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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2011

Entrevista a Jone Gorizelaia, abogada y miembro de la izquierda abertzale
"Todos somos parte del problema y todos tenemos que ser parte de la solucin"

Gara


En un juicio es mejor estar a su lado que enfrente. Tenaz como felino ante su presa. Sin perder la sonrisa ni el tiempo. Aunque sus das tienen ms de 24 horas. Para escribir la historia desde la defensa de procesados polticos y para hacerla desde la primera lnea del frente. O para poner en marcha una orquesta sinfnica y un centenar de bailarines sobre el escenario en una apuesta vanguardista. Porque la danza folclrica y clsica es una escuela de vida. Y adems, incluso en los momentos difciles, siempre hay un resquicio para ver el lado bueno de las cosas. 

Me cuentan que se calz las zapatillas de ballet por primera vez a los 4 aos...

En aquella poca, en Bilbao, la gente nacionalista tena unos referentes muy claros; uno era que los hijos aprendieran euskara y la cultura y el folclore del pas. La familia Olaeta, que haba vuelto de Iparralde tras estar refugiados por la guerra, abrieron una academia para aprender bailes folclricos y ballet clsico. Mis padres me mandaron all a aprender. Aparec por primera vez en un escenario en el Teatro Coliseo Albia con 4 aos.

Y sigue impartiendo dos veces por semana clases de ballet...

Es algo que te entra muy dentro; es una forma de ver las cosas y de aprender, una forma de relacionarte... Una compaera y yo estamos hoy al cargo de la asociacin Olaeta Ballet Elkartea y seguimos dando clases, enseando e investigando cosas nuevas. En este momento tenemos ms de 120 personas bailando con nosotras. Para noviembre de 2012 queremos presentar un espectculo nuevo en el Arriaga de Bilbao con personas muy referenciales de la cultura del pas.

Veo que es algo muy importante para usted. Qu le ha aportado la danza en su vida?

Lo primero, conocer nuestro folclore y nuestras races. Es muy importante saber de dnde vienes para saber a dnde quieres ir. Aparte de eso, la danza tiene un componente muy importante de disciplina, de compaerismo, de respeto al otro; necesitas ensayos, preparacin, conocimientos... El baile te hace ver las cosas tambin de una manera mucho ms sencilla de lo que parecen. Todos esos componentes tienen mucha influencia luego en la vida personal y pblica.

Es usted la primera mujer abogada que se incorpor al mbito de los procesos polticos, un terreno reservado hasta entonces a los hombres. Cmo fueron sus inicios?

En aquellas reuniones de abogados yo era la nica mujer. Estaban Iaki Esnaola, Miguel Castells, Iigo Iruin, lvaro Reizabal, Kepa Landa, Josemari Elosua, Iaki Goioaga, Txemi Gorostiza... y la nica chica era yo. La verdad es que al principio me senta rara porque no haba ninguna otra mujer y todos los hombres que estaban all tenan ya mucha experiencia, pero, poco a poco, ellos me fueron enseando muchas cosas. Al principio fue complicado porque haba que cambiar hbitos pero creo que la integracin y el trabajo en comn han sido muy buenos.

Recuerda su primer caso poltico como abogada?

Recuerdo los primeros aos de trabajo defendiendo a Jon Idigoras. Me acuerdo mucho de l porque tena sorna y una forma de expresar las cosas muy graciosa. Sola decir que sus abogados ganaban todos los juicios y l los perda siempre. Esa era la forma de subir las escaleras hacia cualquier procedimiento.

Mi primer juicio con relevancia pblica fue el caso por torturas a Toms Linaza, en el cual fue acusado el teniente coronel de la Guardia Civil Rafael Masa. Fue uno de los primeros juicios por torturas en los juzgados de Bilbao y fueron procesados un montn de guardias civiles.

Adems de su actividad poltica, su oficio le ha llevado tambin a vivir la historia reciente en primera lnea: juicio a la Mesa Nacional de HB, proceso 18/98, Udalbiltza, Otegi, Gestoras pro-Amnista, Bateragune... La historia de Euskal Herria se est escribiendo tambin en los tribunales espaoles?

Los espaoles quieren que la historia de Euskal Herria se escriba en los tribunales y, adems, de la manera concreta que ellos quieren contar. Las sentencias judiciales no son una buena forma de escribir la historia. Nuestro trabajo es, precisamente, contar que las cosas que se llevan a juicio, en realidad, no son como el Ministerio Fiscal dice y como luego alguna sentencia seala, sino que la historia tiene que ver con hombres y mujeres comprometidos con su pas, que quieren cambiar las cosas, que quieren que su pas sea independiente y que para eso trabajan desde el mbito poltico haciendo propuestas e intentando llevarlas a cabo. Esa es la historia que nosotros intentamos contar en los tribunales.

Existe para el conflicto vasco una justicia a la medida?

Nuestra reflexin es que en algunos tribunales espaoles concretos no hay justicia para los vascos. Desde el Estado espaol se tiene la idea de que justicia es llevar aparejada la verdad del Estado. Para ello crean una teora poltico-policial que despus se eleva a categora judicial y, en base a informes periciales elaborados por policas y filtrados a los medios de comunicacin, intentan crear una opinin pblica. En funcin de eso se construye despus la sentencia. Eso es lo que pasa en los tribunales espaoles en juicios de naturaleza estrictamente poltica.

En juicios a personas relacionadas con comandos y dems, el problema bsico es la legislacin de excepcin. Desde instancias internacionales se plantea cambiarla porque posibilita vulneraciones de derechos fundamentales, malos tratos y torturas. Bajo esa legislacin se consiguen declaraciones que luego son utilizadas para dictar sentencia. Esas son las armas del Estado espaol en los tribunales.

Sospecho que usted ha visto llegar a personas torturadas a la declaracin ante el juez tras la incomunicacin. Qu ocurre en esos momentos?

He visto a muchas. Tengo un recuerdo muy especfico de un caso porque era un escndalo desde todos los puntos de vista. Era en 1992, fueron detenidos Juan Ramn Rojo, Kepa Urra... y un montn de colaboradores. Todos llegaban con golpes, alguno no poda andar, se arrastraba, otro llegaba descalzo... Ante esa situacin tan clara, el juez instructor y el Ministerio Fiscal no movieron ni un dedo. Cuando los detenidos contaban lo que les haba pasado, la actitud era de pasividad absoluta. Nosotros pusimos denuncia.

Hay otra constatacin importante. Dicen que todos los detenidos denuncian malos tratos y torturas. Eso no es verdad. Yo he visto a gente que cuando le han preguntado ha dicho que no. Es decir, el que no lo sufre no lo cuenta. Y el que lo sufre lo cuenta, pero luego no se investiga.

Qu siente cuando ve a un defendido suyo darse la vuelta camino de la crcel?

Es una sensacin muy complicada. En general es impotencia. Yo suelo decir que en la Audiencia Nacional se entra muy fcil a la crcel pero es muy difcil salir. Sientes tristeza en el interior, muchas veces conoces a la gente y sabes adems que estn yendo a la crcel porque han hecho un trabajo poltico importante y molestan al Estado. Precisamente los quitan para que no sigan haciendo ese trabajo. Y no puedes hacer nada...

Puede llegar un abogado a insensibilizarse?

Es muy difcil. No conozco a nadie, defienda a quien defienda, que sea insensible a los problemas que tiene su cliente. Tampoco creo que sea bueno perder la objetividad que se necesita, pero evidentemente siempre se da una empata. Se debe crear una cierta relacin de confianza. Si tu cliente no confa en ti y no ve esa relacin, no se puede llevar la defensa en condiciones.

La teora poltico-jurdica de todo es ETA ha condicionado la ltima dcada y media de este pas e incluso ha abortado posibles procesos de resolucin. Realmente todo es ETA?

Esa teora se la invent el PP -bsicamente Mayor Oreja- y la traslad a otros partidos que estaban en la misma lgica poltica. Queran atajar lo que estaba pasando: la izquierda abertzale, en general, y Herri Batasuna, en particular, eran el motor de un cambio que poda llegar a unas consecuencias polticas que el Estado espaol y sus poderes fcticos no queran asumir.

Y para combatir aquello crearon esa teora de todo es ETA, con la colaboracin de la Polica y de la judicatura. Eso dio unos resultados a nivel jurdico: detenciones, cierres de peridicos, ilegalizaciones de partidos y de organizaciones sociales... Y se sigue usando todava como arma arrojadiza. Es lo que se intent utilizar para ilegalizar Bildu.

Esa teora es cierta? La respuesta es un no claro y rotundo. No todo es ETA, no todo vale, y no todo se puede hacer en funcin de un inters poltico.

Por qu siguen en prisin Arnaldo Otegi y los otros procesados del caso Bateragune?

Es difcil explicar la razn. Quien haga un anlisis profundo ver claro que es una decisin poltica revestida jurdicamente como sentencia. Es el Estado quien acusa a travs del Ministerio Fiscal, que eleva la peticin en el juicio oral. Tras lo visto en el juicio, nadie esperaba una resolucin as. Si en julio no era entendible, mucho menos lo es en este contexto poltico.

Pero quien as lo decide tiene claro que, en este momento, con una izquierda abertzale que est tomando decisiones importantes y liderando iniciativas de calado, unas personas como Arnaldo Otegi y quienes le acom- paaban en la fase inicial de todo lo sucedido seran aglutinadores y referentes importantes para avanzar. Por ello no quieren que estn en libertad, y se ha emitido una sentencia en la que la justicia, la realidad y la historia reciente han ido cada una por su lado y han sido contradictorias.

A qu responde una poltica penitenciaria tan severa contra los presos polticos vascos?

Esta poltica penitenciaria se inicia hace muchos aos. Al principio tena el objetivo de dividir el colectivo de presos, romperlo, y que renunciaran a los planteamientos polticos por los cuales haban entrado en prisin. Fue el inicio de la poltica de dispersin. Cuando el Estado constata el fracaso, intenta hacer lo mismo de otra forma y responde con una poltica antihumanitaria; ni siquiera cumple la legislacin vigente. A travs del castigo quiere conseguir que los presos vascos se sometan a lo que el Estado plantea para ellos.

Adems, el Estado intenta utilizar a los presos; sabe que son un factor importante en la sociedad vasca -tienen tambin un valor simblico-. Todos los partidos vascos, organizaciones sociales y sindicales piden un cambio en la poltica penitenciaria. El Estado es consciente pero piensa que con su utilizacin podr conseguir algo en el proceso.

Es usted una de las impulsoras de Ahotsak, una experiencia que dio ejemplos de convergencia poltica y social inslitos, y que reivindicaba el papel de la mujer como sujeto activo en la resolucin del conflicto. Qu se puede aportar de particular desde la ptica de la mujer?

Hicimos algo que todava no se ha analizado hasta sus ltimas consecuencias. Mujeres de muy diferentes procedencias polticas fuimos capaces de hacer algo que los hombres no haban podido hacer y que, de hecho, no han conseguido hacer todava: ponernos de acuerdo en un texto bsico sobre puntos muy concretos -y algunos de ellos muy conflictivos-. Fuimos capaces de ponernos de acuerdo, incluso, hasta en la cuestin del derecho a decidir, haciendo una cosa sencilla: reconocer la parte de verdad que haba en las otras. Es decir, no eres poseedora de la verdad absoluta, t tienes una parte de razn y la otra parte tiene otra parte de razn; veamos cmo podemos confluir en algo en lo que estemos de acuerdo.

Y tambin visualizamos que la mujer existe en Euskal Herria, que puede y debe trabajar en la resolucin del conflicto poltico, que no es una cuestin slo de los polticos hombres. Las mujeres tenemos nuestro papel.

Aprecio pinceladas que me cuentan de usted. Me dicen que es una persona positiva, tenaz en las decisiones, con empata...

Soy bastante optimista; incluso en los momentos ms complicados, siempre veo un agujerillo para salir. Soy positiva. Y cuando tengo una cosa clara llego hasta el final, pero tampoco soy cabezota, que podra ser un problema. Si la parte contraria me hace ver que eso no es as, llego a acuerdo. Y soy amiga de mis amigos y de mis amigas. Tengo facilidad para relacionarme con la gente y eso en el trabajo y en la poltica es importante.

Deca Gerry Adams que en el negocio de la paz hay que hacer del adversario un socio. Tengo la impresin de que aqu nos falta tiempo todava...

La frase es muy real y es algo que tiene que ser as. Tambin deca otra cosa: que el negocio de la paz es mucho ms difcil que el de la guerra. Las dos ideas unidas nos dan una visin de cmo est la sociedad vasca. La izquierda abertzale se ha comprometido poniendo encima de la mesa propuestas que nos pueden llevar a la resolucin definitiva. Sin embargo, todava hay otra gente que est conforme en el inmovilismo.

Si el ciclo de la violencia est cerrado, tambin debera estar cerrado el ciclo del inmovilismo, con lo que conlleva -ilegalizaciones, vulneracin de derechos, falta de democracia-. Para eso, no slo hay que buscar al socio, hay que hablar con las personas. Cerrarse al dilogo va en contra de cualquier pensamiento poltico coherente. No puedes decir que vas a buscar soluciones con todo el mundo si no hablas con una parte, porque en Euskal Herria todos somos parte del problema y todos tenemos que ser parte de la solucin. Y para eso tenemos que hablar de todo entre todos.

Sin embargo, los partidos espaoles anclan su discurso en las vctimas de ETA. Qu papel les corresponde en este proceso?

El Acuerdo de Gernika seala claramente el pensamiento de una mayora social y poltica muy importante en este pas. Hablamos de reconocimiento y de reconciliacin; hablamos de que hay que poner mecanismos y cauces para que eso sea una realidad. Esa es la base fundamental del trabajo que tenemos que hacer con las vctimas.

Nosotros -y yo en concreto- hemos analizado procesos de otras partes del mundo. Por ejemplo, en el proceso irlands las vctimas no han tenido una participacin como sujetos activos en la resolucin porque ello puede generar muchos problemas e, incluso, hasta un veto en algunos momentos. Yo no creo que les corresponda un papel como sujetos activos en la resolucin del conflicto y en las negociaciones.

Otra cuestin es el reconocimiento, la reconciliacin, la bsqueda de la verdad en algunos momentos concretos y en relacin con algunas vctimas, y, evidentemente, el respeto que se merecen todas las vctimas.

Y desde luego, a m me parece un error -y adems muy grave- la utilizacin poltica de las vctimas. Estoy totalmente en contra de que se utilicen, y ms como arma arrojadiza cuando no se quiere cambiar la postura en contra de lo que estn haciendo otras personas. Es algo que debera estar absolutamente vetado.

Tambin hay vctimas de cuerpos del Estado, de grupos parapoliciales...

Son exactamente iguales que las otras vctimas. No creo que haya categoras diferentes ni que unas son ms vctimas que otras por razn de cmo han llegado a serlo. Tambin a estas vctimas les corresponde el reconocimiento en los mismos trminos y creo que el mismo papel. Igual unas que otras.

Y en el caso de los presos?

Creo que hay que hacer una distincin porque en otros procesos tambin se ha hecho. Por seguir con el caso irlands, los presos y las presas han tenido un papel importantsimo. De hecho, la propia ministra britnica Mo Mowlan se entrevist con ellos en las crceles y les dej participar en el proceso; incluso arbitraron medidas para que pudieran salir y tomaran parte en los debates. Eran conscientes de la necesidad de que el colectivo de presos y presas tuviera una relacin directa con lo que estaba pasando porque eso afianzaba la situacin.

Por contra, en el Estado espaol no slo no se hace eso, sino que se les ha impedido reunirse con representantes del Acuerdo de Gernika.

He ledo que le gustan las novelas de intriga. Vivimos en Euskal Herria una compleja trama de la que todava no sabemos si habr sorpresa al final?

Vivimos una enorme novela de intriga con muchos ingredientes y, a diferencia de los libros, sin heronas ni hroes conductores, pero s con muchos y muy diferentes componentes. Yo espero que haya sorpresa y que sea la que todos esperamos: la resolucin y la independencia.

Permtame un tema delicado. El Athletic ha tenido un inicio de temporada algo decepcionante, aunque parece que comienza a despertar, casualmente contra los guipuzcoanos...

[Risas] No estoy muy de acuerdo con lo que se desprende de la pregunta. Podra parecer que el inicio era decepcionante porque no se ganaba, pero a mi juicio no lo era en juego; el Athletic jugaba muy bien pero no tena suerte en la portera. La gente se empezaba a poner nerviosa y, a diferencia de la poltica, en el Athletic no le daban a ese nuevo gobierno los 100 das de margen. Yo veo al equipo bien y vamos hacia arriba. El equipo es bueno y hay que tener confianza en los jugadores. Voy a hacer un pronstico: este ao vamos a quedar entre los cuatro primeros de la Liga espaola con todo lo que eso quiere decir [risas].

No me diga que tambin lleg a aficionarse al Athletic por la va del abertzalismo...

Al Athletic llegu porque en mi casa todos iban. Empec a ir al ftbol con el aita. A la tribuna donde bamos slo haba hombres. Era increble lo bien que me trataban. Yo era la nica nia, todos los dems eran nios. Y poco a poco me fue gustando el ftbol y no he dejado de ir desde entonces. Tambin es verdad que hay otro componente nacionalista. El Athletic siempre ha sido ms que un club.

Desvleme un secreto: vamos a ver la paz?

Espero que s, y ms pronto que tarde. De hecho, la izquierda abertzale est trabajando para que sea as.

Y la independencia?

Quiero y espero que tambin. Soy positiva. Por lo menos creo que s vamos a poder votar si queremos ser independientes o no; nosotros lo vamos a ver.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20111009/295801/es/Todos-somos-parte-problema-todos-tenemos-que-ser-parte-solucion



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