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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2005

Radio Nikosia, la voz como terapia
La voz y la cura, en la locura

Martn Correa-Urquiza
Rebelin


La voz cura. La voz habilitada, en accin, en pleno xtasis de su decir liberado; cura. Es la posibilidad del habla lo que a veces define la posibilidad de ser, de estar, por contraposicin a un no ser que deviene de la palabra acallada. Digo, luego existo, luego soy, bien podra ocupar el sitio del slogan de identidad en radio Nikosia, una de las primeras emisoras en Espaa que transmite desde la llamada locura. En pleno centro de Barcelona, un grupo de personas que sobrellevan el diagnstico de la esquizofrenia, buscan comunicar y comunicarse a travs de las ondas radiales, como una estrategia en pos de de-construir las bases del propio sufrimiento y dar batalla a los molinos del estigma.

Y ser un poco loco a todos se nos ha pasado por la cabeza. Alguna vez.

Alberto Radio Nikosia

Nikosia es la ltima ciudad dividida. Por murallas, ideas, religiones y un supuesto abismo cultural. Creemos que de una u otra manera todos llevamos cierta Nikosia dentro de la geografa del cuerpo y la mente. Alguien separ en dos a Nikosia, pero nosotros viajamos constantemente a un lado y otro de esa frontera. Y es desde este dualismo, desde este vaivn que vamos aqu a contar nuestra historia; que es tan real y legtima como cualquier otra.

(Texto con el que se inicia cada emisin de Nikosia)

La locura desde el yo

Desde los ojos de Alberto, la locura es como una bolita mnima de un extrao Pin Ball que golpea los bordes de los casilleros de la mente. Al menos, l dice que es con esa sensacin con la que ha tenido que aprender a convivir en este pasar de los aos. Con esa bolita que es sobre todo una incgnita aleatoria que draga el cerebro, que intensifica el miedo a uno mismo, y que va transformndose en una angustia inapelable que revienta cuando puede y como puede en forma de delirio o sus variantes. Es como un nervio intranquilo, constante, que no cesa. Y es entonces cuando la televisin habla, cuando las antenas vigilan, cuando los camareros se mofan, cuando la paranoia es un lugar comn y la intranquilidad nace con el da. La locura, dice, es un gran sueo del cual nos cuesta despertar, o del cual despertamos mientras todos los dems siguen dormidos. Pero tambin es una compaera con quien en definitiva hay que aprender a convivir, una compaera que incentiva sensibilidades, trae algunas satisfacciones y demasiados sinsabores. Alberto habla con rapidez de cine mudo, como si existiese una multitud que lo busca para callarlo, se expresa as como si estuviese frente a la necesidad de decir todo lo que puede mientras puede, y entre tanto se la su serie de cigarros cnicos. La boquilla es el mango de un siete de espadas, siempre lleva barajas para el cartn de las boquillas, por eso hay das en que llega fumando el oro, la copa.... El es parte de Radio Nikosia, es una de las 15 voces que una vez a la semana asaltan el dial de Radio Contrabanda en plena Plaza Real de Barcelona. Son 15 personas, a veces ms, que se renen para darle forma a ese intento de hablar de la locura desde la voz que la sufre, para soltarse a esa posibilidad de hacer un tipo de poltica de subsuelo, cierta militancia desde el margen que en definitiva aqu se reinventa como un tipo de catarsis que abre nuevas puertas. Radio Nikosa increpa a la locura, la cuestiona, se refugia en ella, la expulsa, la redefine, la ubica en el lugar de lo normal, la abraza, convive con ella y su vaivn; la padece. Es un espacio capitaneado por personas cuyo sentido es en este caso comunicar y comunicarse como una manera de desarmar los andamios de su malestar; personas, que tal como dice Vctor, nikosiano de la primera hora; no logran adaptarse al absurdo de lo cotidiano, a ese absurdo que el resto del mundo ha naturalizado como lo normal.

Estructuralmente Nikosia es una radio dentro de otra. Es una emisora que se articula como un programa nico y unitario, que transmite en vivo los mircoles de 16:00 a 18hs a travs de la sintona de Radio Contrabanda (91.4 FM) desde febrero de 2003. Y contra el pensar comn, los programas no se cuelan hacia el desbande o el descontrol o el sinsentido, no hay en el ter una forma desquiciada, ni obsesiva, ni paranoica, no; por el contrario, lo que se emite es el resultado de un hacer que tiene que ver con un tipo de lucidez guardada, con trastabilleos, vaivn y timideces, pero sobre todo con una particular manera de andar resolviendo el mundo. Es la voz de la locura desde ella misma y dejando atrs a todo mediador institucional o cientfico o familiar. Si para la psiquiatra, los redactores de la radio entran en los parmetros de lo que se define como esquizofrenia, para Nikosia y los oyentes son personas en primera persona, subjetividades peleando un rol en lo social, un espacio desde donde decir ese tanto que decir que guardan desde que cay el diagnstico como sentencia de crimen no cometido. La consigna primera es luchar contra el estigma que socialmente cubre la idea de locura, y Nikosia habla de ella, desde la subjetividad ms pura; la desatendida.

Nikosia naci en febrero de 2003 impulsada por dos antroplogos y un psiclogo, director de la Asociacin Joia, la institucin que da apoyo a la experiencia. Surgi readaptando al contexto sociocultural de Barcelona, la propuesta de Radio Colifata, una emisora que viene funcionando desde hace ya ms de 12 aos en el Hospital Jos T. Borda de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, y que se ha ido transformando en uno de los pilares teraputicos para gran parte de los pacientes. Con el tiempo Colifata, Nikosa y otras radios similares de Europa y Latinoamrica, han ido tejiendo sus redes, solidificando lazos con el objetivo de aunar esfuerzos, intercambiar material, experiencias y apoyos. Es una manera de crecer tambin transversalmente.

Cuenta Vctor, uno de los redactores fundadores, que los programas de Radio Nikosia son monogrficos; unitarios que hablan sobre la risa, la melancola, el vicio, el delirio, etc. Cuando la locura fue el tema, en mayo de 2004, las definiciones hablaban sobre todo de experiencias individuales; fue un momento en el que la vivencia subjetiva se transform en reflexin terica: La locura es un espejo esquivo en manos de un perfeccionista idiota como yo contaba Pau, y los dems lo acompaaban: La locura es como un funmbulo andando sobre la cuerda floja... prefera Santiago, La locura es sufrir y hacer sufrir sin saber por que deca Flix, o es un estado de nimo que algunas personas tienen el privilegio de conocer que pude ser tratado o no soltaba Cristina, o es Una atormentada forma de vida segn Rosa, o ese Conjunto de limitaciones de las que intento sacar todo lo que puedo dentro de lo que s tengo para Vctor. Aquel da tambin quedaba claro que para muchos de los redactores de Radio Nikosa, la locura, ms all de sus manifestaciones negativas, era una puerta abierta a un nuevo tipo de sensibilidad, a una agudeza perceptual no comn en el resto de las personas, y que el hecho de adoptar sencillamente una perspectiva positiva sobre el asunto, podra transformarse en una posibilidad teraputica.

Estigmas y molinos

Para la antropologa, la esquizofrenia, ms que la causa de la accin de un gen determinado, es el resultado de problemas existenciales y morales, de razones psicolgicas y subjetivas, de presiones sociales, e incluso de estrategias de mistificacin del sistema capitalista. (A. Martnez, 1998). De alguna manera los participantes de Nikosia parecen acoplarse a esa vertiente, buscan explicar la locura enmarcada en un cierto tipo de determinismo cultural, ms cerca de Foucault y su: La locura no existe ms que en una sociedad, lo que vendra a ser lo mismo que plantear que la esquizofrenia y los otros tipos de psicosis son dependientes de nuestras exgesis culturales y no independientes de ellas. Aunque si bien la naturaleza de la locura sera entonces, cultural. (A. Martnez, 1998), no habramos de olvidar que hablamos de una forma de sufrimiento que no puede reducirse al nivel de la interpretacin. Cristina, redactora de Radio Nikosia, deca en uno de los programas; El sufrimiento existe y es real, lo que pasa es que an no he podido determinar cuanto de este sufrimiento pertenece a la enfermedad en s misma, y cuanto es el resultado de los momentos de rechazo, marginacin y desprecio social por los que una persona en mi situacin tiene que atravesar. Desde esta duda surga entonces una reflexin que intentaba rastrear hasta que punto el padecer de la locura es de causalidad o de naturaleza social-cultural, y de all se abran y se abren puertas. Porque es pensable la idea de que gran parte del mal-estar de los llamados locos surge del choque despiadado contra lo social, surge de la confirmacin construida de s mismo por la psiquiatra como un supuesto error, surge de golpear contra el espejo que es ese otro que nombra a la diferencia en tanto crimen, surge de tropezar desnudo con el juicio que silencia, des-legitima, quita

todo derecho ha ser poseedor de verdad y remueve los molinos del estigma. Y con esto como punto de partida, los participantes de Nikosia parecen ir tejiendo opciones a su malestar, que pueden vincularse a la bsqueda de nuevas instancias de participacin social, de normalizacin, de reidentificacin, de readaptacin dentro del cuerpo de la comunidad. En la radio, por ejemplo, la posibilidad de la voz como parte de la cura se vuelve factible. El decir es vivido en Nikosia como un espacio de reivindicacin, como una ventana desde donde trabajar para desarmar el estigma, desde donde tomar posiciones en un nuevo tipo de rol social, que es un hacer y la satisfaccin de ese hacer vinculado a la oportunidad de ser (uno mismo) quien finalmente tiene el derecho a hablar de la locura, explicarla y contarla. La voz en accin valoriza al orador, lo sube a un estrado simblico en el que se le devuelven sus atributos de persona, de individuo, se reconstruye su identidad como ser humano, como redactor de radio y como eje de un

determinado discurso vlido en s mismo y por lo tanto vlido en tanto tal. En la voz que es escuchada empieza la constitucin del yo, de una identidad que a su vez se confirma a partir del feedback. En definitiva, el yo en accin es el inicio de un proceso amplio de recuperacin, es parte del proceso global de rehabilitacin. Y si a eso se le suma la certeza de que el neurolptico no cura, slo neutraliza la hiperactivacin de las vas dopaminrgicas, frena el delirio con una camisa de fuerza qumica, (Los muros fsicos del psiquitrico mutaron a muros qumicos en forma de cpsulas cotidianas), es factible pensar como la voz en acto puede ser parte de la cura, puede transformarse en salud en movimiento.

En la radio los participantes abandonan el espacio del ser o estar enfermo, que inunda el resto de sus relaciones (psiquiatra, Centro de Da, familia) y vuelven al lugar del estar en tanto personas, con sus vivencias, experiencias y perspectivas sobre el mundo. Por eso quizs la razn por la que radio genere un cierto bienestar, surja de que se trata precisamente de un espacio que est fuera de lo clnico, de lo pautado clnicamente como teraputico. Para Dolors, redactora, la radio es una instancia en la que no me siento con la enfermedad, me siento como yo misma, como una persona ms; es un lugar en donde poder ser yo misma, poder expresarme con total libertad mientras me siento contenida y respaldada por el resto de mis compaeros. Para Alberto, Nikosia es un sitio en donde me siento aprovechado, con algo que decir que es bien recibido por mis compaeros y la sociedad, aqu siento que no estoy echado a perder,... es como una gran familia, con sus rencillas, sus tiras y aflojes pero que en definitiva ha aprendido a caminar apoyndose en s misma. Es entonces cuando las premisas parecen seguir a Oliver Sacks al plantear que lo importante no es ya tanto la bsqueda de un remedio que todo lo cure, sino la batalla de cada persona por reorganizar su identidad en un entorno afectado y transformado tanto por sus propias proyecciones como por las visiones que de l se tienen. Un hroe en nuestro caso, y aqu parafraseo a Sacks, no es la medicina sino las propias personas que aprenden a transformar la diferencia en una capacidad para poder desarrollarse adaptarse y crecer dentro de lo social y dentro de sus propias mentes. Desarrollando esas capacidades, incentivadas, no slo recuperan un espacio, y vuelven al proceso de la identidad en movimiento sino que se transforman en seres ms poderosos, ms fuertes en relacin a s mismo y a la constante friccin que es lo social.

Epilogo

La locura es en una sociedad deca Foucault, es en tanto es percibida como tal en el seno de la comunidad. Pero an queda demasiada marcha antes de que como sociedad, lleguemos a permitirnos reflexionar sobre esa idea y en lugar de ver a la locura como una anomala oscura, como ese error que aterra, se la acepte como una manifestacin ms del eclecticismo que compone a toda comunidad, como un sntoma de la diversidad, un lenguaje paralelo. Se la acepte tambin, es claro, sin olvidar la afliccin, los sufrimientos y las complicaciones que trae aparejada. La experiencia de Nikosia parece abrirse a esa posibilidad. Se relaciona con la locura desde una dialctica esquizofrnica, (en trminos antiedpicos), con idas y vueltas, identificaciones y rechazos, broncas y amores, odios, angustias y pasiones. La locura es (aqu) esa bolita del Pin Ball que hay que detener a tiempo, es una instancia sensible, una posibilidad teleptica, un espejo esquivo, un funmbulo sobre su cuerda, una apertura a otro universo, un refugio en donde justificar los propios padeceres y contenciones, o como plantea siempre Alberto, una manera de relacionarse con el mundo como cualquier otra. No es casualidad que cuando se prepar aquel programa dedicado por entero a la locura, Cristina, nikosiana, citando a Foucault sin saberlo, terminara diciendo: La locura no existe, existe gente que suea despierta.




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