Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2011

Un Marx desconocido
La Deutsche Ideologie (II)

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


El Comunismo es el Sistema de la Comunidad (Gemeinschaftssystem)

(Engels, 1845)

 

El Comunismo no es un estado que debe implantarse,

un ideal al que haya que sujetarse la realidad.

Nosotros llamamos Comunismo

al Movimiento real (wirkliche Bewegung)

que anula y supera el estado de cosas actual

(Engels&Marx, Die deutsche Ideologie, 1845-1846)

 

Comunistas alemanes se renen cada domingo ante la Barriere du Trne, en la sala de un tabernero

normalmente 30, muchas veces 100 0 200.

Tienen alquilada la sala. All pronuncian discursos

en los cuales se predica abiertamente la muerte del rey,

la abolicin de todos los bienes, la eliminacin de los ricos, etc. En resumen: la ms horrenda e inaudita locura. Le escribo a toda prisa, con el fin de que esos Karl Marx, Moritz Hess no continen arrojando a la gente

joven a la desgracia

(Informe de la Polica Secreta prusiana en Bruselas, febrero de 1845)

 

 

R ecordaba el viejo Engels en 1885 que cuando en la primavera de 1845 de nuevo volvimos a encontrarnos, esta vez en Bruselas, Marx haba avanzado ya haca los principales aspectos de su teora materialista de la Historia (materialistische Geschichtstheorie). Nos propusimos entonces la tarea de elaborar la teora recin lograda en las ms variadas direcciones Ahora, el Comunismo ya no consista en exprimir de la fantasa un ideal de la sociedad lo ms perfecto posible, sino en comprender el carcter, las condiciones y, como consecuencia de ello, los objetivos generales de la lucha librada por el Proletariado Nuestra intencin no era, ni mucho menos, comunicar exclusivamente al mundo erudito, en gordos volmenes, los resultados cientficos descubiertos por nosotros. Nada de eso. Los dos estbamos ya metidos de lleno en el movimiento poltico, tenamos algunos partidarios entre el mundo culto, sobre todo en el occidente de Alemania, y grandes contactos con el proletariado organizado. Estbamos obligados a razonar cientficamente nuestros puntos de vista, pero considerbamos igualmente importante para nosotros el ganar al proletariado europeo, empezando por el alemn, para nuestra doctrina. [1] Cul fue el producto de este trabajo de urbanizacin que deba expandirse, como afirma Engels, en mltiples Richtungen, en variadas direcciones? Un enorme manuscrito indito titulado Die deutsche Ideologie, obra que Marx y Engels comienzan a escribir casi inmediatamente a su desembarco forzado en Bruselas, abril de 1845, y es la evolucin-superacin lgica tanto de los famosos Manuscritos econmicos-filosficos de 1844 como de La Sagrada Familia, escrita por ambos entre 1844-1845. La obra se transform no solo en un ajuste de cuentas con varias tendencias filosficas y polticas de la Alemania de la poca, sino en el acta de nacimiento del propio Marxismo ya consolidado a travs de un trabajo de zapa negativo, de oposicin (Marx le llama den Gegensatz unserer Ansicht gegen die ideologische der deutschen Philosophie gemeinschaftlich auszuarbeiten) y lucha poltica-ideolgica. Si consideramos la obra en cuanto al nmero de folios, se trata de una larga crtica al anarquismo individualista de Max Stirner (dit Johann Caspar Schmidt ) [2] y a los escritos del filsofo Junghegelianer Bruno Bauer de 1844-1845 (antiguo padrino acadmico y maestro de Marx en su etapa liberal). [3] Es tambin un momento decisivo en una escalada en la lucha ideolgica tanto contra el radicalismo liberal, el republicanismo burgus y la izquierda hegeliana. La dura polmica haba sido iniciada por Bruno Bauer atacando al Comunismo y al filsofo Ludwig Feuerbach en dos artculos furibundos a lo largo de 1844: Was ist jetzt Gegenstand der Kritik? [4] , Die Gattung und die Masse [5] y en un libro publicado en 1843: Die Judenfrage. [6] Engels y Marx le replicaron, todava como comunistas-feuerbachianos, en Die heilige Familie y en artculos publicados en el Deutsch-Franzsische Jahrbcher [7] ; Bauer contrarreplic, atacando ahora tanto al particularismo egosta de Stirner como a Feuerbach (y por elevacin al Comunismo) en el artculo Charakteristik Ludwig Feuerbachs, [8] que a su vez fue acompaado por el ataque en forma de libro de Stirner, ya no slo contra Feuerbach y el Comunismo, sino implcitamente con la posicin filosfico-poltica de Engels y Marx reflejada en Die heilige Familie; finalmente como punto final a este rizo de lucha ideolgica, Engels y Marx componen su crtica amplia y definitiva precisamente en Die deutsche Ideologie. Por qu en especial Bruno Bauer y Max Stirner? El propio Engels, escribiendo con pseudnimo y en tercera persona, sealaba en un artculo de 1845 que se ha declarado la guerra a los filsofos alemanes que se niegan a sacar consecuencias prcticas de sus teoras puras y afirman que el Hombre no tiene otra cosa que hacer que cavilar acerca de problemas metafsicos. Los seores Marx y Engels han publicado una detallada refutacin de los principios sostenidos por B. Bauer y los seores Hess y Brgers se disponen a refutar la teora de M. Stirner. Bauer y Stirner son los representantes de las ltimas consecuencias a que lleva la filosofa alemana abstracta (abstrakten) y, por tanto, los nicos adversarios filosficos importantes del Socialismo, o, por mejor decir, del Comunismo, ya que aqu la palabra Socialismo engloba las distintas ideas confusas, vagas e indefinibles de quienes comprenden que hay que hacer algo, pero sin decidirse a abrazar sin reservas el Sistema de la Comunidad (Gemeinschaftssystem). [9] El Kommunismus es aqu definido, de manera notable, como un sistema social basado en la idea de comunidad humana.

 

El Socialismo Verdadero: El esfuerzo de Engels y Marx por combatir a travs de la Kritik esta tendencia no parece ni exagerado, ni barroco, como sostienen muchos marxlogos. El pronstico filosfico-poltico engelsiano era certero: la tendencia hbrida del socialismo verdadero, del wahre Sozialismus, tuvo una inesperada popularidad entre la clase media y la aristocracia obrera de diferentes regiones de Alemania, expandindose y formando varios grupos activos (los ms numerosos en Westfalia, Sajonia y Berln). Engels decidi examinar crticamente a los diferentes socialismos regionales basados en las confusas teoras de los jvenes hegelianos y en el anarquismo de Stirner en una fecha tan tarda como 1847, escribiendo un manuscrito titulado Die wahren Sozialisten (Los socialistas verdaderos) [10] , posiblemente un captulo para completar la Die deutsche Ideologie en una segunda parte, que qued inconclusa. La importancia que le otorgaban era de tal magnitud que, como sabemos, en el mismo Manifiesto Comunista, publicado en 1848, todava le dedican un amplio espacio al combate contra esta corriente terico-prctica, dentro del captulo III, apartado de los Socialismos Reaccionarios, tendencia que es definida as: Los literatos alemanes procedieron con la literatura francesa profana de un modo inverso. Lo que hicieron fue empalmar sus absurdos filosficos a los originales franceses. Y as, donde el original desarrollaba la crtica del Dinero, ellos pusieron: expropiacin del Ser Humano; donde se criticaba el Estado burgus: abolicin del Imperio de lo general abstracto, y as por el estilo. Esta interpelacin de locuciones y galimatas filosficos en las doctrinas francesas, fue bautizada con los nombres de filosofa del hecho, verdadero Socialismo, ciencia alemana del socialismo, fundamentacin filosfica del Socialismo, y otros semejantes. [11] Qu representaba y qu era exactamente el Socialismo verdadero en 1840s? El Engels tardo lo defina en 1885 con precisin: el verdadero Socialismo difundido por algunos literatos, (es la) traduccin de la fraseologa socialista francesa al mal alemn de Hegel y al amor dulzarrn Es muy til analizar estos combates perdidos de Engels y Marx pues, como tendencia ideolgica bsica, han demostrado ser ms permanentes que su poltica coyuntural, y hoy podemos considerar la lgica general de su argumento con relativa independencia de la situacin histrica particular que la ha nutrido. Sobre las repercusiones histrico-polticas de una ideologa basada en traduccin-de-fraseologa y separacin entre retrica y prctica reaccionaria, que simplemente transfiere esquemas y visiones del mundo parciales, basta recordar aqu que el sino del Marx espaol. El Marxismo en Espaa se desarroll, desde 1879, precisamente bajo la nefasta influencia y deformacin de un Marx descafeinado, en su peor versin francesa (bajo la forma literaria vulgar de Jules Guesde, Gabriel Deville, Paul Lafargue, mezcla hbrida de Malthus, Ricardo y Lassalle), ya que hasta la II Repblica el conocimiento adecuado y de primera mano de la obra Engels y Marx ser escolar, deficiente o inexistente. [12] La difusin de la obra de Marx y Engels en Espaa, en una escala y calidad importante, se da al finalizar la dictadura de Primo de Rivera. Antes de los aos 1930s hay que hablar de una muy escasa penetracin. Recin partir de una fecha tan tarda para un pas europeo como 1931 es cuando puede verse la difusin de un Marx verdadero, y cuando las traducciones y ediciones experimentan un salto espectacular, un parntesis muy corto interrumpido por el estallido de la Guerra Civil y la instauracin de la dictadura de Franco en 1939. [13] La primera edicin parcial al espaol de Die deutsche Ideologie fue impresa en Mxico, es de 1938 y lleva el ttulo de Ideologa Alemana. [14] En su prlogo el traductor, que usa el pseudnimo Argos, luego de sealar que es una traduccin directa larga y fatigosa del alemn, diferencindose precisamente del mutilado Marx en sus versiones francesas que inundaban mecnicamente al Socialismo hispano, afirma que: Feuerbach constituye el primer fragmento de la Ideologa Alemana, obra de polmica y exposicin doctrinaria, escrita conjuntamente por Marx y Engels, en Bruselas, de 1845 a 1846. Esta obra no llega a publicarse en vida de sus autores. Aparece por primera vez en 1932, en la edicin de sus obras completas, publicada bajo los auspicios del Instituto Marx-Engels-Lenin, de Mosc. Forma el tomo V de dicha edicin. Es sintomtico que el annimo (y esforzado) traductor subrayara una y otra vez que su Marx estaba directamente volcado del alemn lo que evitaba la contaminacin ideolgica del transfert francs. La lucha contra las formas diversas histricamente del wahre Sozialism no es simplemente un dato arqueolgico ni de correccin filolgica, sino una tarea pendiente y actual, y es en este contexto que toma importancia para nuestra posteridad una obra como Die deutsche Ideologie (DI). El desacuerdo bsico en 1845 era contra una tendencia poltica que sostena una estrategia ultrarrevolucionaria, aplicando a la coyuntura una tctica sectaria y reaccionaria, o sea: una teora abstracta intransigente, deducida de trasplantar mecnicamente textos importados y generados en otra coyuntura social, pero que se traduca en una praxis reaccionaria. El resultado no poda ser ms nefasto: unas precarias ideas tericas ya desfasadas de su fase histrica material concreta, que generaban desviaciones prcticas como resultado lgico.

Si exista una sensible carencia en el desarrollo intelectual de Marx sta era la ausencia de un editor confiable en casi todas las etapas de su vida. Las tratativas editoriales sobre la publicacin de DI las llevaba el camarada Joseph Weydemeyer, ya que las editoriales de la izquierda hegeliana se negaban a publicar una crtica tan radical a tres grandes luminarias de los Junghegelianer, como Bruno Bauer, Ludwig Feuerbach y Max Stirner. Haba convencido en Westfalia a dos simpatizantes comunistas ricos, Julius Meyer y un tal Rempel, dispuestos a adelantar el dinero necesario para una casa editorial. Tenan el plan de invertir el capital en la infraestructura mnima y la edicin inmediata de tres obras: la Die deutsche Ideologie, la biblioteca de autores socialistas pensada por Engels y Marx y una revista poltico-filosfica trimestral bajo la direccin de Engels, Hess y Marx. Al llegar la hora de desembolsar, los dos capitalistas se retiraron, surgiendo dificultades econmicas y financieras que, en irnicas palabras de Mehring, vinieron a paralizar en el instante preciso su espritu de sacrificio comunista. [15] Weydemeyer sigui ofreciendo la DI a diferentes editores en toda Alemania, que la fueron rechazando. Solo quedaba para el manuscrito la voracidad de los ratones y el injusto olvido.

El primer borrador de la Die deutsche Ideologie (DI) fue escrito de puo y letra por Engels, y luego revisado y modificado tanto por Marx como por Engels, por lo que la pertenencia a un autor determinado es ya complicada. El folio en formato alemn (Bogen) fue dividido en dos columnas, texto bsico en la izquierda y correccionas&adiciones en la derecha, con la famosa e ilegible letra manuscrita de Marx bien visible. Segn algunos bigrafos de Engels, mucho ms de la mitad del manuscrito que ha llegado hasta nosotros, una parte como borrador y otra puesta a limpio, aparece escrita de puo y letra de Engels, con correcciones e intercalaciones de Marx Sin embargo, los manuscritos por s solos, la mano que los escribi, no ayudan, en este caso, a identificar la paternidad de las distintas partes de la obra. Como la letra de Marx era verdaderamente ilegible y la de Engels, en cambio, muy clara, muchas veces ste no se limitaba a sacar en limpio las partes ya redactadas, sino que tomaba tambin la pluma para registrar sobre el papel, en una primera versin, las ideas previamente discutidas. Y no cabe duda de que, siendo l el ms suelto y expeditivo de los dos, se encargara de redactar por s y ante s, para ganar tiempo, tal o cual captulo de la obra. [16] Mehring, el bigrafo de Marx conocido como el Lenin alemn, sealaba en 1918 que la DI mereca el olvido ya que si ya su polmica de fondo, ya un acaso demasiado a fondo, con los hermanos Bauer (La Sagrada Familia de 1844), era difcilmente digerible para el lector, estos dos nutridos volmenes, de unos cincuenta pliegos en total, se les habran hecho todava de ms difcil inteligencia. Aos ms tarde Engels haba de decir, cogindose a la memoria, que solamente la crtica dedicada a Stirner abarcaba, por lo menos, tanto espacio como el libro del propio autor criticado, y los fragmentos que luego se publicaron prueban que la memoria no lo engaaba. Trtase de una prolija superpolmica, y aunque no falte algn que otro oasis en el desierto, el follaje no abunda. All donde aparece la agudeza dialctica de los autores, es para degenerar en seguida en minucias y alardes pedantescos, a veces bastantes mezquinos. Ya podemos ver, en la misma hagiografa del movimiento, la tendencia a construir un Marx irreal, la tendencia instintiva de erigir un Marxismo unitario, cerrado y cannico, cuyos textos sern desmembrados y adaptados a las exigencias del momento, ya sea a la razn de partido o arcano de estado. El caso se agravaba porque este common sense vena en apariencia legitimado por el veredicto de autoridad del propio Engels. La autoridad razonada del Socialismo Cientfico era invocada para fortalecer las demandas espontneas de justicia social de los trabajadores de Alemania y Europa. Lo menos importante era conocer y entender a Marx.

 

La vulgata marxista problemas editoriales-polticos o polticos editoriales?: la DI tuvo un azaroso derrotero editorial, tortuoso camino en su difusin y recepcin, como premonitoriamente haba anticipado el filsofo Antonio Labriola a fines del siglo XIX: muchos de los fogosos renovadores del Mundo se proclamaron seguidores de las teoras marxistas, tomando por bueno el Marxismo ms o menos inventado por los adversarios. La obra de Marx, incompleta y an por conocer, sufri, a partir precisamente de la muerte de Marx (1883), un violento proceso de falsa sistematizacin y vulgarizacin. Un frceps terico-ideolgico por las crecientes urgencias del crecimiento de un movimiento sindical y poltico maduro en la propia Alemania. El centro de esta irradiacin ideolgica era sin lugar a dudas el SPD, el partido-gua alemn, incluso para el mismo Lenin hasta 1908, que aparentemente guardaba con celoso espritu el ncleo marxista de sus fundadores. Como rezaba un motto de la poca, el Sozialdemokratische Partei Deutschlands era considerado en todo Occidente como la joya de la organizacin del proletariado consciente. [17] Haba razones plenamente materialistas adems del idioma para esta hegemona: en primer lugar el SPD era el albacea testamentario de las obras publicadas y del valioso Nachlass indito de Engels y Marx (salvo textos menores y correspondencia marginal); el acuerdo testamentario de Engels de sus libros, cartas y manuscritos propios y de Marx es del 29 de junio de 1893 a favor de los presidentes del partido, August Bebel y Paul Singer. En segundo lugar desde 1897 el SPD era co-propietario de la editorial Dietz (editora de los pocos textos publicados hasta entonces de Engels y Marx) y a partir de 1906 asume ntegramente la propiedad de la misma, teniendo monopolio absoluto y control dictatorial en cuanto al acceso como a la difusin de la obra marxiana. El SPD de esta manera controlaba toda la lnea de produccin, desde las fuentes primarias, la seleccin y edicin, hasta la distribucin de lo que se poda o no conocer de Marx, base indispensable para la consolidacin del llamado Kautskismo. Es lgico definir esta versin de Marx, que nos ha llegado intacta hasta nuestros das, como Marxismo de la Segunda Internacional o incluso algunos le llaman directamente Kautskismus, por derivacin de Karl Kautsky, el Papa ideolgico del socialismo europeo entre 1890 y 1933. [18] Fue Kautsky quin cre el primer rgano del Marxismo terico, la revista Neue Zeit, en 1883. Segn el hijo de Kautsky, Benedikt, Engels haba logrado con los fragmentos sueltos que dej Marx comenzar la construccin de un slido y unitario edificio terico, y su padre habra logrado, despus de la muerte de Engels en 1895, hacer un Sistema orgnico que en verdad representaba por primera vez al Marxismo. [19] Fue entonces, por primera vez, cuando de modo decidido, violento e ideolgico algunos marxistas negaron a otros marxistas su calidad de ser, y viceversa; aparecieron adjetivos y calificaciones caricaturescas al lado del trmino Marxismo (entrecomillado). Teniendo como lnea de demarcacin y centro de oscilacin ideolgica este Sistema orgnico apadrinado por Engels y formalizado por Kautsky, se podra ser pseudomarxista, marxista de palabra, marxista ortodoxo, exmarxista, o lo peor, renegado (de derecha o de izquierda). Escolsticamente se debata (positiva o negativamente) sobre un Marx irreal e incompleto, el Marx precisamente fijado como Sistema orgnico en el Kautskismus, en el cual el conocimiento adecuado, la interpretacin adecuada de su compleja obra, era lo de menos. Marx se metamorfosea en una teora post festum, una enciclopedia de datos con una concepcin evolucionista y tecnocrtica de la Historia: es funcional al autoconservacin y legitimacin de organizaciones burocrticas obreras y populares. No nos extrae el bajo conocimiento de la obra de Marx entre sus militantes y cuadros dirigentes. [20] La expresin prctica de este Marxismo desnaturalizado qued plasmado en el mtico programa de Erfurt, modelo para toda la Socialdemocracia europea durante los prximos cincuenta aos. [21]

Se conoca en realidad bien la obra de Marx, incluida La Ideologa Alemana, despus de su muerte? A la muerte de Marx, Engels se transformar en su primer editor, enfrentndose con este gigantesco filn de manuscritos codificados en la minscula letra caracterstica de su amigo y con cuidado trat de salir del problema, preparando la edicin de los tomos restantes de El Capital. Una de las razones que esgrima Engels para no trasladarse a Alemania, tal como se lo pedan desde el recin creado SPD, era su deseo de completar el trabajo de edicin del Nachlass de Marx que se encontraba en Londres. Como una especie de Theofrasto moderno, Engels, con 62 aos, se ocup del desciframiento y edicin de los manuscritos de su compaero, temiendo no concluir con esa misin, pues, como le confesara a Lavrov por carta: soy el nico ser viviente que puede descifrar esa escritura y esas frases abreviadas [22] Es curioso que Engels, incluso con Marx en vida, haba vislumbrado su papel de editor pstumo, ya sea por las limitaciones del propio Marx, ya por conocer el ritmo del trabajo de su amigo; recin fallecido Marx, Engels confesaba a Sorge que era mejor que se lo hubiera llevado la muerte, ya que: vivir teniendo ante l numerosos trabajos inacabados, devorado por el ansia de acabarlos y la imposibilidad de conseguirlo esto le hubiera sido mil veces ms doloroso que la dulce muerte que se lo ha llevado. [23] Al morir Marx surgi inmediatamente la idea de unas obras completas, que incluyeran todos sus trabajos juveniles, a pesar del desdn oficial del SPD y sus idelogos. En un ao tan temprano como 1883, la socialdemocracia rusa reunida en el Congreso de Copenhague realiz un llamado al SPD alemn para iniciar una edicin popular exhaustiva. [24] Un ao ms tarde, abril de 1884, el propio Engels le comenta la misma necesidad a Rudolf Mayer, hablando de una edicin lo ms completa posible de los ensayos dispersos de Karl Marx: Gesamtausgabe von Marxens zerstreuten Aufstzen. [25] En mayo de 1885 es Hermann Schlter, responsable del diario socialdemcrata suizo Sozialdemokrat, quin le propone a Engels un plan de editar un tomo de compilacin de escritos inditos de Marx, que incluyera los de juventud, dentro de una futura serie titulada Sozialdemokratische Bibliothek. [26] Otro visitante ruso en Londres, Voden, precisamente del grupo de Plejanov, que presionaba para editar todas las viejas cosas de Marx, le invit Engels a ver los manuscritos con una gran lupa. Voden ley el captulo de la Die deutsche Ideologie, Sankt Max (el Anti-Stirner) [27] , una versin ms extensa de la Kritik a la filosofa del derecho hegeliana y otras partes de la Die deutsche Ideologie (las partes contra Bruno Bauer), y comprob horrorizado lo difcil que era descifrar los originales de Marx, cuya caligrafa me hicieron comprender la desesperacin de sus profesores en la poca de Trveris. Al mismo Voden le explic su dilema el viejo General: debera emplear el resto de su vida en publicar viejos manuscritos del trabajo publicista de los aos 1840s, o bien debera (despus de haber publicado el tercer tomo de Das Kapital) editar los manuscritos de Marx sobre la historia de las teoras de la plusvala? [28] En ese mismo encuentro Voden descubri cierta aprensin de Engels hacia el Nachlass juvenil de Marx, incluida la Die deutsche Ideologie: Nuestra siguiente charla gir en torno a los primeros escritos de Marx y Engels. Al principio, Engels pareci algo turbado de que yo mostrara mi inters por ellos Engels pregunt cules eran los primeros escritos que le interesaban a Plejnov y sus seguidores y cul era la razn de su inters. En su opinin tendra que ser suficiente el fragmento sobre Feuerbach, que l consideraba el ms sustancioso de aquellas viejas cosas Aprovech para volver sobre los primeros escritos de Marx, rogando a Engels que por lo menos arrancara los ms importantes de un olvido inmerecido. Afirm que las Tesis sobre Feuerbach no eran suficientes. Engels contest que para poder penetrar en aquellas viejas historias era imprescindible estudiar al propio Hegel, cosa que hoy en da ya no era asunto de cualquier persona. Pareciera que Engels o bien no tuviera tiempo para publicar todo el Marx disponible y desconocido o bien considerara al Nachlass, en el contexto del espectacular crecimiento electoral del SPD, de poca significancia prctica y limitado alcance ideolgico. Sostena que aunque su contenido tuviera algn inters, su estilo semihegeliano, que ambos utilizaban en ese perodo, hacia esos textos intraducibles y, aparte, al estar escritos en alemn y con connotaciones culturales precisas, haban perdido gran parte de su significado. [29] Engels, por ejemplo, se resisti a una traduccin francesa del trabajo Kritik: Einleitung de 1857, y lo mismo con la edicin de la correspondencia, el Briefwechsel von 1853, cuyo lenguaje calificaba como de incomprensible para el lector medio. [30]

Engels falleci en 1895, dejando su misin inconclusa, que l mismo calific irnicamente como de mera seleccin entre las diferentes versiones y diferentes redacciones trabajadas por Marx, sirvindole de base siempre la ltima redaccin disponible cronolgicamente y cotejndolas con todas las anteriores. Es evidente que salvo raras y fortuitas excepciones (como el caso del captulo I. Feuerbach de la Die deutsche Ideologie), Engels privilegi, casi exclusivamente, el trabajo editorial y de popularizacin en torno a la obra de crtica de la economa poltica y Das Kapital. Sabemos que esta obsesin engelsiana se deba al intento de realizar una obra orgnica y en lo posible, completa y sin fisuras, que pudiera enfrentarse la serie de crticas que surgan desde crculos burgueses, economistas neoclsicos y la academia. De esta manera finaliz la primera operacin editorial sobre los manuscritos de Marx, realizada por aquel que siempre se consider el segundo violn. Fue durante este trabajo de edicin que polmicamente se constituy el Marxismo como doctrina, lo que podra dar una hiptesis plausible de hasta qu punto y en qu medida tales presiones polticas externas influyeron sobre el propio trabajo editorial de Engels. [31] El nico fragmento juvenil de Marx que Engels dio a luz de la Die deutsche Ideologie fue I. Feuerbach, [32] que ahora sabemos fue cuidadosamente editado cuando apareci en 1888 como apndice la edicin en forma de libro de su artculo Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofa clsica alemana. [33] El Engels tardo se encuentra en medio de una situacin histrica indita, que le exige nuevas tareas dentro de su trabajo ya no de difusin, sino de polmica defensa del legado de Marx.

 

Imagen: Pgina escrita por Marx con caricaturas de Engels del captulo Feuerbach, de Die deutsche Ideologie, 1845, descubierta en el IISG en los aos 1960s.

 



[1] Engels, Friedrich; Zur Geschichte des Bundes der Kommunisten, en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 2, (Karl) Dietz Verlag, Berlin-DDR, 1971, p. 212 (pp. 206-224); en espaol: Contribucin a la historia de la Liga de los Comunistas, en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich, Obras escogidas, vol. III, Editorial Progreso, Mosc, 1974, p. 184-202.

[2] La mejor biografa sobre Stirner sigue siendo la de un admirador, el poeta anarquista escocs John Henry Mackay: Max Stirner: His Life and His Work, e.a., Berlin, 1897. Ms actual: David Leopold Stirner: The State and I Max Stirners Anarchism, en: The New Hegelians. Politics and Philosophy in the Hegelian School; Edited by Douglas Moggach, Cambridge University Press, Cambridge, 2006, p. 176 y ss. Stirner no solo es considerado como uno de los ms grandes tericos del anarquismo individualista, sino adems un antecesor fundamental del egosmo nihilista de Nietzsche; existe una gran polmica sobre la influencia oculta o vergonzosa de sus ideas en la obra nietzscheana desde fines del siglo XIX; vase un clsico: Levy, Albert; Stirner et Nietzsche, Societ Nouvelle de Librairie et d'dition, Paris, 1904; ms actual: Brobjer, Thomas, H.; Philologica: A Possible Solution to the Stirner-Nietzsche Question; en: Journal of Nietzsche Studies 25 (1), 2003, pp. 109-114. La mayora de las compilaciones de textos anarquistas incluyen extractos de Der Einzige und sein Eigentum, como por ejemplo la de Irving L. Horowitz, ed., The Anarchists, Dell, New York, 1964; o la de George Woodcock, ed., The Anarchist Reader, Harvester Press, Hassocks, 1977.

[3] Sobre Bruno Bauer, vase el reciente libro de Douglas Moggach; The philosophy and Politics of Bruno Bauer; Cambridge University Press; New York, 2003; sobre las relaciones Bauer-joven Marx, nos permitimos remitir al lector a nuestro artculo: Marx, lector anmalo de Spinoza. (IV), on-line en Rebelin: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=106904

[4] Bauer, Bruno; Was ist jetzt Gegenstand der Kritik?; en: Allgemeine Literaturzeitung, Monatsschrift, hg. v. Bruno Bauer, Verlag v. Eckbert Bauer, Charlottenburg, Juni 1844 (Nr. 8) pp. 18-26, ahora re-impreso como: Bauer, Bruno; Feldzge der reinen Kritik, Nachwort von Hans-Martin Sass, Frankfurt/M, Suhrkamp Verlag, 1968, pp. 200-212.

[5] Bauer, Bruno; Die Gattung und die Masse; en: Allgemeine Literaturzeitung, Monatsschrift, hg. v. Bruno Bauer, Verlag v. Eckbert Bauer, Charlottenburg, September 1844 (Nr. 10); pp. 42-44; ahora re-impreso como: Bauer, Bruno; Feldzge der reinen Kritik, Nachwort von Hans-Martin Sass, Suhrkamp Verlag, Frankfurt am Main 1968, pp. 213-223.

[6] Bauer, Bruno; Die Judenfrage, Friedrich Otto Verlag, Braunschweig, 1843.

[7] En especial a travs de otro texto seminal de Marx, poco conocido e interpretado, hablamos de Zur Judenfrage, publicado en: Deutsch Franzsische Jahrbcher, 1. Doppellieferung, Februar 1844; ahora en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 1, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, pp. 347-377. En espaol: Marx, Karl; Sobre la Cuestin Juda, en: Escritos de Juventud, FCE, Mxico, 1982, p. 461-490.

[8] Bauer, Bruno; Charakteristik Ludwig Feuerbachs , en: Wigands Vierteljahrschrift III, 1845, pp. 86146.

[9] Engels, Friedrich; Rapid Progress of Communism in Germany . III, en: The New Moral World, N 46, 10, may, 1845; en alemn como : Rascher Fortschritt des Kommunismus in Deutschland. III, en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 2, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, pp.515-520; en espaol: Engels, Friedrich; Escritos de Juventud, FCE, Mxico, 1981, pp. 254-258.

[10] Engels, Friedrich; Die wahren Sozialisten, escrito entre enero y abril de 1847; en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 4, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, pp. 248290. Vase la carta de Engels a Marx del 15 de enero de 1847. Fue publicado por primera vez por David Riazanov en la edicin MEGA (I) en 1932.

[11] Engels, Friedrich/ Marx, Karl; Manifest der Kommunistischen Partei, c) Der deutsche oder wahre Sozialismus; en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 4, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, pp485-488; en espaol: Marx, Carlos/ Engels, Federico; Manifiesto del Partido Comunista, El socialismo alemn o el socialismo verdadero en: Marx, Carlos/ Engels, Federico; Obras Fundamentales. Los grandes fundamentos, (4), II, FCE, Mxico, 1988, p. 299.

[12] El mximo nivel de Marxismo terico de la poca anterior a la Guerra Civil lo marca la obra del ms destacado de los marxistas espaoles, Joaqun Maurn. Sobre el tema de la difusin de Marx en Espaa: Pedro Ribas Ribas; La introduccion del Marxismo en Espana (1869-1939). Ensayo bibliogrfico, Ediciones de la Torre, Madrid, 1981; vase adems: Bibliografa hispnica de Marx (1869-1939) y Anlisis de la difusin de Marx en Espaa, en: Anthropos. Marx en Espaa, 100 aos despus, 33-34, extraord. 4, 1984, pp. 29-53 y 58-63 respectivamente. En realidad, podemos decir que todas las versiones de Marx que se popularizaron y reprodujeron en Espaa tenan la mediacin ideolgica del Marx francs: Para los socialistas espaoles la ortodoxia est en el partido dirigido por Guesde y Lafargue todas las nociones y teoras se leen en francs, en Guesde, en Lafargue, en Deville, y tambin en los maestros Marx y Engels, menos ledos y acaso ms tarde., seala Jos Morato, en: El partido socialista obrero, Ayuso, Madrid, p. 78. No es casualidad que Perry Anderson hablara del enigma histrico espaol en el caso del conocimiento cientfico de Marx y en la generacin de tericos marxistas: The Spanish case, however, remains an important historical enigma. Why did Spain never produce a Labriola or a Gramsci?...; en: Considerations on Western Marxism, London, 1976, p. 28, note 4; en espaol: Consideraciones sobre el Marxismo Occidental; Siglo XXI, Mxico, p. 40, nota 4. El diario terico del PSOE, El Socialista, el mayor vehculo de difusin hasta bien entrado los aos 1920s del Marxismo en espaol, traduca sistemtica y mecnicamente los artculos de fondo del guesdista Le Socialiste o de LEgalit; vese: Santiago Castillo, De El Socialista a El Capital (Las publicaciones socialistas, 1886-1900), en: Negaciones 5, 1978, p. 42 y ss.

[13] Como lo seala Pedro Ribas, ibidem, p. 332 y ss. A una conclusin semejante llega E. Lamo de Espinosa: Lo primero que nos llama la atencin es que, a pesar de lo temprano que se introdujo el Marxismo en Espaa -suele sealarse la fecha de 1871, aos en que Lafargue lleg a Espaa-, no puede hablarse de tradicin terica marxista y toda la produccin intelectual en este sentido es relativamente pobre., en: Filosofa y poltica en Julin Besteiro, Editorial Cuadernos para el Dilogo, Madrid, 1973, p. 182 y ss.

[14] Marx, Carlos/ Engels, Federico; Ideologa Alemana; Traduccin de Argos, Ediciones Vita Nuova, Mxico, 1938.

[15] Mehring, E., Franz; ibidem, p. 133-134.

[16] Mayer, Gustav; Friedrich Engels. Una biografa, FCE, Mxico, 1978, p. 227. La obra es original de 1919. Sobre la figura del historiador y militante socialdemcrata Mayer, vase: Gustav Mayer: als deutsch-jdischer Historiker in Krieg und Revolution, 1914-1920. Tagebcher, Aufzeichnungen, Briefe; Hrg. Gottfried Niedhart, Oldenbourg Wissenschaftsverlag, Mnchen, 2009.

[17] Vase el bello trabajo de Georges Haupt: El partido-gua: la irradiacin de la Socialdemocracia alemana en el Sudeste europeo, en: El historiador y el movimiento social, Siglo XXI, Madrid, 1986, p. 103-145; tambin los trabajos de Eric J. Hobsbawm: La difusin del Marxismo (1890-1905), en: Marxismo e Historia Social, Universidad Autnoma de Puebla, Mxico, 1983, pp. 101-128 y Las vicisitudes de las ediciones de Marx y Engels; en: Historia del Marxismo. El Marxismo en los tiempos de Marx (2); Bruguera, Barcelona, 1979, pp. 298 y ss.; y la colaboracin de Franco Andreucci: La difusin y vulgarizacin del Marxismo, en: AA. VV.; Historia del Marxismo. El Marxismo en la poca de la II Internacional (1); 3, Bruguera, Barcelona, 1980, pp. 13-88.

[18] Sobre el Kautskismo como ideologa funcional a la tctica parlamentaria y basada en un bizarro radicalismo pasivo, vase: Matthias, Erich; Kautsky y el Kautskismo. La funcin de la ideologa en la Socialdemocracia alemana hasta la Primera Guerra Mundial, en: Kautsky, Karl; La Revolucin Social. El camino al Poder; Cuadernos de Pasado y Presente, Mxico, 1978, pp. 7-50. Sobre la integracin negativa y el mecanismo ideolgico de Attentismus en la Socialdemocracia, el trabajo de Dieter Groh: Negative Integration und revolutioniirer Attentismus: Die deutsche Sozialdemokratie am Vorabend des Ersten Weltkriegs, Propylaen Verlag, Frankfurt/Main-Berlin-Wein, 1973; y el de Guenther Roth: The Social Democrats in Imperial Germany. A Study in Isolation and Negative Integration , Bedminster Press, Totowa: 1963.

[19] Advertencia preliminar en: Kautsky, Benedikt (Hrsg); Ein Leben fr den Sozialismus. Erinnerungen an Karl Kautsky ; J.H.W. Dietz, Hannover, 1954, p. 8 y ss. Sobre el Marxismo como ideologa segundointernacionalista, vase: Gustafsson, Bob; Marxismo y Revisionismo; Grijalbo, Barcelon, 1975.

[20] Segn una propia estimacin de 1905, apenas el 10% de los afiliados al SPD posea algn conocimiento bsico de los pensamientos de Engels o Marx; vase: Kosiol, Alexander; Organisationen fr die theoretische Bildung der Arbeiterklasse; en: Die neue Zeit: Wochenschrift der deutschen Sozialdemokratie; 24. 1905-1906, 2. Bd., 1906, H. 28, pp. 64-69; ahora on-line: http://library.fes.de/cgi-bin/neuzeit.pl?id=07.05884&dok=1905-06b&f=190506b_0064&l=190506b_0069

[21] Sobre el contexto poltico e ideolgico de la elaboracin del programa de Erfurt, vase: Carl E. Schorske; German social democracy, 1905-1917: the development of the great schism, Harvard University Press, Harvard, 1955, p. 2 y ss.

[22] Carta de Engels a Lavrov, 5 de febrero de 1894.

[23] Carta a Sorge, 15 de marzo de 1883.

[24] No es casualidad que fuera firmada por el grupo Emancipacin del Trabajo: Plejanov, Axelrod y Zasulich en marzo de 1883. Aqu los datos son del propio Rjazanov: Vorwort zur Gesamtausgabe (MEGA), en: MEGA, Band 1, Frankfurt/ Main, 1927, p. IX-XXVII.

[25] Carta de Engels a Rudolf Mayer, 27 de abril, 1884.

[26] Schlter (1851-1919) le escribe a Engels solicitndole ayuda y apoyo, esas obras escogidas apareceran dentro de un proyecto de difusin editorial ms amplio, la Sozialdemokratischen Bibliothek. En esos momentos el General se encontraba trabajando en los manuscritos de Das Kapital. Engels colaborara con l en el libro sobre el movimiento obrero ingls: Die Chartistenbewegung in England. Mit Anlangen: a) Rede von Jos. Rayner Stephens, gehalten am. 10 Februar 1839 (), b) Beschlsse der Chartisten-Konferenz vom April 1851, Sozialdemokratische Bibliothek, 16, Hottingen-Zrich, 1887. La colaboracin es analizada por: R. Merkel-Melis, Engels Mitarbeiter an Hermann Schlters Broschre Die Chartistenbewegung in England , en: MEGA-Studien, 1995/1, Dietz Verlag, Berlin , 1995, p.p. 5-32. Sobre la difusion del Marxismo y la emigracin alemana en Suiza, y especialmente el papel de Schlter: F. Schaaf, Die Sozialdemokratische Bibliothek der Schweizerischen Volksbuchhandlung in Hottingen-Zrich u. der German Cooperative Printing and Publishing Co. in London, en: Marxismus und deutsche Arbeiterbewegung. Studien zur sozialistischen Bewegung im letzten Drittel des 19. Jahrhunderts, hrs.. von H. Bartel, H. Hesselbarth, W. Schder, Dietz Verlag, Berlin, 1970, pp. 431-484.

[27] El captulo III de Die deutsche Ideologie.

[28] Se trata del periodista alemn Alexis Voden, Talks With Engels, en: AA. VV.; Reminiscences of Marx and Engels, Foreign Languages Publishing House, Moscow, 1957, p, 325-333.

[29] Carta de Engels a FlorenceKelley-Wischnewetzky, del 25 de febrero, 1886, en: MEW, Band 36, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, p. 452. Aunque la afirmacin de Engels se refiere a la re-edicin de una obra especfica, Die Lage der arbeitenden Klasse in England de 1844, esta idea la traslada a los escritos juveniles de Marx.

[30] Carta de Engels a la hija de Marx, Laura Lafargue, 14, octubre, 1893, en: MEW, Band 39, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, p. 146; y carta de Engels al lder del SPD, Wilhelm Liebknecht, 18, diciembre, 1890, MEW, Band 37, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, p. 527;

[31] Tal la pregunta que se hace Rubel, concluyendo que Marxismo es un trmino abusivo y que Engels a travs de su trabajo de sistematizacin y divulgacin es el primer marxista. En la historia del Marxismo como culto de Marx, Engels ocupa el primer plano, en: La leyenda de Marx o Engels como fundador (1972), ahora en: Marx sin mito, Octaedro, Barcelona, 2003, p. 31. Vase el trabajo de Terrell Carver: Marx&Engels. The intellectual Relationship ; Indiana University Press, Bloomington, 1983, en especial el captulo 5, Second Fiddle?, p. 118 y ss., a la misma conclusin llega en un otro trabajo: Engels was the first Marxist, and he had a defining influence on Marxism.; en: Engels: A Very Short Introduction; Oxford University Press, Oxford, 2003, p. 38 y ss.

[32] Marx, Karl; Thesen ber Feuerbach, en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 3, Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1969, p. 533 y ss..

[33] Engels, Friedrich: Ludwig Feuerbach und der Ausgang der klassischen deutschen Philosophie; en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 21, Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1975, pp. 263/264;

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter