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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2011

Un campo de concentracin para las palabras

Julio Garca Camarero
Rebelin

Una carta al director a la vez que un agradecimiento a Enric Llopis


Principalmente, quiero agradecer a Enric Llopis, el gran acierto que ha tenido al transcribir una conversacin-entrevista que tuvimos en el caf-librera Ubik de la calle Literato Azorn. Solo quiero indicar que aunque en el texto de esta entrevista, publicada en Rebelin, se repite al menos un par de veces que el decrecimiento debe de ser horizontal en el titulo (El decrecimiento ha de ser anticapitalista y organizarse de abajo arriba), aparece que debe de ser organizada de abajo a arriba, y ello resulta ser una pequea contradiccin que quera comentar aqu.

Por otra parte, resulta de agradecer a Andrea Grillo (quien realiz la traduccin al italiano de la entrevista que nos ocupa para la Web: Cittadini Ecologisti) haya tenido el acierto de traducir dicho ttulo como: La decrescita devessere anticapitalista ed essere organizzata dal basso, es decir que, ms o menos, nos dice que debe de ser organizada desde la base, una matizacin, tal vez mnima, pero con su importancia porque no menciona lo de arriba.

Y hay otra cosa que me desazona un poco, y es la repetida utilizacin del trmino marxismo (un trmino un tanto delicado en cuanto que ha sido demasiado recurrentemente maltratado y mal-interpretado). Uno puede sentirse marxista, como p.e. me sucede a m, pero debe de andar con cuidado con la palabra marxista, pues tal vez mas del 90% de los lectores cuando leen la palabra marxista, como acto reflejo, lo asocia rpidamente ms al concepto negativo de doctrina marxista, al productivismo estalinista o al hiper-crecimiento del comunismo chino, que al autentico pensamiento marxista del la dialctica marxista. Esto es, al menos, lo que les ha pasado a autores tan inteligentes, y que tanto nos han aportado a la humanidad, como pueda ser el caso del mismo Nicholas-Georgescu-Roegen, quien realiz una dura crtica al marxismo, sin darse cuenta que lo que estaba haciendo era una crtica al productivismo estalinista, productivismo que nada tiene que ver con la dialctica y filosofa marxista.

Teniendo en cuenta esto, puede suceder que desde una buena intencin de defender los aciertos de los principales pensamientos de Karl Marx, resulte que esta defensa quede en agua de borrajas, o incluso que obtenga el resultado opuesto de la que se pretenda obtener.

Y es que este sistema del pensamiento nico y la psima interpretacin del marxismo, (por parte del estalinismo y el socialismo real) han conseguido masacrar y volver del revs muchsimas palabras que antes tenan buen sentido. Y puede que sea conveniente recordar aqu lo que digo en mi libro El decrecimiento feliz y el desarrollo humano: Tal vez, la labor ms urgente para la consecucin del decrecimiento sea hacer un gran esfuerzo para saber reencontrar el verdadero sentido de muchas palabras, que han sido (por este nazi-capitalismo que padecemos) extremadamente desfiguradas, invertidas en su significado, maltratadas y encerradas en el campo de concentracin del pensamiento nico. [] Palabras que no debemos, confundidos, rechazar, sino rescatar, restituir en todo su verdadero valor [1].

Y puede que una de estas palabras a rescatar sea la de marxismo, pero que de momento no deba de usarse a la ligera hasta que no se haya hecho un esfuerzo tan intenso y prolongado, en restituirla, como el que se ha hecho (a travs de muchos decenios) en masacrarla, por parte de este sistema mentiroso y por parte de sus psimos interpretadores.

Sentado esto, y solo sentado esto, entonces s que se puede decir que el decrecentismo puede convivir con el marxismo, aunque ms bien dira con las ideas ms acertadas de Karl Marx. Porque si lo asentamos al lado de la nefasta doctrina marxista (del productivista sistema estalinista o del crecentismo del comunismo chino) el salirnos del capital nos puede dar tanto vrtigo como quedarnos dentro de l, pese a que lo hagamos a sabiendas de que nos conduce a un abismo sin retorno.

Nota:

[1] Julio Garca Camarero, El decrecimiento feliz y el desarrollo humano, Ed. Catarata 2010, pg. 52.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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