa, y la reduccin de la desigualdad, y una reforma del sistema financiero global que cree una alternativa a la acumulacin de reservas.

En ltima instancia, los dirigentes del mundo y los votantes que los eligen llegarn a reconocerlo. A medida que las perspectivas de crecimiento se sigan debilitando, no tendrn otra alternativa. Pero cunto dolor tendremos que soportar hasta entonces?

Joseph E. Stiglitz es profesor de la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economa, y autor de Freefall: Free Markets and the Sinking of the Global Economy.

Este artculo fue publicado primero en Project Syndicate.

Fuente: http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/10/2011104111133888567.html

rCR



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